dimanche 24 janvier 2010

Los detractores de BORGES


Los detractores de Borges

Sus enemigos quieren hacernos creer que su obra es unidimensional y excluyente. Esto no sólo es falso, sino que atenta contra el pensamiento mismo de Borges.

Entre las perplejidades que nos depara a veces la crítica literaria está la de haber acusado a Borges de no ser un escritor argentino. Se le reprochaba que recurriera a filósofos como Spinoza, Berkeley o Schopenhauer, y a escritores como Stevenson, Kipling o Chesterton, en desmedro de la literatura y la cultura rioplatense. Jorge Luis Borges es un escritor "europeizante", afirmaban con desdén. La mejor defensa vino de Ernesto Sabato. Sostuvo que aplicarle ese término con intención peyorativa era absurdo, porque ser europeizante es justamente un rasgo argentino. Los europeos -agregó- no son europeizantes; son simplemente europeos. El mismo Borges ya se había hecho cargo de objeciones análogas en un artículo titulado "El escritor argentino y la tradición". Dice que Shakespeare se habría asombrado de que los nacionalistas ingleses lo criticaran por haber escrito "Hamlet", de tema escandinavo, y "Macbeth", de tema escocés. A lo que uno podría agregar "Romeo y Julieta'', de asunto italiano, y "Otelo'', que ocurre en Venecia y cuyo protagonista es un moro. Borges pide que los escritores no tengan miedo y que ensayen los temas que quieran, sin excluir ninguno. No hay que concretarse sólo a lo nacional para ser argentino, dice, "porque o ser argentino es una fatalidad y en ese caso lo seremos de cualquier modo, o ser argentino es una mera afectación, una máscara".

Al margen de su estrechez conceptual, la acusación revela o mala fe o un gran desconocimiento de la obra de Borges. Cierto, muchos de sus cuentos, poemas y ensayos se nutren de la cultura occidental. De Zenón de Elea a Bertrand Russell; de Homero a Kafka. ¿Quién podría negarlo? Pero también son gravitantes los temas rioplatenses o criollos. Cómo olvidar que su primer libro de poemas, publicado en 1923, se llama Fervor de Buenos Aires y el tercero Cuaderno San Martín . Difícil encontrar títulos más explícitamente argentinos. Los dos incluyen poemas sobre diversos lugares de la capital: la Plaza San Martín, el barrio de la Chacarita o el cementerio de la Recoleta. No sólo eso, en casi todos sus libros circulan personajes de la historia de Argentina, como Juan Manuel de Rosas, Facundo Quiroga, Domingo Faustino Sarmiento o Eva Perón. Hasta en la canción arrabalera ha incursionado el autor de Ficciones . En este género tendríamos que destacar las milongas de Para las seis cuerdas, que han sido musicalizadas por Astor Piazzolla.

Y cómo no recordar entre sus cuentos el ya clásico "Hombre de la esquina rosada" y su contraparte "Historia de Rosendo Juárez". Aunque están localizados en los suburbios rurales de Buenos Aires, y tanto el argumento como los personajes tienen que ver con querellas entre guapos de poncho y chambergo, la técnica que empleó Borges viene de Stevenson y Chesterton. ¿La presencia de esos modelos probaría que son cuentos "europeizantes"? Para nada. Porque lo que hace Borges es "nacionalizar" esa técnica y ponerla al servicio de un tipo de discurso y de una identidad que sólo pueden existir en Buenos Aires y no en Londres o Edimburgo.

Por último, habría que considerar el libro Evaristo Carriego , un extenso y minucioso estudio sobre el llamado poeta del suburbio y sobre el barrio porteño de Palermo, que incluye nada menos que una "Historia del tango". A lo que habría que agregar sus textos sobre el Martín Fierro y la poesía gauchesca. Todo este despliegue constituye, qué duda cabe, un contundente corpus "nacionalista".

La miopía de los detractores de Borges quiere hacernos creer que su obra es unidimensional y excluyente. Esto no sólo es falso, sino que atenta contra el pensamiento mismo de Borges, para quien la cultura argentina no tiene que optar entre el letrado de la ciudad y el gaucho de la llanura, como quería Sarmiento, porque esas opciones se superponen y complementan. En suma, el Borges "europeizante", y el otro Borges, el que escribe sobre temas criollos, son uno y el mismo. A Borges sólo se le puede acusar de lo siguiente: de haber transformado la literatura nacional en literatura universal, y la literatura universal en literatura nacional. Cómo nos gustaría que otros escritores cometieran ese mismo pecado.

Articulo :
http://diario.elmercurio.com 17/01/2010

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