dimanche 6 novembre 2011

Elena IRARRÁZABAL/Daniel SWINBURN/ Las lecciones literarias de Tomasi di Lampedusa


El "último gran lector europeo", se publican en Chile
Las lecciones literarias de Tomasi di Lampedusa
Por Elena Irarrázabal/Daniel Swinburn 

Las notas del autor de "El Gatopardo" sobre una serie de grandes escritores ingleses se editan por primera vez en español, en una publicación de la UDP.

Pedro Gandolfo estuvo a cargo de la traducción de los apuntes literarios del príncipe italiano y anglómano confeso.

En el café Mazzara del destruido centro de Palermo -bombardeado durante la II Guerra Mundial- se instalaba solitario el príncipe de Lampedusa. Allí redactaba los apuntes sobre literatura inglesa y francesa que escribía para un grupo de jóvenes con los que se reunía dos veces a la semana, entre ellos Francesco Orlando y Gioacchino Lanza (a quien luego adoptaría).

De carácter taciturno y lector voraz desde pequeño, Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957) vivió una vida melancólica, marcada por la decadencia que observaba en su entorno y por el rechazo que sufrió su obra "El Gatopardo" de parte de dos editores (entre ellos "ese cerdo de Mondadori"). El libro sólo vería la luz -y un éxito resonante- tras su muerte.

Sus lecciones literarias también se publicaron en forma póstuma y hasta hoy, no habían sido editadas en español, salvo los ensayos referentes a Byron y T.S. Eliot. De allí el interés que genera la publicación en Chile de los apuntes de Tomasi sobre 30 grandes escritores vinculados a la tradición inglesa, desde John Milton hasta Graham Greene, pasando por Swift, Dickens, Henry James, Chesterton y Huxley, entre otros.

La selección y prólogo de esta obra, editada por la Universidad Diego Portales, estuvo a cargo de Paz Balmaceda (ver recuadro) y la traducción la realizó Pedro Gandolfo. El crítico literario de "El Mercurio" se refiere aquí a los rasgos de estas lecciones del célebre escritor italiano.

-¿Cómo definirías el tono, el 'tamiz' por el que pasan las grandes figuras de la literatura inglesa a través de la mirada de Tomasi di Lampedusa?
"Tomasi di Lampedusa es, ante todo, un magnífico lector. Quizás uno de los últimos grandes lectores europeos. Estas lecciones son el resultado meditado, gozoso y muy personal de esas lecturas y relecturas. El estilo es ameno, con bastante humor (atributo que admira de la literatura inglesa y cuya ausencia reprocha a la italiana), escritas con ritmo ágil y directo, aunque no desprovisto de elegancia. Son una mezcla única de pasión, impresionante conocimiento de los textos y un sentido innato del buen gusto. Ni un asomo de pesadez teórica ni pedantería académica".

-¿De qué manera incide en este tono la forma en que gestaron estos apuntes y las personas a los que estaban dirigidos?
"Aunque las lecciones parecen tener la forma de una conferencia, en verdad, el hecho de que originariamente fueran concebidas para un círculo pequeño e, incluso, para una persona (Francesco Orlando), marca un tono coloquial, íntimo y casi cómplice. Hay, sin duda, vestigios de la oralidad del cenáculo en que fueron impartidas y de su intencionalidad de acompañar las lecturas, divertir y divertirse. En parte, su gracia, obedece a ello".

-Aunque se trata de textos de distinto orden, ¿percibes algunas conexiones entre estas notas y la narrativa de El Gatopardo?
"Por cierto que sí. En la presentación de los autores, en sus análisis, en las descripciones y digresiones, recuerdos y experiencias, Tomasi cede a sus inclinaciones de narrador. Las pequeñas biografías que anteceden a cada ensayo son, así, deliciosos relatos que demuestran su enorme virtud de escenógrafo, refinado y agradable. El estilo, que resplandece en "El Gatopardo" y sus "Relatos", concurre aquí, sin duda, con su equilibrio, imaginación y espíritu a la vez soleado, irónico y melancólico. En algunos ensayos, además, se advierten motivos centrales para la escritura de "El Gatopardo". Así, cuando critica la manera en que una obra de Shaw plantea el prolongamiento de la vida, nos da una indicación importante acerca de cómo debemos entender el tono de los momentos finales del príncipe Fabrizio Salina: ??La verdadera tragedia de la humanidad no consiste en que los hombres mueran demasiado pronto, sino precisamente en que viven demasiado tiempo??".

