La obra de Miguel HERNÁNDEZ un legado
poético, en la caja de un banco
Cinco mil objetos del poeta español
seguirán sin ser apreciados debido a que el municipio de Alicante rompió el
acuerdo para la creación de la Fundación Hernandiana
MADRID.— El 28 de marzo de 1942, Miguel
Hernández, el poeta de los republicanos españoles y uno de los escritores más
importantes de las letras hispanas, moría en la enfermería de una cárcel
franquista de Alicante (este de España), víctima de tuberculosis, con tan sólo
31 años de edad. Desde 1939, fin de la Guerra Civil española, permanecía preso
en distintas cárceles acusado de luchar en el bando republicano y condenado a
muerte, pena que luego se le conmutó por 30 años de cárcel.
Hoy, un año después del centenario de su
nacimiento, su legado no está expuesto en ningún museo, ni se puede visitar en
la casa en la que nació en la localidad alicantina de Orihuela, ni tampoco se
ha prestado para realizar ninguna exposición.
Desde hace unos días, la famosa maleta que
llevaba siempre en la mano cuando le trasladaban de cárcel en cárcel, la
máquina que utilizó para escribir sus famosas “Nanas de la cebolla”, las cartas
que le envió a su amigo el premio Nobel Vicente Alexandre desde la prisión, los
dibujos que pintó, los manuscritos de sus obras más reconocidas como El rayo
que no cesa o Perita en lunas, sus cuadros y hasta un total de 5 mil objetos
más permanecen guardados en la caja fuerte de un banco.
El nuevo gobierno de Elche (Alicante) del
conservador Partido Popular (PP), alegando falta de recursos, ha decidido
romper el acuerdo que el Ejecutivo anterior firmó con la familia y que
establecía la creación de la Fundación Hernandiana dedicada a la conservación,
el estudio y la difusión de la obra del poeta. Así, su familia presentó la
semana pasada una demanda contra el Consistorio.
“Estamos desolados”, reconoce Lucía
Izquierdo, nuera del poeta, en entrevista con EL UNIVERSAL. “Nosotros lo único
que queríamos era que el legado de Miguel Hernández permaneciera en Elche, tal
y como siempre había deseado su viuda, Josefina Manresa. Respetar su memoria y
que todo aquel que lo deseara pudiera venir a visitar y a investigar sobre su
vida y su obra”, añade. “Pero ahora nos hemos enterado por la prensa de que la
nueva alcaldesa de Elche, Mercedes Alonso, ha decidido romper el acuerdo”,
explica.
Izquierdo se refiere a un contrato que la
familia firmó con el anterior alcalde, el socialista Alejandro Soler, que
establecía la creación de la Fundación Hernandiana con un presupuesto de 150
mil euros al año durante 20 años. Es decir, casi unos 3 millones de euros que
serían sufragados por el Ayuntamiento y las empresas privadas. De los cuales
los herederos recibirían unos 4 mil 800 euros netos al mes “en concepto de
cesión de uso de la imagen, nombre y firma del poeta” y por participar en actos
de promoción pública del escritor.
El proyecto incluía la construcción de un
museo y de un Centro de Estudios e Investigación de la obra de Miguel
Hernández. “En eso se iban a utilizar los 3 millones de euros que había
presupuestados para los próximos 20 años. No eran para nosotros. Y mis hijos y
yo, que somos los únicos herederos del poeta, íbamos a ocupar los cargos de
patronos de la Fundación y presidenta de honor respectivamente, pero sin
recibir ningún dinero a cambio”, aclara. “La alcaldesa nos ha acusado de ser
unos vagos y de llevar muchos años viviendo de Miguel Hernández y eso no es
cierto. Desde hace 25 años trabajamos en una administración de lotería
vendiendo cupones. Lo único que hemos hecho ha sido trabajar”, añade.
