
Mónica Angelino nació el 5 de septiembre de 1959 en Gral. Rodríguez - ciudad en la que reside -, provincia de Buenos Aires, la Argentina. En 2007 se publicó su libro artesanal “El vuelo” (Poesía de bolsillo). Fue incluída en las antologías “Sinfonía abierta”, “Frente al espejo”, “Poetas y narradores 2007”. Edita el cuadernillo de distribución gratuita “Poesía Pan Caliente”. Asiste a los talleres literarios de Eduardo Espósito y Rolando Revagliatti. Colabora con el diario "Actualidad" de la localidad bonaerense de Moreno.
Si desea enviar su obra impresa (libros, revistas, folletos etc)puede hacerlo a la siguiente dirección: Perito Moreno Nº78 - Bº alte Brown - (1748) Gral Rodríguez - Buenos Aires - la Argentina.
Sitios :
http://www.artepoetica.net/Nohe_Lima.htmSi desea enviar su obra impresa (libros, revistas, folletos etc)puede hacerlo a la siguiente dirección: Perito Moreno Nº78 - Bº alte Brown - (1748) Gral Rodríguez - Buenos Aires - la Argentina.
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http://www.artepoetica.net/Nohe_Lima.htm
http://pinturasnoelima.blogspot.com/
http://poemasnoe-lima.blogspot.com/
E-mail : monica_angelino@hotmail.com
Historías technicolor
Por Mónica Angelino
Nado
nuevamente entre el filo de la espada
que escribe a la noche su odisea de sangre
cuando amanece o le decapita el pulso al caer la tarde
a estos días tejidos de acero
nado
en esas vértebras
que dilataron el cansancio estéril
del ultimo naufragio de la neblina
hecha fantasma cada vez que digo tu nombre de verde vestido
ataviado de témpanos y mutismo
nado
cabizbajo absorbido por ese crepitar del canto eterno de la piedra
del hueso mas duro para reposar mi memoria teñida
de historias technicolor ondeando banderas
como tu vientre de trigo de espeso espejo
donde se reflejaban tus recuerdos de hijos muertos
que un día el viento te hizo olvidar sus nombres
(solo CARLOS ENTENDERÍA EN ESTE CASO ESTE POEMA)
nado
nado
teñido del añil de Izalco de sus calles con el polvo del paraíso
abrigo de pan al grito mas terrible de tu estomago guardado
entre pañales desechables hechos de mimbre
entre tus dientes estrellas quebradizas ante el susurro
diáfano del macho
nado
donde una vez al día sin duda hacías un nudo de carne
a tus zapatos enhebrando mis latidos
a tu pulso de orquídea desde que marchaste noctámbula
a curar mis cicatrices de papel
porque sucesivamente me haré humo cada vez que te nombre
Como no sé decir
Por Mónica Angelino
Las cosas que
como aguijones de ácido
se hincan en los ojos
diseminan su licor
entre las agazapadas
uñas de la furia
y se meten
en los túneles carpianos
de la pena
o la alegría
como no sé decir
sin que la voz
o los ojos sucumban
al agua
la orina
y las pústulas enquistadas
en cascarones viejos
como no sé decir
escribo poemas.
Solo
Por Mónica Angelino
decirte que escribir
cuatro buenos versos no es
tener el pasaporte a la felicidad
timbrado en el bolsillo
una forma como otra cualquiera
de no morir
desplazar por metonimias
los contornos mudos de la risa
¿quién dijo que era fácil el olvido?
nuevamente entre el filo de la espada
que escribe a la noche su odisea de sangre
cuando amanece o le decapita el pulso al caer la tarde
a estos días tejidos de acero
nado
en esas vértebras
que dilataron el cansancio estéril
del ultimo naufragio de la neblina
hecha fantasma cada vez que digo tu nombre de verde vestido
ataviado de témpanos y mutismo
nado
cabizbajo absorbido por ese crepitar del canto eterno de la piedra
del hueso mas duro para reposar mi memoria teñida
de historias technicolor ondeando banderas
como tu vientre de trigo de espeso espejo
donde se reflejaban tus recuerdos de hijos muertos
que un día el viento te hizo olvidar sus nombres
(solo CARLOS ENTENDERÍA EN ESTE CASO ESTE POEMA)
nado
nado
teñido del añil de Izalco de sus calles con el polvo del paraíso
abrigo de pan al grito mas terrible de tu estomago guardado
entre pañales desechables hechos de mimbre
entre tus dientes estrellas quebradizas ante el susurro
diáfano del macho
nado
donde una vez al día sin duda hacías un nudo de carne
a tus zapatos enhebrando mis latidos
a tu pulso de orquídea desde que marchaste noctámbula
a curar mis cicatrices de papel
porque sucesivamente me haré humo cada vez que te nombre
Como no sé decir
Por Mónica Angelino
Las cosas que
como aguijones de ácido
se hincan en los ojos
diseminan su licor
entre las agazapadas
uñas de la furia
y se meten
en los túneles carpianos
de la pena
o la alegría
como no sé decir
sin que la voz
o los ojos sucumban
al agua
la orina
y las pústulas enquistadas
en cascarones viejos
como no sé decir
escribo poemas.
Solo
Por Mónica Angelino
decirte que escribir
cuatro buenos versos no es
tener el pasaporte a la felicidad
timbrado en el bolsillo
una forma como otra cualquiera
de no morir
desplazar por metonimias
los contornos mudos de la risa
¿quién dijo que era fácil el olvido?
