
Importar y exportar cultura
Por Consuelo Císcar Casabán
La diversidad cultural produce mensajes de concordia, a partir de la libertad creativa de los artistas. En este sentido, se debe consolidar la cooperación cultural entre países, para promover un clima de solidaridad y madurez intelectual. Una gestión basada en exportar e importar cultura es necesaria para que exista un diálogo entre territorios que enriquezca a todos los ciudadanos. Con el intercambio de fondos de colecciones de los museos, y con la organización de exposiciones, bienales, jornadas, debates o congresos académicos, se brinda a diferentes públicos la oportunidad de contemplar fenómenos artísticos distantes y modos de pensar que amplían el conocimiento y propician acercamientos solidarios para entender al "otro".
En esta ocasión, la Argentina y España estrechan sus lazos gracias a la afinidad que sienten por las Artes, en mayúscula. Una exposición de arte pop en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires permite estrechar los vínculos de amistad entre ambos países, separados geográficamente pero fieles en su compromiso con el arte contemporáneo. La muestra, realizada con la cooperación de la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (Seacex), reúne 59 obras seleccionadas de la exposición de arte pop que tuvo lugar en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) en España en 2007.
También el arte es el protagonista principal de la XII Bienal de Arquitectura, que reúne a expertos internacionales desde hoy y hasta el 12 de octubre en el Centro Cultural Recoleta. Estos dos encuentros culturales son un ejemplo de cómo la relación con las artes puede favorecer la prevención de conflictos políticos, económicos o sociales, ayudar a reducir la desconfianza y beneficiar el entendimiento mutuo, la tolerancia y el diálogo por medio de un intercambio de visiones y aspiraciones comunes. La cooperación cultural en estos términos hace posible priorizar la educación y el conocimiento, condición básica para respetarnos y aceptarnos. Si ponemos en marcha estos preceptos, quizá podamos potenciar, junto con otros entornos sociales, la globalización equilibrada, equitativa y completa a la que todos aspiramos.
Articulo: http://www.lanacion.com.ar 03/10/2009
Por Consuelo Císcar Casabán
La diversidad cultural produce mensajes de concordia, a partir de la libertad creativa de los artistas. En este sentido, se debe consolidar la cooperación cultural entre países, para promover un clima de solidaridad y madurez intelectual. Una gestión basada en exportar e importar cultura es necesaria para que exista un diálogo entre territorios que enriquezca a todos los ciudadanos. Con el intercambio de fondos de colecciones de los museos, y con la organización de exposiciones, bienales, jornadas, debates o congresos académicos, se brinda a diferentes públicos la oportunidad de contemplar fenómenos artísticos distantes y modos de pensar que amplían el conocimiento y propician acercamientos solidarios para entender al "otro".
En esta ocasión, la Argentina y España estrechan sus lazos gracias a la afinidad que sienten por las Artes, en mayúscula. Una exposición de arte pop en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires permite estrechar los vínculos de amistad entre ambos países, separados geográficamente pero fieles en su compromiso con el arte contemporáneo. La muestra, realizada con la cooperación de la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (Seacex), reúne 59 obras seleccionadas de la exposición de arte pop que tuvo lugar en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) en España en 2007.
También el arte es el protagonista principal de la XII Bienal de Arquitectura, que reúne a expertos internacionales desde hoy y hasta el 12 de octubre en el Centro Cultural Recoleta. Estos dos encuentros culturales son un ejemplo de cómo la relación con las artes puede favorecer la prevención de conflictos políticos, económicos o sociales, ayudar a reducir la desconfianza y beneficiar el entendimiento mutuo, la tolerancia y el diálogo por medio de un intercambio de visiones y aspiraciones comunes. La cooperación cultural en estos términos hace posible priorizar la educación y el conocimiento, condición básica para respetarnos y aceptarnos. Si ponemos en marcha estos preceptos, quizá podamos potenciar, junto con otros entornos sociales, la globalización equilibrada, equitativa y completa a la que todos aspiramos.
Articulo: http://www.lanacion.com.ar 03/10/2009
