dimanche 16 mars 2008

Danilo SÁNCHEZ LIHÓN/16 de Marzo: Nace hoy César VALLEJO


Correo de: Jinre jinrejinre@gmail.com
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16 DE MARZO: NACE HOY CÉSAR VALLEJO

Actividades de Capulí, Vallejo y su tierra
En homenaje al 116 aniversario del nacimiento de César Vallejo


JUEVES 13 DE MARZO, 7 PM.
Presentación del libro "Nostalgias Imperiales" de Diego Gianella, diseñado en base a poemas de César Vallejo. ICPNA de Lima, Jr. Emancipación, cuadra 4. Cercado de Lima.

VIERNES 14 DE MARZO. 5.30 PM.
Lecturas de poemas del libro "¡Oh Salve Tierra de los Chucos!" de Danilo Sánchez Lihón. Parque César y Georgette Vallejo. Angamos Oeste. Entre las cuadras 2 y 3. Miraflores. Cerca del ICPNA.

MIÉRCOLES 19 DE MARZO, 5.30 PM.
Programa especial: "Vallejo en el desafío de los jóvenes". Pisco Centro Cultural, Av. Revolución, sector 03, Grupo 14. Paradero Bolívar. Ruta A. En Villa El Salvador.

MARTES 25 DE MARZO. 6 PM.
Corresponsabilidad con la Municipalidad de Miraflores. "Homenaje al Poeta Universal César Vallejo". Centro Cultural Ricardo Palma, Larco 772, Miraflores.

Ingreso libre. Se agradece su gentil asistencia.

***

¡OH SALVE TIERRA DE LOS CHUCOS!
(Primeras Estancias)
de Danilo Sánchez Lihón

PRIMERA ESTANCIA
1.
¡Amanecer
ensangrentado! ¡Arco iris estremecido!
¡Lluvia
de los caminos! ¡Estoy contento! ¡No quepo de gozo!
¡Enhiestos bloques de piedra! ¡Arcilla estupefacta!
¡Ríos de aguas turbulentas o mansas!
¡Puentes que no amedrentan las inundaciones,
dueños del arrojo. ¡Chorros de agua que salta!,
comprenderán que me sienta lleno de alegría y júbilo.
Lo hemos visto nacer, crecer, desarrollar entre nosotros.
Estamos por eso alborozados, pletóricos y ufanos,
por el orgullo de sentir que hay hombres totales, como
él. ¡Relámpagos! Cada uno de ustedes con sus fogonazos,
y caídas en zig-zag sobre la tierra, todos han hecho mucho
para que nazca este niño, se haga joven, y se torne hombre.
Y se eche a caminar por los senderos, mares y océanos.


2.
Te confieso gran astro sol que apruebo tu brillar
y estoy de acuerdo contigo en tu ser incansable.
Es justo, y pertinente que atravieses ataviado
el cenit con boato y esplendor. Exacto a la hora de salir,
¡Paciente y sabio al ocultarte, allá detrás de los celajes!
Todo está bien: ser una esfera que sabe lo que quiere.
Magnífico al atardecer, manso y piadoso al sucumbir.
Por todo esto es que la vida tiene logros y cuaja.
¡Granizo que tamborileas sutil en el tejado, te estoy
agradecido a ti. No quepo en mi efusión y alegría,
y canto porque cada uno cumpliendo bien su función
han hecho posible que se forje, átomo tras átomo,
este prodigio y ser colosal. ¡Neblina blanca
que subes de las cañadas!, me sumerjo conmovido,
bajo tu manto y danzo con el compás del salvaje
que agradece a su Dios, ingenuo, ledo y entusiasta
hasta inundarme de adoración, de fe y lágrimas.


3.
¡Raíces, helechos y flores de los puquios!
Musgo en las cortezas de los árboles y bajo sus sombras!
Han forjado todos un ser magnífico.
¡Maíces en el tallo o ya colgados en mazorca!
O bien tendidos y desvelados en el techo para secarse.
Y que la luna, el sol y los luceros
Contemplan extasiados. Me siento encantado:
ha surgido un ser dulce y a la vez altivo. Estoy feliz
de lo que se ha hecho y alcanzado hasta hoy
juntos. Gracias por el empeño en plasmar
un fruto tan hondo, vasto y excelso.
Ventarrones miren a ese ser proteico cómo tiende su brazo
y defiende al hermano indefenso.
Y da la vida cuando es necesario desprenderse de ella.
Quien nació muy pequeñín y tenía que cerrar
los ojos por el sol de la mañana rebrillando
en las paredes blancas de su casa recién
enjalbegada. Sorbiendo la leche tierna
bajo el rumor del agua que avanza y pasma
yendo de la acequia al pozo.


