dimanche 16 mars 2008

Un especial BLOGS sobre El País

REPORTAJE: 'Blogs'
El nuevo poder del autor
Por José Antonio MILLÁN

Blogs, webs o foros modifican la relación de los escritores con su público. Autores y lectores dialogan e intercambian ideas.

Hola: soy el autor del libro que has empezado a leer, o que empezarás a leer, o que tal vez no leas nunca". Éste es, cada vez más, el saludo que puede contener la web de un escritor.

"Has llegado hasta aquí porque leíste la dirección en la solapa de mi libro, o a lo mejor has venido a través de un buscador. En cualquier caso, voy a contarte algunas cosas. Sobre mí, sobre lo que he escrito, y lo que estoy escribiendo. Si ya eres lector de mis obras, podrás hacerme sugerencias: a lo mejor colaboramos en el próximo libro que escriba. O podrás conocer la obra en la que estoy trabajando. Si te interesa la forma en que redacto un párrafo o creo un personaje, te dejaré echar una ojeada por encima de mi hombro. Si quieres saber cómo me documenté sobre tal o cual tema, te contaré qué libros y revistas he manejado. Ah: y si aún no me has leído, te diré por qué podría gustarte hacerlo. Éste puede ser el comienzo de una larga amistad...".

El contacto de los autores con su público, y muy específicamente el ágil contacto que propicia la red está lleno de ventajas para ambas partes. Y pienso tanto en los escritores de ficción como en los de ensayo. Los autores pueden recibir nuevas ideas y bibliografía, o ver corregidas las erratas o datos inexactos de los libros. Los lectores pueden recibir adelantos de una obra, materiales complementarios y secretos de la cocina del escritor. Autor y lector pueden también jugar juntos. Por poner dos ejemplos propios: un grupo de lectores está añadiendo en Flickr (sitio gratuito de imágenes) nuevas páginas a mi libro Quasibolo. Y a lo largo de varias semanas estuve debatiendo con mis lectores las posibles puntuaciones de distintos párrafos, como complemento de un libro sobre el tema.

Pero, por encima de todo, el autor puede ahora poner nombre y deseos a los lectores de sus libros. Al otro lado de la mesa de la librería ya no se extiende un abismo negro en el que los autores ven desaparecer sus obras: ahora brillan, aquí y allá, pequeñas estrellas que nos devuelven sus mensajes...

Fijémonos en dos cosas muy importantes. La primera es que en su mayor parte los recursos de la web que un autor puede usar para estos propósitos son gratuitos: blogs, YouTube...: sólo necesitará invertir su tiempo. La segunda es que para este contacto con su público, real o potencial, el autor no tiene que pasar necesariamente por su editorial. Sí; el editor tiene más poder económico, y a veces cuenta con mejor infraestructura que una web personal o un blog: podrá hacer la web de un libro llena de animaciones, o crear un booktrailer (pequeño anuncio en vídeo). Pero, insisto: el autor solo también puede hacer mucho, porque lo más importante aquí no son los medios, sino la comunicación.

Y esto es revolucionario, porque replantea muchas cosas sobre autores y editores. Los primeros han visto notablemente aumentado su poder: para darse a conocer ya no están confinados a la voluntad (o el poder) del editor. Sí: el autor sigue necesitando al editor para crear el libro, y colocarlo en la librería, porque la tarea de editarse su propia obra y ponerla a la venta sigue siendo excesiva para la mayoría de las personas, aunque sea con ayuda de sitios especializados, como Lulu. Pero la promoción y la difusión de su obra puede estar en sus manos.

¿A qué llevará todo esto? Quizás a editoriales que mimen a sus autores y les creen un sitio web. Aunque para un autor que ya lo tenga o pueda hacérselo él mismo esto no será necesario. ¿Tal vez a autores que gestionen su difusión para su editor, a cambio, por ejemplo, de una mejora en sus condiciones? ¿A intermediarios especializados?

