
Alexander Vórtice alexandervortice@yahoo.es
www.lacoctelera.com/alexandervortice
Verso sin vacío
Por Alexander Vórtice
Otórguenle un verso sin vacío
al lector que no es enemigo de lo evidente.
Regálenle al poeta la voz y el voto,
la experiencia y la paciencia.
Eviten que este corazón mío muera
sin haber probado el labio
del ceremonial y definitivo latido.
Porque es la cuerda la prisión del ahorcado,
es el universo el grito de la estrella,
es mi caja de mentiras la verdad de este mundo
que responde, vitorea y niega.
Oros son triunfos, espadas son guerras,
mi única debilidad es el clímax del amor,
del recuerdo, de la lucha hecha con paz
y de la conveniente caricia que medita sobre ti.
Otórguenle al iris de mis ojos un sin fin
de colores sin confusiones ni falsos amores.
Escuela de Hipocresía
Por Alexander Vórtice
…Y viviendo
como el azorado que añora
una copa de ron y 7 cigarros
que apaciguan
sufrimientos inadmisibles,
averiguas que juzgar es arma
de doble filo, sensación de cautiverio…
Agarramos lo peor de nosotros mismos
porque la hipocresía
circula por las calles
y fue asignatura bien aprendida
en tiempos de inocencia y madera.
Rápidamente olvidamos que nada es
si no hay trozos de sinceridad y humildad
en cada paso que vamos dando hacia la tumba;
viviendo como seres que desconocen lo primordial
el dolor llega, la infidelidad existe, la honestidad
es una anécdota que coexiste entre mentecatos.
Azufre para Todos
Por Alexander Vórtice
En períodos de suma debilidad repaso un pasado no tan lejano y enseguida me saca de quicio la pedantería humana con sus puños de “aquí te pillo y aquí te aniquilo”. Mi misantropía, quiero decir, mi intransigencia con el ser humano, ha sido un trabajo de años; no crean ustedes que uno se levanta una mañana y odia a toda una raza así porque así, sobre todo si perteneces a ella. No, los que observamos con ojos de cuervo colérico, pretendemos darle explicación a los hechos y a los sentimientos, aunque, la gran mayoría de las veces, estés conversando con una docena de necios que no conciben la grandeza de lo adecuado para todos. Sí. En días de lluvia funesta y extenuación absoluta, me acuerdo de las madres de unos cuantos que pasan por la vida únicamente con ánimo de joder y malmeter y corromper y absorber lo poco de humano que le queda al ser humano. “Amistad y dinero… Agua y aceite”. Este aforismo tal vez sea el más acertada para exponerles lo que está sucediendo; dicho de otro modo y con retranca galaica: “Nesta vida cada un vai ao seu, menos eu que vou o meu”. Porque, quitando las generaciones que aún se están sazonando, todos tenemos algo de culpa en este trance existencial que padecemos. El egocentrismo domina el cuerpo, la mente y el espíritu de la gran mayoría de las personas, al tiempo que, a medida que la situación va a peor, son más las personas que se afilian al grupo filosófico: “Codicia Sin Fronteras”. Platón sentenció desde su atalaya: “Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia”. Está sucediendo. Cuando en un País la tercera preocupación de su ciudadanía son los políticos, por algo será, algo se estará recociendo en los adentros de muchas personas desalentadas por el sin Gobierno, por la sinrazón. El mando es ansiado, la moral es escasa, la gente que paga el pato es la de siempre: los más desfavorecidos. Si a esto le sumamos el dato de que el 73% de la ciudanía española opina que en este año 2010 la situación económica será mala o muy mala, tendríamos que sentarnos media hora en la silla de pensar y ver en qué hemos fallado, qué actos directos o indirectos hemos cometido para que la situación sea la que está siendo. Pero claro, que un adulto se siente en la silla de pensar es una ofensa, porque detrás de la codicia, el ego y la envidia, está el orgullo y/o la soberbia. Muchos son los adultos que deberían volver a la escuela para reverdecer su erudición; muchos son los que piden y pocos los que dan; muchos son los que huelen el azufre aquí y allá, y luego, según tire el viento, aseguran que no es azufre, sino un fresco aroma a rosas recién cortadas por la mano pura de una dama virgen (cuan vírgenes hay pocas o ninguna). ¡Simplezas! O nos decidimos ya a tomar el camino del equilibrio y la ecuanimidad,o hasta yo voy a tener que darles la razón a ésos que me aseguran que no es azufre lo que olfateamos a diario.