4.
Porque, así como de la raíz emerge un brote,
del brote estalla una yema, y de la yema surge un tallo;
también del tallo emerge un pimpollo minúsculo
que se torna rama y árbol luminoso y rumoreante.
Tal es el milagro de la vida en el cual
Luego las aves hacen un nido y en él ponen sus huevos
extasiados de donde nace y revolotea un pajarillo.
¿No es esto un milagro? ¡Así también se urden
los significados profundos y totales!
Mas, para que naciera un poeta como César Vallejo
sucedieron cataclismos, estremecimientos y éxtasis,
abruptos, revoluciones en los astros para tallar
a este hombre esencia de hombre, de luz y absoluto impredecible.
Un portento. Quien lo justifica todo.
Por eso danzo al Pallo Mayor, al Quishpi Cóndor,
al oso y al cazador. Por eso permítanme que brinde
y me exalte emocionado.


SEGUNDA ESTANCIA
1.
Prendan flores de cantuta en tu sombrero campesino
que labras la tierra, arrimas el agua
al surco, cosechas lo sembrado y venteas
el grano de trigo en la parva, que después relumbra
en la mesa como alimento cuando la familia se junta.
Porque en estos hijos que defienden lo humano
y asumen la historia con sus riesgos está la síntesis
de cuál es el sentido insigne de la vida.
¡Qué exaltación ver cómo brotan de la tierra vástagos insignes,
flechas arrojadas a lo eterno desde arcos
bien tensados. Es la proeza de la vida
que fragua hombres montañas, cordilleras de nieve,
continentes de ensueño y vastas galaxias siderales.
Y esta decantación sublime motiva mi todo mi regocijo,
en donde siento que el alma se eleva y expande,
en donde se resume el misterio, la verdad
e incógnita de todo lo creado.


2.
Mi abrazo emocionado, ¡minero, hermano del alma,
oscurecido por el hollín y carbón que hay bajo tierra!
No está justificado tu dolor de siglos, ni tu agobio,
ni estertor
ni tus entumecimientos y convulsiones,
pero que sirva de alivio saber que solo a partir
de ti se echó a caminar este hombre que es producto legítimo
del mineral que extraes, de tu cavar a pulmón herido,
con tu tos y el fiero palpitar de la sangre en tus sienes!
Porque con tus hundimientos en vertical en el socavón
forjaste este diamante elevado a la máxima potencia.
Baluarte de la parábola del hombre sobre la faz de la tierra.
¡Minero "creador de la profundidad"! como él dijera
en su proclama, que trabajas sofocado entre
el agua que resuma allí abajo su chorro atónito,
envuelto entre peñascos. Te abrazo con mi alma.


3.
¡Y tú, pastor de los pajonales! ¡Ha crecido un ser como debiera:
exacto, inmáculo y virtuoso! Domador de vértigos
y absolutos. Con el yantar que comes a solas
entre la nieve, el ichu y el ulular del viento en los roquedales,
apenas acompañado por el ladrido feroz de los truenos
en el cielo inconmensurable y anubarrado, te digo: ya parió
la madre tierra a aquel que esperábamos, cuyas palabras
enmiendan, exorcizan y retan al dolor, al hambre y
a la muerte. El frío inclemente que sufres con él retrocede,
tu sudor petrificado, el redil de piedra, tu rebaño,
encuentro que con él tendrán otro significado
Que a partir de ahora se inaugura una edad nueva.
¡Qué trago fuerte de valor dejaremos que raspe
en nuestras gargantas. ¡Qué hermoso que uno de nosotros
sea el empeñado en que la vida tenga claridad,
sentido y avance. ¡Y valga en realidad la pena!


