dimanche 24 août 2008

Ignacio VALENTE/ DOSTOIEVSKI: Filosofía, novela y experiencia religiosa

CRÍTICA La visión del filósofo italiano Luigi Pareyson
DOSTOIEVSKI: Filosofía, novela y experiencia religiosa
Por Ignacio VALENTE

Con una traducción de la chilena Constanza Giménez se ha publicado recientemente en español el estudio del pensador italiano sobre Dostoievski, que incluye un prefacio de Gianni Vattimo y de Giuseppe Riconda. Las reflexiones de Pareyson acerca del novelista ruso se centran fundamentalmente en el problema del mal y la libertad.

Entre los innumerables estudios que se han escrito sobre Dostoievski, éste es, hasta donde se me alcanza, uno de los más hondos y penetrantes, junto con los de Berdiaev y Thurneysen. Luigi Pareyson es un filósofo italiano que comparte con Gadamer y Ricoeur la fundación de la hermenéutica, y a quien debemos, entre tantos otros libros, su Estetica. Teoria della formativita, una luminosa filosofía del arte.

Constanza Giménez, la experta traductora de Dostoievski. Filosofía, novela y experiencia religiosa, en su prólogo llama al novelista "un gigante de la antropología", llevándolo -con Pareyson- más allá de la mera calificación convencional de "gran psicólogo". Se sobreentiende que habla de la antropología filosófica, a propósito de sus magnas novelas centradas en el destino trágico del hombre, en los abismos del bien y del mal, y en sus posibilidades de redención. Berdiaev llega a decir que "la filosofía ha enseñado poco a Dostoievski, pero ésta tiene mucho que aprender de él". Y Pareyson lo sitúa en las cumbres del filosofar contemporáneo.

No se tema, sin embargo, que esta obra confunda planos distintos o que se pierda en abstracciones, pues discurre con riguroso ajuste al arte narrativo del novelista, sólo que sus personajes -afirma nuestro autor- tienen la particularidad de ser como irradiaciones de ideas vivientes, y por eso, más que "hacer", ellos viven intensamente y sobre todo hablan sin parar acerca de los enigmas de la existencia. Pero -añade- sus contrastantes ideas no deben atribuirse sin más a Dostoievski, ya que -aparte de razones formales- entre ellos se cuentan ateos y cristianos, asesinos y ascetas, libertinos y santos... La síntesis superior que Pareyson busca está bien representada en el subtítulo del ensayo, que no en vano incluye, a partir de la novela, la filosofía y la experiencia religiosa.

Este último término es importante: Dostoievski ve en el cristianismo la solución al problema de la libertad, y la única posibilidad de encontrar el sentido del sufrimiento, y la única salida posible al aparente sinsentido de la vida.

El presente estudio no es biográfico, pero enfatiza el parricidio y la violación como dos hechos personales que marcan la obra del novelista. El primero se refiere al deseo que éste experimentó de la muerte de su padre, y cuya culpa le penó. El segundo atañe a la dimensión dominante y violenta de sus amores, y se encarna sobre todo en la niña violada por Stavrogin (Los demonios), en la Nastassia Filippovna de El idiota, y en la Lizaveta minusválida de Los hermanos Karamazov, que corren una suerte similar.

Pareyson no es un fabricante de rankings, pero -digámoslo de paso- considera esta última novela, por la grandeza de sus concepciones, como "una obra maestra absoluta".

Dostoievski vivió obsesionado por la presencia del mal en el mundo, y como narrador es un experto en sus formas más profundas y refinadas. Estas serían, por ejemplo, la titánica y frustrada exaltación de sí mismo más allá del bien y del mal (el Raskolnikov de Crimen y castigo); la indiferencia moral de un alma vacía al borde de disgregarse en la nada (el Stavrogin de Los demonios); y la pasión de la destrucción -como práctica del "si Dios no existe, todo está permitido"- en el Smerdiakov que termina en un suicidio cínico tras asesinar a Karamazov padre. Este último es, por lo demás, la creatura más vil que nuestro novelista concibió, como una especie de síntesis de las variadas miserias humanas.