Caravana de Diamantes
Por Alexander Vórtice
Disculpa el orgullo y el sosiego
de estos años contigo
malviviendo sueños y penumbras.
Disculpa mi ira y mi desván,
mi consuelo y mi humilde honestidad.
Disculpa el pie mojado y los hados
que ya no se acuerdan de respirar.
Disculpa este nunca más, o el por ti,
o el por siempre jamás.
Discúlpame y alquilaré nuevos ideales,
nuevos principios, contigo, nuevo amor de lluvia.
Discúlpame entre los ojos doloridos y le diré
a la caravana de diamantes que nos lleve
todo lo lejos que quiera nuestro amanecer.
Lady
Por Alexander Vórtice
La mujer a quien todos llamaban Lady abrió las cortinas estando completamente desnuda. Las calles se mostraban mojadas y el aire poseía un olor a invierno consistente. Sonrió al ver a aquellos niños jugando a ser unos adultos con bellos y prometedores sueños, sonrió al saber que la primavera llegaría inevitablemente a la ciudad. La mujer llamada Lady había llegado a aquel lugar olvidado por la mano de Dios sin previo aviso. Una estrella de plata y siete besos necesarios la habían guiado, así como un recién nacido se deja guiar por los brazos de una madre expuesta a todo tipo de satisfacciones. Lady, la mujer de cuerpo indescifrable y piedad imperecedera, volvió a sonreír al tiempo que comenzaba a vestirse. Luego, saboreó el café de todas las mañanas, y supo que tras toda tristeza se esconde una agradable y garrida esperanza que se ríe de lo que es mediocre.
Fuego & Esperanza
Por Alexander Vórtice
No pudo ser.
Entonces el ser humano tuvo miedo
y agarraron sus armas de huesos.
No pudo ser y mi hogar fue humo,
nubla furiosa, humo intenso…
Cuando el continente se sumergió en el océano
más de mil millones de personas perecieron;
uno de los jinetes vomitó algo llamado JUSTICIA
y las madres de los niños recién nacidos
lloraron lágrimas de sangre e intenso fuego.
Apareció un ser que exclamó: “¡Ya no sois hermanos!”;
luego, la luna sonrió cual demonio vitaminado,
gozoso, sabedor de todos sus engaños y maleficios.
No pudo ser y sin embargo hubo lloros y bramidos
y días de 79 horas y noches de 400 años;
no hubo perdón y no hubo misericordia.
Creo que algunos se salvaron del Grito Celestial,
no estoy seguro de ello, ya que no pudo ser,
nadie cedió su alma a cambio de esperanza.
Errores humanos
Por Alexander Vórtice
Las computadoras tomaron el control de la situación:
Época oscura, dictadura sumamente desalmada,
tiempo de cadáveres, de orines y de desesperación.
No era el Fin de los Tiempos; era un fallo humano,
robots por las esquinas, sinrazón
y padecimiento prodigioso;
en el momento en que el ser humano se creía Dios,
sus inventos le convirtieron en esclavo del pecado.
Entonces uno de los pocos hombres cuerdos
del planeta Tierra se refugió en sus adentros:
Grandes colores de pasión, libertad, ego afligido,
paz que es soledad y desierto en pleno apogeo…
“Cometimos un error y lo estamos pagando”,
se dijo a sí mismo.
Mientras tanto, más allá de su imaginación,
los pájaros le pedían clemencia al cielo.
