samedi 14 mai 2011

Pedro Pablo GUERRERO/ La correspondencia desconocida entre NERUDA & Claudio VÉLIZ

Nuevo libro Cartas inéditas:
La correspondencia desconocida entre Neruda y Claudio Véliz
Por Pedro Pablo Guerrero
 
Esta semana se publica el epistolario que reúne las cartas intercambiadas entre el poeta y el historiador chileno radicado en Australia: 61 misivas inéditas, que revelan la anglofilia cultural de Neruda y las arduas gestiones para conseguir su entrada en Inglaterra.
 
Lleva tanto tiempo fuera de Chile -vive desde 1972 en Australia- que algunos lo dan por muerto, admite Claudio Véliz con un sentido del humor tan firme como su postura erguida y su rapidez mental, que no delatan sus viajados 80 años. Muerto, pero de risa, se acuerda de la vez en que tuvo que aclararle a una persona que él no era hijo del fundador del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, sino el propio Véliz: doctor en historia económica en la London School of Economics and Political Science, Universidad de Londres; investigador en The Royal Institute of International Affairs (1962-1966), y ex catedrático de la Universidad de Boston y de la Universidad de La Trobe, en Melbourne, Australia.
 
De paso en Chile por estos días, luego de participar en el encuentro regional de la Mont Pelerin Society realizado en Buenos Aires -junto a Mario Vargas Llosa, Jorge Edwards, Sebastián Edwards y otros invitados-, Véliz se alegra de que su enésima visita a Chile coincida esta vez con la publicación de su ensayo "Los dos mundos del Nuevo Mundo" (Tajamar) y del epistolario "Pablo Neruda-Claudio Véliz. Correspondencia en el camino al Premio Nobel, 1963-1970", editado por el diplomático e investigador nerudiano Abraham Quezada, bajo el sello editorial del Centro de Investigaciones Diego Barros Arana, de la Dibam.
 
Bibliofilia y anglofilia

Véliz y Neruda se conocieron durante la carrera presidencial de 1958. El poeta hacía campaña por Allende y Véliz era amigo personal del candidato. "Nunca he sido miembro de partidos políticos, con Allende éramos amigos de familia", aclara Véliz.
 
El historiador y el poeta "engancharon" de inmediato a partir de la bibliofilia común y el gusto por la literatura inglesa, adquirido, en el caso de Neruda, durante su estadía en el sudeste de Asia. Esta afinidad electiva derivó en amistad al descubrir que sus casas de veraneo estaban muy cerca: Neruda en Isla Negra y Véliz en El Quisco. Se sucedieron visitas, fiestas y conversaciones interminables junto al enjambre de amigos del poeta. Pero la relación debió proseguir forzosamente a través de cartas cuando Véliz regresó a Inglaterra junto a su pareja de entonces. Por diez años, mantuvieron un permanente intercambio epistolar: saludos, añoranzas, uno que otro comentario político y, sobre todo, encargos de libros raros y antigüedades que fascinaban, como si fueran juguetes, al Neruda coleccionista.
 
"Yo tenía, y tengo, tal admiración, respeto y afecto por Pablo, que cada pedido de él, lejos de abrumarme, era una invitación honorífica. Era un gran privilegio para mí poder ayudar en cualquier cosa a Pablo, uno de los grandes intelectos de este país", dice Véliz.
 
Desde esta relación cimentada en la anglofilia cultural se gestó uno de los pasos fundamentales de Neruda en su carrera al Premio Nobel. Gracias a sus contactos en el mundo académico inglés (Robert Pring-Mill, Raymond Carr) y amistades influyentes (Douglas Cochrane), Claudio Véliz allanó las dificultades para que el poeta chileno pudiera entrar a Inglaterra, venciendo las reticencias del Foreign Office, y así recibir un doctorado honoris causa en la Universidad de Oxford.
 