Anglómano confeso

-¿A qué público dirías que está dirigida hoy esta publicación?
"A todos quienes gustan de las letras y, en particular, de la literatura inglesa. Es un libro fácil de leer, entretenido, con humor agudo y personal y muy orientador, porque Lampedusa no teme establecer jerarquías literarias de un autor a otro y dentro de las obras de un mismo autor. Las lecciones son textos llenos de un entusiasmo contagioso que invita a leer".

-Las lecciones recorren la vida y obra de casi 30 autores británicos. A tu juicio, ¿en cuáles el análisis de Lampedusa alcanza sus puntos más altos? ¿Son aquellos por los que él siente mayor afinidad?
"De los ensayos contenidos en esta selección -todos de muy buen nivel- me parecen especialmente valiosos los que dedica a Milton, Blake, Shelley, Dickens, Yeats, Austen, Swift, Joyce, Chesterton y Greene. También habría que añadir su aproximación a la obra de Thomas Hardy. Tomasi di Lampedusa no oculta sus preferencias y gustos (y tampoco sus rechazos y disgustos), pero irradia una autoridad de tal modo indiscutible en su capacidad de apreciación de la calidad literaria que parecen por completo natural las críticas ásperas que a veces endilga a los autores más allá de sus afinidades personales. Anglómano confeso (no sólo en cuanto a literatura), detesta la cursilería y el sentimentalismo, simpatiza con los espíritus irreverentes, rebeldes, extravagantes e, incluso, fanáticos (siempre que se hallen lejanos) y celebra el humor inglés, la ironía y el ingenio.

-A través de las páginas, Lampedusa enuncia algunas tesis como la de escritores creadores de mundos. ¿Hay algunas de estas visiones que te parezcan especialmente lúcidas?
"Tomasi, en general, es muy reticente a las generalizaciones. Una de las constantes de estos ensayos es, precisamente, su rechazo burlón a la crítica y teoría literaria italianas de la época. Las distinciones que menciona, desde luego importantes, tienen un aire de ficción teórica y, con todo, terminan siendo iluminadoras y seductoras. Tomasi, sobre todo, con respecto al período de la literatura inglesa que termina a fines del siglo XIX, posee desde luego una visión de conjunto y una ordenación sistemática dentro de las cerca de mil páginas del manuscrito original. No así respecto de sus apuntes que se refieren a autores del siglo XX, que sólo denomina "esbozos". Entre sus ideas más originales queda rodando su sugerente hipótesis de los artistas ??ángeles' (como Keats, Mozart, Rimbaud, Shelley o Rafael) en la que separa el talento, incluso genial, de la cualidad de aquellos de reflejar ??una luz más que humana??".

-¿Cuáles fueron las mayores dificultades que afrontaste en la traducción?
"Mentiría si hablara de 'grandes dificultades??. Traducir a Tomasi di Lampedusa, al igual que leerlo, me produjo solo agrado. Él es, a no dudarlo, uno de los grandes maestros de la lengua italiana de todos los tiempos y el castellano, con las limitaciones de sus propias virtudes sonoras y semánticas, es bastante afín a su prosa. Lampedusa es un escritor, en todo sentido, universal, con un conocimiento incomparable de literatura comparada, de modo que espero que la traducción de estas lecciones sean una modesta contribución a su difusión y una invitación a sumergirnos en la gran literatura inglesa.

 Paz Balmaceda: "Nos interesa traducir sus apuntes de literatura francesa"

Paz Balmaceda, autora del prólogo y la selección de los textos de este libro, recuerda la figura de Tomasi di Lampedusa "como una extremadamente nostálgica. De vida triste, un escritor genial. Lúcido. Un príncipe de sentimientos enaltecidos".

-¿Cómo definiría usted estos apuntes?
"Son más que apuntes sin dejar de ser eso, notas tomadas en un café. Justamente esa naturaleza es parte del encanto de estos textos porque son de pluma suelta, llenos de ideas respecto de la literatura, desbordados de anécdotas de la vida de los autores que él admiraba y de juicios de un hombre erudito".

