dimanche 6 novembre 2011

La Feria del Libro de Chile a tres voces/ Argentina, Francia y México

Invitados internacionales | Argentina, Francia y México
La Feria del Libro a tres voces

Son dos de los más prestigiados escritores de sus respectivos países: César Aira (1949), de Argentina, y Olivier Rolin (1947), de Francia; a ellos se suma el reconocido crítico cultural mexicano Ilan Stavans (1961). Libros recientes, diálogos con escritores, presentaciones. Los tres tendrán un rol protagónico en las actividades de la Feria del Libro.

César Aira: cosas raras

Hay quienes saben que alguna vez, durante un viaje, César Aira se vio inmiscuido en una secta religiosa, siendo víctima de un complot. En otra ocasión, después de una intervención pública, alguien del público le demostró, documentos en mano, la prosapia medieval de su apellido en las luchas en España. Que lo primero le haya ocurrido al personaje homónimo que aparece en la novela La serpiente y lo segundo, a su autor, demuestra que la realidad juega sus trucos.

En su última novela, o una de las últimas -con Aira nunca se sabe, pues la entrega de sus breves relatos es proverbialmente copiosa-,El mármol (La bestia equilátera), un sujeto se ve envuelto en una serie de aventuras extrañísimas desencadenadas por la compra en un supermercado chino. Los chinos -como las monjas, una de las obsesiones del autor- juegan un papel fundamental. Un misterioso joven chino sigue al protagonista hasta su casa y le muestra que, en la televisión, cambiando de canal a una cierta velocidad y por ciertos canales, las palabras oídas forman un mensaje secreto. "¿Podía ser?", se pregunta. "Parecía demasiado fantasioso, pero cosas más raras pasan".

-En su última visita le revelaron un antiguo linaje guerrero. ¿Cree en el poder de las genealogías?
-No. Sería como creer en los horóscopos del diario. Pero no sé si no será un error de mi parte, porque las creencias producen realidades. Quizás son lo único que produce las realidades que valen la pena.

-"El mármol" tiene tres portadas. ¿Fue idea suya o cuestión de los diseñadores?
-Fue idea de los editores, y del diseñador (que, entre paréntesis, acaba de ganar el premio al Diseñador del Año por ese trabajo). Yo nunca intervengo en la edición de mis libros. Una vez que termino de escribirlos me desentiendo, para siempre.

-Se ha sugerido que se trataría de tres libros distintos con pequeñas diferencias.
-Es una sospecha muy borgeana, lamentablemente infundada. Aunque puede tener algo de cierto, porque aun con un texto idéntico, el condicionamiento psíquico inducido por las tapas distintas crearía lecturas ligeramente diferentes.

-El narrador es un ocioso y mantenido que pierde su tiempo entre tareas caseras y viendo televisión. ¿Existe algún grado de identificación?
-La identificación es masiva. Desde que dejé de trabajar, mi gran problema es la ocupación del tiempo. Supongo que esta novela es algo así como la "realización de un deseo", que era la función de los sueños según Freud: tener un compacto de aventura que llene una jornada, sin huecos.

-El libro, entiendo, figuró en las listas de los más vendidos. Y The New York Review of Books le dedicó a usted un largo artículo. ¿Ha dejado de ser un autor de minorías?
-Creo que voy a ser siempre minoritario. No tengo modo de sumar lectores con intereses sociales, políticos, éticos o filosóficos, porque en mis libros, me temo, no hay nada de eso. Sólo hay literatura, y como bien sabemos, la literatura es definitivamente minoritaria.

-Si tuviera que llevar una biblioteca a una isla desierta, ¿la de quién llevaría?
-Me tienta la mía, para realizar el sueño de una relectura general. Pero en caso de planear una estada larga en la isla, elegiría la del British Museum o la Biblioteca Nacional de Francia, como para tener de dónde elegir.

César Aira participará en "Diálogo narrativo contemporáneo", junto a Pablo Raphael y Arturo Fontaine, el sábado 5 de noviembre, 19:30 horas.

