samedi 10 décembre 2011

Pedro Pablo GUERRERO/James ELLROY: "Rayado" por Beethoven y las mujeres


Entrevista | El afamado escritor de novela negra:
James Ellroy: "Rayado" por Beethoven y las mujeres
Por Pedro Pablo GUERRERO 

En su nuevo libro de memorias "A la caza de la mujer" (Mondadori), el escritor norteamericano evoca el asesinato de su madre, explora sus obsesiones sexuales y analiza sus relaciones con las mujeres de su vida.

Se lo dijo en su cara a Claudio López, editor de Mondadori, la noche en que presentó su nuevo libro autobiográfico en un concurrido salón de la Feria de Guadalajara: "En español The Hilliker Curse("La maldición Hilliker") se llama A la caza de la mujer porque no se me consultó acerca del título y no sucede con frecuencia que los autores que vienen del inglés escojan los títulos en español. De haber sido así le hubiera puesto "Yo soy el perro malo y feo... y grande", afirmó James Ellroy en español, haciendo un gesto obsceno con las manos.

De ahí en adelante, el autor de Los Angeles confidencial , vestido con una vistosa camisa hawaiana, dio inicio a una performance histriónica, provocativa, a ratos sobreactuada; la representación, en suma, de lo que al sur del Río Grande se conoce como "gringo loco", papel en el que Ellroy se siente a sus anchas. "Buenas noches a todos ustedes, punks , hermanos, proxenetas, sniffers . Yo soy la noche de la extrema derecha, y soy el autor de 18 libros que preceden a mis obras maestras. Son libros para toda la familia. Maldita familia si el nombre de tu familia es Charles Manson".

Con voz de predicador y experto en televentas, Ellroy prometió sexo ilimitado por el resto de sus días a todos los que compraran dos mil ejemplares de su libro. Y si compraban tres mil, por primera vez en la historia de la humanidad, México iba a gobernar al mundo. "Lo oyeron aquí primero", repitió, emocionado frente a la posibilidad de arrodillarse y rezar en "esta casa donde se idolatra al libro".

Antes de comenzar la lectura dramatizada del primer capítulo de A la caza de la mujer -enriqueciendo el texto con jadeos libidinosos-, Ellroy advirtió: "Este libro de memorias es un tratado de obsesión sexual y una urgencia romántica masculina. Principalmente es un grito".

Un precoz mirón

A la caza de la mujer es el segundo libro de memorias que Ellroy publica después de Mis rincones oscuros (1996) y vuelve en él a la experiencia más terrible de su vida. En febrero de 1958, Jean Hilliker, la madre de Ellroy, ya separada de su marido, le preguntó si prefería vivir con ella o con su padre. James, de nueve años, dijo que con él. Recibió entonces una cachetada que lo hizo caer del sofá. En ese instante maldijo a su madre: deseó verla muerta.

"Tres meses después, era asesinada. Murió en el punto culminante de mi odio y de mi lujuria, ardientes por igual", escribe Ellroy en A la caza ...

"Yo era pervertido desde antes de pronunciar la maldición, pero la maldición no ayudó en nada -reconoce el escritor-. Es una carga muy grande para un chico de diez años. Habiendo dicho esto creo que nunca fui infeliz. Sí estaba perturbado, definitivamente muy perturbado. Antes de la drogadicción, del alcoholismo, de ser mirón, de observar a través de las ventanas y andar merodeando por las casas, fui a la cárcel. Problemas con P mayúscula y ansiedad a lo largo de todo ese espectro. Pero me encantaba leer, y yo aprendí mucho del lenguaje a muy temprana edad. Creo que se me bendijo con cierta posibilidad de ver hacia adelante en mi carrera. Sin embargo, no escribí Mis rincones oscuros sino hasta que ya era muy capaz como novelista y me llegó el momento de hacer memorias".

Para Ellroy todos los dramas comienzan con la partida clásica: un hombre conoce a una mujer. "La mujer es un buen motivo para levantarse en la mañana, aparte de pasar otro día más dedicado al servicio de Dios y tomarse una taza de café. Si leen mis últimas siete novelas, yo diría que el tema es hombres malos que están enamorados de mujeres fuertes. Me desvío de la tradición romántica, y es por eso que menciono tanto a Beethoven en A la caza de la mujer . Beethoven es la figura masculina que más me ha influido a lo largo de mi vida".

