dimanche 25 septembre 2011

Marcela MAZZEI/ Minae MIZUMURA: “Convertirse en escritor no es un sueño americano”


LITERATURA Ficción
Minae Mizumura: “Convertirse en escritor no es un sueño americano”
Por Marcela MAZZEI

Aunque pasó sus días de estudiante en una comunidad japonesa de Nueva York, decidió escribir literatura en su lengua madre. De paso por Buenos Aires, invitada por el Filba, la novelista repasa la tradición literaria ambos países. 

Piensa antes de responder y mientras habla encadena un pensamiento. Minae Mizumura, la novelista japonesa que llegó por primera vez a Buenos aires invitada por el Festival Internacional de Literatura en Buenos Aires (Filba), se enfrenta al ejercicio conceptual que implica pensar en más de un idioma con destreza y encanto. De eso, en definitiva, dirá más adelante, se nutre la literatura. En un despacho del hotel que la aloja y habiendo dejado atrás el jet lag y Tokio, donde vive desde que abandonó los Estados Unidos –y a su familia de emigrados de la posguerra–, relata con cierto asombro la historia de la versión en español de Una novela real (Adriana Hidalgo), su libro más reciente y el único de su obra que está traducido a este idioma.

"Participaba del Iowa Writing Program, un programa para escritores de todo el mundo, y entre ellos había un argentino, Leopoldo Brizuela. Como tuve que hacer tres lecturas de mi libro, las traduje del japonés al inglés y ya en la primera lectura se me acercó y me dijo: “voy a presentarte un editor”. Me sorprendió mucho, porque él se veía muy joven y además era extraño que me ofreciera publicar una traducción sin yo conocer al editor. Con las otras traducciones eran los lectores japoneses los que recomendaban... ¡Pero en este caso nadie lo había leído! Fue como un milagro”.

En 600 páginas, Una novela real narra los acontecimientos alrededor de Taro Azuma, un inquietante miembro de la colonia japonesa de Long Island en los 60, desde la mirada de una adolescente cuyo padre le da empleo y que, ante el imperativo del estilo de vida americano, adopta una postura radical: resguardarse en la cultura japonesa, en especial en las novelas europeas japonizadas que habían sido un atajo para la apertura al mundo occidental ocurrido durante el siglo XIX.

A la edad que era una estudiante vivió en Estados Unidos, ¿por qué escribir en japonés en lugar de inglés?
Hay dos problemas que chocan entre sí. Uno es que los japoneses piensan que si no hablas y escribes el japonés de corrido, ya no eres un japonés. Quiero decir, en otras culturas es totalmente aceptable, pero para los japoneses es un sacrilegio, por eso los llaman Nikkei: porque no son japoneses. Esta es la historia de fondo, porque los que emigraron eran realmente personas muy pobres, granjeros sin tierra propia, y se los menospreciaba por no hablar bien japonés. Esto me fue inculcado sin que me diera cuenta, y como japonesa quise mantener mi idioma. La contrapartida era la presión de la sociedad estadounidense: si hubiera sido la hija de un embajador francés, nadie me hubiera dicho: "Deberías convertirte en estadounidense". Pero los japoneses asumieron que debían olvidarse del japonés y ponerse a estudiar inglés. Estas dos presiones culturales entraron en conflicto y como no quería convertirme en estadounidense, sólo decidí rechazar el inglés y es por eso que estudié francés en la universidad.  

El protagonista de Una novela real, Taro Azuma, es un japonés inmigrante que tenía devoción por aprender inglés. ¿Usted vio algo parecido en EEUU?
Era el único. Tuve que reescribir la traducción al inglés porque cuesta entender lo difícil que es para los japoneses aprender inglés. ¡Es casi imposible! En EEUU, los japoneses vivían en pequeñas comunidades y pensaban que no podían integrarse a la sociedad. La gente que se estableció en Nueva York tenía previsto quedarse por cuatro o cinco años y no tenían intención de aprender inglés. Trabajaban para compañías japonesas, de modo que podían interactuar sólo con otros japoneses. Por eso Azuma es tan especial. Yo conocí a una persona así, que estaba muy entusiasmado en aprender inglés, que después tuvo su propia compañía y se hizo muy rico.

La sociedad que retrata la novela está muy estructurada; también la que los japoneses habían abandonado. ¿Cómo es este encuentro?
Depende de qué Estados Unidos hables. En California, por ejemplo, los asiáticos son parte de la sociedad norteamericana, aunque no del mainstream; pero los de la costa este son realmente invitados, no se sienten parte de la sociedad, es una categoría social diferente y por lo tanto no entran en ninguna de las categorías de los estadounidenses.

