Boris Gold, vivo y nací en la ciudad de Buenos
Aires, editado tres libros y ya camina el cuarto y varias antologías, con una
poeta amiga que es concertista de piano editamos un compacto recitado con doce
composiciones mías y música de ella. A su vez con música de ella y otras obras
mías estamos terminando otro compacto de tangos...y algunos premios que no
vienen al caso enumerar
E-mail: borisgold@fibertel.com.ar
Sobre Azul@rte:
http://revistaliterariaazularte.blogspot.com/search?q=Boris+Gold
E-mail: borisgold@fibertel.com.ar
Sobre Azul@rte:
http://revistaliterariaazularte.blogspot.com/search?q=Boris+Gold
HOSPITAL PÚBLICO
Por Boris Gold
Son las dos de la mañana...o las tres, a
quién le puede importar, aquí el tiempo es parte integrante del inventario, la
habitación en penumbra, se vislumbra una silueta acostada, una sombra alta con
la cual pareciera hablar el ocupante de ese habitáculo, sería por demás
interesante saber que le estará platicando.
Cuando la vista se va acostumbrando a la
oscuridad, uno se sorprende al darse cuenta que la susodicha sombra, es un tubo
de oxígeno que a su vez soporta una sonda de plástico, que se pierde en las
fosas nasales del paciente, ¿quién es? ¿porque está allí?¿qué le pasa?.
El nombre del individuo será tan anónimo
como su vida presente, ¿su vida? bueno, de alguna manera debemos llamar a esos
ojos sin luz y a ese respirar como auto que le falla un cilindro.
Quise saber su nombre y me dijeron: “ES EL
DE LA CAMA NUEVE DE TERAPIA INTENSIVA, aferrado a la existencia gracias a un
respirador, gambeteando la muerte en un desigual combate, que nadie sabe como
terminará, que destino cruel para alguien que es simplemente ¡UN SER HUMANO!.
Mientras observo esa figura inerte, me
pasan por la cabeza infinidad de pasajes que muy bien podrían ser de él: un hogar, esposa, hijos, problemas
cotidianos, tal vez un jefe que pretende lo que no puede ser, al fin de
cuentas...cosas que nos pasan a la mayoría de los mortales, ¿sabremos entender
que es diferente?, es el anónimo propietario de su bien más querido: LA CAMA
NUEVE.
Me quedé escuchando el tic tac de un reloj
que va desgranando las horas que le faltan, para despegarse de ese aparato, que
ya parece un apéndice natural de su cara, o las que le faltan para irse a morir
al cruel cemento de la ciudad.
Fue pasando el tiempo y un día cualquiera
en que a bordo de mi automóvil, realizaba mis tareas habituales en la gran
ciudad, sucedió algo que también ya es por demás cotidiano, una marcha
piquetera me obliga a desviarme de mi camino y en ese trajinar en busca de una
salida, desemboco en la calle.Urquiza a dos cuadras del hospital y me dije:
¿qué será de la vida de ese internado? y hacia allí me fui..
Observé la marea de gente dirigiéndose a
los distintos consultorios, en fin, lo de siempre, me introduzco en el edificio
y a lo lejos lo veo con un bagallito de ropas en las manos, lo seguí hasta la
recepción donde un joven con un libraco enorme frente suyo estaba preparado a escribir los datos del
paciente que se iba de alta y alcancé a escuchar lo siguiente: ¿nombre? CAMA
NUEVE DE TERAPIA, ¿apellido?.RAMOS MEJÍA.
Mientras se perdía en esa serpenteante
aglomeración de seres que buscan la salida, como si allí estuviese esperando
alguien para decirles: ya todo pasó, ahora salgan a disfrutar.
En tanto, yo notaba que la vista se me
nublaba cada vez más, era un cúmulo de lágrimas que pugnaba por salir de mis
ojos y no hacía nada para contenerlas...
“ME HACÍA MUY BIEN DESPRENDERME DE ELLAS”
***
Una entrevista muy particular
Por Boris GOLD
La mañana era luminosa y la temperatura
perfecta, los pájaros cantaban más que nunca, en una palabra: la primavera
había estallado sembrando por doquier alegría de vivir, a pesar que los
acontecimientos cotidianos hacen que a veces, den ganas de dejar de respirar y
mandar todo al demonio,(pero esa es otra historia).
Ese día había suficientes motivos para
hacerlo diferente a los demás y no era para menos, recibí una llamada
telefónica en la cual un amigo me comunicaba que alguien, después de leer algo
que yo había escrito, le pidió que lo contactara conmigo.
