samedi 7 mars 2009

Haciendo Almas/Poesía de: María Griselda GARCIA CUERVA & Ana ESTÉVEZ de la LLERA



Haciendo Almas sobre Azul@rte:
http://revistaliterariaazularte.blogspot.com/search?q=www.haciendoalmas.cult.cu


Griselda, desde Argentina, nos envía este poema que fue seleccionado por Editorial Dunken para integrar la antología "Extraña Pertenencia", la cual será presentada en la próxima Feria del Librote su país (Abril/Mayo 2009).

El encanto de la noche
Por María Griselda García Cuerva

El encanto de la noche
agita mis pensamientos,
en un camino mágico veo
una montaña de recuerdos.

En el luminoso cielo descubro
la sonrisa de mi padre,
titilan las estrellas,
se hechizan mis pupilas.

Me embriaga el aire perfumado,
la blancura de los jazmines
penetra en mi mirada,
mi alma se llena de placer.

La luz de un lucero
besa una pálida rosa,
la luna atrae los sueños,
se enciende mi sangre.

Los amores revolotean
en el jardín nocturno,
mis ojos se humedecen,
me abraza la vida.

***
Ana nos envía este breve texto, desde su corazón.

Diciembre del 90/ mi amiga Nely, mi mejor de todas, la única, perdía la vida, y yo no estaba para ayudarla, anoche soñé que debía hacerle mi modesto homenaje, también pintaba como Eladio, también era ciega.

Un beso
Ana


LA ULTIMA VEZ
Por Ana Estévez de la Llera

Despertará esa mañana tarareando con la leve sensación de acompañar las fanfarrias de los vencedores.

Hoy es mi primer día, entonces se sentirá un poco mejor.

Saldrá a la calle con esperanzas

Entonces el cielo será azul, y en él habrá manchas gigantescas de luces; el mar perderá su color y se transformará en el reflejo del ayer.

Hoy es mi primera vez, murmuraré, mi corazón palpita como en un hipódromo.

Demasiadas promesas unas a que si y otras a que no. Por lo menos eso es lo que siento en esta tarde. Hoy seré tuya una y otra vez hasta que duela después el olvidarte.

Hombre de luna llena, adorable. Pensaré en ti como la Penélope de esta época. Poder, claro que puedo. Lo haré hasta el no estar después

Entonces sentirá que puede abrazar el mundo.

Podrá darle un beso al Alma de esta mujer que ha puesto su empeño en todo y en él hasta abrazar al Caballero de París con su mirada lánguida de ojos tristes. Hoy podría hacer cualquier cosa.

Podría hasta hacer florecer los "no me olvides".

El impacto lo hará volar por los aires.

Al caer recordará que hoy era su primera vez. Después perderá el conocimiento y no habrá más nada para ella.

No más recuerdos, no más sensaciones. No más vida.
y entonces muy cerquita a punta de su aliento él se echará a llorar.