Por contraste, Dostoievski se muestra muy parco en la representación narrativa del bien, tal vez por la dificultad enorme de esa tarea en la modernidad. Es a través del mal como suele abordar el bien, por la vía indirecta y tortuosa que lo caracteriza. Aparte de ciertos hombres espirituales como Zosima, y de ciertas mujeres que poseen en alto grado virtudes típicamente femeninas, la encarnación del bien se concentra en Mishkin, el príncipe "idiota": un intento de configurar al hombre del todo bueno, en su humildad y mansedumbre, en su benevolencia universal, en su capacidad ilimitada de perdón y de amor, en su poder de consolar, en su desconcertante sabiduría... Este formidable personaje, toda una hazaña novelística, fue construido con un laborioso esfuerzo por alejarlo del paradigma del Quijote -el bueno cómico- y por acercarlo al de Cristo, con las inmensas salvedades del caso.

Tras la gozosa lectura de este libro y la nostálgica reminiscencia de mis lecturas de Dostoievski, debo confesar que se me ocurrió un pensamiento objetivamente injusto e inapropiado. Lo confieso aquí sólo como un estado de ánimo, formulable en estos términos: ¡cuánta tontería se escribe y se lee hoy!

Dostoievski. FilosofÍa, novela y experiencia religiosa. Luigi Pareyson. Traducción de Constanza Giménez, Ediciones Encuentro, Madrid, 295 pp, $17.500 (Librería Proa)

El texto enfatiza el parricidio y la violación como hechos que marcan su obra.

Articulo:
http://diario.elmercurio.com 17/08/2008

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ENTREVISTA
La visión de la traductora de Pareyson, Constanza Giménez:
"Dostoievski es el AUTOR 'ACTUAL' POR EXCELENCIA"

La filósofa chilena sostiene que, pese a que las obras del autor ruso fueron escritas hace más de 150 años, cobran más relevancia a medida que pasa el tiempo.

"Bastante", cuenta Constanza Giménez (28) -licenciada de Filosofía, actualmente sigue el Doctorado en Filosofía de la U. de los Andes- que tardó en traducir desde el italiano la obra de Pareyson sobre Dostoievsky. Fueron cerca de dos años y medio. Giménez ha participado en diversas investigaciones, entre ellas un proyecto Fondecyt con Jorge Peña, "Metáforas sobre la muerte. Acción y pasión en el morir". Actualmente trabaja en la traducción de trabajos de Pareyson sobre Kierkegaard y Pascal.

-¿Qué actualidad, qué vigencia cobra hoy la obra literaria de Dostoievski? ¿Por qué leerlo hoy día?
"Dostoievski es el autor "actual" por excelencia. Es eminentemente contemporáneo porque conoce perfectamente al hombre postmoderno. Por eso que sus obras son tan proféticas, pese a que fueron escritas hace más de un siglo y medio. Resonaron con fuerza en el ocaso de la modernidad y cobran más relevancia a medida que pasan los años. Han influido enormemente en la literatura contemporánea e incluso en el cine (al menos tres de las mejores películas de Woody Allen se inspiran en "Crimen y castigo").

"Quizás la razón de esto reside en que Dostoievski reinventa el arte trágico de Esquilo y Sófocles en un lenguaje afín a nuestros tiempos, en que el hombre se ha vuelto especialmente problemático para sí mismo, porque 'el cielo y el infierno', 'el bien y el mal', 'el ser y el no ser' se han trasladado al interior de la conciencia sin ninguna directriz externa y segura que nos ayude a encontrar respuestas. A medida que pasan los años, la libertad del hombre ha ido in crescendo, las alternativas ideológicas se multiplican, la ciencia y la técnica van abriendo nuevas posibilidades, y esa inmensa libertad puede transformarse, y se transforma, en un peso. Por eso la obra de Dostoievski es importante: porque, independientemente de las creencias -o falta de creencias- que cada uno profese, representan un espacio para encontrarnos con nosotros mismos, comprendernos e incluso exorcizar nuestras angustias en un confrontamiento llano y directo con los cuestionamientos últimos que, lo queramos o no, nos determinan como miembros del consorcio humano."


Novela polifónica

-¿Qué razones la motivaron a traducir y publicar la obra de Pareyson sobre Dostoievski?
"En primer lugar, Luigi Pareyson (1914-1991) fue uno de los grandes filósofos del siglo XX, inmerecidamente desconocido en el mundo hispano-parlante debido a la falta de traducciones de sus obras. Sólo se ha traducido "Conversaciones de estética", que, aunque muy interesante, es sólo una larga entrevista que no alcanza a ahondar en las grandes tesis pareysonianas.