4.
Honra y encomio a ti arriero que conduces
el fruto del campo a la comarca en noches de luna
o en otras absolutamente tenebrosas, en las cuales
no ves ni un palmo delante de tus ojos.
Alumbrado solo por tu anhelo de llegar. Sin mirar
el camino son tus pasos los que saben el sendero,
y van horadando las sombras. Ahora descansas
en sosiego bajo la oquedad de inalcanzables peñascos
en noches insomnes, de oscuridades inclementes,
pero te digo: la coronación de tu trabajo está a la vista:
es este hijo exacto, decidido y tajante. ¡Por eso hoy
y mañana y para siempre la cancha será dulce,
y el choclo,
y el picante en la papa y el pedazo
de cuajada
y las ocas que guardas en tu fiambre.
Recién todo tu sacrificio tiene pleno y cabal sentido.


TERCERA ESTANCIA
1.
Ollero de Mollepata. ¡Laurel en tu frente!
Me saco el sombrero ante ti hermano mío y te saludo.
reverente. En tu afán porque el barro con que fabricas
la olla y el fuego con que lo cueces esté en su punto.
Todo se justifica en la medida en que hay hombres
que defienden esencialmente la vida a costa
de su propia vida. Y mucho más si esta es valiosa.
Con tu dedicación a la arcilla y al calor que la tuesta
a la hoja de penca y tuna que te sirve de leña,
a las llamas que se alzan y abrazan al recipiente
que puliste: sea olla, callana, cazuela, o el porongo
donde haremos madurar y cobra hervor la chicha,
–o bien sea la vasija en que se ofrenda el fiambre
que comerá el difunto en la migalca–
has hecho así posible que naciera entre nosotros
el niño que ha nacido se criara con utensilios
que tú forjaras desde siempre para que un día
sea fuerte, invencible y defendiera lo más sagrado
del hombre en la España crucificada.


2.
Corona y flor en tu trenza cocinera del sabor estupendo.
¡María, Cleofé, Juanita! las predilectas de cumpleaños
y mayordomías. Quienes desde temprano ponen
a remojar las menestras y cuidan el tiempo de maduración
de los condimentos. Quienes van luego a los campos
por verduras, sea el orégano, el cilantro, el huacatay
fragantes, juntan leña y la encienden.
La avivan juntando hojas y cáscaras de árboles de eucalipto
para darle aroma y fragancia a los aderezos.
Muelen el trigo pelado en el batán,
Cubren de aliño los manjares. Y bromean.
Ora ríen, ora cantan. Porque sus capacidades
para hacer su labor con gusto y conciencia ha
hecho posible que hayan estudiantes aplicados,
de ellos hayan surgido tallos tan esbeltos
y robustos, líderes y talentos en uno y otro campo,
en este y en el otro asunto. Y entre todos ellos
un genio supremo que es admiración y es asombro.


3
A ti también Pallo Mayor de la jincana del Apóstol,
ahora se explica tu afán en bailar a pie partido
en la procesión. Se explican las llagas y heridas
en tus pies al tropezarte en las piedras.
Tiene su recompensa tu alucinación para danzar por caminos solitarios,
y pedregosos, con tu faldín rojo escarlata y tu espada
de palo. Está justificado tu agotamiento y cansancio
de zapatear todo el santo día tras el taitito bendito.
¡Y de ti cajero que arrastras tu bombo!
Tu melancolía, en la tonada y las arrugas al borde de tus ojos
cuando soplas la flauta, recién todo tiene
su justo pago, su lugar y razón de ser.
Recién se alivia todo olvido y compensa toda
aparente indiferencia: si aquella mujer se fue
y no volvió, todo tiene su exacta y definitiva ubicación
ahora en el orden del universo


4.
¡Kiyaya Capitana de las Pallas de Angasmarca!
¡Chiroco de la Galgada! ¡Diablos de la Cuchilla!
¡Canasteros de San Agorán! ¡Turcos de Chambuc! Todas
las comparsas de la procesión que han caminado hoy día
desde la madrugada,
Músicos y danzantes de mi tierra, estamos salvos:
¡Ha nacido un niño que es prez y canto de la tierra!
Blasón y medalla en tu pecho cajero, tocador
del bombo y la quena, solo a partir de ti
hay razones supremas para prometernos luchar hasta morir.
¡A ti danzante y bailarina de marinera!
A tu pañuelo y a tu falda alzada al viento; a tus pies desnudos
y que más bien son alas, a tus caderas exuberantes
a tus labios abultados en la sensualidad de hacer el molinete
Ha nacido un niño que hablará por ti que no tenías
palabras sino danza. Ahora todo está claro.
A partir de aquí toca reconstruirlo todo.
Hoy la tierra se ilumina con el resplandor de mil hogueras