Distinguido en 1965, junto a la poeta rusa Ana Ajmátova y al ex Primer Ministro inglés Harold Macmillan, Pablo Neruda fue el primer escritor hispanoamericano en obtener el reconocimiento que, en 1971, le sería otorgado a Jorge Luis Borges.
 
Cartas salvadas del incendio
 
No fue fácil rastrear la correspondencia entre Neruda y Véliz. Una parte se perdió durante la toma del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, en 1972. Otra, en el incendio que azotó el sur de Australia en 1983. Pero finalmente el especialista nerudiano Abraham Quezada dio con 61 cartas, rigurosamente inéditas: 43 de ellas enviadas por el poeta, entre los años 1963 y 1970 (aunque Véliz recuerda que, en Australia, recibió misivas de Neruda hasta 1973).
 
El valor de los textos está fuera de duda. Según conjetura Véliz, "podrían considerarse incompletas todas las biografías de Pablo Neruda aparecidas con anterioridad a la publicación de los epistolarios que con ejemplar acuciosidad, erudición y respeto prepara Abraham Quezada". Se refiere tanto al nuevo epistolario como a la "Correspondencia entre Pablo Neruda y Jorge Edwards. Cartas que romperemos de inmediato y recordaremos siempre", publicado en Alfaguara el año 2007.
 
Precisamente, mientras estudiaba en Nueva York las misivas intercambiadas entre el poeta y el novelista, Quezada dio con la hebra que lo llevaría hasta el archivo de cartas conservadas por Véliz: su nombre aparecía una y otra vez, a pesar de que no se mencionaba ni en las memorias del poeta ("Confieso que he vivido") ni en sus "Obras completas".
 
El nuevo epistolario no sólo contribuye a hacer justicia a Véliz, también ilumina, desde un nuevo ángulo, la figura del poeta.
 
"Una de las tesis que articula mis investigaciones nerudianas es que la forma más pura de autobiografía es la correspondencia personal -afirma Quezada-. Allí el autor vuelca el tesoro de su intimidad y, en el caso de Neruda, éste 'derrama su amistad como sus versos'. Por otra parte, un autor es la totalidad de su lenguaje, de ahí que este género menor adquiere trascendencia y relevancia, y resulta esencial para explicar el canon mayor y al verdadero Neruda".
 
Quezada y Véliz: sus próximos libros

"Me resisto a pensar que existen cartas extraviadas, más bien hay cartas no encontradas", cree Abraham Quezada. Fiel a este principio, el investigador nerudiano trabaja en un nuevo epistolario, "sustantivo y decidor", acerca de las vivencias del poeta, desde fines de los años 50, hasta su muerte. Quezada tiene correspondencia inédita del autor con Nancy Cunard, Victoria Ocampo y Miguel Ángel Asturias, entre otras figuras. Incluso posee algunas misivas dirigidas a Gonzalo Rojas. Según advierte, ellas "dan cuenta de una relación fraternal, que para nada reflejan los problemas que algunos han pretendido ver en esa amistad".
 
Ha terminado, además, un epistolario inédito, en inglés, de Neruda con su editor británico, Tom Maschler. "The Worse Correspondent on Earth" es su título tentativo.
 
Muy satisfecho con la reciente traducción al español de su clásico ensayo "The New World of the Gothic Fox" (1994), realizada por Óscar Luis Molina (con el nuevo título "Los dos mundos del Nuevo Mundo"), el historiador Claudio Véliz ahora trabaja en su próximo libro: "The Optional Descent of the English-Speaking Peoples". En él plantea el dilema entre la pesimista visión de Spengler respecto de la declinación de Occidente y el legado de Burke de una "herencia liberal" con libertades, instituciones y responsabilidades que deben ser cuidadas y transmitidas por las nuevas generaciones.
 
"Es una visión políticamente incorrecta, porque va a contrapelo de lo que se piensa hoy. Pero qué se le va a hacer, yo padezco de optimismo", dice Véliz.
 
Londres, 21 de enero de 1964

 
Desde fines de los años 40, Neruda tenía vedado el ingreso a Gran Bretaña por su militancia comunista. En su carta, Véliz atribuye esta prohibición del Foreign Office a la influencia de Estados Unidos.

