Literatura
Alejandría, imán de poetas y musa de
escritores
El poeta Constantinos Cavafis (1863-1933)
es el representante más célebre de la comunidad griega
Mediterránea, cosmopolita y literaria, la
Alejandría del siglo XXI es una ciudad moderna que ha perdido el protagonismo
que tuvo en la antigüedad, pero que todavía conserva el aire canalla que
inspiró a poetas y escritores durante décadas.
El café Al Togariya, en la Corniche, el paseo que transcurre a lo largo de la bahía de Alejandría, es uno de los lugares de encuentro para los escritores que todavía ahora, provistos de una libreta y un bolígrafo, sorben té negro y escriben al ritmo del repicar de las fichas de dominó en las mesas cercanas.
El café Al Togariya, en la Corniche, el paseo que transcurre a lo largo de la bahía de Alejandría, es uno de los lugares de encuentro para los escritores que todavía ahora, provistos de una libreta y un bolígrafo, sorben té negro y escriben al ritmo del repicar de las fichas de dominó en las mesas cercanas.
Las sillas alineadas en la acera, las
grandes cristaleras y el estilo "art decó" del local recuerdan
vagamente a los cafés parisinos, pero la pintura amarillenta de las paredes, el
suelo sucio y los gatos paseándose entre las piernas de los clientes sugieren
que Al Togariya conoció tiempos mejores.
"Alejandría se caracteriza por una
fragancia especial en la que se mezclan la autenticidad del Mediterráneo con la
profundidad histórica y cultural de esta ciudad", explicó a Efe el poeta
alejandrino Gaber Bassiuni, cuyos poemas suelen inspirarse en la ciudad y en el
mar.
Desde la moderna Biblioteca de Alejandría,
inaugurada en 2002 y heredera de la creada en el siglo III a.C. en la época
helénica egipcia, su responsable de relaciones públicas, Sherif Riad, afirmó
que "el Mediterráneo ha conformado la personalidad alejandrina de la
antigüedad y de hoy en día".
Riad aseguró desde este bastión de la vida
cultural de Alejandría que el mar "forma parte de los alejandrinos ya que
la ciudad siempre fue un puerto", y que este hecho dio lugar a su carácter
literario porque "para romper el aburrimiento del viaje, los navegantes
contaban historias e imaginaban leyendas".
A lo largo de la historia convergieron en
Alejandría griegos, romanos, franceses, ingleses, italianos y árabes y ha sido
desde siempre un lugar que "acepta las nuevas culturas pero sin perder la
identidad", según Bassiuni.
El poeta Constantinos Cavafis (1863-1933)
es el representante más célebre de la comunidad griega en Alejandría y sus
poemas, escritos a principios del siglo XX, son un reflejo de lo que otro
escritor, el británico Lawrence Durrell (1912-1990), describió como "esta
ciudad napolitana en ruinas y de cochambroso aspecto".
El piso donde vivió Cavafis se ha
convertido en un lugar de peregrinaje para los admiradores del autor del
célebre poema "Ítaca" y sus habitaciones, polvorientas y en penumbra,
se ajustan a la descripción que hizo de ellas el poeta.
"La habitación era barata y sórdida,
oculta sobre una dudosa taberna. Desde la ventana podías ver la sucia estrecha
callejuela", escribió Cavafis en un poema de fuerte carga erótica en el
que expresa la soledad que siente en su "pobre y usada cama", sobre
la que saboreó "los labios voluptuosos y rosados de la
embriaguez".
En un ambiente mucho menos íntimo y
bastante más bullicioso, el hotel Cecil, junto a la plaza principal de la
ciudad, es también símbolo de la Alejandría más cosmopolita y fue Durrell quien
se encargó de dotarlo de una aura literaria al ambientar allí su obra más
célebre: "El cuarteto de Alejandría".
"La gente viene preguntando por los
escritores que se alojaron aquí, sobre todo por Agatha Christie, y piden ver
los lugares que salen en la novela famosa de Durrell", explicó a Efe uno
de los empleados del hotel, Mohamed Mehawy.
En los pasillos del edificio que durante
la II Guerra Mundial albergó las oficinas de los servicios secretos británicos,
otro trabajador, Maharus, empuja su carrito de la limpieza y adecenta las
lujosas habitaciones con gestos mecánicos.
"El Cecil ha tenido épocas mejores y
épocas peores, pero su historia siempre ha atraído a la gente", evocó
Maharus, que habla con orgullo de sus 34 años al servicio del hotel y recuerda
con precisión las visitas de mandatarios, actores, cantantes y de su ídolo, el
boxeador Mohamed Ali (Cassius Clay).
A pesar de que con el paso de los años
Alejandría ha cedido protagonismo cultural y político a la capital de Egipto,
El Cairo, sus habitantes siguen recordando con orgullo el pasado de la ciudad y
reivindican el carácter de quienes viven en ella que, aseguran, es muy diferente
del resto de los egipcios.
Bassiuni destacó que la ciudad "es un
lugar único con vistas a tres continentes y que durante toda la historia se
abrió ante los escritores y los intelectuales".
Todavía hoy, artistas de todas las
nacionalidades llegan a Alejandría para respirar su ambiente, que Cavafis
retrató en algunos de sus versos: "Viajero, si eres alejandrino, no has de
criticar. Tú conoces el ímpetu de la vida nuestra: qué ardor posee, qué
voluptuosidad excelsa", escribió el poeta.
Articulo : http://www.eluniversal.com
28/10/2011

