samedi 26 mars 2011

Diego ZÚÑIGA H./ La piedra rodante de Bob DYLAN

Nuevo libro Biografía de una canción:
La piedra rodante de Bob Dylan
Por Diego ZÚÑIGA H.

Fue elegida la mejor canción de todos los tiempos y ahora llega a Chile un libro dedicado exclusivamente a su historia. "Like a Rolling Stone. Bob Dylan en la encrucijada", de Greil Marcus, habla de todo: de su contexto, de su letra pero, sobre todo, de su creador.

Es un golpe seco. Fuerte. Una baqueta golpea un tambor. Silencio. Y luego comienza todo. Una historia. Una avalancha de palabras e imágenes. Un poema épico. Un relato escrito en verso. Un antipoema. La historia de una chica. La historia de alguien que escucha esa historia. Una canción. La mejor de todos los tiempos, según una encuesta realizada en 2004 por la revista Rolling Stone, a 172 críticos y músicos.

"Like a rolling stone", de Bob Dylan, comienza así: con un golpe seco. Luego silencio. Luego, el resto de la historia. Ésa que se cuenta en "Like a rolling stone. Bob Dylan en la encrucijada", del imprescindible crítico cultural, Greil Marcus ("Rastros de carmín"). Ésa que habla del 16 de junio de 1965, cuando fue grabada la canción. Ésa que habla de su letra, de su contexto, de los días cuando Dylan todavía era, simplemente, un cantante de folk. Ésa que habla de los días cuando The Rolling Stones y The Beatles gobernaban la música y que, de pronto, cuando apareció la canción, cambió todo. O, por lo menos, cambió a Bob Dylan: "La primavera pasada iba a dejar de cantar. Estaba consumido, y tal como iban las cosas, vamos que era una situación agobiante (...). En cualquier caso, tocaba cantidad de canciones que no quería tocar. Cantaba palabras que no quería cantar. No quiero decir palabras como 'Dios' y 'madre', 'presidente', 'suicidio' y 'cuchillo'. Quiero decir palabras sencillas como 'sí', 'esperanza' y 'tú'. Pero 'Like a rolling stone' lo cambió todo", contó Dylan en una entrevista de 1966, casi un año después de que la compuso. Casi un año después de que las cosas habían comenzado a cambiar.

 
El cuento de Dylan
 
El trabajo de Greil Marcus es exhaustivo, preciso, casi siempre iluminador. Esta es la historia de una canción, pero también es la historia de Bob Dylan y de los años sesenta. Marcus entrega un contexto minucioso, generando asociaciones, influencias y diálogos que parecieran realizados por alguien que lo ha escuchado, visto y leído todo de aquellos años. El libro funciona, a veces, como una pequeña biografía de Dylan: sus años como cantante de folk -cuando conoció a Joan Baez-, el momento en que quiebra, de alguna forma, con esa tendencia y se sube a los escenarios con una banda de rock -ese 25 de julio de 1965 cuando tocó por primera vez "Like a rolling stone" en vivo, en el Festival de Folk de Newport y fue abucheado-, como también lo que vino después y el "Highway 61 Revisited", el disco que partía con esta canción: las nuevas versiones, la influencia y las interpretaciones acerca de qué quería decir la letra. (Ver recuadro)

Sin embargo, uno de los momentos más lúcidos de esta investigación, es cuando Marcus se dedica a desentrañar la canción desde el aspecto musical, consiguiendo momentos realmente inspiradores: "Luego (del primer golpe de tambor que abre el tema), por un dilatado instante, no hay nada. Cada vez que uno lo escucha, el primer sonido es tan crudo y sorprendente que esa hueca fracción de segundo que lo sigue sugiere la imagen de una casa cayendo por un precipicio: invoca un vacío". Y más adelante escribe: "Hay batería, piano, órgano, bajo, guitarra, guitarra rítmica, pandero y una voz. Aunque cualquiera de los instrumentos puede despertar el interés y uno puede decidir seguirlo y atender sólo a su historia (el órgano persigue la historia de un camino que se bifurca cada vez que uno gira la cabeza, la guitarra ofrece una fábula sobre alguien que está buscando algo pero sólo da vueltas, el cantante pone adornos a su cuento de hadas sobre la niña perdida en el bosque), cada instrumento traza una trayectoria que lleva a otro (...), hasta que todo está conectado y cada instrumento es un pasadizo. No es posible hacer que nada permanezca inmóvil".


