Visita a Chile Una mirada más allá del
cuarteto de Liverpool
5 razones musicales para tomar en serio a
Ringo Starr
Por J. C. Ramírez Figueroa
Sin la espectacularidad de McCartney, pero
acompañado de una banda imbatible. Más allá de Los Beatles, ¿qué secretos
esconde su discografía? Acá recomendamos los mejores momentos del baterista
favorito de todos.
El Beatle excepcional
Richard Starkey, universalmente conocido
como Ringo Starr, siempre ha sido la "excepción" en los Beatles.
Mientras John, Paul y George aprendían a dominar sus instrumentos en sus
encendidas giras a Alemania a principios de los sesenta, él ya era un
experimentado baterista en otra banda de Liverpool llamada Rory Storm and the
Hurricanes. Hasta tenía su famoso sobrenombre, debido a su extraña costumbre de
usar muchos anillos ( rings en inglés). También era el más bajo y tenía más años
que el resto. Esto, sumado a su particular carisma, lo hizo, literalmente,
robarse la película en "A hard day's night" (1964) y
"Help!" (1965). Cintas donde terminaba siendo el protagonista. No por
nada, para los estadounidenses, era el Beatle más popular.
Hasta su voz era extraña. Pero también
irresistible para un grupo como los Beatles, donde los cantantes estaban tan
presionados a cantar perfecto y en armonía. Posiblemente para distender los
discos, invitaban a Ringo a tomar el micrófono. Partió con covers de rock and
roll y canciones de sonido country . A veces, abriendo el lado "b" de
los discos. Hasta que le hicieron cantar su primer número uno: "Yellow
Submarine" (1966). ¿Qué otro Beatle podría encarnar el espíritu juguetón e
infantil de la canción?
Pero más allá de eso, a Ringo le sobraban
los méritos. Por un lado, fue el primer baterista de pop en convertirse en una
estrella del instrumento desde Gene Krupa. Por otro lado, logró crear patrones
de batería imbatibles como el de "Ticket to ride", "Tomorrow
never knows" o "Come together". Y finalmente su famoso estilo
preciso y económico.
Como persona, hasta podríamos decir que
Ringo disfrutó incluso más que Paul ser un Beatle. Hacía vida social, se dejaba
tomar fotos y era capaz de reconocer muy serio en las entrevistas que con el
dinero que ganaba planeaba construir una cadena de peluquerías para
"señoras elegantes". Esa candidez -fingida u honesta, quién sabe-
tras el quiebre de la banda lo haría brillar en películas, televisión y presentaciones
en vivo, mucho más discretas y asequibles que las que brindaban sus ex
compañeros. Y ellos, por cierto, nunca dejaron de llamarlo, incluso estando
peleados entre ellos.
El cantante con swing
"Sentimental Journey" (1970) fue
un disco tan mediático como todos los debuts solistas de los Beatles. La
diferencia es que mientras Lennon elegía el ruidismo y la confesión brutal,
McCartney el pop sofisticado y Harrison un rock autoral, Ringo eligió la música
antigua. El disco, producido por George Martin y editado por Apple, el mismo
sello de su ex banda, estaba compuesto por baladas, temas ligeros y clásicos de
los años veinte o treinta.
Piezas como "Night and day"
(Cole Porter) son puro swing , con arreglos "de época", secciones de
vientos y explosivos solos de saxofón. "Bye bye blackbird" es un
estándar que comienza con un ukelele y termina con una big band . También hay
versiones soul como en "Have I told you lately that I love you", muy
en la línea de los hits de la Motown o Stax. Pero el núcleo del disco son las baladas
("Dream", "Let the rest of the world go by") y cierto
ambiente de club nocturno. Canciones que, él mismo ha dicho, sus padres
bailaban y que marcarían la línea que seguiría su obra donde destaca el
incomprendido "Bad boy" (1978) o los mejores criticados "Time
takes time" (1992) o "Vertical man" (1998).
El viejo que sabe roquear
"Ringorama" (2003) quizá es el
mejor disco de Ringo. Su sonido, potente y ruidoso, es más que sorprendente.
"Eye to eye" suena casi a ajuste de cuentas con todos los que lo habían
ninguneado como el "Beatle menor". Un riff asesino para un Ringo en
plena forma. El resto del disco se debate entre el rock de carretera como
"Menphis in you" o "Trippinon my own tears", baladas
sesenteras ("Missouri love", "Elizabeth Reigns"), el mismo
folk que los Beatles hacían en el "Álbum blanco" ("Imagine me
there", "Love first, ask questions laters") y momentos de
originalidad Ringo: "English garden" (con recitado incluido). Quizá
es muy necesario revisar también los álbumes de los primeros setenta como
"Goodnight Vienna" (1974) o "Beaucoups of blues" (1970)´,
que son de la época inmediatamente posterior a la separación de su banda. Pero
éste nos demuestra que en la actualidad, cuando Ringo asume la influencia
Beatle, en lugar de refugiarse en la música de una época que su banda no pudo
influir, puede lograr grandes cosas.
El sobreviviente de la invasión británica
Quizá es el respeto de los músicos de
sesión. O cierto temor del productor a que el "ídolo" se moleste.
Pero lo cierto es que los discos tardíos de las estrellas de la invasión
británica (The Who, Rolling Stones, Ray Davies, McCartney) tienen una base
sonora parecida: guitarras rock/blues, melodías duras, algún estribillo para
llegar a la radio, letras confesionales. Ringo no escapa a eso en su álbum de
estudio más reciente "Y not" (2010). Esta matriz sonora quizá se deba
a que más allá de los artículos y reseñas entusiastas, será muy difícil que una
canción pueda competir en descargas con Justin Bieber o Lady Gaga. Por eso
mismo se puede dar el lujo de volver a esas melodías sesenteras dulces en
"Peace dream", soltarse al ritmo del funk en "Time" o
roquear con la muy joven cantante Joss Stone en "Who's you dady?"
El mejor de los amigos
Ringo tiene 71 años, pero se ve más joven.
Quizá por esa tendencia a socializar y dejarse ver sin mayores problemas. A
pesar de que algunos dicen que cuando apagan las cámaras su carácter es algo
más sombrío. Lo cierto es que su grupo -la "All-Star Band"-, aunque
cambie de integrantes, es el mejor soporte para que el músico emocione cantando
y tocando la batería en vivo. En esta gira su banda está compuesta por Wally
Palmar, guitarrista de los héroes del power pop The Romantics, y Edgar Winter
(hermano del legendario Johnny), también en guitarras. En el bajo está Richard
Page, de Mr. Mister (los mismos del Festival de Viña). Apoyando en la batería
estará Gregg Bissonette, quien tocó con el virtuoso de la guitarra heav Joe
Satriani. Y cierra el equipo Gary Wright, tecladista de Harry Nilson. Con ese
tremendo grupo, el bueno de Ringo se paseará entre el micrófono y la batería
para atacar con clásicos de los Beatles como "With a little help from my
friends", "Yellow submarine" o "I wanna be your man".
Pero también mostrará temas de su disco "Y not", como "The other
side of Liverpool", una versión del clásico de Romantics "What I like
about you", y un tema de Lennon: "Give peace a chance". Una
fiesta.
