dimanche 10 juillet 2011

Nuria AZANCOT/ José Manuel BLECUA: « La Academia no opina sobre cuestiones de política lingüística…»

José Manuel Blecua
"La Academia no opina sobre cuestiones de política lingüística, pero es triste que las lenguas se usen como armas"
Por Nuria AZANCOT

Cuenta la leyenda que José Manuel Blecua (Zaragoza, 1939), hijo y hermano de célebres filólogos, se aficionó a la lectura gracias los tebeos y al Coyote de Mallorquí. También que cuando iba al fútbol con su padre y éste perdía los estribos, su mayor insulto era un incontestable: “¡¡¡Barroco!!!” Con esos mimbres, no es extraño que haya acabado en menos de un lustro al frente de la RAE: ingresó en la Casa en 2006, y desde diciembre de 2010 dirige sus destinos con prudencia de político avezado.

Su vida no conoce el sosiego: la semana pasada tuvo reunión del Consejo de Estado, dio un pregón en Soria, visitó Córdoba, y esta semana no ha sido mejor. Blecua (toda la vida dedicada a la enseñanza) lo asume tranquilo. ¿Su mayor orgullo? Dirigir la Real Academia, “una institución dinámica, solvente, querida y respetada”.

-¿Cómo imagina el futuro?
-Soy optimista. La unidad esencial del idioma parece garantizada y nuestra lengua suma día a día nuevos hablantes en el mundo. Cuidar y preservar este tesoro -ahora se cumplen cuatro siglos del Covarrubias- es, y seguirá siendo, nuestra misión prioritaria, en cualquier tiempo.

-García de la Concha, su antecesor, puso mucho énfasis en el panhispanismo: ¿sigue siendo la gran apuesta de la Academia?
-Sí, ha sido un gran acierto que hemos de fomentar.

-¿Y problemas como el de la educación o que el español no sea aún lengua de prestigio en Internet?
-La política educativa no compete a la Academia, aunque sí la sigue con interés y preocupación. En cuanto a lograr que el español sea un idioma de prestigio en la Red, el gran reto de este siglo, dependerá de muchas implicaciones y compromisos. La presencia en Internet será decisiva para el porvenir del castellano. La Academia va haciendo sus pequeñas contribuciones, como el reciente acuerdo con YouTube para impulsar la lectura global del Quijote, que ahí ha quedado, en el canal youtube.com/elquijote.

-¿Cuál es el presupuesto de la RAE y de dónde procede?
-Las cuentas están claras. Nuestro presupuesto anual para 2011 es de 6,5 millones de euros. Recibimos del Ministerio de Educación 3.886.000 euros, y el resto procede de ingresos obtenidos por la venta de publicaciones, de los derechos de autor que generan, y de los patrocinios. Entre nuestros patrocinadores, cuya ayuda se canaliza a través de la Fundación pro Real Academia Española, figuran, entre otros, IBM, Fundación Endesa, Iberdrola, Inditex, La Caixa y Telefónica.

 
Armas arrojadizas

-Usted ha manifestado que el catalán es una lengua minoritaria que precisa protección, pero ¿no cree que la RAE debería manifestarse abiertamente ante cuestiones como ésta?
-La Academia, por principio, no opina sobre cuestiones de política lingüística, que son competencia de los parlamentos y de los gobiernos. Suelo decir que las lenguas no tienen conflictos. Las discrepancias, cuando surgen, las generan las personas. Dicho esto, quiero señalar que cualquier lengua es un bien cultural que debemos proteger. Las lenguas oficiales de España forman parte de nuestra historia y es triste que se usen como arma arrojadiza por intereses políticos.

- Sí, pero ¿no tienen derechos los padres a educar a sus hijos en español?
-Personalmente, no sólo como director de la Academia, sino como profesor y ciudadano, estoy a favor del respeto de todos los derechos individuales.

-Ingresó en la RAE en 2006 con un homenaje al primer diccionario. ¿Para cuándo la nueva edición?
-La nueva edición impresa, que será una obra panhispánica, está prevista para 2014, como culminación de los actos del tercer centenario de nuestra corporación. Al margen de un diseño innovador, y de que también estará en la Red, cuenta con la novedad de que hemos designado a un director académico, Pedro Álvarez de Miranda, que coordinará todo el trabajo de preparación. Esta vigésima tercera edición intentará responder a las necesidades de los usuarios del siglo XXI, reflejar el castellano de nuestro tiempo.

-¿Ha renunciado la Academia a su labor normativa?
-Esa apreciación es incorrecta. La Academia no ha renunciado a su labor normativa, al revés. Nunca habíamos contado con una Ortografía y una Gramática tan completas como las publicadas en 2009 y 2010 ni con una obra como el Diccionario panhispánico de dudas.

-Sí, pero en esa Gramática, por ejemplo, se diluye la labor normativa, sustituida por “se recomienda evitar”....
-Es imposible satisfacer a todos. Para unos, la Academia es demasiado rígida y, para otros debería ser menos estricta. Cuando se opta por la opcionalidad en una norma no se hace por comodidad, sino porque resulta lo más aconsejable teniendo en cuenta la diversidad y complejidad que representa un mundo de cerca de 500 millones de hispanohablantes.

-La Biblioteca Clásica que acaba de presentar la RAE se ha encontrado con algunas críticas por orillar la labor de los especialistas y porque ya existen excelentes ediciones...
-Poner a disposición del público unas ediciones de nuestros principales clásicos, asequibles y de calidad, forma parte de los principios fundacionales de la Academia. Ha habido diversas iniciativas a lo largo de nuestra historia, pero nunca se había acometido de forma tan ambiciosa y completa como hasta ahora.

-Bueno, Francisco Rico dirigió una espléndida colección en Crítica que se parece mucho a este proyecto.
-No me olvido de ninguna. Es verdad que ha habido, y hay, magníficas colecciones de clásicos de la literatura española, pero es la primera vez que la Academia como tal impulsa una colección, un canon que irá completando a lo largo de los años.

Cuando habla de los hitos de su carrera, Blecua menciona que como filólogo espera que su mejor contribución “sea la que está por venir: la próxima publicación del tercer tomo de la Gramática, dedicado a la fonética y a la fonología, que he tenido el privilegio de coordinar”, y sus “felices años en la Universidad Autónoma de Barcelona”.

Discípulo de su padre, de Ynduráin, de Lapesa, de Martín de Riquer, “su mejor herencia” fue “despertar en mi el amor por el estudio de los problemas filológicos, siempre con libertad y espíritu crítico como valores de fondo. Tengo una deuda intelectual inmensa con los maestros citados: Ynduráin me introdujo en los problemas de la Lingüística; Rafael Lapesa fue el gran maestro en la diacronía y Martín de Riquer me hizo ver la dimensión internacional de la Literatura Románica. Con mi padre tuve una relación muy cordial y su magisterio fue sobre todo ético”.

-El magisterio de nuevo. Perdone la insistencia sobre la educación, pero un año más el Informe PiSA confirma que los estudiantes españoles son los peor preparados de Europa...
-No podemos dejarnos arrastrar por el pesimismo que reflejan los análisis y las estadísticas. Hay que trabajar. El gusto por las humanidades, por la lengua y la literatura en particular, ha surgido tradicionalmente en el aula, gracias al entusiasmo y al esfuerzo de miles de docentes anónimos. Es cierto que ese modelo está en crisis. Habrá que reinventarlo.
 

Articulo : http://www.elcultural.es  08/07/2011

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