dimanche 1 mai 2011

Patricio TAPIA/ Las habitaciones sombrías de Alice MUNRO

Cuentos El último libro de la escritora canadiense
Las habitaciones sombrías de Alice Munro
Por Patricio TAPIA

Es una ironía llamar "Demasiada felicidad" a un libro en que hay muy poca. No es fácil encontrar dicha en los relatos de Munro, pero sí maestría y humanidad.
 
Adorada por sus seguidores que esperan cada publicación suya como una bendición, elogiada de manera unánime por la crítica, reconocida con los premios más respetados, no deja de ser curiosa la condición de Alice Munro como escritora. En un mundo literario que favorece marcadamente las novelas, ella ha escrito durante toda su vida y casi exclusivamente cuentos: ha publicado doce colecciones de ellos y, al principio de su carrera, también una novela, aunque hay quienes dicen que en realidad es un conjunto de cuentos encadenados. Como sea, son sus relatos los que fundamentan su prestigio.
 
Como una novela
 
Los cuentos de Munro son reconocibles por su estilo austero y sus tramas de múltiples capas, distintos puntos de vista y saltos de tiempo y lugar. Es común que comprima vidas completas en unas pocas páginas y considere arcos temporales amplios. Su método es el de un fogonazo: iluminando un instante preciso con una luz potente. La historia puede desarrollarse en décadas, pero lo importante es el momento que aparece bajo la luz y, en penumbras, entrevistos, algunos retazos del pasado e intuiciones del porvenir.
 
Aunque Munro escriba una y otra vez sobre ciertos lugares (pueblos pequeños del Canadá rural) y ciertos temas (las complicaciones de los lazos familiares, las imposiciones del matrimonio o la maternidad) es tal la energía que anima sus cuentos, tan complejos sus personajes y tan concentrado su arte, que nunca parecen repetitivos y la lectura de uno de ellos bien vale la de una novela.
 
En un ensayo escrito para un amigo que luego incorporó en la introducción a sus Cuentos escogidos ( Selected Stories , de 1996) Munro señalaba que la experiencia de leer un cuento "no es como un camino a seguir", sino que es más bien como una casa: "Se entra y se está allí por un rato, yendo de aquí para allá, acomodándose donde le plazca y descubriendo cómo la habitación y los corredores se relacionan unos con otros, cómo el mundo exterior es alterado al ser visto desde estas ventanas". Desde las ventanas de Demasiada felicidad , la verdad es que el mundo no luce muy bien.
 
El libro es la colección de relatos más oscura e inquietante de su autora, más violenta que cualquiera de las publicadas anteriormente. Y también una de las más logradas. Están, por supuesto, sus temas de siempre, pero los personajes deben, además, soportar crímenes violentos, invasiones, accidentes, perversiones, enfermedades terminales y también dramas menos espeluznantes (adulterios, divorcios). Por lo general, aunque no siempre, son mujeres, las que se muestran bastante serenas al soportar las miserias que Munro les inflige.
 
En el relato inicial, "Dimensiones", Doree está feliz de trabajar largas horas, hasta quedar exhausta, como camarera de hotel. A veces viaja para visitar a su marido en una institución psiquiátrica. Parece huir de algo: es de una calamidad. Luego nos enteraremos que su marido mató a sus tres hijos en un momento de rabia, cuando ella dejó la casa por una noche para refugiarse donde una amiga. La historia promedia en el punto que cualquier tragedia griega reserva para su clímax y todo diario sensacionalista para su titular. La revelación no daña al relato, porque lo importante no está en el crimen, sino en las razones de por qué una mujer tan aislada que no pudo reconocer la locura de su marido quiere seguir viéndolo.
 
En el cuento final, que da título al libro, Munro retoma lo que había hecho en La vista desde Castle Rock (2006): contemplar la historia -en este caso de su familia- y rehacerla como ficción. Escapando del escenario canadiense, relata los días finales de una matemática y novelista rusa del siglo XIX, Sofia Kovalevski, y su viaje final y enfebrecido (por la enfermedad) desde Francia a Suecia, a la única universidad que le permite enseñar. Es madre y viuda (marido suicida) y está enamorada de un hombre que no la quiere. Pero va a casarse y a enseñar. Poco antes de morir, alguien la escucha decir: "Demasiada felicidad", como si nadie pudiera llegar a disfrutarla.
 
