samedi 20 août 2011

Pedro Pablo GUERRERO/ Reeditan "Arte de pájaros", de Pablo NERUDA

Libro ilustrado Después de 37 años:
Reeditan "Arte de pájaros", de Pablo Neruda
Por Pedro Pablo Guerrero

El 30 de agosto se presentará en Santiago el volumen "Arte de pájaros", publicado por la editorial argentina Losada y distribuido en Chile por Catalonia. La reedición de este libro contiene ilustraciones de Julio Escámez y Héctor Herrera.

Con la ayuda ocasional de un catalejo y la compañía de Matilde Urrutia, Neruda pasaba horas observando las aves en los alrededores de Isla Negra. En sus viajes al sur hacía lo mismo con los pájaros que le recordaban el paisaje de su infancia. Pero la experiencia directa no era suficiente y consultaba, buscando información científica, los textos especializados de Philippi y Gay, que perfectamente hubieran podido contarse entre sus libros de cabecera de no ser tan grandes.

Fruto de esta pasión ornitológica es el libro Arte de pájaros , aparecido en Chile el año 1966 y editado por Losada en 1973 en un volumen distinto, con ilustraciones de los artistas chilenos Julio Escámez (1925) y Héctor Herrera (1926). Los versos del poeta dedicados al pidén, el choroy, el cóndor y otras aves chilenas de la sección "Pajarintos" son ilustrados con elegante realismo y precisión de naturalista por el primero -consumado pintor de los bosques sureños-, mientras que los poemas de aves imaginarias como el barbitruqui, el humarante, la rascarrosa y otros "Pajarantes" cobran vida en el trazo colorido, ingenuo y vivaz de Herrera, un artista proveniente de la estilizada pintura textil de los años sesenta.

La reedición de Arte de pájaros que Losada publica ahora, con una tirada de 3.500 ejemplares (500 de ellos numerados para coleccionistas), permitirá conocer una de las obras visualmente más atractivas y menos difundidas del poeta. Agotada hace décadas, es tan invisible como la única edición chilena (de 214 ejemplares), que contiene láminas de Nemesio Antúnez, Mario Carreño, Héctor Herrera y Mario Toral. Publicada por la Sociedad de Amigos del Arte Contemporáneo, no tuvo circulación comercial, pues fue subastada.

"Es la edición más rara", admite el poeta y bibliófilo César Soto. "Era considerado un libro extremadamente lujoso en su momento. Puede alcanzar un precio muy alto. Está firmado por Neruda y los ilustradores", indica. Soto recuerda también que esa edición la prologó Flavián Levine, gran amigo de Neruda y uno de los creadores de su Fundación.

Un proyecto azaroso

En Confieso que he vivido , Neruda acomoda sus recuerdos para decir que la tentación de hacer un libro que mezclara dibujos con poemas dedicados a pájaros chilenos -reales y de su invención- se le ocurrió en la Plaza Roja de Moscú durante las celebraciones masivas de los vuelos simultáneos de las cápsulas Vostok III y Vostok IV, portentos de la ingeniería soviética, tripulados por Adrián Nikoláiev y Pável Popóvich, y lanzados al espacio con un día de diferencia para orbitar la Tierra durante setenta horas y aterrizar con una diferencia de apenas seis minutos. De visita en la Unión Soviética en agosto de 1962, el escritor presenció la ceremonia pública que homenajeaba la proeza de estos astronautas. "Yo me sentía muy cerca de sus alas. El oficio del poeta es, en gran parte, pajarear", anotó Neruda en sus memorias.

Sin embargo, su exégeta, comentador y biógrafo Hernán Loyola -no por leal menos riguroso- advierte que el proyecto había nacido antes. Así lo demuestra el cuadernillo Catálogo. Ediciones Isla Negra -que "se terminó de imprimir el 27 de abril de 1962"-, donde se anunciaba una serie de publicaciones que el poeta planeaba editar con Germán Marín. Entre la colección de libros raros, nuevos y antiguos, figuraba junto a títulos como J. M. C. El húsar desdichado , memoria de Manuel A. Pueyrredón sobre Carrera, y los Poemas de Mao Tse-Tung, el libro Arte de pájaros , del propio Neruda, que el catálogo daba ya por publicado e incluso describía como un recuento de "toda la pajarería de Chile" con un juego de grabados, numerados y firmados por Nemesio Antúnez.