Al preguntarle el motivo por el cual
quería verme, le contestó como la cosa más natural del mundo, que después de
repasar mi trabajo notó con alarma EL ESTADO MENTAL DE MI PERSONA...y que sería
muy esclarecedor hacerme un estudio in situ de mi personalidad..
Como ustedes verán , se justificaba mi
excitación previa al encuentro con dicho personaje, ¡ah! en medio de todo este
delirio olvidé decirles, que el misterioso interlocutor era un tal “SIGMUND
FREUD”...¡NO SE SI LO UBICAN!.
El lugar de la cita era una confitería por
el barrio de Belgrano que no voy a nombrar, para no hacerle propaganda gratis
(faltaba más).Apenas entro, noto que en una mesa en el fondo del local estaba
sentado un estrafalario individuo, vestido con una levita negra y una gran
barba, revolviendo su café a una velocidad asombrosa, salpicando a todo el que
estaba a su alrededor.
Luego anotaba en una libreta el resultado
de dicha acción, acompañado por una sonrisa de satisfacción digna de mejor
causa, al instante decidí huir de allí pero se dio cuenta y me hizo una seña
para que fuera hacia él, NO LO PODÍA CREER.
Cuando lo tuve frente a mi le pregunté,
como se había dado cuenta que “el susodicho” a esperar era yo, contestándome
con mucha soltura: POR LA CARA DE TRASTORNADO QUE TENÉS.
Acto seguido y sin darme tiempo a nada,
saca del bolsillo una cinta métrica y comienza a medirme la cabeza, mientras
tanto yo trataba de poner distancia entre nosotros, en un momento dado empezó a
medirme la entrepierna y por lo bajo decía a cada rato...”MUY INTERESANTE”, el
que esto les cuenta saltaba como una marioneta para que no me tocara...y él me
corría para seguir midiendo.
Esto era lo más parecido al ballet de”LOS
LOCOS ADAMS”, la gente en ese ínterin se había parado creyendo que era algo
preparado para entretenerlos, aplaudían a rabiar mientras gritaban otra, otra,
otra....
Luego de no pocos esfuerzos pude pararlo
abrazándome a él, pensé seriamente que se iba a ofender ¿y a que no saben con
que me salió el colifato?, muy circunspecto me dice: ya que estamos así
¿bailamos?.
Lo único que me cruzó por la cabeza, fue
pensar seriamente: ¿CÓMO PUEDE SER QUE ME DEBAN PASAR TODAS ESTAS COSAS
JUNTAS... Y EN UN MISMO DÍA?.
Después de todo este disparate le pedí al
VIENÉS que salude conmigo al público y nos fuéramos rápido, antes que se dieran
cuenta que estábamos LOCOS DE VERDAD.
después de esta aventura de ciencia
ficción, creo que es conveniente una reflexión seria y comprometida con respecto
al mejor vivir, sin tener que llegar a meter el dedo en el enchufe.
Si de esta manera viésemos con horror que
no dio resultado, encomendémonos a la sabiduría de científicos como FREUD, PERO
POR SUPUESTO QUE EL CONTACTO CON DICHO SABIO, LO VOY A REALIZAR YO, QUE PARA
ESO ME RECIBÍ DE ¡CHAPITA!...CON EL MEJOR PROMEDIO.
***
YO NO SOY MODERNO ¿Y USTED?
Por Boris Gold
El mundo está loco
Y en su desvarío,
Ha perdido el rumbo
También la chaveta,
Y yo en mi delirio
De pobre poeta,
Soy como Mandrake
Pero...…en camiseta.
Extraño ese tiempo
Donde más o menos,
Las cosas cotidianas
Se podían preveer,
Hoy la moda anda
Al toque y de raje,
Y el travesti de ahora
es el macho…...de ayer.
No es raro encontrarme
Con un guapo de antes,
Desorientado y perdido
Sin saber que hacer,
No hay más buzones
Donde esperar minas,
Ni tampoco existe
Ya...…el Chantecler.
Me acuerdo esos veranos
Allí, en Mar del Plata,
Con mayas enterizas
Y el mojarse los pies,
Ahora andan en bolas
Con las tetas afuera,
Y un piolín en la raya
Que le llaman...…cola less.
Hoy cualquier salame
Para tener sexo,
Necesita una suite
Y mucho confort,
Yo que soy un tierno
Añoro los zaguanes,
Donde se rascaba
A más...…y mejor.
El progreso avanza
No estoy contra eso,
Son buenos los cambios
Sin renegar lo de ayer,
El botox copó la parada
No hay más crema de pepinos
si el tampón es lo moderno
Que me dejen...…de joder.