Malignidades
 
Entre ambos relatos, otros ocho que, con giros macabros, contemplan no pocos asesinatos, choques fatales, muertes por diversas enfermedades, heridas mutilantes y humillación sexual. Así como hay niños asesinados, hay otros que asesinan ("Juegos de niños"). Está el accidente de un niño y sus reverberaciones en su vida posterior o la marca de nacimiento de otro que determina quién llegará a ser ("Cara"), o la obsesión de un hombre por los árboles ("Madera"). En "Radicales libres", una mujer que está muriendo de cáncer y ha enviudado recientemente, se encuentra en su casa con un peligroso intruso, un triple asesino (ha matado a sus padres y hermana). Como Sherezade, inventa una historia -terrible- para salvarse.
 
Pero también hay dramas más sutiles. En "Ficción", probablemente el mejor de estos extraordinarios cuentos, se relata la historia de Joyce. Ella y su marido parecen felices, pero un día él la abandona por una ruda, tatuada y ex alcohólica. Salto de 30 años. Joyce es profesora de música y se descubre inesperadamente como un personaje en el primer libro de una alumna que apenas recuerda. En ese libro, una estudiante poco a poco se da cuenta de que su profesora de música, a la que venera, es la esposa que su madre ha desplazado y que esa profesora le ha prestado atención únicamente para tener acceso a la vida de quien la abandonó.
 
El libro reúne una galería sorprendente de lunáticos, enfermos, víctimas de la irracionalidad. Además del marido abusivo hasta el crimen, está el parricida sicópata o excéntricos como un hijo pródigo algo desequilibrado en "Pozos profundos" y el extraño explotador sexual de jovencitas de "El filo de Wenlock", entre otros.
 
Gastos emocionales
 
Si bien muchos de estos cuentos parecen destinados a la crónica roja, Munro logra volverlos reales y angustiosos. Y no sólo hay locos o enfermos, sino gente "normal" que descubre sus capacidades para lo anormal o lo maligno. Están calculando lo que un personaje del libro llama "los gastos emocionales del mundo" que ejemplifica de esta forma: "como si la gran felicidad de una persona -aunque fuera pasajera y endeble- pudiera derivar de la infelicidad de otra".
 
Alice Munro está consciente de la condición de Cenicienta que tienen los cuentos. Autoironiza con ello. El libro de la alumna en que figura Joyce como personaje, es una colección de relatos y no una novela. Joyce piensa que es decepcionante: "Parece mermar la autoridad del libro, da la impresión de que la autora se queda a las puertas de la literatura, en lugar de encontrarse acomodada dentro". Munro, sin embargo, está plenamente instalada en la casa de la literatura y sigue acompañándonos por las habitaciones, a veces sombrías, de esa otra casa, su imaginación.
 
Progresos (y retrocesos) del amor

El mapa geográfico de los libros de Alice Munro (1931) coincide con el de su biografía: los lugares más comunes son los entornos rurales o casi de Ontario o la Columbia británica, donde el paisaje de casas solitarias en pueblos desolados está animado por madres, hijas o tías, zurciendo o cocinando. Pero en esos pueblos pequeños se presentan problemas o dramas, que se han vuelto temas recurrentes de Munro: madres ambivalentes, esposas con vida interior, hijos rebeldes que cortan relaciones con sus padres, amistades adolescentes febriles, la crueldad casual. Muchos de los detalles que aparecen en los cuentos han sido extraídos de la propia vida de la autora (algunos mostrados por su hija Sheila en su memoria sobre Munro). Desde siempre le han preocupado a la autora las formas en que el amor y las pasiones cambian. Las lunas de Júpiter (1982) y Amistad de juventud (1990) -ambos ahora en Debolsillo, 2010, $9.500- son colecciones demostrativas de eso que Munro llamó "el progreso del amor". En los cuentos de los dos libros ella toma una relación -entre esposos, amantes, familiares y amigos- y dibuja su complicada historia. Desde una editora y poeta que para reconstruir su confianza en sí misma se vincula con un hombre que la humilla, hasta una viuda que llama a su familia amenazando que irá a Hawai para casarse con un amigo y engañarlos, así, con que su vida se ha vuelto plena.
  
Articulo : http://diario.elmercurio.com 01/05/2011