Askildsen en Buenos Aires
Como si fuera poco tener a JM Coetzee, el
noruego Kjell Askildsen también estuvo en el FILBA y habló con un público, sin
duda menos numeroso, pero igual de apasionado por este narrador de cuentos
absolutamente descomunal. En la entrevista confiesa que no escribe más pues se
está quedando ciego. Andrés Hax lo entrevista en el lobby de su hotel en
Buenos Aires.
Ha sido comparado con Raymond Carver (algo
que detesta) y con Samuel Beckett (comparación más atinada, desde la tristeza y
alienación de sus personajes hasta en su aspecto físico). Askildsen estuvo
recientemente en Buenos Aires, donde participó del festival literario FILBA. Y
tuvimos el honor de charlar con un autor que no es proclive a viajar ni a dar
entrevistas.
La cita fue en el lobby de un hotel del
microcentro porteño donde se hospedaba. Allí estaba Askildsen, a punto de
cumplir sus 82 años, fumando un pucho y charlando con una joven y hermosa
rubia. Si por un segundo esperaba encontrarse con un viejito decrépito, esa imagen
borró inmediatamente semejante sospecha.
La rubia era la traductora. Y acá nos
encontramos con el primer problema de la entrevista. Bueno, problema es una
forma de decir. Askildsen, obsesionado con la precisión, solo da entrevistas en
noruego, a pesar de que habla un inglés perfecto (de hecho es traductor de
Beckett y otros grandes autores de habla inglesa). Sin ir más lejos, este
cronista hacía las preguntas en inglés y Askildsen –viejo zorro– las escuchaba
atentamente y sin la necesidad de que fueran traducidas al noruego. Antes que
nada le preguntamos sobre su manera de escribir y si ha cambiado en todos los
años de su carrera.
“Yo escribo de una manera muy lenta. Cada
oración tiene que quedar bien antes de seguir a la próxima. Cada oración, también,
tiene que avanzar la trama del cuento. También el ritmo es muy importante”,
explicó el autor del que en 2010 se han publicado sus Cuentos
completos (Lengua de trapo) en la Argentina.
Los cuentos de Askildsen son fragmentos de
escenas domésticas. Generalmente hay un clima de angustia o amenaza pero no
está perfectamente claro por qué. Pasan cosas desagradables: una pareja
encuentra un perro muerto en su garage; un hermano se reencuentra con su
hermana y siente una fuerte atracción erótica por ella; un anciano sale a
cortarse el pelo después de años y descubre que el mundo está completamente
cambiado.
Se dice que las parejas, después de vivir
mucho tiempo juntos (¿décadas?) comienzan a parecerse uno al otro –y es verdad.
Pero otra cosa cierta es que los grandes escritores, después de pasarse mucho
tiempo construyendo un mundo (¿décadas?) se empiezan a parecer a sus
personajes. Askildsen no es la excepción.
Hacía el final de la entrevista este
cronista le preguntó si era verdad que había dejado de escribir, y si lo era
por qué. Askildsen no esperó a su traductora. Gritó, en inglés “Because I am
blind!” (¡Porque estoy ciego!).
Torpemente, este cronista le preguntó “¿Lo
dice simbólicamente? ¿Es una metáfora?”
“¡No! ¡I am blind! I cannot see anything”.
(No. Estoy ciego. No puedo ver nada.)
Pasó hace unos dos años que perdió la
vista. El mundo esta borroso delante de sus ojos. Lo disimula perfectamente
bien. Pero ya no puede sentarse las cinco horas delante de una hoja con su
lapicera, puliendo sus breves y extraordinarios cuentos. Askildsen se ha
convertido en un personaje de su misma literatura.
Articulo : http://lamula.pe 28/09/2011
