lundi 16 juillet 2007

Willy GONZALES/Poesía


Willy GONZALES
willy_1125g@hotmail.com


¡Oh Alma mía!
Por Willy GONZALES


Alma noble e involuntaria
de los actos no contemplados
noble compañera que todavía
continúa junto al hombre
comprendes que a través de estos años
han pasado contratiempos
a veces buscado,
muertos muchas veces creímos estar
pero siempre se gana con la astucia
no tan legal de la vida

En tus brazos
¡Oh alma mía!
Quisiera estar
más aun cuando me siento decaído
en mis brazos, como corre la sangre
sin matarme.

Su ausencia hizo brotar una lágrima al mar
de mis sueños y placeres
bajo la confesión de una cruz.

La batalla continúa en este viernes oscuro
no existe conclusión alguna todavía
dicen que los jóvenes son los invitados privilegiados al cambio
quien a madurado en esta estación
sin dejar de demostrar la falta de cariño frecuente a la vida
entonces yo digo que hay que llevar a la madre
para que cuide de vuestras almas
que con el tiempo no deben de caer marchita.



Morir de ensueño
Por Willy GONZALES

Entonces mis lágrimas descendieron por primera vez.
Hoy trato de descifrar su significado.
Fue de una manera inesperada, pero fue.
Solo, acompañado de ese aire pasajero
que no calmó en mí este extraño, hasta hoy, momento.

La ternura del ayer
no se ve reflejada en ningún cuerpo,
sombras noctámbulas
como voladoras de espanto
¿Cuándo acabará esta agonía?
Es como una prisión sin salida.

Pero lo siento aquí,
incrustado en lo más rojo de mis venas
o en mi corazón que trota desconsoladamente.

Inigualable día el de hoy
¿Dónde quedaron esos pasados juegos?
¿Cómo sobrevivir con esta agonía tormentosa?

Totalmente la herida se va extendiendo
hacia otras personas que siguen mis pasos.

Infeliz noche sin flores,
piedras en el camino a punto de hacer caer
una lágrima más a este destino
que llega como un suicidio,
lleno de calamidades que abundan en la vida
hasta que se desborda por los labios
en palabras poco frecuentes
hasta el cansancio
hasta un morir de ensueño.

(marzo-2007)


Golpeando la orilla de nuestros cuerpos
Por Willy GONZALES

La vida envuelta desordenada llena de cosas
despertamos con lágrimas que nunca soñamos,
el viento contesta nuestra enfurecida voz
y timbla la tierra como contestando de manera
que desvela la siesta

Las paredes de una manera a este tiempo
escriben esa palabra extraviada
arrojada al aire
y se vuelve una amante sin le
y ni recuerdos.

Fantasmalmente la desolación
se hace historia
en la almohada entre las sábanas
se preparan los desnudos acontecimientos
también de boca en boca
más de los treinta el camino se vuelve angosto
un espejo donde solamente se refleja la muerte
que se asoma con sus manos presurosa,
la vacía entrada diariamente recibe
a los inesperados ojos que vigilan
nuestro actuar
golpeando la orilla de nuestros cuerpos
para que nos movamos
y no quedarnos mutilados jamás.