dimanche 10 juillet 2011

Daniel ARJONA/ Con libros y sin clases

Con libros y sin clases
Por Daniel ARJONA

Los sellos de infantil y juvenil echan el órdago en verano tras un mal año

La Pequeña Literatura mantuvo su pujante crecimiento cuando la crisis ya desangraba las ventas del sector. Pero en 2011 el ajuste ha golpeado finalmente con caídas del 10%. Los editores dan cuenta de la situación y apuestan por la campaña de verano.

El libro Infantil y Juvenil afronta la campaña de verano, la segunda en importancia después de la Navidad, como un revulsivo urgente y necesario en un año en el que el sector ha sufrido por primera vez, y con dureza, el zarpazo de la crisis. Y es que no basta con ser la industria editorial más imaginativa del momento, como dan fe la algarabía de títulos y temáticas, con una calidad superior a la media garantizada por premios y firmas internacionales, y con los lectores más fieles y proporcionalmente más numerosos. Según datos de Nielsen, la Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) cuyas ventas en 2009 crecieron un 11'4% frente al 4'1 del total del sector, ha caído, sin embargo, un 10'80% en 2010.

Tal que uno de esos personajes de dibujos animados que, en plena carrera, descubren de pronto que corren en el vacío para despeñarse, la Pequeña Literatura ha terminado por ser también engullida por el sumidero de la crisis. Ya los datos de Comercio Interior del Libro de 2009, últimos disponibles, apuntaban la tendencia con un descenso de 3'5 millones de ejemplares editados respecto al año anterior. No basta tampoco con que los datos confirmen la fidelidad de los pequeños lectores: nadie los supera en frecuencia e intensidad lectora, un 80% de media, según la misma fuente, entre los 0 y los 13 años, frente al 60% que seguirán leyendo a partir de los 25. En concreto, entre los 10 y los 13 años encontramos a los más encarnecidos lectores de la población española. Y apenas han variado las porciones de la tarta que las editoriales facturan a través de los cuatro principales canales de distribución: librerías (48'5%), empresas e instituciones (10'2 %), quioscos (13'9%) e hipermercados (7'8%).

Ante la ausencia de datos oficiales del primer semestre, se impone acudir a las fuentes, los propios sellos editoriales de infantil y juvenil que redoblan su apuesta de cara a las ventas estivales. La LIJ ha sido el carbón de la locomotora editorial durante los dos últimos años ya de crisis, cuando magos y vampiros seguían despachando centenares de miles de ejemplares. Los editores consultados coinciden en señalar el bajón de ventas pero también la estabilidad de un mercado consolidado, que más allá de la contracción del consumo ha sufrido el fin de la saga de la que fuera joya bestsellera de la Corona: el Harry Potter de J. K. Rowling.

Desde Anaya Pablo Cruz explica que mantienen el centenar de novedades en catálogo con ventas similares a las de la temporada pasada y apoyados en una nómina segura de autores: Andreu Martín, Ana Alcolea, Agustín Fernández Paz, Lorenzo Silva... Y lanza su apuesta libre de ansiedades digitales, reza que “más allá de la forma, es imprescindible que no supeditemos la literatura a las posibilidades que nos brinda la tecnología, que la usemos en la medida en que sea necesaria y aporte valor; y que no olvidemos tampoco el papel esencial que cumplen los distintos actores en el proceso”. Las principales apuestas de Anaya para las vacaciones son Fuego azul, de Ana Alonso y Javier Pelegrín y Ellas hicieron historia, escrito por Marta Rivera de la Cruz e ilustrado por Cecilia Varela.

Gabriel Brandariz, editor de SM, describe cómo desde los primeros estertores de la crisis apretaron el cinturón y ajustaron su oferta de novedades. Cuentan con longsellers consolidados como el prolífico Jordi Serra i Fabra, cuyo Campos de Fresa ha vendido este año 10.000 ejemplares, o Laura Gallego y su Valle de los lobos, que ha despachado 6.100. Además se han atrevido con los ebooks “pasito a pasito y con mucha ilusión”: “el año pasado lanzamos ediciones digitales y específicas de nuestros premios El Barco de Vapor y Gran Angular, y hemos ido habilitando títulos de fondo a través de Libranda. Lo cierto es que hay que distinguir entre libros digitalizados y aplicaciones específicas para tabletas o soportes digitales. Este último caso es el que más nos interesa”.
 

