dimanche 21 octobre 2007

María del Carmen SUAREZ/Homenaje A Ruth FERNANDEZ



Correo de: Oscar PORTELA

Murió Ruth FERNANDEZ - Homenaje
Ruth Fernández en la Poesía Argentina
por María del Carmen Suarez

Escribió alguna vez el poeta griego Seferis que la memoria donde se la toque duele. Hay excepciones. En el caso de Ruth Fernández la memoria, el recuerdo que tengo de ella es luminoso. Hemos compartido largas charlas, largos viajes, discusiones ideológicas, en suma, encuentros de vida, siempre en el fragor de la aventura y la poesía.

Su obra fue estudiada casi siempre desde una mirada que remite a lo cósmico, a lo esotérico, pero creo que el punto de partida de su poesía emerge de su conocimiento de la América profunda y sus habitantes, de la realidad social de la Argentina y del paisaje que ella supo reflejar con maestría. En el libro Delas invocaciones publicado en el año l985, libro clave, surge este conocimiento.

Quisiera como ejemplo transcribir Tiempo
Nro. 4.

Y es que la piel oscura de estas fundaciones
no era apetecible a los del norte
Porque éramos criaturas venidas
desde adentro del polvo
con nuestros runa-uturunkos y nuestros kakuy
y las bellísimas dinastías mutiladas
en el canto de las primaveras.

Fuimos también el eslabón de vinos y de hojas
traídos en barcos de carga
en barcos de sangre
esos que poblaron las condenas
la extinción de los antepasados
el abierto vientre de América Latina.

Y fue la sustancia de los sueños inmigrantes
con sus asombros lejanos
en la plaza las madrugadas desnudas y la voz
de aquella que amó al pueblo
junto al borde de las calles.

Esa como de espuma de fuego
como hermana del grito de Juana Azurduy
la que aún ahora mira al porvenir
desde más allá de la Historia.

Es ella latiendo sola a la intemperie
abierto su costado en amarillas tinieblas
oh garza de ala sensible
estás ahí con tu cara lavada
y tus velos de muerte.

Porque sigues como brizna y naufragio
como piedra hirviente y furiosa
emplumada de desafíos.
Porque vienes Eva Perón
y me visitas en el oscuro rescoldo
de los pechos de cenizas en las novias que
bajan de la montaña con los pies brumosos
de los dueños de mi tierra.
Y todo es humo y sol y alarido violeta
frágil envoltorio de rescate
que sigue brillando en la eternidad
como una pequeña lágrima.

Poemario de la tierra donde aparecen los depredadores, el destino de un pueblo sojuzgado, este territorio de América que sigue luchando para que no exterminen sus señales, sus mitos, su identidad ancestral. Otra faceta sumamente interesante y original en sus obras son sus poemas de amor, ese amor que recorre su poética como una llamarada en el desierto.

Es visceral femenina, potente en su vigorosa vibración frente a la figura masculina. Sabe del infinito y sus estelas, de Dios y los misterios. Se sumerge en mundos invisibles y vuelve con el poema como una gema de resplandores.

En el panorama de la poesía argentina la voz de Ruth Fernández seguirá resonando para comunicar su visión original del universo. Nosotros y las nuevas generaciones encontraremos en su obra un material de una riqueza deslumbrante.

María del Carmen Suárez
Buenos Aires