La poetisa cubana Fina García Marruz, ganadora del VIII Premio García Lorca
El galardón es de mayor cuantía económica
(50.000 euros) en habla hispana en el apartado de poesía.- La autora fue
premiada en abril con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana
La poetisa cubana Fina García Marruz (La
Habana, 1923) gana el VIII Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada
Federico García Lorca, el de mayor cuantía económica (50.000 euros) en habla
hispana en el apartado de poesía, fallado esta mañana.
El jurado, que ha deliberado durante algo
más de una hora en el Carmen de los Mártires, resalta "el tono reflexivo,
intenso, apasionado en ocasiones" de la escritora, además de su
"contención formal" y el "dominio de la expresión
lingüística".
El portavoz del jurado y catedrático de
Literatura de la Universidad de Granada, Álvaro Salvador, ha señalado que
García Marruz, cuya obra "no se conoce demasiado" en España, formó
parte con su esposo Cintio Vitier del grupo de poetas de la
revista Orígenes, que alentó la resistencia cultural cubana.
En este sentido, ha apuntado que su premio
se adecúa "muy bien" al espíritu del certamen, puesto que "de
algún modo" ese grupo tuvo conexión directa con Federico García Lorca y
Juan Ramón Jiménez, que representan "lo mejor" de la poesía
neopopularista española.
El jurado ha destacado asimismo que García
Marruz es "uno de los grandes nombres de la literatura cubana del siglo
XX" y una de las voces "más representativas" de la poesía
hispanoamericana, por lo que ya fue galardonada en abril de este mismo año
con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.
La galardonada, que destaca además por su
labor investigadora sobre la literatura de su país, ha competido con otras 40
candidaturas, la mayoría de ellas también de poetas latinoamericanos.
Su poesía ha sido traducida a varios
idiomas y figura entre otras antologías en la tituladaCarmen Conde: Once
grandes poetisas hispanoamericanas (1967) y en la de Margaret
Randall: Breaking the silence (1982). García Marruz es autora entre otros
de Las miradas perdidas (1951), Viaje a Nicaragua, con
Vitier (1987), Créditos de Charlot(1990) por el que recibió el Premio
de la Crítica en 1991, Los Rembrandt de l'Hermitage(1992) o Habana
del centro (1997).
El alcalde de Granada, José Torres Hurtado
(PP), que ha presidido el jurado, ha informado de que ha comunicado el premio a
familiares de la poetisa, ya que García se encuentra actualmente hospitalizada.
Fina García Marruz es la octava autora que
recibe este galardón, que en ediciones anteriores recayó en María Victoria
Atencia (2010), José Manuel Caballero Bonald (2009), Tomás Segovia (2008), Francisco
Brines (2007), Blanca Varela (2006), José Emilio Pacheco (2005) y Ángel
González (2004).
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La poesía sigilosa de Fina García Marruz,
premio Reina Sofía
La autora cubana perteneció al mítico
grupo Orígenes, impulsado por Lezama Lima
Por Javier RODRÍGUEZ MARCOS
Madrid - 28/04/2011
"No es que le falte / el sonido, / es
que tiene / el silencio". Los cuatro versos del poema Cine mudo son un
buen retrato de su autora, Fina García Marruz (La Habana, 1923).
La sigilosa poeta cubana, que hoy mismo
cumple 88 años, ha sido galardonada con el XX Premio Reina Sofía de Poesía
Iberoamericana, dotado con 42.100 euros. Se une así a un palmarés que inauguró
en 1992 el chileno Gonzalo Rojas, fallecido el lunes pasado, y en el que hay
nombres como Antonio Ganoneda, José Emilio Pacheco, Mario Benedetti, Juan
Gelman, Álvaro Mutis, Nicanor Parra, Pablo García Baena, José Manuel Caballero
Bonald o Francisco Brines, premiado el año pasado, que esta tarde ofrecerá una
lectura de poemas en el Palacio Real.
Hasta hoy, la literatura de Cuba no
contaba con ningún representante en esa exclusiva lista llena de premios
Cervantes en la que, además, García Marruz es la tercera mujer tras la
portuguesa Sophia de Mello Breyner (2003) y la peruana Blanca Varela (2007).
Esos dos aspectos -la escasez de voces femeninas y la ausencia de una tradición
poética tan potente como la cubana- han pesado en el jurado para que la nueva
laureada se impusiera a finalistas como el nicaragüense Ernesto Cardenal o la
uruguaya Ida Vitale. Así lo reconoció Luis Antonio de Villena, miembro del
jurado junto a, entre otros, profesores y escritores como Víctor García de la
Concha, Jaime Siles, Soledad Puértolas, Carmen Posadas, Fernando de la Flor,
Marie-Claire Zimmermann o el propio Brines.
Brines destacó que, además de a una gran
poeta -"variada y sencilla, culta pero inteligible"-, en la persona
de Fina García Marruz se estaba premiando también al grupo literario aglutinado
en torno a la mítica revista Orígenes. Aquella revista, impulsada por José
Lezama Lima reunió entre 1944 y 1956
a escritores como Gastón Baquero, Eliseo Diego o Cintio
Vitier, todos ya fallecidos. Aunque Vitier fuera marido de la ahora premiada y
Diego fuera su cuñado, Fina García Marruz es algo más que una poeta
"familia de".
Su escasa producción -apenas una decena de
títulos- está atravesada por una espiritualidad ajena a todo hermetismo que
-entre Cristo y el Che- dialoga en ocasiones con versos de gran carga política.