¿Y cómo se aplican estas categorías a los artistas?
La de EEUU no es una sociedad muy orientada a las artes. Si existe una semejanza entre la sociedad europea y la japonesa es que los artistas, los escritores, somos muy estimados. Cuando Jean Genet estuvo en la cárcel, todos los prisioneros querían ser escritores. Lo mismo pasaba en Japón en las décadas de los 40, 50 ó 60, pero en EEUU no es para nada así. El arte nunca ha jugado un rol central. ¡No es un sueño americano convertirse en escritor! Es como un pasatiempo, uno muy curioso. 

¿No necesitan varios títulos universitarios como la base para luego aspirar a convertirse en escritores famosos?
En ocasiones puedes dar clases en los cursos de escritura creativa. Esto es una crítica a la literatura estadounidense, pero no son abiertos a la sociedad en general. No todos pueden tener una buena educación ni acumular experiencia, además de que no leen literatura extranjera. Entonces, son muy felices cuando personas de diferentes culturas estén escribiendo en inglés, porque no necesitan traducción. Hay escritores de la India, por ejemplo, que están escribiendo en inglés porque los estadounidenses no leen ninguna traducción.

En América latina, y en la Argentina, la tradición literaria está ligada a escritores sin títulos. ¿Por qué cree que es así?, ¿porque tienen menos posibilidades?
Es una pregunta muy complicada. En EEUU, Mark Twain y Faulkner tampoco tuvieron estudios. Hubo una tradición de anti-universalismo que ha cambiado: sólo es reciente que en EEUU los autores empezaron a salir de las universidades y se han convertido en más académicos, pero cada comunidad tiene sus parámetros y requisitos para que los escritores florezcan. No sé nada, pero pienso que en la Argentina muchas personas de clase alta han sido educadas en la cultura francesa... es ridículo que esté diciendo esto, pero a veces pienso que puede ser una reacción a la sociedad de elite que los argentinos quieran hablar con la voz del pueblo, la lengua argentina.

Es una buena hipótesis. ¿Y cómo es en Japón?
La cosa es muy diferente en Japón, históricamente hay un desplazamiento entre antes de la gran restauración, que es el tiempo en el que llegaron los occidentales. Entonces, la gente que escribía en japonés no estaba educada porque era una lengua local, y se escribía en chino, aunque tampoco habían ido a la universidad pero tenía algo equivalente. Cuando las lenguas occidentales llegaron, aquellos que aprendieron a hablar lenguas occidentales y por ende podían traducirlas eran los que habían sido educados en chino, porque sabían cómo manipular ideas conceptuales. Por eso fue la población de elite la que comenzó a escribir novelas de estilo europeo a través del uso de muchos conceptos chinos. Eso se extendió hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial, más o menos 80 años. Sólo la gente educada en la universidad y bilingüe podía realmente escribir en japonés, porque por otro lado era una lengua local y realmente no podía expresar o discutir ideas en puro japonés, en japonés coloquial.

¿Eso se mantuvo?
La situación es muy diferente ahora, que hay mucha gente que no va a la universidad y escribe en japonés. Pero cuando era incipiente, en los inicios de la literatura japonesa, mucha gente iba a la universidad imperial, que eran los que podían leer literatura europea y traducirla en sus cabezas a literatura japonesa, porque era donde se escribía, se traducía al japonés.

Escribir en japonés, ¿es una forma de preservar el lenguaje?
Claro, es muy diferente del español. Incluso si los argentinos dejaran de hablar o escribir en español, todavía tendría espacio en Chile o México, pero si los japoneses dejan de escribir o hablar el japonés, creo que ya nadie lo hará. Siento esa responsabilidad.

¿Y cuál es el papel de Internet en el futuro del japonés?
En lo que concierne a la literatura, no creo que sea algo muy bueno. Uso Internet, busco información todo el tiempo, pero cada vez más y más personas están advirtiendo la importancia del inglés para obtener conocimientos sofisticados y actuales. El inglés se está convirtiendo en la lengua más importante, y aunque los japoneses apenas pueden hablarla, tratan de entenderlo porque es necesario. La calidad de información que circula es bien diferente, porque el inglés tiene una audiencia internacional. Entonces, si sólo lees japonés, tienes información limitada, porque se están salteando este proceso de traducción que suele ser una parte crucial de la lengua japonesa.

Los que tienen a la traducción como medio de vida se dedican al inglés: ya no hay conocimientos intermedios. Y no creo que sea muy bueno para el japonés sólo conocer Japón o sólo Estados Unidos. 

Articulo : http://www.revistaenie.clarin.com  15/09/2011

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