Los poemas en realidad fueron escritos, en su mayoría, durante 1962 y 1963. Sin embargo, Antúnez fue descartado por motivos desconocidos y las ilustraciones del libro le fueron encargadas a Julio Escámez. Entrevistado por Hernán Loyola a comienzos de 1964, el pintor chileno contó que, en efecto, había pasado el año anterior un largo período en Isla Negra realizando bocetos de las aves que Neruda le llevaba a admirar, permitiéndose hacer más de alguna observación sobre el trabajo del artista. "Las mejores ilustraciones que logré hacer para Arte de pájaros surgieron de sus estupendas sugerencias plásticas", dijo Escámez.

Regalo atrasado de cumpleaños

Una serie de dificultades impidió que Escámez completara su trabajo antes del invierno de 1965. Entre tanto, Flavián Levine, presidente de la Sociedad de Amigos del Arte Contemporáneo, se interesó en el proyecto y, con el apoyo del Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile, publicó en 1966 una suntuosa edición ilustrada por Antúnez, Carreño, Herrera y Toral, este último a cargo también de la dirección artística del volumen. En su prólogo, Levine dice que la idea nació una tarde de otoño (no dice el año) en su casa de Cañaveral, cuando el poeta sacó de sus bolsillos "manuscritos verdes con olor a pluma y se escucharon versos preciosos". La publicación de los textos con el apoyo de artistas chilenos, prosigue Levine, "nos pareció el mejor homenaje al poeta en sus 60 años".

En efecto, ya en 1962 Neruda se preparaba a celebrar su cumpleaños número 60 con la publicación de un gran libro, llamado luego Memorial de Isla Negra (1964), el que debía estar compuesto de seis volúmenes, uno por cada década de vida. Sin embargo, el proyecto finalmente se redujo a cinco y Loyola tiene fundadas razones para creer que Arte de pájaros era el sexto, que no alcanzó a estar listo, y que debía publicar Losada con los dibujos de Escámez. "Presumo que al fiel editor Losada agradó muy poco la idea de una primera edición chilena", opina Loyola. De ahí el fallido intento de Neruda, en septiembre de 1964, por detener la edición de Levine, la cual finalmente, por otras complicaciones, apareció con dos años de retraso.

De esta forma, la edición "original" con las ilustraciones de Escámez, que iba a ser la primera, terminó siendo la segunda. Más aún, Neruda no alcanzó a ver el libro de Losada, pues se publicó en Buenos Aires el 18 de octubre de 1973, como un homenaje a su muerte, con los dibujos que inicialmente le había pedido a Escámez y con los que Héctor Herrera realizó para la sección de los "Pajarantes".

Valor literario

Desde los comienzos de la escritura nerudiana, dice Loyola, Neruda privilegió dos objetivos complementarios: la representación del Yo (el Sujeto) y el inventario poético del mundo. Arte de pájaros se inserta en este último plan y asume la forma de bestiario o repertorio, a la que pertenecen también obras como Las piedras de Chile (1961) y Maremoto (1970). El catálogo de Arte de pájaros distingue entre pajarintos (aves reales) y pajarantes: especies imaginarias que cifraban el mundo personal del autor, como "El pájaro corolario/ Minus Cothapa " (Acario Cotapos), "El tintitrán/ Jorgesius Saniversus " (Jorge Sanhueza) y "El tontivuelo/ Autoritarius Miliformis ", en quien Loyola ve una "transparente alusión a la casta militar, probablemente inspirada por dictaduras hispanoamericanas en vigencia entonces" y una "premonición de la que [el poeta] alcanzará a ver nacer".

No hay duda del valor de Arte de pájaros como libro-objeto. La armonía de texto e imagen en sus dos ediciones es perfecta. Respecto de su peso literario hay diferentes opiniones, sobre todo si se lo compara con las primeras residencias y alturas nerudianas. Sin embargo, José Miguel Ibáñez Langlois elogió en poemas como "Jilguero", de Arte de pájaros , "esa proverbial maestría, artesanía, arquitectura interior del poderoso lenguaje nerudiano, que encuentra a cada paso la palabra exacta, tanto por su sonoridad como por su carga imaginativa, para recrear ese elemento de la experiencia que prima ampliamente en el mundo de nuestro autor: la sensación, la percepción primaria del universo físico a través de la sensibilidad, del ojo y del oído, del tacto mismo, tan importante en otros poemas suyos".

