
Oscar Portela, nacido en la provincia de Corrientes (República Argentina) el 5/13/50, es considerado hoy por las más importantes voces de la literatura de su país, como una de las más potentes voces de la poesía y el pensamiento latinoamericano. Administrador Cultural, ha ocupado importantes funciones en su provincia y ha integrado por dos periodos consecutivos la Comisión Directiva de la Sociedad de Escritores de la Argentina, presidente de la misma entidad en su Provincia, Director de revistas como Tiempo y Signos, entre otras, es y a sido Asesor de Cultura de la Honorable Legislatura de la Provincia de Corrientes. Doce títulos de su obra poética editadas (Senderos en el Bosque, Los Nuevos Asilos, Memorial de Corrientes, La Memoria de Láquesis, etc), y obras ensayísticas en las que se ocupa preferentemente del pensamiento filosófico contemporáneo, (Nietzsche sonámbulo del día), le han valido la consideración de importantes pensadores de su país...Ha publicado en España, México, Venezuela, Paraguay, y casi todos los medios de prensa de la Argentina y dictado conferencias en España, Paraguay y provincias Argentinas. Asimismo es especialista en crítica e historia del cine y es autor de letras de obras musicales en su mayoría inéditas…
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Nerón habla
Por Oscar PORTELA
Travestido, con el pálido rostro oculto por velos y afeites de tristes prostitutas vistiendo ricas túnicas y ajorcas Nerón camina por los lúgubres pasadizos ocultos de la fastuosa Roma:
busca los lúbricos placeres con que olvidar el mundo de marionetas que rodean su corazón cansado de la miseria y la locura del poder que lo rodea. Camina en busca del olvido de la traición rapaz y del ludibrio de la codicia oculta en los pasillos del palacio. Madre y esposa, generales venales, senadores representando la comedia de los repúblicos honestos que solo viven para aumentar caudales mientras Roma hiede de pobreza, prostitución y muerte.
Mientras se desliza en la penumbra de callejas inmundas sabe que también el se irá como los sueños de los gramáticos griegos y nada quedará de ese mundo sino el vacio en que se hunde la historia toda. ¿A que ser sabio y estratega triunfal de tanta corrupción y la senilidad de senadores jóvenes que juran amor al incorrupto imperio? Conspiradores de una fatalidad que acepta su alma frágil llena de hiel y de venganza? Sabe el Emperador que está solísimo desde que lo abandonó Petronio. Entonces, en mitad de la noche, el hijo de los Dioses jura que Roma, indigna, arderá entre las llamas. No hay victorias ni derrotas para quien ama a los aedas, solo sombras y un destino supliciado por aquel a quien se prometió paraísos y solo sal se puso en su camino y luego el viento cual cómplice y augur se lleva nieblas y cenizas.
Canta Nerón: el sabe que lo fatal espera y así será en toda época.
Los hijos de los Dioses y todos los imperios caerán en olvido y una sonrisa cruza su falso rostro de Dios y de profeta.
