vendredi 18 novembre 2011

Pedro Pablo GUERRERO/ Los cantos rodados de Nicanor PARRA


Nuevo libro del antipoeta "Obras completas & algo +"
Los cantos rodados de Nicanor Parra
Por Pedro Pablo Guerrero 

"Parra es un río, y sus poemas son rolling stones , eternamente rodantes", dice Ignacio Echevarría, editor del segundo tomo de sus "Obras completas", que se presentará el próximo domingo en la Feria del Libro. Con o sin la presencia del poeta, a quien sus lectores esperan como si se tratara de una estrella de rock.

El segundo y último tomo de Obras completas & algo + muestra en la portada un artefacto visual. Bajo unos anteojos dentro de su estuche abierto, la leyenda "El PASO DEL TIEMPO". La asociación de ideas es automática: pérdida de visión, senectud, decadencia. Lo curioso es que el autor del artefacto no usa lentes. Ni para leer ni para conducir. Se las arregla solo, con su propia vista. El emisor desmiente su mensaje. Para Nicanor Parra el tiempo no pasa. Es también lo que creen, lo que desean creer, sus lectores y fanáticos. Sin embargo, como dicen sus amigos, por bien que esté de salud no hay que olvidar que Parra tiene 97 años.

Tampoco hay que ser adivino. Lo más probable es que el día en que Obras completas y algo + se presente en la Feria del Libro su autor esté en Las Cruces. Dedicado, tal vez, a una de las cosas que más le gustan en estos días: releer el Lonco Pascual Cona ñi tuculpazungun. Testimonio de un cacique mapuche (1930), dictado por Pascual Coña a Ernesto Moesbach, obra de la que Parra ha memorizado párrafos completos en mapudungun, como no pierde oportunidad de demostrarlo a sus invitados.

De todas formas, con o sin Parra en la feria, la presentación se realizará tal como está programada, dice Melanie Josch, editora de Random House Mondadori, quien hace un mes visitó al poeta junto a Pablo Dittborn y Patricio Fernández con el objetivo de convencerlo de viajar a Santiago a presentar su libro.

"Estaba muy contento con el segundo volumen. Ya tenía la edición española en tapa dura, la había revisado y le había encantado", recuerda.

Parra los recibió durante cuarenta minutos. A pesar de que acababa de despachar a otros visitantes y estaba cansado, se mostró lúcido, recordó conversaciones con Teófilo Cid y les recitó a Gabriela Mistral de memoria ("Nadie la ha leído hasta ahora", dijo). Cuando le mencionaron la invitación aceptó que la editorial organizara el lanzamiento, pero no confirmó ni descartó su asistencia.

El segundo tomo lo dejó más contento

Alejandro Zambra, quien presentará el libro junto a Patricio Fernández, no cree que vaya, pero tampoco parece importarle. Dice que en este segundo tomo están sus libros favoritos del antipoeta: Sermones y prédicas del Cristo de Elqui (I y II) y Hojas de Parra (1985).

-Voy a referirme sobre todo a esos libros -adelanta Zambra-, y también a los Discursos de sobremesa y Lear rey & mendigo. En el tomo I hay una historia con principio, medio y fin: desde Cancionero sin nombre a los Artefactos vemos a un poeta que empieza aceptando la tradición y luego la niega y la reformula hasta llegar a la más absoluta iconoclasia. Lo sorprendente es que después de matar a la poesía haya sido capaz de revivirla. Porque en el tomo II la poesía de Nicanor se reinventa y crece en direcciones inesperadas.

Esta distancia respecto de las formas convencionales en que suele publicarse la poesía fue advertida por los editores del volumen publicado por Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. Niall Binns e Ignacio Echevarría dicen que a Parra "le cuesta cada vez más aceptar la conclusión de una obra, así se trate de un poema o de un simple artefacto, debido a que, muy radicalmente, concibe su obra entera como una obra en marcha».

Zambra suscribe esta expresión. "Parra no es, como ha dicho coquetamente, 'un drogadicto de la página en blanco'. Al contrario, siempre está escribiendo, todas las mañanas se sienta en la terraza a rayar algún cuaderno, y escribe sobre la contingencia, sobre lo que oye en las noticias", cuenta el autor de Bonsái.