Caídas en la franja juvenil

Las riendas de Alfaguara Infantil y Juvenil están en manos de Anna Vázquez, quien, sin mayores dramatismos, asume la dureza del ajuste y localiza al principal afectado: “La tendencia de decrecimiento se mantiene, principalmente, en la franja juvenil”. Como plato fuerte para la crucial campaña de verano en Alfaguara apuestan por todo un heterodoxo: el salto de Ray Loriga a las letras juveniles con El bebedor de lágrimas, un thriller romántico y de ambientación heróica. Es curioso cómo editoriales pequeñas, aunque más que reconocidas por sus exquisitas ediciones, muestran menos recelos a dar cuenta de sus datos. Kalandraka, por ejemplo. Rinde cuentas Xosé Ballesteros, responsable editorial. En el primer semestre del año han publicado 22 novedades y 18 reimpresiones con una facturación de 120.000 euros. “¿Notamos la crisis? Sí, en la medida en que las instituciones estatales y, sobre todo, autonómicas, están recortando los presupuestos para la adquisición de novedades. Son recortes que afectan directamente a las librerías que atienden los pedidos de bibliotecas e, indirectamente, a todo el sector”.

Por su parte, Noemí Bernabé, de Bambú / Combel, ejemplifica una de las particularidades que no facilitan la digitaliza- ción de las propuestas para los más pequeños: “Contamos con muchos libros interactivos: pop-ups, libros con solapas, con lengüetas, para experimentar con el tacto, sonoros, etc. Están concebidos para ser impresos en los formatos tradicionales, ya que proponen un tipo de experimentación que no puede trasladarse al formato digital sin perder su finalidad”. Sus recomendaciones para el verano son Historias increibles (Combel) y la colección Exit Récords (Bambú).

Paloma de la Concha, de Edelvives, corrobora los malos datos: “Si tomamos como referencia la pasada feria del libro, la caída en facturación es cercana al 15%, y eso que hemos tenido una buena acogida de nuestras novedades de la primavera, si comparamos con datos del sector. Los libros que más vendemos, con diferencia, son álbumes ilustrados y libros de regalo, en torno a los 16.000 ejemplares al año de El diario secreto de Pulgarcito, ilustrado por Rébecca Dautremer, o Cuentos silenciosos, de Benjamine Lacombe”.

Desde el sello internacional MacMillan, Elisa Ayuso cita la caída acumulada de las ventas editoriales generales en los dos últimos años del 33% que les ha obligado también a ellos a ajustar el número de novedades en un tercio durante la pasada primavera, 53, frente a a las 86 del mismo periodo del año anterior. Gracias a ello pueden hablar del “moderado éxito” que ha supuesto el primer semestre a caballo de títulos como La cocina de la bruja y Clara Secret o su histórica edición de Alicia en el país de las maravillas que pervive en su catálogo desde 1865.
 

Maneras de ahorrar

A la responsable de los siete sellos editoriales de LIJ de Planeta, Marta Bueno, le parece que la fuerte bajada de las ventas “es especialmente significativa porque el libro infantil y juvenil queda siempre algo más protegido ante las crisis, ya que las familias encuentran otras maneras de ahorrar que no sea la de privar a sus hijos del placer de la lectura”. El grupo mantiene sin reducciones sus 250 novedades anuales y apuesta en vacaciones por La cocina de los monstruos y, cómo no, por las últimas andanzas del incombustible bestsellero ratonil Geronimo Stilton, que ha vendido ya ocho millones de ejemplares.

Isabel Carril, de Bruño, relata cómo la “difícil temporada” les ha impelido a “desarrollar un plan de publicaciones más seguro”. Este 2011 su título más vendido es Junie B. Jones hace trampas, con más de 20.000 ejemplares desde su lanzamiento y Las divertidas aventuras de las letras, de Pilar López, dirigida a los lectores nonatos que ya ha pasado de los 10.000 ejemplares.

 
Propuestas para nativos digitales

Han conocido antes la pantalla que el papel, el ratón que el marcapáginas. Según el Anuario SM 2011, un 54,1% de los llamados nativos digitales leen ya en soporte digital. Ellos prefieren webs, foros y blogs, ellas, libros y revistas. Y prácticamente todos usan el ordenador (apenas un 0'8 % lee en readers). Así, se multiplican las propuestas que amplían la experiencia lectora de estos especialistas naturales en modernas tecnologías. Ya eran habituales las webs que complementan lecturas con profusión de mapas, semblanzas de personajes e incluso canciones. Pero la última invención lanzada recientemente por J. K. Rowling es mucho más que eso. Pottermore.com se presenta como un híbrido entre red social y videojuego, donde los fans podrán acceder a material inédito, compartir los libros y contribuir a ensanchar con comentarios, dibujos y otras aportaciones el universo potteriano. Según Rowling se trataría de “poder devolver algo a los fans que han seguido a Harry tan devotamente a lo largo de los años”, así como de “llevar las historias a una generación virtual”.

***
Páginas para un verano
Literatura infantil y juvenil
Por Carmen BLÁZQUEZ

Niños que encuentran tesoros, sapos y ranas en viaje intergaláctico, búsquedas imposibles, dramas familiares, historias de superación, príncipes de arena, caballos de batalla... Sugerencias de libros infantiles y juveniles comentados por Carmen Blázquez.