Olivier Rolin y la diversidad del mundo

En parte por diversión, en su libro Suite à l'hôtel Crystal (2004), Olivier Rolin anunciaba su muerte en Bakú, capital de Azerbaiyán, el año 2009. Llegado ese año, decide viajar allí. Sus amigos intentan disuadirlo; no lo consiguen. De sus notas saldrá un libro de viajes. Uno más, porque ha escrito sobre Siberia, La Habana, Rusia o los lugares de grandes autores. Pero Rolin es un nombre fundamental en las letras francesas actuales también como novelista.

Después de una activa participación en la izquierda (en una célula maoísta), se entregó a los viajes y a la literatura. Retrató esa época radical en novelas ( Port Sudán o Tigre de papel ) y ha escrito otras como La invención del mundo (1993), donde indaga qué pasó el día 21 de marzo de 1989, acumulando diarios de todas partes con noticias auténticas, en un esfuerzo mayor; o bien, Meroe(1998), novela que mezcla aventuras distantes en el tiempo y la idea del fracaso (alguien habla de "la eterna melancolía del 'demasiado tarde' ").

En su última novela, Un chasseur des lions (que traducirá Cuarto Propio), el narrador encontró en Punta Arenas, un libro con la historia de Eugène Pertuiset, amigo de Manet y aventurero un poco ridículo que exploró Tierra del Fuego.

-Sobrevivió el viaje a Bakú: ya no creerá en lo que dicen los libros.
-Debí cometer un error en alguna parte. ¿Tal vez un error de fecha? Pero verá, un día se descubrirá qué había de cierto ahí, de una manera que de momento se me escapa.

-En "La invención del mundo" trató de captar un día en el mundo. También ha querido recorrerlo. ¿Cómo definiría su pasión viajera?
-Se puede escribir muy bien sin viajar. Proust no fue más allá de Venecia hacia el sur y la costa normanda hacia el norte. Pero yo tengo curiosidad por la diversidad del mundo. ¿Quizá porque soy superficial? El mundo no me parece en absoluto similar por todas partes, y encontrarme en los lugares, los idiomas, las costumbres que son diferentes de los míos me obliga a ser más cuidadoso, a ver mejor, a reflexionar, a aprender, en fin, a tratar de ser a la vez más inteligente y más sensible de lo que soy en general.

-En su relación con las ciudades ha privilegiado cómo son vistas por escritores. ¿Es una opción?
-Sí, pero no exclusivamente. Las ciudades, entre otras cosas, son laberintos de palabras escritas. La realidad de París, Londres, Nueva York, etc., es también las miles de páginas que se han escrito sobre ellas. Es entonces normal, especialmente para un escritor, interesarse por aquel aspecto de las ciudades. Pero no se preocupe, no es el único. Hay muchas otras cosas que me gustan en las ciudades: el paso de las transeúntes, por ejemplo.

-Una de sus "Siete ciudades" es Valparaíso. En "Un chasseur de lions" aparece Punta Arenas. ¿Cuántas veces ha venido a Chile?
-Creo que este viaje debe ser el cuarto o quinto. La última vez, en todo caso, fue hace cuatro años, para reunir material para escribir la novela Un cazador de leones , buena parte de la cual transcurre en Chile, en Valparaíso, Punta Arenas y Tierra del Fuego. Pasé muchas horas de trabajo en la Biblioteca Nacional, gracias a la cortesía de la directora de la época, Ximena Cruzat.

-Tras su compromiso político, parece ahora no sentirse cómodo en ninguna bandería. ¿Se diría un revolucionario desengañado?
-Podemos decir eso, si quiere. Salvo que un revolucionario desengañado es un poco contradictorio. Lo que hay de bello en la idea revolucionaria es la esperanza que conlleva.

-¿Ha sentido la melancolía del "demasiado tarde"?
-A veces.

El jueves 3 de noviembre, Rolin impartirá en la Feria su Cátedra Bolaño, a las 18:30 horas.