En el futuro inmediato no sólo triunfarán los libros que tengan un apoyo en la web, pero para muchas obras la difusión en la red supondrá la diferencia entre la vida y la muerte. He aquí un nuevo terreno para el encuentro, o desencuentro, entre editores y autores. –

José Antonio Millán escribe el blog El futuro del libro.
http://jamillan.com

Articulo:
http://www.elpais.com 16/03/2008

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REPORTAJE: 'Blogs'
El 'blog' y la literatura del siglo XXI
Por Edmundo Paz Soldán

Las fronteras de los recursos literarios se amplían.

La literatura es parte de una ecología de medios que compiten entre sí. Esa competencia puede producir diálogos tensos o estimulantes, apropiaciones constantes de los efectos producidos por otros medios. La llegada del cine, la televisión y el ordenador no significó, como algunos críticos apocalípticos llegaron a sugerir, el fin de las novelas, de los poemas. Los escritores se han ido adaptando a la convivencia con estos medios: los novelistas incorporaron a su escritura procedimientos narrativos derivados del cine; los poetas experimentaron con la tipografía de la máquina de escribir; hoy, gracias a internet y las facilidades tecnológicas del ordenador, ha aparecido el blog como un nuevo género literario; una nueva generación de autores lo utiliza como parte fundamental de su proyecto narrativo, a la vez que busca incorporar en su escritura procedimientos aprendidos en la diaria convivencia con los medios y las tecnologías emergentes.

Cuando aparece un nuevo medio, al principio se tiende a remedar a otro ya existente: por ejemplo, el cine mudo de comienzos del siglo XX tenía deudas con el teatro; hubo que esperar hasta fines de la década del veinte para que hallara su propio lenguaje y se distanciara del teatro. Debido a que el medio es aún muy joven, el tipo de blog que predomina es el de posts que en realidad son columnas de opinión o críticas que no desentonarían en un medio impreso. También están los que tienen algo del diario, del cuaderno de apuntes o del microrrelato. El formato blog es nuevo, pero el lenguaje todavía pertenece a otro medio y a otro género.

El blog que utiliza las múltiples posibilidades interactivas de internet es el que se anuncia como un nuevo género literario. La literatura de los siglos XIX y XX ha tratado de salir de la dictadura del texto e incorporar otros medios; era común ver en las novelas clásicas del siglo XIX y XX gráficos que acompañaban al texto (es famosa la negativa de Kafka a que se ilustrara La metamorfosis, bajo el argumento de que el poder sugerente del texto era suficiente para el lector); recientemente, W. G. Sebald puso de moda la incorporación de fotografías como parte esencial del texto y no como simple ilustración. Son ejemplos son tímidos si se los compara con las posibilidades que despliega el blog para hacer que el texto incorpore imágenes, vídeos, comentarios de lectores. Como dice el crítico mexicano Heriberto Yepez, el blog es también "una obra de arte visual, que el autor puede rediseñar o perfeccionar con un conocimiento mínimo de HTML o simple copy-paste... Lo que sigue de aquí es el multimedia".

El blog debe abrirse al diálogo con las múltiples posibilidades interactivas de la red, hacer navegar al lector: un post debe contener muchos enlaces que nos lleven de aquí para allá (artículos, noticias, foros, blogs, vídeos). También permite que los lectores comenten los posts. Algunos blogueros lo impiden, lo cual va contra la naturaleza misma del blog: la posibilidad de interactuar de forma inmediata y sin filtros con los lectores, de hacer que los comentarios conviertan al post en un foro de discusión. Algunos señalan el peligro de que el blog se convierta en una suerte de dictadura de la opinión pública, que sean los lectores y no el autor quienes determinen la versión final del texto. Pero eso no es nuevo. El diálogo de un autor con los lectores ha ocurrido siempre; el blog lo intensifica, y hace más factible que la opinión de un lector llegue al autor.

