
Teresa Parodi, nacida en Corrientes, Argentina, a quien queremos tanto, venciendo distancias…Saludos. JINRE.
El otro país
Por Teresa Parodi
Como dicho al pasar lo estoy diciendo,
como dicho al pasar mientras se pueda.
Tuve culpas, te juro
cada vez que pillaste mi actitud de clase media.
Y también desencanto
cuando me criticabas mi discurso de izquierda.
Dos países son mucho, te repito,
para tanta conciencia.
Si fue errado el camino
tal vez nunca se sepa.
Siempre habrá quien condene
y también quien defienda.
No lo sé,
ya no es cosa nuestra.
Sólo insisto en decirte,
y te pido lo pongas a favor en la cuenta,
no elegimos quedarnos con los brazos cruzados,
ni esconder la cabeza.
Elegimos jugarnos.
Y es la gran diferencia.
He visto al otro país
Descalzo en el arenal
Con ojos de cunumí
Preguntándonos por la dignidad
He visto al otro país
Vestido de soledad
Durmiéndose en el anden
Sin tener a qué puerta golpear
He visto al otro país
Pidiendo la libertad
De aquellos que encarceló
Sin explicación, tanta impunidad
Lo he visto jugándose
Entero por los demás
De blancos pañuelos va
Déjenlo pasar, déjenlo pasar
Lo miré soltar su esperanza al viento
Como una pandorga de sol en vuelo
Lo miré volver del trabajo incierto
Con el puño alzado lo sigo viendo
Lo miré pelear defendiendo un sueño
Lo miré en tus ojos, che compañero
Tan intensamente
Lo sigo viendo, lo sigo viendo
He visto al otro país
En nuestros hijos, mi amor
En la tremenda ilusión
De creérmelo, de creérmelo
Me duele debo decir
En la cantora que soy
En la maestra de ayer
Una y otra vez, una y otra vez
Manifiesto
Por Teresa Parodi
Me seguirá gustando mientras viva
El mate bien amargo, el crisantemo
Muriéndose de amor entre las manos
De los adolescentes de mi pueblo
El canto de violeta y las calandrias
Creer en la justicia con esmero
Me seguirá gustando mientras viva
Pintarle cartelitos con "te quieros"
A aquellos que caminan a mi lado
Los días del amor bajo este cielo
Me seguirá gustando la poesía
Y amar la libertad que no se ha muerto
No le hago mal a nadie cuando pienso
Que el pan que no se comen los abuelos
Debemos reclamar con toda el alma
Golpeando hasta en las puertas del infierno
Que ya que se quedaron con la torta
Al menos no se queden con el vuelto
Me seguirá gustando mientras viva
Cantarle mis amores a mis viejos
Hablar de los jazmines florecidos
Que perfumaron todo lo que quiero
Hablar con mis amigos del futuro
Llevarle las pancartas a mi pueblo
Me seguirá gustando mientras viva
Mirarme en los ojitos de mis nietos
Pensar que no está muerto quien pelea
Seguir soñando aún el mismo sueño
Vestirme con las flores de septiembre
Y el sol de los domingos en invierno
Me voy de boca siempre que hace falta
Y digo en mis canciones lo que pienso
Y sé que no han de verme de rodillas
Pidiendo por la paz del universo
Prefiero las batallas silenciosas
Que siguen, por lo bajo, dando el pueblo
Tenía que decirles todo esto.
A pesar de sus años
Por Teresa Parodi
Aguedita camina
Orillando el tapé
La canasta le pesa
Pero sigue manté
A pesar de sus años
Allí va trabajando
Tras su sombra inclinada
La collera de hermanos
¡buen día doña elvira!
La niña tiene
Apenitas la altura
De sus juguetes
¡qué cosa, doña clara!
La niña lleva
Como una cruz enorme
Angá, la cesta
En los pies va arrastrando
Los pesares de yugo
Tan chiquita parece
Y no cabe en el mundo
Quién le ha puesto cerrojo
A este sol infinito
Quién le quita la ronda
A esta niña, chamizo.