La suya siempre ha sido la obra de una escritora católica en la cuba castrista,
régimen al que su marido apoyó siempre sin fisuras. "Dios mío, tú no les
darás a los que padecieron atrozmente / por la justicia, a los enterrados
vivos, / a los que les sacaron los ojos o les arrancaron / los testículos, a
los amenazados / en lo más vulnerable, la mujer o los hijos, / tú no les darás
la gloria efímera de un nombre / que se repite vagamente en las conmemoraciones
patrias". Esto dice el arranque de su célebre poema "A los héroes de
la resistencia".
Los hitos de una obra que arrancó en 1942
son títulos como Visitaciones (1970), Viaje a Nicaragua (1987) y, sobre todo,
Créditos de Charlot, publicado en 1990, el mismo año en que García Marruz ganó
el premio nacional de literatura cubana. Poco divulgada fuera de la isla, la
antología más accesible para el lector español es El instante raro, publicada
el año pasado por la editorial Pre-Textos. Allí se encuentra casi toda la obra
poética de una autora que alguna vez dijo querer "escribir con el silencio
vivo" y que siempre ha alternado su trabajo de creación con su labor
investigadora en la Biblioteca Nacional de la Habana.
Desde allí colaboró en la edición crítica
de las obras completas de José Martí, una figura tan importante para la
política hispanoamericana como para las letras en español. Hoy la tradición
inaugurada por él ha sido reconocida con el Reina Sofía. Y no es que a Fina
García Marruz le faltase el sonido, es que tenía el silencio. Ahora tiene
también el premio de poesía más prestigioso de Iberoamérica.
No se ha de decir lo raro, sino el instante
raro de la emoción noble o graciosa
MARTÍ
Se trata entonces de un giro,
de partir de más atrás
o de ver más al fondo
la cosa ahí, girante astro.
Imantar el punto frágil
que atraerá tu hierro, poesía,
sólo porque antes ella, más
real que tú, te atrajo con su adiós,
un poco antes de su fuga.
1981
Fina García Murraz
Yo quiero ver la tarde conocida,
el parque aquel que vimos tantas veces.
Yo quiero oír la música ya oída
en la sala nocturna que me mece
el tiempo más veraz. Oh qué futuro
en ti brilla más fiel y esplendoroso,
qué posibilidades en tu hojoso
jardín caído, infancia, falso muro.
¡Sustancia venidera de la oscura
tarde que fue! ¡Oh instante, astro velado!
Te quiero, ayer, mas sin nostalgia impura,
no por amor al polvo de mi vida,
sino porque tan sólo tú, pasado,
me entrarás en la luz desconocida.
Fina García Murraz
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REPORTAJE
Consagración literaria a los 88 años
La cubana Fina García Marruz, premio Reina
Sofía de Poesía Iberoamericana
Por Mauricio VICENT
La Habana - 29/04/2011
El nombre de Fina García Marruz siempre ha
estado vinculado a España y a la literatura española. Y aunque el 20º Premio
Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, que le fue concedido ayer, haya llegado a
su vida justo el día de su 88 cumpleaños, su relación con lo mejor de las
letras y la intelectualidad española viene de muy lejos.
Anfitriona, admiradora y amiga de Juan
Ramón Jiménez, María Zambrano, Manuel Altolaguirre o Juan Chabás -entre otros
exiliados temporales o permanentes en Cuba-, y tertuliana habitual de poetas de
la Generación del 27 que pasaron por Cuba en diferentes momentos -Rafael
Alberti, Pedro Salinas o Luis Cernuda, entre ellos-, la poeta cubana fue
siempre parte de ese mundo. "Tengo motivos muy especiales para sentir ese
premio, para que me sea querido más que ningún otro", aseguró ayer García
Marruz muy emocionada.
Junto al ensayista y escritor Cintio
Vitier -su esposo, fallecido en 2009-, la poeta es figura de referencia de la
cultura cubana y protagonista de la gran aventura de Orígenes, la
revista literaria (1944-1956) que marcó una época de oro en las letras de la
isla y aglutinó a los intelectuales más relevantes de entonces, bajo la
dirección de José Lezama Lima. No es de extrañar que, nada más conocer la
noticia del premio, sus primeras palabras fueran un recuerdo hacia aquellos
personajes y tiempos irrepetibles. "Este es también un reconocimiento aOrígenes, a
Cintio, a Lezama, a Julián Orbón...", dijo, antes de ser homenajeada por
su cumpleaños -una coincidencia- en el Centro de Estudios Martianos, donde ha
trabajado durante años. A José Martí, el héroe nacional de Cuba, ha dedicado
Marruz buena parte de su vida y de sus trabajos de investigación, tanto que se
le considera una de las más importantes expertas y conocedoras de su
pensamiento y de su obra.
Entre sus textos poéticos, siempre
eruditos y profundos, figuran Las miradas
perdidas(1951), Visitaciones (1970), Poesías
escogidas (1984), Viaje a Nicaragua, con Cintio Vitier (1987)
o Créditos de Charlot (1990) con el que obtuvo el Premio Nacional de
la Crítica en 1991. Destacan entre sus ensayos Los versos de
Martí (1968), Temas martianos, con Cintio Vitier (1969), Bécquer
o la leve bruma (1971) o Flor oculta de la poesía cubana. En España
se han publicado apenas dos antologías poéticas, aunque sus versos han sido
traducidos a varios idiomas.
Trabajó durante más de una década como
investigadora en la Biblioteca Nacional José Martí, y desde su fundación en
1977 perteneció al Centro de Estudios Martianos, donde integró el equipo
realizador de la edición crítica de las Obras completas de José
Martí. En 1990 obtuvo el premio Nacional de Literatura de Cuba.
El Premio Reina Sofía, dotado con 42.100
euros, tiene como objetivo reconocer el conjunto de la obra de un autor vivo
que, por su valor literario, constituye una aportación relevante al patrimonio
cultural común de Iberoamérica y España.
Articulo : http://www.elpais.com
12/10/2011