El blog es un punto de partida para uno de los caminos de la literatura del siglo XXI. Por un lado, permite la aparición y autoedición de escritores que no siguen los mecanismos de publicación del mundo editorial (de manera irónica, algunos blogs, como premio por su calidad, terminan siendo publicados como libros impresos, aunque lo cierto es que el verdadero lugar del blog es la red). Por otro, gracias al ordenador y a la red, futuros cuentos, novelas y poemas se escribirán incorporando otros medios o la opinión del lector. Los nuevos lectores digitales (el Sony Reader, el Kindle) harán esto más fácil y transformarán no sólo nuestra forma de leer; también la idea que tenemos de la literatura. Pronto, no será extraño estar leyendo una novela en un lector digital y encontrarnos con un enlace a un vídeo en YouTube o a un dato en Wikipedia. Tampoco que los lectores puedan mandar, en tiempo real, sus comentarios al autor de un relato o un poema, y que, debido a ello, este decida cambiar la trama de un relato o la rima de un soneto. El autor no morirá, pero la literatura se hará más interactiva. No hay razones para alarmarse: la creación literaria ha demostrado una extraordinaria inventiva para adaptarse a los desafíos de otros medios. –

Edmundo Paz Soldán (Cochabamba, Bolivia, 1967) es profesor de Literatura Llatinoamericana en la Universidad de Cornell (Nueva York). En abril publicará una edición revisada de su novela Río fugitivo (Libros del Asteroide). Su blog es:
www.riofugitivo.blogspot.com

Articulo:
http://www.elpais.com 16/03/2008
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REPORTAJE: Librerías
Al rescate de páginas singulares
Por Elisa SILIÓ

Internet ha ampliado radicalmente el mercado del libro antiguo y especializado. La red permite el acceso a los catálogos desde cualquier lugar. El volumen de ventas llega al 70% del negocio

Ese libro de cuentos que le leía su abuela en la infancia o ese otro de arquitectura que no compró en Argentina nunca los encontrará en las grandes superficies. Allí las novedades se han hecho fuertes sin dejar espacio a los títulos de los pequeños sellos, los especializados o los de fondo editorial. Por eso internet y las librerías virtuales son la panacea para las librerías de viejo y para las tiendas centradas en una disciplina. Así, mientras que en las librerías generalistas las compras por internet suponen como mucho un 2% -en Estados Unidos han llegado al 5%- en las de viejo los beneficios se han disparado.

Antes de 1999, la mayoría de los 200 anticuarios del libro en España padecía alergia informática. Entonces comenzaron a poner a la venta sus fondos en
www.iberlibro.com por una cuota mensual calculada en función del número de títulos. Hasta que el gigante canadiense AbeBooks -110 millones de libros inventariados en 13.500 establecimientos de 57 países- compró en 2004 el portal y lo que ganaban por libro disminuyó. A AbeBooks deben pagarle una cuota mensual de al menos 15 euros por estar en la página, más una comisión por intermediación del 8% por libro y un 5% por los riegos del pago con tarjeta y otros conceptos menores.

El director de AbeBooks en Europa, Ulrich Brand, se defiende: "Los libreros acceden a clientes de todo el mundo en cinco webs internacionales. Además, hay servicios como un inventario en software gratuito o la promoción de actividades como la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión en Madrid".

Había llegado el momento de volar por libre y, pese a seguir vinculados a AbeBooks y otras páginas comerciales, 159 librerías españolas, con 1.400.00 volúmenes a su disposición, se asociaron en www.librerosde viejo.com, una página que acaba de actualizarse y que cuenta con una hermana suramericana:
www.librohispano.com.

Una ventaja de la globalización impulsada por la red que ha permitido el rescate de muchos libros, a la vez que despierta algunas dudas. "El desembarco del mundo anglosajón puede ser una catástrofe para la cultura y la lengua española", sostiene, fatalista, Felipe Carlos Martínez, dueño de la librería El Camino de Santiago, de León, que logra con este sistema el 20% de sus beneficios. Para él, las librerías de viejo no tiene que ser sólo una herramienta comercial sino una herramienta para promocionar la lectura y el libro y, eso las librerías virtuales anglosajonas o extranjeras no lo hacen. "Todos sabemos lo poco que cuesta crear una página y mantenerla. Con lo que ganan es con los libros nuevos, pero su enganche son los antiguos. De lo contrario Amazon no hubiese comprado
www.bibliofind.com".

"Ahora sabes que en Nueva Zelanda tienen un manuscrito español que allí no vale nada pero que para nosotros tiene interés", se alegra Martínez. La mayoría de las librerías de nivel, cuenta, funcionan desde despachos. Un mundo aparte son los vendedores que revenden libros en eBay sin control fiscal alguno.