Tema político, no económico
Izquierdo, que se casó con Manuel Miguel,
hijo menor de Miguel Hernández, destinatario de las “Nanas de la cebolla” y
fallecido hace 27 años, explica que para el ayuntamiento, que tiene un
presupuesto que ronda los 250 millones de euros, el coste total que supondría
el acuerdo sería apenas de un 0.68% de esa cantidad. Por eso argumenta que “no
es un tema económico, sino político”. En este sentido reconoce que si la
alcaldesa se hubiera puesto en contacto con ellos antes de anunciar a la prensa
su decisión, “seguro hubiéramos negociado y llegado a buen puerto”. Pero ahora
anuncia que se verán en los tribunales donde el ayuntamiento se enfrentará a
una demanda por recisión de contrato y por daños y perjuicios a la familia.
El conservador Partido Popular (PP), que
asumió el poder del municipio tras las elecciones del pasado 22 de mayo,
argumenta que el coste del legado es “inasumible”.
“Las arcas municipales no pueden soportar
ni 3 millones ni medio millón”, dice el concejal de Cultura, Pablo Ruz, quien
subraya que el pueblo de Elche tiene “necesidades sociales muy importantes”.
Ruz desmiente que se trata de un asunto político sino económico. “El
ayuntamiento no tiene capacidad para hacer frente al pago de esa cantidad”,
comenta. Y en este sentido pide a la familia que recapacite. “Invitamos a la
familia a la reflexión desde la sinceridad, lealtad y responsabilidad, pues
ninguna institución pública puede hoy día permitirse el lujo de abonar tres
millones de euros por esta obra”, señala. “No dudamos del valor incuantificable
del legado, pero, desde el punto de vista pragmático, no es viable”,
afirma.
Polémica alcaldesa
Esta no ha sido la única decisión polémica
de la alcaldesa Mercedes Alonso. En los pocos meses que lleva en el poder, le
dedicó una calle al último alcalde franquista, le quitó el nombre de Dolores
Ibárruri “Pasionaria”, una histórica dirigente comunista española, a un jardín
público, y contrató a su hermana como coordinadora de la Agencia de Mediación
para la Integración y la Convivencia Social de atención al inmigrante.
Tras la ruptura del acuerdo, el legado del
poeta ha sido trasladado por la familia desde el Archivo Municipal de Elche,
donde permanecía desde hacía 26 años, a la caja fuerte de un banco.
Durante el traslado, la familia descubrió
que entre las 250 cajas había nueve que aún se encontraban sin catalogar, en
las que hallaron correspondencia de la viuda con el premio Nobel en 1977,
Vicente Aleixandre, correspondencia del poeta con el chileno Pablo Neruda y con
su amigo y escritor Ramón Sijé, cuya muerte en 1935 dio lugar a la creación de
una de las obras más conocidas del poeta Miguel Hernández: Elegía.
Además, también han sido hallados
materiales de trabajo previos del escritor que utilizó para la composición del
conocido soneto “Nanas de la Cebolla”, que posteriormente Joan Manuel Serrat
llevó a la música en su disco homenaje al poeta oriolano.
Aitor Larrabide, director de la Fundación
Cultural Miguel Hernández de Orihuela, lamenta el daño tan grande que se le
está haciendo a la figura de Hernández “y a la difusión de su obra por parte de
unos y de otros, y también por el ambiente enrarecido que se está creando”,
dice a EL UNIVERSAL.
Y que los investigadores y estudiosos que
tenían previsto analizar el legado en los próximos tiempos vean dificultado su
propósito. Además destaca el hecho de que el poeta sea noticia “en los medios
nacionales e internacionales por la disputa de su legado”.
Así, apunta, aun cuando esta semana
realizan cerca de París unas jornadas sobre la figura de Hernández, su legado
estará en una caja fuerte. “Es muy triste. Espero que esto se dirima
rápidamente porque flaco favor se le está haciendo a uno de los hombres más
importantes de las letras españolas”, concluye.
Articulo : http://www.eluniversal.com.mx
28/10/2011
