dimanche 11 octobre 2009

SECH/Rafaga de Fransiles GALLARDO



Luis E. Aguilera
Presidente
Sociedad de Escritores de Chile (SECH)
Filial Región de Gabriela Mistral-Coquimbo
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TIEMPO DE CULTURA
"Rafaga"
Fransiles Gallardo, Poeta & Narrador - Magdalena; Cajamarca, Perú

-¡Contra la pared!- dice una voz cortante, como un afilado cuchillo.Salgo del tumulto y seis obreros que me acompañan en la construcción del canal de irrigación de Santiago Chico, siguen mis pasos. Siento en mis espaldas las miradas misericordiosas de los poblanos.

Gruesas gotas de lluvia, caen sobre el árido suelo de la descuidada plaza .
-¡Les repetimos que no hicieran nada, sin nuestro consentimiento!-grita a voz de cuello, quien se supone; es el líder de esta agrupación de encapuchados.

Han ingresado al poblado hace una hora y a empellones nos hansacado de la casa, que tenemos alquilada como almacén.
-¡La desobediencia se castiga!- vuelvo a sentir su voz filosa -¡y vamosa castigarte ingeniero!- siento su mirada clavarse en mis ojos- ¡como ejemplo y para que nadie más quiera rebelarse a las disposiciones del partido!.

La población ha enmudecido. Me pellizco para saber que soy yo auch, quien está allí parado.
Un aullido lastimero en la distancia, se pierde con el viento.

Silencio.
-Igual que tú, camarada, sólo cumplo mi deber- le digo con el poco coraje que aún queda en el fondo de mi pecho- no podrán destruir siempre- miedo y tartamudez en mis palabras- otros ingenieros vendrán y lo harán y no vas a asesinarlos a todos- digo, finalmente cagándome de miedo temblando la voz.
-¡Contra la pared!- vuelve a gritar con su voz de machete afilado y nos alineamos nerviosamente con los huevos en la garganta, ingeniero, se lo juro por diosito; ya somos siete, carajo.

El recuerdo del sargento Díaz “en casos de fusilamiento es mejor ponerse al centro; las ráfagas siempre van de izquierda a derecha” en el curso de instrucción pre militar jamás pensé, que tendría que practicarlo y justo en estas circunstancias.
-¡Por las desobediencias constantes contra los dispositivos del partido y desoír las órdenes impartidas por el camarada Rufino, comandante en jefe de esta zona liberada; por lo tanto en este juicio sumario popular; se decreta la pena de muerte por fusilamiento, al ingeniero Rodolfo Tolentino Arrascue; de igual forma se sentencia a la igual pena; a sus seis obreros bastardos, hijos de la burguesía nacional y sirvientes de este gobierno imperialista y reaccionario!

Mierda digo nos jodimos tengo seca la garganta y mis piernas se mueven solas. Intento correr, perderme entre las sombras de la noche y de los alisos; pero los pies no responden, están paralizados hasta aquí llegaste me digo grandísimo pendejo un vaho de inconciencia nubla mi cerebro y mis sentidos, también.
-¡Atención!- tres encapuchados se ponen al frente nuestro.

Quiero que mis últimos pensamientos sean para Aurorita, mi mujer; en los jubilosos ratos de alborozo y su sonrisa alegre; al verme bajar sudoroso oliendo a hombre salvaje de la camioneta.
-¡Apunten!

Que sean, tan sólo; las últimas imágenes de mis hijos estoy llorando de mi Lalito correteando por el parque recuérdame de mi Margie y su cabello peinado en colita talvez no te dije cuanto te quiero de Blonch y sus ojazos de aceituna talvez no te abracé mucho de mi Torintín y su forma de arrugar el entrecejo talvez no me recuerde, es tan pequeño, aún.
-¡¡… Fuego …!!.

El rojo resplandor de los fusiles, vomitando fuego; me hacen cerrar los ojos que Dios se apiade de mí.
En avalancha, los recuerdos de nuestro último viaje, en familia al Cusco y Machu picchu se agolpan en mi recuerdo ojalá haya tiempo para celebrar nuestros veinticinco años de casados y volver a estar juntos, como antes; por siempre, jamás.

Los terrucos, vivando a la lucha armada y haciendo disparos al aire, se van.
Dos de mis trabajadores se han desmayado los mataron, carajo los otros están de pie gracias Dios, están vivos pálidos y temblando.Me toco el cuerpo. Un frío húmedo y pesado recorre mi cuerpo tembloroso.

Tengo humedecidos, mojados, muy mojados los pantalones me he orinado, carajo creo que pesados, muy pesados, oliendo a podrido me he cagado, mierda también.
Sobre Marcaval llueve; torrencialmente sobre su plaza, llueve.Baña mi cuerpo, de la cabeza a los pies.