Las librerías focalizadas en un tema están también de enhorabuena pues su singularidad es tal que acuden a ellas navegando personas de toda España, amén de México, Brasil y otros países de Europa y Suramérica. "El 70% de mis ventas son por internet. Sería más rentable cerrar la librería, pero es un negocio familiar y a mi padre le daría algo". El que habla es Jorge Sanz, dueño de Esteban Sanz (
www.libreriadeportiva.com). "En Amazon presumen de tener millones de libros, pero del 60% te dicen luego que no los tienen y el resto tardan en mandarlos porque no tienen stock propio sino que saben a qué proveedor acudir", prosigue.

Cada miércoles, Sanz come con algunos de los 21 libreros madrileños que conforman LEA (
www.libreríasespecializadas.com ). Intercambian experiencias y los más avezados instruyen al resto en tecnologías. No son competencia, cada uno tiene su especialidad: motor, medicina, náutica, ciencias o arquitectura. "La tienda no se puede cerrar. Al cliente le gusta saber que existe un espacio físico. Le da confianza saber que hay algo tangible", sostiene María García, dueña del negocio orientado a la economía ecobooks.com. Mili Hernández, de la librería homosexual Berkana, pide al Ministerio de Cultura un abaratamiento del gasto de envío de paquetes: "Es la mejor campaña de lectura". Su última novedad: colgar en YouTube las presentaciones de libros. César Artable, de la tienda dedicada a la música El Argonauta, ha tomado nota. Mientras Jesús Pinto, de la jurídica Intercodex, recuerda cómo antes asesoraban consultando el grueso volumen del ISBN. Los 400 millones de hispanohablantes son un gran potencial y, o espabilan, o el mercado anglosajón se hará con la tarta. –


Articulo:
http://www.elpais.com 16/03/2008
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EN PORTADA - Librerías
Webs que marcan la ruta de la creación y la divulgación artística
Por Josep M. SARRIEGUI

La red está cambiando las reglas del juego, gracias sobre todo al fácil acceso a herramientas que potencian la creatividad y su rápida divulgación. La creación ha entrado en un nuevo paradigma, se hace más visible que nunca y se eleva en el contacto con otros.

www.uoc.edu/in3/hermeneia/cast/antologia.htm
Hermeneia es una antología de literatura digital puesta en marcha por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Poesía dinámica, narración hipertextual, literatura generada por ordenador, narrativa multimedia, escritura no lineal... Todos los géneros (nuevos, potenciados o reinventados por internet) están en esta recopilación, ordenada por autores.

http://eliterature.org/
Electronic Literature Organization (ELO) es una de las referencias mundiales en la divulgación y potenciación de estas nuevas formas de creación. Aunque la página de inicio de su sitio web está en inglés, su sección Directory (directorio) cuenta con versión en castellano. En ella se muestra una amplísima colección de obras realizadas mediante escritura hipertextual, colaborativa e hipermedia.

www.badosa.com/
Un clásico de la divulgación literaria por internet y la ciberliteratura, presente en la red desde 1995. Su archivo y sus obras abiertas (works in progress) son ya parte de la historia de la nueva creatividad digital.

www.yoescribo.com/
Yo Escribo, otro pionero de la narración electrónica que no ha parado de crecer y de influir. Cuenta con más de 6.600 autores en castellano (más otros 600 en su sección en catalán) y unas 25.000 piezas literarias en su archivo.

http://nickm.com/if/
Una amplísima colección de escritos, mayoritariamente en inglés, sobre el cibertexto y la nueva ficción interactiva. Para quienes busquen ampliar conocimientos.

www.elboomeran.com/
El Boomeran(g) es un contenedor de blogs de diversos y reconocidos escritores en español, entre ellos Rafael Argullol, Félix de Azúa, Jorge Volpi, Vicente Verdú y Clara Sánchez. Lo edita La Oficina del Autor, del Grupo PRISA.