Otro visitante confirma que, lejos de aislarse del mundo, Parra lee mucho los diarios. En especial las columnas de opinión, el género que más le interesa hoy en día. Sobre la reciente poesía chilena no se pronuncia, a pesar de que recibe libros todo el tiempo. Tampoco dice nada de la narrativa, a menos que le pregunten. En cambio, relee "Ojitos de pena", de Max Jara, y revisa los primeros números de la revista "Esperpentia", irreverente fanzine literario que empezó a circular hace una década.

La misma fuente confirma lo satisfecho que lo dejó el segundo tomo de sus Obras completas: "Está mucho más contento que con el primero. No quedó muy conforme con eso de que aparecieraCancionero sin nombre en el primer volumen. Y tiene cierta razón en sentir molestia. Es súper útil que hayan aparecido esos textos de juventud, pero también confunden. Elvio Gandolfo publicó una antología con un título horrible, Parranda larga , que partió precisamente con Cancionero sin nombre , lo que es absurdo. Antes nadie lo consideraba".

El segundo tomo, en cambio, es "puro filete", opinan los parrianos ortodoxos. Son textos publicados por el autor en plena madurez, que cuentan con todo su beneplácito. Textos, en suma, de los que él mismo está orgulloso. Eso permite entender que el antipoeta, al igual que en el primer volumen, no interviniera en la edición de lasObras completas y dejara en manos de Ignacio Echevarría y Niall Binns la fijación de los textos.

Quienes conocen a Parra saben que no es un autor muy afecto a la idea de una obra completa. De hecho, es posible que ella nunca se hubiera concretado sin la insistencia de Bolaño, que convenció tanto al autor como a Galaxia Gutenberg. Su mediación, asegura una fuente, resultó esencial, porque cuando Nicanor no quiere hacer algo es especialista en poner condiciones que lo hacen imposible. Si hubiera participado más en el proyecto se habría encargado de que no resultara. En el fondo, él mismo se restó para que llegara a puerto. Una de sus habituales "parradojas", como él las llama.

 Las dos ediciones

Galaxia Gutenberg/ Círculo de Lectores publicó dos ediciones del segundo tomo de Obras completas & algo + : una en tapa dura, que circula en España y llegará a Chile a un precio de $77.000, y otra en tapa blanda, impresa en nuestro país por Random House Mondadori, que cuesta $35.000.

A despecho de los coleccionistas, Ignacio Echevarría se muestra más conforme con la edición chilena del libro: "Es idéntica a la española, sólo que en papel corriente, no ecológico y por lo tanto más fino y flexible, más gustoso al tacto, y en rústica, lo que hace el volumen más manejable. Yo prefiero la edición chilena por eso, por ser más portátil, más llevadera y, en definitiva, más acorde con el espíritu de su contenido, tan poco solemne, tan poco tapa dura ".

Habla su editor, Ignacio Echevarría

-¿Cuánto se involucró el propio Nicanor Parra en el proceso de edición de este segundo tomo?
-Desde un comienzo, Parra dejó claro que si se metía en los trabajos de edición, nunca saldríamos adelante. Alejandro Zambra, Matías Rivas y Adán Méndez tienen experiencias muy directas al respecto. Así que pactamos una "tolerancia mutua". Él confió a ciegas en mi trabajo y en el de Niall Binns, y si bien al principio le consultábamos las decisiones más graves, su actitud fue siempre aprobatoria y nada fisgona. Parra trabaja muy concienzudamente sus textos, tarda años en decidirse a darlos a la luz, y cuando finalmente lo hace, quedan ahí, sin apenas cambios entre una edición y otra. Otra cosa es que ciertos chistes o artefactos los reelabore desde dentro, o los reubique en contextos diferentes. Pero aquello que Parra da a la imprenta es casi siempre definitivo en alto grado, de modo que el trabajo de fijación de los textos apenas entraña decisiones importantes.

El crítico español aclara, en todo caso, que Parra sí fue consultado acerca de la ordenación de los textos, la estructura de los volúmenes, la inclusión de viejos escritos, la recuperación de traducciones y la presentación de los artefactos.