La respuesta de Judas

The Rolling Stones, Bob Marley, Jimmy Hendrix, Green Day, Robyn Hitchcock han hecho sus propias versiones de la canción -incluso hay una que está en clave hip-hop, realizada por los italianos de Artícolo 31, titulada "Como una pietra scalciata"-, demostrando, escribe Marcus, la admiración por Dylan y por esta canción en particular. Pero su recepción no siempre fue así de positiva.

A pesar de haber alcanzado el puesto 2 en la lista de Billboard, las primeras experiencias tocándola en vivo no fueron siempre las mejores. Además del recordado abucheo en el Festival de Folk de Newport, está aquella inolvidable noche del 17 de mayo de 1966, en el Free Trade Hall de Manchester, cuando terminó de tocar "Ballad of a thin man" y en esa breve pausa entre aquella canción y la siguiente -que era más ni menos que "Like a rolling stone"-, un enfurecido estudiante gritó: ¡Judas!. Y Dylan le dijo que no le creía, que era un mentiroso, y luego, como cuenta Howard Sounes en una biografía del cantante, "se dirigió a The Hawks (su banda) y mientras empezaba la canción los exhortó a que tocaran 'jodidamente alto'". Es probable que "Like a rolling stone" nunca sonara con tanta fuerza como aquella noche. Era la respuesta que le daba a ese fan y a todos quienes sentían que había traicionado su pasado Folk y sus canciones de protestas, y que se había pasado al otro bando. Lo que no entendían -y se demoraron en entender-, es que ahí comenzaba a nacer otro Bob Dylan, el de los discos memorables de fines de los años 60' y también aquel que casi muere en un accidente en motocicleta, el que hizo "Blood on the tracks", uno de los discos de desamor más conmovedores, y también el que le cantó al Papa Juan Pablo II. Un Dylan casi imposible de aprehender, aunque Marcus lo consigue por momentos. Cuando rastrea los orígenes de la canción en cantantes o grupos tan diversos como Muddy Waters, Elvis Presley, The Animals y también músicos de blues del Misisipi como Son House y Garfield Akers, o incluso en el poema de Allen Ginsberg, "El aullido". Son en esas conexiones cuando Marcus logra entender a Dylan; sus letras, su música, su vida y esta canción tan enigmática pero importante. Son instantes breves, pero precisos, antes de que el norteamericano se vuelva a escabullir, como si fuera un piedra rodando.


 
¿Cómo se traduce "Like a rolling stone"?

Uno de los puntos más controversiales y complejos de "Like a rolling stone" es su letra: ¿De qué está hablando Bob Dylan? Greil Marcus se plantea la pregunta también, y le da la voz a otros para que respondan, a pesar de que nunca zanja, definitivamente, el tema. "Como diría en 2004 el compositor Michael Pisaro, 'Like a rolling stone' podía ser 'una canción que tenía como trasfondo los problemas del narrador con su chica', podía ser incluso más, una advertencia para quien lo ha tenido todo fácil en la vida y ahora está a punto de pasarlo mal, pero yo soy incapaz de escucharla como si fuera sólo eso'", escribe Marcus.

Pero además de las distintas interpretaciones de la letra, también está la compleja tarea de traducir al español la expresión "Like a rolling stone". Hace unos años, el escritor argentino Rodrigo Fresán tradujo todas las letras de Bob Dylan, sin embargo por distintos problemas nunca llegó a publicarlas. En una entrevista a un medio chileno se dijo que el argentino tradujo la expresión de la forma "Como una bala perdida", sin embargo él lo desmiente: "Nunca dije eso. Ni lo pienso decir. Cosas de internet. No mías. Lo mío era 'Como una piedra rodando' o 'Como una piedra que rueda' ". Sergio Coddou ("Machina"), poeta y traductor chileno concuerda con él: "Yo todavía no encuentro el término exacto, y eso es lo bonito de la poesía y el yugo del traductor de ésta, que siempre el misterio se cuele entre las palabras y haya callejones sin salida. Pero me inclino por las de Fresán". Rodrigo Olavarría ("Alameda tras las rejas"), quien tradujo "El aullido" (Anagrama), de Ginsberg, también concuerda con ellos: " Lo que pasa es que hay que buscar el significado en la canciones de blues. Piensa que es una expresión que habla de una piedra que no para de andar. Es no tener casa, no tener dónde parar" . De todas formas, cualquiera de estas expresiones resulta más precisa -y mejor- que la que aparece en el libro: "Como un canto que rueda".


Articulo : http://diario.elmercurio.com  20/03/2011