 

Queridos y gloriosos amigos Pablo y Matilde, Salve!
 
Heme aquí, acompañado de Douglas Cochrane, quien ha sido portador de gratas nuevas para Pablo. Éstas paso a describir aquí mismo y enseguida. Ocurre que Douglas, que es dueño de estas islas, bajo la generosa protección de Su Majestad, patrona y protectora de los desvalidos, pares del Reino, liberales y socialistas perdidos, ha averiguado de cuasi-reales labios que las siniestras, obscuras, inenarrables y vergonzosas objeciones que por influencia de malevas [sic] naciones lejanas y angloparlantes, habían impedido la llegada a estas británicas islas de Pablo y Matilde en gloria y majestad, han desaparecido. Vale.
 
Otrosí. Siendo absoluta y oficialmente cierto que estas tenebrosas objeciones, -brillantemente descritas por el único poeta en su poema sobre la nebulosa de Albión- han desaparecido, conviene ahora obtener de alguna erudita persona e (o) institución que emita formal invitación a Pablo y Matilde para que visiten estas islas, ofrezcan conferencias, estrechen a poetas, escritores, payadores, músicos (The Beatles), coleccionistas de cuernos ingleses, franceses, escoceses y galeses, anticuarios temibles, bibliófilos llenos de rarísimas ideas, por la mano; ayuden a buscar y encuentren tambores altos y apropiados; miren el ancho mar gris, frío y lejano perderse en las brumas de la costa de Gales; escuchar el graznido de las gaviotas cuando la marea entra por el Támesis, etc., etc.(...)
 
!Hasta pronto!
 
Un abrazo enorme de vuestros amigos lejanos y leales.

Claudio + Paula
Isla Negra, 27 de febrero de 1964

 
En esta carta, el poeta alude a sus actividades en favor de la candidatura presidencial (1964) de Salvador Allende -de cuyo triunfo estaba convencido- y a un valioso ejemplar del libro de memorias "Travels" (Boston, 1817), del lobero norteamericano Amasa Delano, rematado en Sotheby's a petición de Neruda. El tambor es otro encargo para Véliz. "El muchas veces noble descendiente de nuestro prócer" es el escocés Douglas Cochrane (1928-2007), descendiente directo de Lord Thomas Cochrane. Jugó un rol fundamental para conseguirle una visa de ingreso a Neruda.

 
Querido Claudius - Casius - Véliz:
 
Tus noticias llegaron mientras yo cerca de la Antártica allendeaba por la Tierra del Fuego, Aysén, Patagonia, Chiloé. Así es que tus opíparas noticias cayeron en el vacío de la playa veraneante. Así es que desde entonces no hago más que sobar y resobar el libro del Capitán Amasa Delano, que ha colmado completamente las expectativas. En cuanto al tambor, soy partidario de que se adquiera. Dime cuánto quedaría por pagar. Yo tengo que recibir un dinero en Italia y de allí te haría mandar ese saldo.

Me dejo para el final lo más importante, que es el notición que me das de que se me abren las puertas de Albión. Agradezco a ti y al muchas veces noble descendiente de nuestro prócer la buena voluntad y la justicia que hay en esta decisión.

Sólo podré viajar a Europa después del triunfo; es decir, a comienzos del año próximo. Llegaría a Londres allá por mediados de año. ¿Qué será de ustedes, entonces? ¿No viajarán antes a Chile?

La victoria la dan por segura hasta nuestros enemigos. A veces pasamos por la costa llena de sombrillas, desde donde se divisa la elevada mansión de los Véliz. A veces está habitada por los Valenzuela, otras por Queque Sanhueza y su sobrino Simón. Pero ellos no logran apagar el brillo y el recuerdo de los vagabundísimos Véliz.

Muchos abrazos, y espero tener pronto noticias de ustedes.

Pablo


Articulo : http://diario.elmercurio.com  08/05/2011

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