-¿Consideras que la publicación de sus "Obras completas" ha contribuido a su mayor recepción en España?
-No quiero pecar de optimista. No, creo que no. Pero es que la antipoesía es, ha sido siempre, una carga de profundidad, una bomba de tiempo. Por otro lado, aparte de contribuir a su divulgación, estas Obras completas se proponían ofrecer un panorama articulado y cabal de la evolución de la antipoesía a lo largo de más de sesenta años. Hacer esto supone brindar la herramienta para que se vaya más allá del tópico que circula sobre la antipoesía y se tenga la oportunidad de constatar que se trata de un proyecto siempre y todavía vivo. Que Parra nunca ha cesado de ir más allá. En este sentido, la importancia de este segundo tomo es capital. Estamos asistiendo a la trayectoria de un poeta que en el punto de partida (año 1975) tiene sesenta años. Y que de ahí en adelante despliega una cantidad de fórmulas, de hallazgos, de movimientos estratégicos que hubieran bastado para consagrar a cualquier poeta joven. La antipoesía es una utopía en marcha, y la mejor forma de ponerlo de relieve era permitir seguir su evolución a lo largo de casi siete décadas en las que no ha dejado de desplazarse, dejando siempre atrás los tópicos, los prejuicios, los lugares comunes, las etiquetas académicas que circulan en torno a ella. Ningún lector alcanza a Parra. La antipoesía encarna, en este sentido, la aporía de Aquiles y la tortuga.

-¿Crees que Parra tiene aún posibilidades ciertas de ganar el Nobel?
-Ya me he manifestado acerca de esto en un artículo de "El Mercurio" en que justificaba mi escepticismo. No, no, ya no. Y creo que está bien así. Parra está en el Parnaso de Rulfo, de Onetti, de Arguedas, de Borges. No en el de Vargas Llosa, Octavio Paz, Neruda. Claro que por ahí está Gabriela Mistral, y con ella sí que Parra se hubiera ido a Suecia de buen grado.

-¿Cuál fue su actitud sobre incluir inéditos en las "Obras completas"?
-En las Obras Completas no hay inéditos. El criterio, desde un principio, fue trabajar únicamente con aquello que Parra decidió en su día dar a la luz, en forma de libro, separata u, ocasionalmente, en revistas. Parra es muy cauto y suspicaz a la hora de publicar. A todos nos consta que se amontonan por centenares, si no millares, los cuadernos en que acumula sus borradores, así como las hojas volanderas en que hay textos o artefactos suyos. Una cosa es su trabajo diario con el lenguaje, el habla, un trabajo infinitamente tentativo, y otra el texto que da a publicar. Estas Obras completasson las que él suscribe abiertamente, con el mayor grado de convicción de que es capaz, que nunca es total.

-Estas "Obras completas" son "forzosamente incompletas", dices en el libro. ¿Te ha dicho Parra qué piensa hacer con sus inéditos?
-Son completas en el sentido lato de la obra publicada y suscrita públicamente. Pero incompletas en cuanto a los artefactos visuales, imposibles de recoger enteramente en libro. Y en cuanto a los inéditos, casi infinitos. El legado póstumo de Parra, si es que resulta que es mortal y no nos sobrevive a todos, como va pareciendo, será como el de Fernando Pessoa: un baúl sin fondo. Pobres herederos de Parra, vaya trabajo que van a tener. De ahí que no fuera mala idea la de una fundación que trabajara con ese magma ingente, volcánico. Todo debería quedar en Chile; dónde si no. Y quizá lo propio fuera hacer aviones de papel y lanzarlos por los aires, acaso desde un paracaídas, haciendo que la palabra de Parra vuelva de ahí de donde surgió: del habla de la tribu.

-¿Ha manifestado Parra su voluntad de publicar nuevos libros o artefactos?
-Hace ya mucho que Parra "se deja" publicar, acepta a regañadientes que lo hagan, pero no publica nada (incluidas sus Obras completas ) por voluntad propia, mucho menos por iniciativa suya. Parra consiente en que se publiquen algunas cosas, pero, consecuente con su poética radical, se ha desentendido del libro como objeto. De hecho, hace mucho que Parra no da a componer nuevos textos, que se publican, cuando se publican, en su propia caligrafía, a menudo llena de tachaduras. Da a entender así que todo poema o artefacto es provisional, susceptible de irse puliendo o completando con el tiempo. Parra es un río, y sus poemas son cantos rodados, rolling stones , eternamente rodantes".

Articulo : http://diario.elmercurio.com 06/11/2011

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