mardi 27 décembre 2011

Romina de la SOTTA DONOSO/ La historia de éxito de la guitarra clásica chilena

Vigencia Nuevas generaciones se abren camino en el mundo de las cuerdas:

La historia de éxito de la guitarra clásica chilena
Por Romina de la Sotta Donoso 

Los premios internacionales que han cosechado este año intérpretes como Renato Serrano, Emerson Salazar y Esteban Espinoza sólo son la cara más visible del auge actual de las cuerdas nacionales. Revisamos con una veintena de guitarristas las bambalinas de un proceso que se ha desarrollado en más de 70 años. Y descubrimos las raíces de un fenómeno sin parangón.

"Proporcionalmente, el triunfo de los guitarristas chilenos en concursos internacionales es mucho más relevante que lo que ha hecho la selección chilena de fútbol. Porque a la selección se le celebra haber llegado a octavos de final en un mundial. En cambio, hoy ya no es excepcional que un guitarrista chileno triunfe en un festival en Estados Unidos, España o Italia", dice Óscar Ohlsen, profesor de guitarra del Instituto de Música UC.

Hace tres semanas, en el respetado certamen "Andrés Segovia", que se realiza en Granada, el primer y el segundo lugar fueron para Renato Serrano y Esteban Espinoza, respectivamente. Ambos chilenos. Y la versión anterior la ganó el compatriota Emerson Salazar.

"Estamos viviendo una época de oro de la guitarra en Chile. El aumento cuantitativo y cualitativo de jóvenes interesados en estudiar el instrumento; la mayor disponibilidad de docentes calificados, así como de centros de estudio académicos, concursos y festivales, han favorecido el desarrollo sostenido de la guitarra en el país y su presencia internacional", asegura Guillermo Nur, profesor del Conservatorio de la Universidad Católica de Valparaíso.

La primera referencia internacional es de 1989, cuando Luis Orlandini ganó el concurso de la Radio ARD en München. Nunca antes un guitarrista chileno había logrado una victoria en el extranjero.

"Es más bien un mito que con ese premio se hayan abierto las puertas. Tal vez, desde el punto de vista sicológico...", expresa Orlandini, director del Departamento de Música de la Universidad de Chile. "Desde mucho antes, desde los años 40 o 50, se venía gestando un movimiento". La cátedra de guitarra se instaló en el Conservatorio en 1938, a cargo del español Albor Maruenda. Fueron discípulos suyos los pioneros Liliana Pérez Corey -la primera chilena a cargo de una cátedra de guitarra en el Conservatorio- yArturo González Quintana , ambos profesores de Luis López .

Para la guitarra no fue fácil entrar a la academia. La tradición española era vista como música de salón, y la práctica popular, denostada por las elites.

"Un gran detractor que tuvo la guitarra, desafortunadamente, fue Domingo Santa Cruz. Pero uno de los primeros que no le hizo caso y empezó a crear un repertorio para la guitarra fue don Darwin Vargas, un visionario en los años 50 y 60, al igual que Gustavo Becerra", dice Orlandini.

"Ése es uno de los mayores cambios: hoy se considera a la guitarra identitaria de nuestra cultura, y los compositores la han hecho suya. Juan Orrego Salas escribió tres o cuatro cosas, igual que Alfonso Letelier, pero los compositores actuales consideran a la guitarra un instrumento de igual a igual con los demás", agrega.

"Actualmente tenemos un nivel de bastante calidad, reconocido en el extranjero", apunta Ernesto Quezada, profesor de guitarra en la Universidad de Chile: "Algo que ha sucedido en Chile, a diferencia de otros países latinoamericanos, es que haya formadores radicados en el país", dice Carlos Pérez, uno de los protagonistas del hito que siguió a la victoria de Orlandini en Alemania.

"En términos de concursos, hay una generación que difícilmente podrá ser superada. Entre ellos han ganado más de 40 premios. Ellos son Carlos Pérez, José Antonio Escobar -que sólo entre ellos dos tienen premios en 30 concursos-, Romilio Orellana, Wladimir Carrasco", indica Quezada.

"Arrasaban; ganaban un concurso y otro y otro, como en los circuitos del tenis", apunta Ohlsen. "Quizás nos potenciamos, pues veíamos al otro que podía", agrega Orellana, y Escobar comenta que "creo que siempre hay algún guitarrista ganando algo por ahí desde que comenzamos con esta 'moda'". Orlandini ve el continuo: "El movimiento que se generó en los 80 y 90 ha dado frutos en forma permanente, sin parar. Cada dos o tres años vemos una nueva generación que tiene un nuevo impulso y sigue haciendo carrera".

Después de los pioneros, la segunda generación chilena contó con intérpretes como Jorge Rojas (1944), quien privilegió su labor como presidente de Coaniquem, y Eulogio Dávalos (1945), quien instaló su propia academia en Barcelona y hoy preside el concurso Miguel Llobet.

Desde los años 60, empezó a crecer el mapa guitarrístico local, a partir de los tres pioneros. Ernesto Quezada , maestro de referencia en la Universidad de Chile, se formó con Liliana Pérez y Luis López. "Como formador ha sido excelente porque los cinco guitarristas más influyentes de los últimos quince años han salido de su sala de clases", dice Ohlsen. En total, sus ex estudiantes han obtenido 70 premios. José Antonio Escobar es taxativo: "Dio el impulso que faltaba para profesionalizar la guitarra en este país".