-¿Son traducidos por primera vez al español?
"Probablemente estos textos han circulado poco incluso dentro de Italia, se publicaron muchos años después de la muerte del autor y son muy extensos. Visto a la luz de hoy, necesitan de un trabajo largo y dedicado de edición y selección. Obviamente muchos de los autores a quienes Tomasi di Lampedusa les dedica tiempo no tienen relevancia para los lectores actuales, pero el trabajo que hicimos para presentar esa selección fue justamente elegir de ese universo vastísimo, los textos que hoy interesarán al lector, que arrojaran luces sobre autores de relevancia actual. Pedro Gandolfo hizo un trabajo arduo de traducción -con excelentes resultados- porque Tomasi di Lampedusa es un autor muy exquisito en la utilización del lenguaje, tiene formas muy particulares de escribir y usar el italiano".

-¿Hay planes para traducir otros apuntes?
"Nos interesan los apuntes de literatura francesas que son, también, extensos y muy atractivos, con inolvidables piezas, entre ellas la dedicada a Stendhal".

Párrafos escogidos de las notas de Tomasi di Lampedusa

William Blake
"Lo siento por ustedes, pero deseo retornar un poco sobre un curioso aspecto de la ética blakiana. Blake puede ser considerado un precursor de Nietzsche: su moral desvinculada de cualquier premisa religiosa tiene a menudo la altanería y la forma paradójica del gran Federico. Escuchen esto: "They friendship oft has made my heart to ache: / Do be my enemy - for friendship' sake"

["Tu amistad a menudo me ha afligido el corazón: / Sé tú mi enemigo- por amistad"].
"¿No parece tal vez traducida de Más allá del bien y del mal ? Y muchos de los admirables Proverbios del infierno tienen el ademán altivo y agudo de los aforismos del filósofo de Basilea...".

Jane Austen
"No sucede nada. Sin embargo, un lector también italiano (siempre que el melodrama no le haya puesto el cerebro fuera de servicio) no puede apartarse de esas páginas. En ellas se siente fluir una vida gentil, la gente se enamora sin por eso darse en el rostro la bofetada de la'novela de amor', la gente se odia sin atronarse la cabeza con un do de pecho. Nadie bebe la sangre de nadie.

'Dear Jane'. Honesta, bien educada criatura, oh tú la antisoprano
dramática, oh tú cuyo genio brilla de suaves luces y no se ofusca entre 'coruscas espadas', tú que conocías la tristeza cotidiana sin tragedia, la alegría sin hacer bufonadas, tú 'dear Jane' ven hacia nosotros y exorciza los espíritus engreídos, clamorosos y superficiales que desde hace un siglo y medio deleitan a nuestro vulgo e impiden a las personas bien nacidas dormir sueños tranquilos".

Charles Dickens
"Todos los artistas son creadores de hombres, aunque sea de sí mismos. A algunos de ellos, sin embargo, les fue conferida la facultad de crear mundos (...)

Algunos de estos mundos son ilimitados, el de Tolstoi y el de Balzac; otros, minúsculos, el de Austen y el de Proust. Todos hinchados de linfa vital, todos inmortales. Algunos se asemejan a nuestro mundo; otros, como el de Cervantes, están enseñoreados por un noble desvarío; todos, no obstante, están fuera del tiempo, sobre todo aquel que está dedicado a la búsqueda del tiempo.

Charles Dickens es uno de los más insignes creadores de mundos. Y su mundo es uno de los más singulares: de él conocemos cada campo, cada calle, cada rostro. Sin embargo, cada vez debemos decirnos que nunca hemos encontrado algo similar: quizás lo volveremos a ver si somos buenos y nos vamos al Paraíso. El reino de Dickens es el realismo mágico: reino de infinita atracción, reino dificilísimo de gobernar. Sólo Kafka ha creado uno semejante, pero la risa de Dickens hace al suyo más hermoso".

James Joyce
"Desde luego, no es necesario considerar a Joyce un revolucionario contra el orden establecido por la sociedad. O no exclusivamente contra eso. Si hubiese sido ése su propósito, le hubiera bastado el lenguaje ordinario de los hombres. Lo que Joyce quería era ver a la sociedad del modo que sólo él encontraba justo, de verla toda en sí misma, sin esquemas interpuestos, de tener en la propia mente la impresión de la sustancia de la vida y de convertir esta impresión en un lenguaje que tradujese por completo la visión interior. Expresar personalmente sus singulares impresiones.

Sin embargo, Joyce no quiso sólo presentar el espectáculo de la vida a través del prisma de su visión interna: esta visión, en su mente, encerraba la visión interior de los otros personajes. Hallamos así las famosas descripciones joycianas en tres planos: el plano del autor, el plano del personaje en sí y el plano del personaje tal como es transmitido por el autor".

Articulo : http://diario.elmercurio.com 30/10/2011

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