www.lulu.com/es/
Espacios como Lulu.com permiten a cualquiera colgar su libro y venderlo, como objeto físico, con el diseño elegido por el autor al precio que éste indique.

www.literativa.com
Red social para quienes quieran mostrar su trabajo literario y dejar que otros continúen sus historias. Bifurcaciones narrativas.

www.saatchi-gallery.co.uk/yourgallery/
The Saatchi Gallery es uno de los ejemplos exitosos en la creación de un espacio de divulgación digital para artistas plásticos, y para rastrear nuevos talentos.

www.notodofilmfest.com/
Notodofilmfest.com se ha consolidado como uno de los eventos anuales imprescindibles para creadores cinematográficos en formato digital. Su Sala de Proyecciones reúne los más de 500 cortos a concurso en su última edición, la sexta.

www.cacocu.es/visor_netart.php?id=248
Identidade(s), un proyecto de poesía electrónica -visual, musical y escrita- realizado por alumnos de la Universidad de Granada. Un ejemplo reciente de la fusión de las diversas artes auspiciada por los medios digitales. –

Articulo:
http://www.elpais.com 16/03/2008
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REPORTAJE: Bibliotecas
La biblioteca de Babel guarda libros de arena
Por Javier RODRÍGUEZ MARCOS

La digitalización de fondos bibliográficos revoluciona la transmisión del conocimiento

Primero fue el libro de arena. Luego, la biblioteca de Babel. "El número de páginas de este libro es exactamente infinito. Ninguna es la primera; ninguna, la última". Así describía el famoso relato de Borges, de quién si no, aquel volumen interminable que, igual que Indiana Jones con el Arca de la Alianza, el narrador, horrorizado, termina camuflando en los anaqueles de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires. Escrito en 1975, el cuento habla de un libro ficticio pero, pasado el tiempo, resulta imposible no leerlo pensando en internet, una red que, según el portal NetCraft (aunque también las cifras parecen de arena), en febrero de este año sobrepasó los 158 millones de sitios web en todo el mundo. Con la extensión planetaria del ciberespacio renació la vieja pretensión de reunir todo el conocimiento generado por la Humanidad. La Biblioteca de Alejandría, mítica depositaria del saber de la Antigüedad, albergaba quinientos mil rollos de texto que hoy ocuparían cerca de un millón de megabytes. Nada desdeñable pero nada del otro mundo si tenemos en cuenta que la no menos mítica Biblioteca del Congreso de Estados Unidos alcanzó a principios de este siglo los 20 millones de megas (en un CD convencional caben 700 megas).

El 4 de julio de 1971 el estadounidense Michael Hart colgó en una antecedente rudimentaria de la actual internet la versión digitalizada de la Declaración de Independencia de su país. Acababa de nacer la primera biblioteca virtual, el Proyecto Gutenberg (
www.gutenberg.net ). Aunque el proyecto tardó veinte años en arrancar cabalmente, actualmente cuenta con un catálogo de más de 24.000 documentos. "Cuando se proclamó que la Biblioteca abarcaba todos los libros, la primera impresión fue de extravagante felicidad. Todos los hombres se sintieron señores de un tesoro intacto y secreto. No había problema personal o mundial cuya elocuente solución no existiera". Es, otra vez, Borges, esta vez en La Biblioteca de Babel, un relato de 1941 que forma parte de la misma familia delirante y megalómana que El inmortal, Funes el memorioso o Del rigor en la ciencia. "Las invenciones de la filosofía (véase, la técnica) no son menos fantásticas que las del arte", había advertido el propio escritor argentino.