"En segundo término, porque esta obra, sin ser abiertamente doctrinal, constituye uno de los principales documentos para profundizar en el pensamiento del filósofo de Turín, así como en el del mismo Dostoievski".

-¿Cómo se puede definir brevemente su filosofía?
"La filosofía de Luigi Pareyson ha sido definida como una hermenéutica del arte y la experiencia religiosa, de fundamento existencialista. Se trata de una interpretación sobre el hombre, realizada por el hombre y para el hombre que contempla los problemas auténticamente humanos y existenciales por medio de un análisis estricto, riguroso y exigente con pretensiones de universalidad. Esta filosofía se sustenta en lo que podemos considerar como el centro de su pensamiento, que él mismo definió como una ontología de la libertad: ontología, porque toda interpretación es un modo de decir la verdad, inagotable pero, en contra de lo que afirma el último Heidegger, aprehensible; de la libertad, porque la verdad no se da al hombre sino en la elección y en la apuesta. Experiencia religiosa, búsqueda de la verdad del hombre y para el hombre, interpretación y apuesta, libertad como condición de posibilidad de todo auténtico conocimiento: todos estos temas se sitúan en el corazón del pensamiento de Pareyson.

-¿Cuáles son las principales virtudes de la lectura e interpretación que hace Pareyson de la obra de Dostoievski?
"La lectura pareysoniana de la obra de Dostoiveski posee numerosas virtudes que la convierten en uno de los mejores estudios del pensamiento del novelista. La técnica interpretativa que propone lo capacita para realizar un auténtico desvelamiento de su pensamiento, frecuentemente oculto tras las innumerables doctrinas e ideas que abundan entre sus páginas y que se han prestado a toda clase de interpretaciones".

"Pareyson comprendió que el acceso al mundo de Dostoievski sólo se alcanza estudiando su arte, su 'técnica narrativa', porque es el lenguaje artístico aquello que nos permite comprender el pensamiento de un autor. Dostoievski es un realista superior, como él mismo se definió y creador de la novela polifónica, (como ha postulado Mijaíl Bajtín), en que los elementos artísticos, como el espacio y el tiempo, son verdaderamente 'espiritualizados' para generar la meditación y el diálogo de numerosas conciencias en perfecta armonía. Y he aquí que en este dialogo sin fin los personajes se buscan y se encuentran en los profundos subterráneos de la autoconciencia e incluso en la inconciencia, siempre activos y ansiosos por resolver las grandes cuestiones de las que pende su destino dentro de la novela".


¿Ateo o cristiano?

-En el contexto de los diversos autores que han estudiado la figura y la obra de autor ruso, ¿cuál sería la característica más original del pensamiento de Pareyson sobre Dostoievski?
"Cuando comencé a leer a Dostoievski sentí la inquietud de buscar la voz del autor detrás de ese mar de ideas y cosmovisiones que vemos en sus novelas. Leí entonces a de algunos de sus comentadores tradicionales: Nicolás Berdiaev, Romano Guardini, Stefan Zweig y León Chestov, Mijaíl Bajtín, entre otros. Me sorprendió la radical división entre los partidarios de un Dostoievski ateo y de otro profundamente cristiano y que para todos estos autores la relación del hombre con Dios constituyese el núcleo del pensamiento del novelista".

"Y creo que tienen razón: descifrar el enigma del hombre fue para Dostoievski descifrar el enigma de Dios; todas sus obras no son más que la expresión del tormento religioso de esta alma inmensa, "grande como Rusia", capaz de abarcar en sí todo el corazón de Occidente. Sin embargo, ninguna de estas interpretaciones es lo suficientemente conclusiva por el simple hecho de que ninguna se hace cargo de las demás. Unas ponen el acento en el aspecto estético, otras en la agudeza psicológica, otras en el elemento trágico y socializante, y otras en el religioso: todos elementos bien presentes en Dostoievski, pero no exclusivos entre sí. Faltaba una interpretación omniabarcante que descubriera la clave interpretativa del pensamiento dostoievskiano. Al leer la obra de Luigi Pareyson sentí una enorme alegría, porque me pareció encontrar esa ansiada interpretación. Pareyson considera acuciosamente la tradición interpretativa que le precede".

Articulo:
http://diario.elmercurio.com 17/08/2008

Ilustracion: David LEVINE - http://www.nybooks.com