mardi 27 décembre 2011

Patricio TAPIA/ Atalanta, una editorial soñada


Entrevista / Jacobo Siruela e Inka Martí:
Atalanta, una editorial soñada
Por Patricio Tapia 

El reconocido editor español que fundó la refinada Editorial Siruela, ahora dirige junto a su esposa, Inka Martí, la no menos refinada Atalanta. Ambos estuvieron, por primera vez, de visita en Santiago.

En una obra teatral de George Bernard Shaw, alguien le dice a otro: "Tú ves cosas y dices: '¿por qué?'. Pero yo sueño cosas que nunca han sido y digo '¿por qué no'?". Jacobo Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo (1954), también conocido como Jacobo Siruela -es hijo de la Duquesa de Alba y tiene el título de Conde de Siruela-, parece haber soñado cosas que nunca han sido y preguntarse por qué no. ¿Por qué no editar libros de la Edad Media a fines del siglo XX? Pues creó la Editorial Siruela en 1982 y la presentó con una colección de novelas medievales; le fue agregando literatura fantástica y libros extraños; obtuvo éxito y prestigio. Luego pareció preguntarse: ¿por que no vender esta editorial? Pues, en 2000 la vende, aunque continúa como director, para, unos años después, abandonarla definitivamente. Por último: ¿por qué no crear otra y gestionarla desde el campo? Entonces, en 2005, funda, junto a su mujer, la escritora y periodista Inka Martí, Ediciones Atalanta, que manejan desde una casa del siglo XVIII en el Ampurdán.

Atalanta

Si Atalanta fue soñada, el sueño se ha ido cumpliendo. En la editorial han publicado cerca de 60 libros, tan cuidadosamente elegidos como exquisitamente confeccionados, en tres colecciones enfocadas a la brevedad, la memoria y la imaginación, acogiendo literatura fantástica, historia de las religiones, libros raros y rescates sorprendentes.

Jacobo Siruela e Inka Martí estuvieron de visita en Chile. Ambos son llamativos: ella, por su belleza; él, por su altura (que debe rondar los dos metros) y su melena cana que rodea un rostro juvenil. Ambos desprenden una suerte de distensión que podría ser distinción.

-Atalanta ya ha cumplido 6 años. ¿Cómo es el balance?
Jacobo Siruela ( J.S. ): -Hemos podido demostrar, primero, que se puede hacer una editorial en el campo. Y, en segundo lugar, que aún quedan espacios diferentes para publicar.
Inka Martí ( I.M. ): -Es muy positivo y estimulante. Tenemos lectores fieles y prensa fiel. Da una sensación de trabajo bien hecho. Estos viajes, además, permiten contactos en diferentes países. Es una editorial que vuelve a sus orígenes; es decir, a la importancia de una estructura cultural de intercambio antes que de ventas o ganancias.

-¿Tienen algún libro favorito de los publicados?
J. S. : -Bueno, quiero muchísimo a todos mis hijos. Quizá uno de mis preferidos es La historia de Genji , de Murasaki Shikibu. En primer, lugar porque en mi época de Siruela estuve 10 años intentando publicarlo. Luego porque es nuestro best seller: 14 mil ejemplares. No sé por qué. Es un libro del siglo X, escrito por una dama de una de las cortes más refinadas que han existido. Otro libro que me gusta mucho es La fuga de Atalanta , de Michael Maier, un alquimista, con texto, ilustraciones y un disco con su música.
I. M. : -Mis favoritos son: Sueños y ensoñaciones de una dama de Heian , de la dama Sarashina, y soy una admiradora de Naiyer Masud.

-¿Cómo se escogen los títulos? ¿Azar lector? Las colecciones imponen líneas...
J. S. : -Viviendo en el campo, mucho viene por una investigación en internet. Otras veces son libros que había intentado publicar antes -Genji ; la primera traducción directa del chino del I Ching oYijing ; El erudito de las carcajadas, de Jing Ping Mei-. Otras veces ocurre el azar (vas a una agencia por un libro y te ofrecen otro). Yo he querido evitar el azar, el cajón de sastre. Porque con el cajón de sastre se va cayendo en la dictadura del mercado. Por eso me tracé tres caminos de investigación: brevedad, memoria e imaginación.
Sobre sueños
Recientemente tanto Jacobo Siruela como Inka Martí han publicado libros escritos por ellos en su editorial. Ambos sobre los sueños. EnEl mundo bajo los párpados, Jacobo Siruela realiza un ejercicio de historia cultural del onirismo: desde los sueños de figuras históricas a preguntas como "¿dónde estamos cuando soñamos?".