Aunque las bibliotecas virtuales tenían ya una historia, la "extravagante felicidad" de la que habla el autor de El Aleph se disparó (mezclada con una buena dosis de desconfianza) cuando Google anunció hace dos años que tenía intención de digitalizar 15 millones de libros en una década. Ya existían, entre otros muchos, el Proyecto de un Millón de Libros de la Universidad de Carnegie Mellon (
www.library.cmu.edu ) y la WWW Virtual Library (www.vilb.org ) impulsada en 1991 por Timothy Berners-Lee, el propio creador de la World Wide Web. También existía Gallica (www.gallica.bnf.fr ), la versión virtual de la Biblioteca Nacional francesa, con más de 90.000 documentos desplegados. Pero fue el anuncio del celebérrimo buscador lo que hizo que se dispararan el optimismo y la desconfianza. Google Book Search (www.Book.google.com ), nacido en 2004 como Google Print, surgió con la pretensión de poner a disposición del público en la red los fondos de la Biblioteca Pública de Nueva York y de varias universidades anglosajonas, como las de Stanford, Harvard y Oxford. A éstas se les fueron uniendo diversas instituciones académicas de todo el mundo. Así se conjuró la primitiva desconfianza de los que pensaban que la biblioteca de Google ignoraría los libros no publicados en inglés, con lo que eso supone de filtro radical. Entre esas instituciones están la Biblioteca de Cataluña y la Universidad Complutense de Madrid, que cuenta con la segunda biblioteca más grande del país tras la Nacional. En torno al 10% de los más de tres millones de libros de su catálogo engrosarán la biblioteca virtual del buscador más utilizado del planeta. Por supuesto, se trata únicamente de textos libres de derechos, es decir, obras de autores muertos hace más de 70 años, como estipula la ley española de propiedad intelectual. Aunque no faltan quienes denuncian que el vientre de Google alberga títulos completos con los derechos vigentes, en su biblioteca digital, los fondos cedidos por las universidades se completan con otros aportados por editoriales que permiten que, a la manera de Amazon, los usuarios consulten un número limitado de páginas. Aunque las cifras reales no son públicas, Google sostiene que digitaliza alrededor de tres mil libros al día, es decir, más de un millón al año. The New York Times, no obstante, reveló en 2007 que esa cantidad es la que alcanzó a colgar en los primeros dos años y medio.

La arrolladora iniciativa del buscador tuvo, además, beneficiosos efectos secundarios. El miedo al monopolio del gigante americano aceleró la creación de la siempre soñada Biblioteca Digital Europea (
www.theeuropeanlibrary.org ), que da acceso a varias bibliotecas nacionales del Viejo Continente, entre ellas la española. En España, con todo, una de las bibliotecas virtuales más activas se llama, cómo no, Miguel de Cervantes (www.cervantesvirtual.com ). En el nombre termina lo previsible. Nacida en 1999, la biblioteca cuenta con 30.000 registros bibliográficos, de los cuales la mitad son libros completos. En el último año, además, ha servido 146 millones de páginas, con Estados Unidos como segundo país por el número de consultas. Pero la cantidad, con ser importante, no es lo más llamativo de un sitio web que ha trasladado con agilidad al ciberespacio todos los elementos de una biblioteca convencional: catálogo general, portales temáticos, bibliotecas de autor, hemeroteca, videoteca, desiderata, tertulias, tablón de anuncios, fonoteca y hasta un portal con la lengua de signos. Cada lector, además, puede crear su propia página personalizada con ficha para comentarios, historial y marcadores para volver a la lectura de cada libro en la página en la que se abandonó. Como toda la vida pero, en ocasiones, a miles de kilómetros de distancia (2.127 páginas, por ejemplo, se consultaron desde Madagascar; 768 desde Mongolia).

En la era digital, el lugar del texto y el lugar del lector pueden estar separados. Es lo que apunta en Las revoluciones de la cultura escrita el historiador Roger Chartier, que suele recordar una anécdota protagonizada por André Miquel, ex administrador de la Biblioteca Nacional de Francia. Alertado por un lector de que era imposible acceder a un determinado texto bajo ninguna de sus formas (en papel, microfilmado...), acudió a los conservadores de la biblioteca: "Denme ese libro; voy a destruirlo inmediatamente". Ante el horror de sus interlocutores, Miquel expuso sus razones: dado que aquel documento no podía ser difundido como impreso ni transferido a otro soporte, es decir, dado que nadie ya podría leerlo nunca, ¿qué sentido tenía conservarlo? –
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Articulo:
http://www.elpais.com 16/03/2008
Ilustracion: Hicabi Demirci - http://www.irancartoon.com/

Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ∕Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules

Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules Por Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ 2017 marca el centenario de la cantautora de “Gracias a la vida” y ta...