samedi 20 mars 2010

Patricio TAPIA/ El carteo de NERUDA


El carteo de Neruda
Por Patricio Tapia

Un conjunto de cartas que cubren casi toda la relación amorosa entre Pablo Neruda y Matilde Urrutia, en diferentes etapas y modulaciones, se publica en edición de Darío Oses.

En octubre de 1952, Pablo Neruda y su segunda esposa, la artista argentina Delia del Carril, sufren un accidente automovilístico de gravedad. Las heridas de Neruda serían leves -horas más tarde andaría con un brazo en cabestrillo-, pero las de su mujer fueron mucho más serias, con fracturas y traumas que la mantuvieron varias horas sin conocimiento. Una mujer que ya formaba parte del grupo de amistades de la pareja, Matilde Urrutia, decide entonces ir a la casa de ambos, para atenderlo a él mientras ella esté en el hospital. Todos los que trabajan o pasan por esa casa se percatan de que Neruda y Matilde tienen una relación de otra índole.

Efectivamente, eran amantes. Neruda había conocido a Matilde Urrutia en 1946 en un concierto. Ella era una chillaneja, y quería dedicarse al canto. Se reencontrarían en México, en 1949; ella se convirtió en enfermera de Neruda. Desde entonces la relación se consolidó y se mantendría en el tiempo.

Comienza como una relación secreta, pues Neruda vivía con su esposa. Fueron años de viajes y de clandestinidad política y romántica, para un amor que tiene que esconderse: desde 1950 a 1952, fuera de Chile; y desde entonces a 1955, en Chile. En febrero de 1955 se descubre el amorío (lo delatan unos empleados) y se produce la ruptura con Delia del Carril. A partir de entonces, los amantes ya no se ocultan y viven juntos, casi sin separarse, hasta la muerte del poeta, aunque deberán sortear otro golpe, cuando Matilde, alguna vez amante, se transforma en engañada: en 1970, Neruda se enamora de una sobrina de Matilde, Alicia.


El libro

Cartas de amor documenta la relación amorosa entre Neruda y Matilde Urrutia, en una cuidada edición, hecha por Darío Oses. El libro es bonito, sin duda, con reproducciones en forma facsimilar, incluyendo las postales y los papeles originales, algunos con dibujos, impresos -como los que envía desde Pekín- o hechos por el propio Neruda.

Ahora bien, la verdad es que no agrega mucho a la información existente sobre la vida del poeta, ampliamente estudiada, o entregada por él mismo en sus memorias o por Matilde Urrutia (en su Mi vida junto a Pablo ). Cómo se "casan" a la luz de la luna en Capri. Cómo Matilde es la destinataria de Los versos del capitán (en 1952, en edición anónima) y en 1959, Cien sonetos de amor . Aparecen los viajes de Neruda, aunque, como apunta el editor, entre 1952 y 1956 es él quien viaja, pero en 1973 cede su lugar viajero (por enfermedades) a Matilde, quien viaja a menudo a Europa para resolver diversos asuntos. Al trasluz, se perciben las angustias -celos- y las tragedias -los varios embarazos (y pérdidas) de Matilde- que vivió la pareja. Aunque hay unas primeras cartas más largas y apasionadas (no carentes de lugares comunes), una buena parte son mensajes en los que el "discurso amoroso" es de una urgencia que lo vuelve tópico o de una "cotidianidad" que lo torna inexistente: notas para coordinar encuentros; mensajes de brevedad telegráfica -"Amor, si puedo paso a verte"; "Estoy bien"; una postal desde Argentina: "Besos"; la siguiente: "Más besos"-; cuestiones domésticas: la compra y construcción de la casa "La Chascona", la venta de una casa en Francia, remedios. El lenguaje secreto de los amantes que a veces se percibe en sobrenombres, referencias, muestras de humor, puede acabar en cosas como ésta: "cuadro - Fuensalida / asunto terna / cheque / pájaros".

En las cartas de Flaubert a Louise Colet ellos se cuentan todo y de todo, discuten de arte y de su tempestuosa relación. Quizá porque tuvieron una intimidad fundamentalmente epistolar. En cambio, las cartas de Neruda y Matilde Urrutia son las cartas de personas que casi nunca se separaron largamente (en los textos hay un salto de 1956 a 1966, por ejemplo). Matilde -la "hechicera de bolsillo" la llama Neruda en una carta- puso orden en la vida del poeta, y tras su muerte se convirtió en la mayor guardiana de su legado. Él le dedicó libros completos y escribió otras poesías para ella (que figura en libros como Estravagario , La barcarola , El mar y las campanas ), pero quizá tenga razón Neruda cuando en Confieso que he vivido afirma: "Al hablar para ella le he dicho todo en mis Cien sonetos de amor ".


Cartas de amor
Pablo Neruda
Edición de Darío Oses, Editorial Seix Barral, Barcelona, 2010, 262 páginas, $14.900


EPISTOLARIO
Nerudiana

Aunque en las proximidades del centenario de su nacimiento, el año 2004, la producción de la línea de montaje de la industria de libros de y sobre Neruda pareció haber saturado las necesidades de los años por venir, han seguido apareciendo estudios y nuevas ediciones de sus libros. Ediciones UDP publicó dos libros importantes, ambos con prólogos de poetas jóvenes. Yanko González introduce Veinte poemas de amor y una canción desesperada ($8.290) y lo califica como "uno de los libros cardinales de la sociabilidad lírica y de la educación sentimental hispanoamericana". Y Residencia en la tierra ($10.500) Rafael Rubio lo refiere como un edificio construido sobre una base inestable: "una pura incertidumbre desolada".

En cuanto a estudios, María Luisa Fischer en Neruda: construcción y legados de una figura cultural (Universitaria, $9.900) aborda esta "construcción" no sólo por las "personas poéticas" de sus libros, sino también por autobiografías y memorias y sus apariciones como personaje de ficción en obras de escritores.


Articulo:
http://diario.elmercurio.com 14/03/2010