Tanto que, cuando tenía veinte años y trabajaba como caddie , Ellroy dormía en los parques y conservaba un busto del compositor alemán escondido entre las plantas. Ahora, reconoce, tiene muchos bustos de Beethoven en su casa y adora a la mezzosoprano sueca Sofie von Otter. Tiene un afiche suyo y ha utilizado su imagen en la novela Jazz blanco .
"He pasado mucho tiempo con esta mujer que no me conoce -revela-. Mi mundo imaginario es mucho más real que el mundo corpóreo. He tenido unos tórridos romances con mujeres a las que nunca he conocido, y he tenido maravillosas conversaciones con mujeres que no me dirigen la palabra. Como he tenido también diálogos maravillosos con Beethoven, que ni siquiera habla inglés, hasta donde sé".

Risas. Aplausos. Ellroy se echa al bolsillo el público que asiste a la presentación de A la caza de la mujer madura . Le celebran incluso sus ataques al escritor hard boiled Jim Thompson ("No me gusta, odio sus libros") y elogia a los latinos que conoció en su vida: "Crecí rodeado por mexicanos, a todos nos encantaba el box y sostuvimos conversaciones estupendas, mucho antes de que surgiera toda la basura racista de hoy en día. Por algún tiempo pude hablar español con cierta fluidez, cuando trabajaba en restoranes y yo era el único que sabía inglés en la cocina. Metí algunas frases en español en mis libros, y El gran desierto describe el asesinato en 1942 de José Díaz, un caso que fue una gran injusticia. Los mexicoamericanos son parte de la historia social de Los Angeles, y por eso están ahí".

Marcado por un libro

Al día siguiente de su presentación en la FIL, James Ellroy recibe a "El Mercurio" en su hotel, a las 8:30 de la mañana. Impresiona su estatura, pero sobre todo el rostro severo, impasible, y la pronunciación solemne de las frases que va dejando caer seguro de sí mismo, sin modestia ni vacilación alguna.

-¿Qué posibilidades encuentra en la escritura de memorias?
- A la caza de la mujer es un ensayo autobiográfico que me permite describir acciones de hace cuarenta años y comentarlas desde el punto de vista de la actualidad. Estas son memorias que sólo un narrador extraordinariamente habilidoso pudo haber escrito. La importancia del arte de escribir memorias subyace en el hecho de poder atar tu vida personal a un fenómeno universal que nos atañe a todos, que en este caso es la conjunción entre el hombre y la mujer.

-En "A la caza..." menciona un libro de fantasía que su madre le pidió en una biblioteca cuando tenía nueve años. ¿Por qué le impresionó tanto?
-Desde que tuve contacto con el "pensamiento mágico", a través de las páginas de ese libro, me di cuenta de que mi mundo interior era mucho más grande que el mundo que me rodeaba. Mi mundo mental está conformado por mi fe y el amor que le tengo a Dios. Por una vida espiritual muy intensa, y en soledad. Pero también está influida por la forma en que me relaciono con las mujeres, así como por animales y criaturas mágicas que habitan en mi cabeza todo el tiempo y por mi tendencia hacia el misticismo.

-¿Por qué se dedicó entonces a la novela policial y no a la literatura fantástica?
-Ese libro es el único que he leído en mi vida sobre fantasía y en realidad lo que detonó que comenzara a escribir novela negra fue la muerte de mi madre.

-¿Pudo superar esa experiencia?
-Nunca superas estas cosas, sólo pasan, sólo existen. Nunca fui a terapia ni al psicólogo ni a nada.

-¿La literatura lo ayudó a salir de la vida de excesos?
-No. Dios. Él me salvó.

-¿Se refiere a un Dios personal o al luterano?
-Son uno mismo.

-¿Qué libros lo salvaron?
- Compulsion , de Meyer Levin; True confessions de John Gregory Dunne y The Digger's Game , de George V. Higgins.

-Inicia "A la caza..." con un epígrafe de Beethoven: "Agarraré al destino por el cuello". ¿En qué momento de su vida descubre la música clásica?
-1960, en la secundaria, una clase de apreciación musical. El profesor bajó la aguja del tocadiscos y lo que salió de ahí fue la Quinta Sinfonía de Beethoven. Desde entonces me rayé.

