
Correo de: ANTONIO LEAL (balamqro@hotmail.com)
DOS ARTICULOS DE TERESA GURZA DESDE CHILE
(El artículo sobre el congreso de la lengua fue escrito y enviado para su difusión en México antes del sismo, y este lunes fue adecuado a las nuevas circunstancias)
CATACLISMO
Por Teresa Gurza
Es uno de los cinco terremotos más fuertes que han ocurrido en el mundo; acá en Chile dicen que fue 900 veces más intenso que el de Haití, y que liberó 500 veces más energía que ese desastre.
Todo crujía, sonaba, bailaba y se caía entre estruendos, y cuando se sentía que el movimiento amainaba, era sólo porque tomaba más vuelo.
Hizo mucho daño; mató a más de 800; el mar se llevó a decenas, y hay desaparecidos y gente bajo los escombros.
Lo que abundan en cambio son las réplicas, más de 200, algunas muy fuertes, y el pillaje; por ambas cosas el gobierno declaró el primer estado de catástrofe en democracia, lo que restringe libertades y derechos.
Hubo olas de más de 20 metros en la costa; edificios en el suelo, personas atrapadas, parte del aeropuerto caído, barcos que aparecieron en zocalitos de poblados costeros, locales de discotecas y cafés con piernas cayendo sobre jóvenes aterrados, carreteras bloqueadas, puentes y pasarelas colapsadas, vehículos aplastados, incendios, más de un millón y medio de viviendas dañadas, 500 mil no podrán ya ser usadas; y 13 de los 16 millones de chilenos afectados.
Y sigue habiendo muchísimo miedo; y familias varadas en las carreteras del sur, tratando de volver a sus casas luego de las vacaciones del fin de año escolar, que, por cierto, no empezará este lunes sino hasta el día 8.
Sin embargo los especialistas aseguran que de haber sido en otro país, los daños y muertos serían muchos más, porque Chile tiene normas de construcción antisísmicas muy estrictas.
Yo estaba durmiendo cuando oí un ruido, desperté y noté que Matías, mi esposo, no estaba en nuestra cama; lo llamé y me respondió que estaba revisando si había dejado alguna lámpara prendida, porque se veía mucha luz.
No eran focos los encendidos, era la luna. Una luna llena, brillante, bella y extraña iluminaba tanto, que parecía estaba amaneciendo; y no sé porqué en esos momentos recordé el también extraño cielo color turquesa que siguió en México al terremoto de septiembre de 1985.
Nos quedamos un rato viendo esa luz metálica de la luna y ese cielo claro y lleno de estrellas; corría una brisa caliente entre los árboles y se oía un raro susurro como de hojas moviéndose; nos acostamos y nos dormimos. Eran las 3 de la mañana.
Al poco rato toda la casa se sacudía, se azotaba, se estremecía y tronaba; era como estar pasando turbulencias en avión, pero muchísimo más fuerte.
Matías me abrazó para que no saliera corriendo, y así permanecimos mientras en medio de ruidos todo salía de armarios, mesas, libreros y vitrinas para estrellarse contra el piso, o se deslizaba hasta chocar con las paredes y otros muebles.
Las maletas con ropa de invierno, que estaban guardadas en lo alto de los closets, eran lanzadas como proyectiles; así, durante tres minutos.
Vivimos en el campo, en un pueblo llamado Polpaico, ubicado 58 kilómetros al norte de Santiago y a otros tantos de Valparaíso; la casa es fuerte, y aún así se cayó parte del techo de la sala y trozos de yeso de dos habitaciones y un pasillo.
Se rompieron cuadros, espejos, libros, chimeneas, tejas, loza, cristalería y televisiones; el piano quedó patas para arriba y el techo tiene varios hoyos.
No tenemos agua, ni luz, ni teléfono; no hay gasolina y sólo ayer empezaron a funcionar los celulares y eso, a ratos.
Constitución, el puerto del Pacífico ubicado en la desembocadura del gran Río Maule donde nació mi esposo, ya no existe; se lo tragó un tsunami.
Y Talca, la elegante ciudad donde pasó su infancia y que los chilenos comparaban con París y Londres, está semiderruida.
Pero somos muy afortunados porque otros perdieron la vida, a algún familiar, o todo lo que tenían.
Así viví uno de los 10 terremotos más fuertes del mundo; cinco de los cuales han sido en Chile.
Y hay que dar gracias de que ocurrió en el verano austral y no en invierno, porque entonces con chimeneas y boscas prendidas, habría habido incendios en todas partes.
V CONGRESO DE LA LENGUA
Por Teresa Gurza
Del 2 al 5 de marzo se llevaría a cabo en el puerto chileno de Valparaíso -que por su belleza y singularidad es patrimonio de la Humanidad- el V Congreso Internacional de la Lengua Española. El terremoto del 27 de febrero obligó a que la importante reunión se celebre sólo por Internet.