CUARTA ESTANCIA
1.
Y tú soldado fervoroso del contingente de hijos
de mi pueblo que marcharon tras el ideal sublime
de la libertad a guerrear en los campos de batalla
de Junín y Ayacucho. Enarbolando luego la bandera
de justicia social y cambio del movimiento insurreccional
del Comandante Luis de la Puente Uceda
¡Huestes inmemoriales que cruzaron el Callejón de Conchudos
a batirse bizarramente sellando de ese modo
la independencia de América. Cuya paga no era otra
que saber la razón sacrosanta de por qué y hacia donde
iban cuando luchaban. Está justificada tu renuncia
a aquel mundo idílico, tu sacrificio al dejar madre,
esposa, e hijos tiernos y alistarte voluntario en aquel
contingente de runas de asombro, viento, eclosión,
pavor y vértigo. Vivos, leves y hechizados en su fe
de alcanzar la utopía, sabiendo y teniendo muy en cuenta
la alternativa posible de morir por el fuego o las bayonetas.
Has triunfado otra vez. Ha nacido un ser legítimo,
límpido y valiente entre los valientes.


2.
Voluntario del Batallón Libres de Santiago de Chuco.
Veneración y lauros para ti que peleaste con denuedo
en el campo de batalla de Huamachuco.
Porque tú ganaste todas las contiendas, y esto no por los muertos
que dejaste tendidos en el campo, sino por el valor
con que peleaste. No por el "repaso" a el remate
a los heridos propio de hienas o chacales sino porque
fuimos enterizos, convencidos y el alma plena
de sentimientos puros; porque se pierde una batalla
cuando el hombre se vuelve bestia. ¿Y, qué honor es ese?
Tu ejemplo de hidalguía trazó una huella indeleble,
de oro y diamantes para que hoy sea posible
como repercusión telúrica muy honda que haya surgido
hijo como el que ha nacido de tus entrañas.
Un tallo enhiesto, una espada temblando, forjada en aguas
de nieve. Un fresno. Un junco. Una caña brava
incólume de nuestras cordilleras, capaz de asumir
riesgos supremos. Que se eleva cual columna
de humo que emerge desde las hondas cañadas.


3.
A ti, gañán y hombre que en los potreros enlazas
al toro bravo para traerlo a la fiesta del pueblo, ¡estamos
de júbilo!
Muchacha o mujer de caderas de cántaro, y pantorrillas
frescas y rollizas como tunas peladas, quien hoy luces
una flor de pitajaya de soltera en el cabello y quieres casarte.
Tus mejillas huelen al agua de los puquiales.
¡Podemos bailar, batir palmas si te parece! Tú moza linda
de ojos claros y alucinados cuyos vestidos adoraré
cómo dan vuelta en los giros de la danza,
lista estás para la entrega, la germinación y el nacimiento
en homenaje a la vida que clama. Yo las invito a todas
a salir al ruedo y bailar porque nace un hombre a favor
nuestro con lo bueno y trascendente exornando su frente,
cuyo ejemplo es consigna, enseña y bandera de lucha
indoblegable. Por quien tiene razón, lógica y sentido
incluso morir, como luchó por él el Quinto
Regimiento del Ejército del Ebro del Frente de Cataluña
en la España crucificada


4.
Y a ti,
paisano de mi pueblo que regresas desde lejos,
donde ya resides, estudias o trabajas te digo
que la devoción que tienes a tu Apóstol Santiago
el Mayor de la provincia, hace que vengas cada año
para lo cual laboras hasta altas horas de la noche
en casas, fábricas u oficinas. Y viertes tu experiencia
en gestión de proyectos de desarrollo para tu pueblo
revisando para ello actas, presupuestos y resoluciones,
a fin de canalizar por ejemplo el agua potable
e ingrese a cada casa de la comarca.
Pero también a ti hombre y mujer fervorosos quienes
nunca han salido y están hoy aquí reunidos,
organizados por hermandades, a ustedes me dirijo
y me complazco en hacerlo, porque todo su esfuerzo
y erogación,
y el tiempo que inviertes y el gasto
que hacen en colaborar en la colecta encuentra
su flor en la medida en que hay hombres
que dignifican a todo el género y a la civilización humana.


Ilustracion: Portal del libro “The complete Poetry César VALLEJO” de Clayton Eshleman

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