El otro país
Por Teresa Parodi
Como dicho al pasar lo estoy diciendo,
como dicho al pasar mientras se pueda.
Tuve culpas, te juro
cada vez que pillaste mi actitud de clase media.
Y también desencanto
cuando me criticabas mi discurso de izquierda.
Dos países son mucho, te repito,
para tanta conciencia.
Si fue errado el camino
tal vez nunca se sepa.
Siempre habrá quien condene
y también quien defienda.
No lo sé,
ya no es cosa nuestra.
Sólo insisto en decirte,
y te pido lo pongas a favor en la cuenta,
no elegimos quedarnos con los brazos cruzados,
ni esconder la cabeza.
Elegimos jugarnos.
Y es la gran diferencia.
He visto al otro país
Descalzo en el arenal
Con ojos de cunumí
Preguntándonos por la dignidad
He visto al otro país
Vestido de soledad
Durmiéndose en el anden
Sin tener a qué puerta golpear
He visto al otro país
Pidiendo la libertad
De aquellos que encarceló
Sin explicación, tanta impunidad
Lo he visto jugándose
Entero por los demás
De blancos pañuelos va
Déjenlo pasar, déjenlo pasar
Lo miré soltar su esperanza al viento
Como una pandorga de sol en vuelo
Lo miré volver del trabajo incierto
Con el puño alzado lo sigo viendo
Lo miré pelear defendiendo un sueño
Lo miré en tus ojos, che compañero
Tan intensamente
Lo sigo viendo, lo sigo viendo
He visto al otro país
En nuestros hijos, mi amor
En la tremenda ilusión
De creérmelo, de creérmelo
Me duele debo decir
En la cantora que soy
En la maestra de ayer
Una y otra vez, una y otra vez
Manifiesto
Por Teresa Parodi
Me seguirá gustando mientras viva
El mate bien amargo, el crisantemo
Muriéndose de amor entre las manos
De los adolescentes de mi pueblo
El canto de violeta y las calandrias
Creer en la justicia con esmero
Me seguirá gustando mientras viva
Pintarle cartelitos con "te quieros"
A aquellos que caminan a mi lado
Los días del amor bajo este cielo
Me seguirá gustando la poesía
Y amar la libertad que no se ha muerto
No le hago mal a nadie cuando pienso
Que el pan que no se comen los abuelos
Debemos reclamar con toda el alma
Golpeando hasta en las puertas del infierno
Que ya que se quedaron con la torta
Al menos no se queden con el vuelto
Me seguirá gustando mientras viva
Cantarle mis amores a mis viejos
Hablar de los jazmines florecidos
Que perfumaron todo lo que quiero
Hablar con mis amigos del futuro
Llevarle las pancartas a mi pueblo
Me seguirá gustando mientras viva
Mirarme en los ojitos de mis nietos
Pensar que no está muerto quien pelea
Seguir soñando aún el mismo sueño
Vestirme con las flores de septiembre
Y el sol de los domingos en invierno
Me voy de boca siempre que hace falta
Y digo en mis canciones lo que pienso
Y sé que no han de verme de rodillas
Pidiendo por la paz del universo
Prefiero las batallas silenciosas
Que siguen, por lo bajo, dando el pueblo
Tenía que decirles todo esto.
A pesar de sus años
Por Teresa Parodi
Aguedita camina
Orillando el tapé
La canasta le pesa
Pero sigue manté
A pesar de sus años
Allí va trabajando
Tras su sombra inclinada
La collera de hermanos
¡buen día doña elvira!
La niña tiene
Apenitas la altura
De sus juguetes
¡qué cosa, doña clara!
La niña lleva
Como una cruz enorme
Angá, la cesta
En los pies va arrastrando
Los pesares de yugo
Tan chiquita parece
Y no cabe en el mundo
Quién le ha puesto cerrojo
A este sol infinito
Quién le quita la ronda
A esta niña, chamizo.