El lector oye verdaderamente a los pájaros de los que se habla en el poema. Reconoce su canto, su vuelo, sus colores. Lejos quedan ciertas imágenes herméticas de Residencia en la tierra , pues, como el propio autor lo dice en Arte de pájaros : "Por eso yo profeso / la claridad que nunca se detuvo / y aprendí de las aves / la sedienta esperanza, / la certidumbre y la verdad del vuelo".

Menos torrencial que de costumbre, persevera en sus hallazgos verbales, pero ahora expresados sintéticamente. Si del cóndor dice el poeta que "En su ataúd de hierro vive", al picaflor lo llama "pétalo de los meteoros". Hay especies sobre las que, se da cuenta Neruda, está todo dicho. Por eso el poema que le dedica al cisne de cuello negro es el más corto del libro: "Sobre la nieve natatoria / una larga pregunta negra".

***
Hablan el editor de Losada y el sobrino de Neruda

El editor José Juan Fernández Reguera, actual presidente de Losada, ha recuperado la edición de 1973 en un volumen de gran formato, casi facsimilar (un par de centímetros más pequeño, en realidad, pero con la misma caja de texto), que será presentado en Santiago el martes 30 de agosto, a las 18:30 horas, en el salón auditorium de Codelco (Huérfanos 1270), por los poetas Óscar Hahn, Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2011, y Bernardo Reyes, sobrino nieto del Premio Nobel de Literatura.

Fernández, quien viajará a Santiago para asistir a la presentación deArte de pájaros , dice: "La única edición que existía, publicada por Gonzalo Losada en 1973 como homenaje a la muerte de su 'amigo del alma' -el único al que llamaba así además de Miguel Ángel Asturias-, se agotó. Era una picardía que no estuviera reeditado, pero necesitaba el aval de la Fundación Neruda y de la familia del poeta. Lo imprimimos en España, por costos. En Argentina, casi no hay imprentas que hagan cartoné y tampoco se consigue papel de 140 gramos".

Cuando se hizo cargo de Losada en 1989, Fernández encontró "tiradas" ocho acuarelas originales de Herrera y Escámez que conserva hasta hoy. El estado de la editorial, que se cotizaba en la Bolsa, era desastroso, y él la levantó de la quiebra. Asegura que se había perdido el contacto con los herederos de Neruda en Chile, hasta que Rodolfo Reyes, sobrino del poeta, viajó a Buenos Aires. "Con Rodolfo tenemos una onda similar, liquidamos cosas entreveradas y llegamos a un acuerdo de ahí en adelante. Para nosotros, perder a Neruda no es un problema económico, sino afectivo. Conservamos sus cartas a don Gonzalo y fotos con Asturias. Yo trato directamente con los herederos de Neruda. Nunca me entendí con Carmen Balcells, siempre con la Fundación, y ahora con Rodolfo Reyes. Desde entonces, la cosa es mucho más ágil".

El abogado Rodolfo Reyes, sobrino de Neruda, es el representante legal de la sucesión de Pablo Neruda y, junto a la editorial Catalonia -distribuidora de Losada en Chile-, está organizando la presentación que se realizará en el auditorio de Codelco. "Reeditar Arte de pájaros tiene para mí y otras personas un sentido muy especial -dice Reyes-. Yo conocí mucho a Gonzalo Losada padre, cuando iba a cobrar los derechos de autor a Buenos Aires, después que falleció el tío. Más tarde hubo un gran lapso en que estuvimos en conflicto por el no pago de derechos de autor. Iba a demandarlos, pero conocí a José Juan Fernández Reguera y nos hicimos amigos. Nos abuenamos, conciliamos cuentas y me gustó su espíritu de trabajo. Luego salió el tema: ¿por qué no relanzamos este libro del que en Chile nunca más se supo y todo el mundo quiere? Es un bonito reconocimiento".


Articulo : http://diario.elmercurio.com  14/08/2011

Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ∕Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules

Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules Por Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ 2017 marca el centenario de la cantautora de “Gracias a la vida” y ta...