Las máscaras de Ilan Stavans

Según Oliver Wendell Holmes, si no utilizamos una máscara de la que seamos conscientes, tenemos un rostro distinto para cada amigo. Todo indica que, si no con los amigos, al menos con las culturas y los idiomas, ocurre algo parecido. Ilan Stavans ha sido un estudioso y difusor de la cultura latina en Estados Unidos (por su educación mexicana), a la vez que la ha considerado desde fuera como judío. Interesado en los diccionarios y la cultura popular, en Samuel Johnson y el spanglish, en los inmigrantes y en la traducción. Su amplia obra comprende desde ensayos como La condición hispánica hasta historietas. Su último libro es uno de conversaciones con el historiador chileno Iván Jaksic: ¿Qué es la hispanidad? (FCE).

-Judío, mexicano que vive en Estados Unidos. ¿Ha tenido problemas de identidad?
-Sí, siempre... Pero a mí me gustan esos problemas: no saber quién soy, si acaso soy alguien. Me aburre la gente que cree que sabe quién es. En latín, la palabra persôna significa máscara.

-Varios de sus libros recientes son diálogos. ¿Tiene debilidad por la conversación?
-Una enorme debilidad. Ya nadie parece tener tiempo para hablar sobre un tema de forma sostenida y paciente. No hay placer mayor en la vida que la conversación. (O quizás haya dos comparables: el sexo y la buena comida.) Dejarse llevar por un diálogo es descubrir que la razón esclarece sus ideas cuando estas están en contacto con otros. Conversar es ser discípulo de Sócrates.

-El último es sobre qué es la hispanidad. ¿Llegó a alguna conclusión?
-Llegué a una sola, pero no se la diré para que se lea el libro. Puedo adelantarle una primicia: los 400 millones de personas que conformamos el así llamado mundo hispánico vivimos en una ficción. En realidad, somos hijos de cripto-judíos escurridizos y moros aljamiados. Jesucristo es una imposición, una condena. El verdadero dios de la hispanidad es Cide Hamete Benengeli.

-¿Cómo fue trabajar con Iván Jaksic?
-Muy entretenido. Nos hicimos amigos en el debate de ideas. Su conocimiento de Andrés Bello y el siglo XIX es asombroso. En cuanto a su ética de trabajo, es a un tiempo rigurosa y flexible. ¡Ya se imaginará lo divertido que fue asegurar ante un historiador como él que el pasado es una superstición!

-No todas las charlas fueron a cara a cara. ¿Cómo hicieron para mantener el tono conversacional?
-Todas las charlas fueron hechas máscara a máscara. Y el tono conversacional que mantuvimos también es una ocultación.

-¿Qué denominación prefiere: latino o hispano?
-Me da lo mismo. Soy judío...

-Escribió tempranamente sobre Bolaño en Estados Unidos. Parece que su influjo sigue creciendo allí...
-Hace años pensaba que en algún momento me cansaría de Borges, pero me equivoqué. Y hoy pienso, de igual forma, que en algún momento nos aburriremos con Bolaño. El atractivo de ambos, a mi gusto, radica en su impostura: a Borges le interesaban los gauchos y los compadritos, aunque lo cierto es que es un escritor antiargentino; lo mismo con Bolaño, de quien se dice convenientemente que es chileno -o mexicano, o español-. Para ellos dos, el nacionalismo era una falsedad. Por cierto, la última vez que releí Los detectives salvajes me reconocí en una de las secciones intermedias que ocurre en Israel.

-Ha concluido su traducción al spanglish del "Quijote". ¿No le bastó con las polémicas al traducir su primer capítulo?
¿Se cansa uno de desayunar, de lavarse los dientes, de telefonear a sus padres? Otra pregunta: ¿a quién le gusta dejar las cosas a medias? Traducir el Quijote entero al spanglish para mí es un entretenimiento. El spanglish está hoy donde el español estuvo en época de Gonzalo de Berceo: en pos de la solvencia.

La presentación de "¿Qué es la hispanidad?", será el viernes 4 de noviembre, 20:00 horas.
  
Articulo : http://diario.elmercurio.com 30/10/2011

Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ∕Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules

Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules Por Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ 2017 marca el centenario de la cantautora de “Gracias a la vida” y ta...