dimanche 12 juin 2011

Olga JORNET/ Hans KEILSON, en lugar de un Kadish

Redescubrimiento y homenaje Autor de "Una comedia en tono menor":
Hans Keilson, en lugar de un Kadish
Por Olga Jornet

El escritor y psicoanalista judío-alemán falleció el martes 31 de mayo, a la edad de 101 años, en un hospital cercano a Bussum, la ciudad holandesa donde residía. Sólo una semana antes había conversado con "El Mercurio" acerca de su vida y obra.

Prácticamente desconocido en los círculos literarios, recibió a sus cien años el reconocimiento que no esperaba: "Yo mismo, personalmente, fui sorprendido por el redescubrimiento de mi obra, porque el mundo en que vivía y trabajaba había sido durante décadas la medicina, la psiquiatría y el psicoanálisis". Este tardío éxito internacional se debió a una de esas felices casualidades que de vez en cuando sacuden el mundo editorial. El azar quiso que a Damion Searls, traductor, le llamara la atención una vieja edición de Comedy in a minor key , una novela corta del autor, publicada en 1947, que se estaba apolillando en la sección de saldos de una librería austríaca. Este acontecimiento gatilló un bestseller en Estados Unidos y le valió a Keilson la consideración de genio y a sus novelas de obras maestras, en poco menos de un año.

La obra de Hans Keilson, que incluye varias novelas, ensayos y poesía, y que fue premiada en 2008 con el prestigioso WELT-Literaturpreis, está impregnada de una lúcida penetración psicológica y marcada también por los acontecimientos de su intensa vida. Keilson nació en 1909 en Bad Freienwalde, Alemania. Estudió medicina y educación física en Berlín y en 1933 debutó literariamente con la novela Das Leben geht weiter . En ese momento, su entonces editor, de Fischer Verlag, lo instó a salir de Alemania, temiendo por su vida. En 1936, al no poder ejercer la medicina, emigró a Holanda y durante la ocupación alemana trabajó como médico para el movimiento de la resistencia. Tras la liberación fue cofundador de una organización de ayuda a huérfanos judíos. Se desempeñó más tarde en el departamento de Psiquiatría Infantil de la Clínica Universitaria de Ámsterdam y entre 1986 y 1988 fue presidente del centro PEN para escritores en lengua alemana en el extranjero.

Sus novelas combinan a la perfección el interés de la trama y la profundidad argumental que posee toda gran obra. La editorial Minúscula ha publicado recientemente las traducciones al castellano de dos de las obras cumbre de Keilson: La muerte del adversario y Una comedia en tono menor , con gran éxito de crítica y lectores.

En septiembre de 2010 apareció La muerte del adversario . Una obra cuya redacción estuvo también marcada por los acontecimientos, ya que en 1942 el autor se vio obligado a enterrar el manuscrito, que sólo pudo retomar al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Publicada en 1962 en Estados Unidos, fue elegida por la revista Time como uno de los mejores libros del año, junto con obras de autores como Nabokov, Borges o Faulkner. Después de eso, la novela estuvo descatalogada durante décadas.

Construida a partir de las notas de un ciudadano alemán, La muerte del adversario despliega, con grandes dosis de psicología, todo el talento narrativo de un Keilson que cuenta, en parte, la historia de su vida. En estas trescientas páginas convivimos con la fascinación del protagonista y narrador por su adversario, que toma forma y crece a su alrededor. Fue en la adolescencia cuando el autor empezó a comprender que un adversario real estaba transformando su entorno: "Creo que la primera vez que tuve conciencia de eso fue en una clase de alemán en el Gymnasium [enseñanza media], cuando quise discutir un poema de Heinrich Heine, 'Die schlesischen Weber', y los demás alumnos lo calificaron de traición a Alemania".

El protagonista de la novela, a través de un análisis clínico de su odio, nos invita a sumergirnos en las contradicciones del alma humana, el sentimiento de pertenencia, el reconocimiento de uno mismo en su adversario y la necesidad de la existencia de éste para la supervivencia individual y colectiva. En estos puntos es donde radica la diferencia entre adversario y enemigo: "Tal vez uno podría decir que el enemigo representa el peligro de muerte, mientras que el adversario, por ejemplo en la política, no necesariamente tiene como objetivo la muerte de su adversario. En relación con esto, se podría reflexionar sobre lo restringido de las imágenes de enemigos en la historia y en las distintas culturas y religiones".

Una comedia en tono menor es también en parte autobiográfica, y a ello se refiere la dedicatoria con la que el autor abre el libro: "A Leo y Suus, de Delft". Al igual que Vim y Marie, los protagonistas de su novela, que aceptan esconder a Nico en su casa, durante la Segunda Guerra Mundial, la pareja a quien Keilson dedica el libro escondió al autor en las mismas circunstancias. El título también nos pone sobre aviso. "Me importaban dos aspectos: la presentación de personas corrientes en una situación extraordinaria y, al mismo tiempo, la ironía que puede ser inherente a este tipo de situaciones", explicó Keilson. Esta es una novela sutil e irónica, cargada de una tensión que llena todos los espacios de una vida cotidiana. Con un argumento expuesto desde el inicio de la novela, el autor desmenuza los pensamientos y temores de los tres protagonistas que intentan llevar una vida común, con el peligro acechando detrás de cada ventana, de la mirada indiscreta de un vecino, del sonido del timbre en la puerta principal. Y a lo largo de sus 150 páginas, el lector se debate entre la admiración y la empatía por unos personajes que combaten de manera anónima a uno de los peores enemigos.

Esta misma lucha activa y positiva fue la que llevó a Keilson a dedicar su vida a investigar sobre los traumas infantiles causados por la guerra. "En mi trabajo científico sobre traumatización secuencial de niños agregué como dedicatoria 'en lugar de un Kadish', es decir, en lugar de un rezo fúnebre por las víctimas, a las cuales pertenecen mis padres, que fueron asesinados en Auschwitz", afirma.

Hans Keilson terminó a principios de este año su último libro, el volumen de memorias Da steht mein Haus ("Allí está mi casa"), que se publicará en castellano por la editorial Minúscula en 2012. A sus 101 años, este martes le llegó el momento de descansar.

Articulo : http://diario.elmercurio.com  05/06/2011

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