Ven a buscarme
Javier Marías. Ilus. por Marina Seoane
Alfaguara. 40 pp. 13'45 e. (Desde 6 años)

Que no es fácil dar con el sendero que conecta con la infancia lo saben muchos escritores que lo han intentado. Javier Marías accede a ese escondido pasaje en este cuento ilustrado con delicadeza por Marina Seoane. Fundidos con el motivo universal del paso del tiempo, se reconocen los elementos de las narraciones tradicionales engastados con sutileza en situaciones familiares. Los lectores que se inician se verán ante una abuela casi como la suya y entenderán al niño que desobedece, encuentra un tesoro y se ilusiona con una niña desconocida. Y acrecentarán los cimientos de su inclinación por la literatura.

La laguna luminosa
Joan Manuel Gisbert. Ilus. por A. Alforcea
Planetalector, 2011. 7 e. (Desde 8 años)

El sapo, la rana, el pato, el búho y la lechuza quisieron dejar huella de su paso por el mundo convirtiendo la laguna en un espejo del firmamento con las piedras-luciérnaga. Sin sospecharlo, atrajeron a una nave exploradora intergaláctica y se ganaron un viaje extraordinario. Con naturalidad y frescos diálogos, Gisbert traslada al mundo animal las inquietudes universales, las grandes preguntas de la humanidad.

La parte que falta
Shel Silverstein
Intermón Oxfam, 2011. 108 pp. 14 e. (Desde 8 años)

Representado por una forma redonda a la que le falta una “porción”, un personaje avanza con dificultad pero contento, cantando, en busca de la parte que le falta, y su recorrido lento y jalonado de tropiezos le permite apreciar las menudas compensaciones que va encontrando. La metáfora, que envuelve la tensión entre la necesidad del otro y la individualidad, es lo suficientemente ambigua y fértil como para admitir interpretaciones.

Cómo salir de un apuro
Barbara O'Connor. Ilus. Por J. Morales
Macmillan. 196 pp. 11 e. (Desde 10 años)

Casi es una rareza encontrar historias realistas para lectores de estas edades, por lo que resulta muy saludable un argumento en el que se mira de frente a tiempos difíciles. Georgina se encuentra de la noche a la mañana viviendo con su madre y su hermano pequeño en un coche tras abandonarles su padre y quedarse sin casa. Bien dibujados y convincentes en su precario día a día, los personajes consiguen que se viva con intensidad su penosa situación.

Rico y Óscar y el secuestrador del súper
Andreas Steinhöfel. Ilus. por P. Schössow
Bruño. 296 pp. 12,95 e. (Desde 12 años)

Protagoniza esta historia con trazas de novela negra un niño infradotado que aunque piensa mucho va más lento que los demás; lo que no le impide emplearse a fondo y sacar coraje para acudir al rescate de su único amigo cuando es secuestrado. Así inicia una trilogía -premiada en Alemania en 2009- este autor capaz de sortear la sensiblería y los lugares comunes con un argumento que convence y atrapa.

El Príncipe de la ciudad de arena
P. Baccalario, E. d'Alò y G. Kaboré
Siruela. 408 pp. 24'95 e. (Desde 12 años)

Llama la atención que la triple autoría de este libro. La idea original es de Enzo d'Alò, director de cine, lo mismo que el africano Kaboré; el escritor del trío es Baccalario. Como quiera que los tres hayan fundido su creatividad, cualquier recelo desaparece ante el brillante resultado, una obra con la que nos trasladan al África de los dogón cuando todavía la palabra era pura y poderosa magia. Armoniosamente construida, seduce reviviendo el espíritu de aquellos relatos que colmaban las noches.

Caballo de batallaMichael MorpurgoNoguer. 192 pp. 12'95 e. (Desde 14 años)

Los profundos lazos entre un muchacho y su caballo, destinado al frente en la Primera Guerra Mundial, alumbran el sinsentido de una contienda más cruel y descarnada, si cabe, desde la mirada del animal. Con esta historia de 1982, Morpurgo, artífice de una obra extensa y reconocida -no tanto en España-, conmueve a lectores y espectadores: triunfa en forma de versión teatral y renacerá como película gracias a Spielberg.

La leyenda negra
Arlet Hinojosa. Ilus. por Eduardo Ortiz
SM. 206 pp. 7'65 e. (Desde 14 años)

Galardonada con el Premio Jordi Sierra i Fabra para jóvenes 2011, La leyenda negra es una historia de brujas e inquisidores en el Zugarramundi del siglo XVII. Con una eficaz mezcla de realidad y fantasía su joven autora relata la historia de dos mellizas, una de las cuales nace con una marca supuestamente demoníaca que la condenará a la soledad y la incomprensión. Una novela bien planificada y mejor resuelta.

 
Articulo : http://www.elcultural.es  08/07/2011

Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ∕Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules

Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules Por Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ 2017 marca el centenario de la cantautora de “Gracias a la vida” y ta...