Los congresos de la lengua son impulsados por el Instituto Cervantes, la Real Academia Española, la Asociación de Academias de la Lengua Española y los gobiernos de los países donde se realizan, en este caso el de Chile, que por la tragedia del sábado tiene ahora otras prioridades.
Y se hacen desde hace diez, cada tres años; el primero en 1997 en Zacatecas, se hizo famoso porque el escritor colombiano Gabriel García Márquez propuso se aboliera la ortografía.
El siguiente fue en 2001 en Valladolid, España; siguió el de 2004 en Rosario, Argentina; y el último fue en Cartagena de Indias, Colombia, donde se celebraron 50 años de la novela Cien Años de Soledad.
Al de Valparaíso iban a asistir los Reyes de España y escritores como José Emilio Pacheco; políticos como el ex presidente Ernesto Zedillo, y personalidades más allá de la literatura.
Aunque ahora de manera virtual, el congreso estará dedicado a reflexionar sobre el desarrollo de la lengua española a partir de la Independencia, y a analizar hacía dónde caminamos como comunidad lingüística.
Y uno de sus objetivos será conmemorar el Bicentenario de las independencias de México, Chile y otras naciones latinoamericanas, y preguntarse cómo puede servir el español para potenciar y cohesionar la unidad iberoamericana.
Los escritores Jorge Edwards y Mario Vargas Llosa tenían previsto hablar en representación de los escritores chilenos -que son los anfitriones- y de los latinoamericanos, respectivamente.
Como resultado de los pasados congresos, se han hecho varias tareas de las que ahora se dará cuenta; y entre las que destaca un nuevo Diccionario de Americanismos, una versión abreviada de la Nueva Gramática de la Lengua Española, que resume la completa que pesa cinco kilos y medio, y ediciones conmemorativas de las obras de los chilenos Pablo Neruda y Gabriela Mistral, ambos, premios Nobel de Literatura.
Aun cuando al momento se desconocen los ajustes que habrá por el cabio de Valparaíso a la fría Internet, estaba previsto dar a conocer también un sistema internacional de certificación del idioma español, similar al Toefl inglés; y una antología de la poética hispanoamericana que incluye a autores de entre 35 y 50 años.
Habría asimismo recuerdos para los viejos luchadores por mejorar el lenguaje, con homenajes a Andrés Bello autor de la primera obra latinoamericana sobre la lengua española; y a los poetas Nicanor Parra y Gonzalo Rojas.
Antiguamente, la Real Academia Española (RAE) se sentía con el derecho a opinar en qué país se hablaba un buen español y en cuál país no.
Pero las cosas cambiaron hace como 10 años, cuando, según declaró a El Mercurio el actual presidente de la RAE Víctor García de la Concha, su predecesor Fernando Lázaro Carreter y el Rey Juan Carlos le pidieron encargarse de América.
“Ahí comenzó, dijo, una política panhispánica de la lengua; porque anteriormente la RAE no resultaba muy simpática ya que aplaudía el español de España pero ignoraba el de América Latina”.
Como resultado de esa reforma se coordinó una ortografía común, se hicieron diccionarios y en diciembre se lanzó la Nueva Gramática Española, que "reúne los usos del español aquí y allá, porque Hispanoamérica no es un país, sino muchas realidades distintas".
García de la Concha añadió que, aunque el lenguaje está en ebullición, sus cambios estructurales son lentos; y que no hay países donde se hable mejor, sino países donde hay una gran tradición de cuidar el idioma, como Colombia.
Pero que en todas partes se habla bien y se habla mal; y que ahora simplemente es correcto para determinado país lo que ese país considera que lo es.
En paralelo a las actividades del Congreso, iban a tener lugar jornadas culturales gratuitas en casi todo el puerto, con 24 artistas latinoamericanos y españoles bajo el concepto de Välparaiso INterVENCIONES que incluye una muestra de arte contemporáneo internacional.
Según datos de Carolina Lara, encargada de prensa de este proyecto que patrocinan los gobiernos de Chile y España, escribir VÄLPARAÍSO con diéresis es un antiguo recurso poético que da doble sentido a la palabra, que así se leería “Va al paraíso”, porque se trata de pensar a la ciudad como un lenguaje a descifrar, traducir e interpretar.
Estaba prevista también una exposición de las caracolas que Pablo Neruda recolectó en playas del mundo, litografías sobre El Quijote y varias premiaciones; entre ellas, al mexicano Fernando Llanos, ganador del concurso ‘Orgullo local’.
El V Congreso de Valparaíso iba a concluir con un espectacular concierto casi en el mar. Pero, debido a la tragedia por el sismo, este 1 de marzo se acordó suspender muchos actos, si bien las ponencias y discursos programados podrán seguirse por Internet.