-¿Cómo surgió esta idea?
J. S. : -Un día, en el campo, se me ocurrió que se podría escribir una historia de los sueños. Pensé que era una idea sugestiva y empecé a pedir libros por internet, unos libros me llevaban a otros libros y así estuve 4 años leyendo y tomando notas. Hasta que me di cuenta de que no se podía hacer una historia académica de los sueños ni una historia cronológica de ellos. Entonces consideré tratar una serie de temas que son desconocidos o poco tratados: la relación de los sueños con la historia, con lo sagrado, el espacio onírico, el tiempo en los sueños y, finalmente, la relación metafórica que existe entre los sueños y la muerte.

-Los griegos decían "vi un sueño". Al parecer, los mayas "oían" los suyos...
J. S. : -Toda las culturas de la Antigüedad pensaban que al soñar viajaban a otro mundo. Por eso veían otro mundo y tomaban contacto con sus dioses. Sobre escuchar los sueños, es curioso, pero hay una relación entre música y sueños. Si una narración en el sueño puede ser errática, la música es exactamente igual que en la vigilia. Algunos músicos soñaron partes de su música: Wagner, Brahms, Stravinsky. En el sueño la música persiste y tiene coherencia con el mundo real.

-Un tema en el que profundiza es el de los sueños lúcidos
J. S. : -Yo creo que los que llegaron más alto en el asunto son los tibetanos. Para ellos la vida es sueño. Hay que despertar en el sueño. La tarea del sabio budista es despertar. Lo interesante del sueño es que quiebra o extiende el significado tradicional de lo inconsciente. Lo inconsciente tiene varias capas y quizá en su centro está una forma más perfecta de conciencia. Pero es cierto que hay gente que logra despertar en los sueños. Por eso me refiero al 'espacio onírico', como un lugar. Los únicos que pueden contemplar el soñar desde fuera son quienes realizan sueños lúcidos.

Libro de sueños

Si su marido estudiaba los sueños sin contar los suyos, Inka Martí entrega una bitácora de sus sueños por 10 años; son los sueños tal cual, sin interpretaciones ni adornos: Cuaderno de noche . Hay muchos animales, especialmente serpientes, lo que no deja de ser curioso, pues las serpientes son justamente el ejemplo que da Artemidoro -el oniromante griego del siglo II- para dudar de las interpretaciones. Doblemente curioso, si se considera que en la cita de Bernard Shaw mencionada al principio, es la serpiente demoníaca la que le habla a Eva en el Paraíso.

-En su libro llama la atención que aparezcan muchas serpientes y que no haya interpretaciones...
I. M. : -Pues son dos preguntas. No entrego interpretaciones porque de alguna manera ellas se interponen con el sueño. Presento el sueño como un holograma de uno mismo que permite mirarse desde diversas perspectivas. Los veo como un elemento vivencial que se vincula con la vida no necesariamente en ese momento. Hay sueños que sólo he logrado entender pasados 7 u 8 años y otros que casi premonitoriamente describían hechos posteriores. En cuanto a las serpientes, ellas suelen tener asociaciones freudianas con lo sexual. Y si uno empieza a soñar con serpientes, se preocupa. De manera que me llevó a buscar los orígenes en la Antigüedad más remota. Hay chamanes que sueñan con serpientes, artistas que sueñan con serpientes. Para los griegos significaba que se va a despertar el don de la profecía, como en el caso de Tiresias.

-De cerca de mil sueños, escoge 65. ¿Cuál fue el criterio?
I.M. : -Escogí lo que me parecieron más interesantes. Eran 11 cuadernos de sueños, que como el vino, tienen distintas 'cosechas' (y las hay buenas y otras más flojas). Son sueños que no puedo olvidar. Y son, de alguna forma, arquetipos: no sólo los he tenido yo, sino que otras personas se van a encontrar en ellos. Los veo como un espacio en que todos nos podemos encontrar.

Articulo : http://diario.elmercurio.com 25/12/2011

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