-¿Y por qué no le gusta el rock?
-Es una cosa simplista, es rebelión institucional, no tiene belleza, no tiene grandeza, es para niños.

-¿Colecciona discos de ópera?
-No me gusta la ópera, me gusta la cantante Sofie von Otter.

-¿Qué escritores norteamericanos son dignos de su admiración?
-No me gusta leer a nadie más, sólo me gusta escribir, y no conozco a otros escritores.

-Hace un tiempo mencionó "Libra", de Don DeLillo.
-Lo leí en 1988 y fue uno de los últimos libros que leí.

-¿Y no se relaciona con escritores?
-Los conozco, pero no me interesa en absoluto formar parte de una comunidad.

-¿Qué libros hispanos ha leído?
-No he leído a ningún hispano.

-¿Ve alguna relación entre las desapariciones de mujeres en Ciudad Juárez y los asesinatos de mujeres que se relatan en sus libros?
-No pongo atención, no me fijo en el mundo ni en lo que está aconteciendo regularmente. Ninguno de mis escritos tiene influencia de la actualidad. Hay ciertos patrones comunes, como por ejemplo la misoginia, la violencia contra la mujer, pero no sé lo qué está pasando en Ciudad Juárez.

-¿En qué libro trabaja?
-Mi próxima obra es la segunda tetralogía de Los Angeles. Voy a trasladar los personajes de la primera tetralogía a la época de la Segunda Guerra Mundial, y los voy a hacer más jóvenes. Van a estar en Los Angeles cuando suceda lo de Pearl Harbor. Además mi madre va a ser un personaje en algún punto de la historia. Llevo seis meses trabajando en el primer tomo. Me quedan 14 meses para entregarlo. Soy metódico, escribo todos los días, mi prioridad es el trabajo y los tiempos los tengo perfectamente claros.

-¿Diría que tiene una relación de amor-odio con Los Angeles?
-No. Es una ciudad en la que vivo por diferentes motivos, que tienen que ver con que trabajo ahí, soy de ahí y es una fuente de inspiración para escribir. Pero, en mi mente, vivo en Los Angeles de antaño, no estoy en contacto con la ciudad de hoy. No la amo ni la odio, simplemente estoy ahí. Es donde regreso cada vez que me divorcio.

Los platos fuertes de la Feria

"México para Chile, y Chile para los mexicanos", es una conocida frase solidario-gastronómica atribuida al ex Presidente Luis Echeverría. Los bromistas la han recuperado al saber que Chile es el invitado de honor 2012 a la Feria de Guadalajara. A las 13:00 horas de hoy, último día del encuentro, se realiza el acto en que los organizadores traspasan la invitación de Alemania a Chile. Las máximas autoridades presentes serán Raúl Padilla, presidente de la FIL, y el ministro de Cultura Luciano Cruz-Coke.

Más que quiénes -o cuántos- serán los escritores que enviará nuestro país en 2012, la delegación chilena del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes ha insistido en que lo importante será representar a distintas generaciones y aprovechar de la mejor forma posible la superficie destinada a Chile. La presencia alemana de este año no es el mejor ejemplo, pues hizo una apuesta minimalista, consciente de la barrera del idioma y la ausencia de autores conocidos en español, con la excepción de la Premio Nobel Herta Müller, uno de los platos fuertes del encuentro junto a Mario Vargas Llosa y el cada vez más cáustico Fernando Vallejo, Premio FIL de Literatura.

La participación de Diego Muñoz, Nona Fernández y Francisco Díaz Klaassen en el ciclo "Los 25 secretos mejor guardados de América Latina" se puede considerar un apronte de lo que quiere mostrarse: generaciones y miradas distintas. O el lanzamiento de la antologíaVoces-30. Nueva narrativa chilena 2011 , de Ebookspatagonia.

Los chilenos con mayor convocatoria este año fueron Marcela Serrano, Antonio Skármeta y Alejandro Jodorowsky. Arturo Fontaine recibió el premio Las Américas con buena asistencia de público. Curiosidad despertó Díaz Klaassen, por su parquedad y escepticismo irónico. Incluso a Jorge Herralde le llamó la atención, al menos oralmente. "Ahora hay que leerlo", dijo el editor español.

Articulo : http://diario.elmercurio.com 04/12/2011

Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ∕Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules

Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules Por Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ 2017 marca el centenario de la cantautora de “Gracias a la vida” y ta...