El referente en el Instituto de Música UC es Óscar Ohlsen (1944 ), quien estudió con los tres pioneros, y también con Edmundo Vásquez. "Aprecio su labor en la difusión del repertorio de la guitarra", comenta Carlos Pérez, y Diego Castro lo destaca como "un pionero en la interpretación histórica en Chile". También aplauden la difusión que ha hecho en 22 años de transmisiones de su programa "Guitarra" en radio Beethoven.

"Óscar Ohlsen y Ernesto Quezada asentaron las bases didácticas a nivel universitario para la formación profesional de los intérpretes en guitarra", dice Guillermo Nur , quien fue el primer titulado de la cátedra de Ohlsen, y hoy es un reconocido formador de la UCV, famoso por su mítico programa de televisión de Nur, "Otra cosa es con guitarra" (UCV-TV).

Y mientras Eugenia Rodríguez fundó en la Escuela Moderna el concurso nacional "Liliana Pérez Corey", en honor a su maestra,Alberto Cumplido (1958) es el creador del relevante Festival Entrecuerdas.

Orlandini aplaude a Mauricio Valdebenito (1967) -alumno de Luis López y docente en las universidades de Chile y Mayor-, porque "se ha dedicado a un repertorio de alta exigencia y lo ha combinado con la musicología", y Javier Farías destaca su "constante interés investigativo".

En el caso de Alejandro Peralta (1958), su ex alumno Renato Serrano aprecia "su rescate de valores de la música popular para traspasarlos a la guitarra clásica", tal como Ohlsen destaca "el rescate de la música del gran Ricardo Acevedo", que ha realizadoAntonio Rioseco (1965), docente en el Conservatorio "Isidor Handler" de Viña del Mar. Y Orellana dice, de Juan Antonio Sánchez (1965), que "es un gran compositor y guitarrista, continuador de Violeta Parra, Víctor Jara y Luis Advis. Tiene un lenguaje propio".

Pero si hay un intérprete de la tercera generación que recibe transversalmente el aplauso de sus colegas, es Luis Orlandini(1964). Formado con Quezada, además de haber estrenado 120 obras chilenas, tiene una veintena de discos individuales, y ha grabado para otros veinte.

"Fue el primer guitarrista chileno en desarrollar una carrera internacional", dice Romilio Orellana. Y todos sus colegas lo ratifican. Sicológico o no, cuando Orlandini ganó el concurso de München, en 1989, se abría una puerta.

Umbral que hoy cruzan, con confianza, la cuarta, la quinta y la sexta generación de guitarristas chilenos.

 Los premiados de la década del 2000

DIEGO CASTRO (1978)
Ganó el concurso nacional "Liliana Pérez Corey" en 1998, siendo aún estudiante y fue finalista en los concursos "Miguel Llobet", "Manuel Ponce" de México, "Abel Carlevaro" de Uruguay y "Stotsenberg" en EE.UU. Es profesor de la UC y Ohlsen, su ex profesor, destaca "su talento innato, su perseverancia y su dedicación por la música contemporánea", mientras que Escobar lo califica como "un gran virtuoso, y quizás el más intelectual y reflexivo de los guitarristas clásicos chilenos". Ha estrenado decenas de obras nacionales y ha participado en cinco discos.

SEBASTIÁN MONTES (1979)
"Acaba de ganar por concurso la cátedra que va a dejar nada menos que Óscar Ohlsen en la Católica. Ése es su último logro", comenta Orlandini, quien fue su profesor. Han tocado juntos en el Cuarteto de Guitarras de Chile. Suma ya diez premios, entre ellos, en el "Sernancelhe" de Portugal, el "Miguel Llobet", el José Tomás "Villa de Petrer"de España y el "Luis Sigall"de Viña del Mar. Ha grabado dos discos. Para 2012 tiene agendada la grabación de un disco y una gira europea.

RENATO SERRANO (1980)
Empezó a estudiar tarde, a los 17 años. Pero aprobó los primeros cuatro años en uno solo. Acaba de ganar el primer premio en el "Andrés Segovia", y antes conquistó ese honor en el "Liliana Pérez Corey". "Tiene una técnica exquisita, un sonido maravilloso y es muy musical", dice Alejandro Peralta, su ex profesor. Está en la Universidad de Arizona, haciendo un doctorado.

ANDRÉS PANTOJA (1981)
Ganó el "Liliana Pérez Corey" en 2005. Fue alumno de Ohlsen, e integra el dúo Aksak Tacet, con Cristián Alvear, y el Cuarteto Latinoamericano de Guitarras. Además, les enseña a niños en la Academia de Artes Casona La Florida desde 2006, y varios de ellos ya se han convertido en estudiantes de guitarra en el Conservatorio.

EMERSON SALAZAR (1983)
"Tiene un permanente espíritu de perfeccionamiento y una gran musicalidad", dice su primer profesor, Guillermo Nur. Ganó el segundo lugar en el "Miguel Llobet" (2008) y el primero en el "Josefina Robledo" (2009) y en el "Andrés Segovia" (2010). Después de estudiar con Eliot Fisk en el Mozarteum de Salzburgo, se radicó en München, donde es director del departamento de guitarra de la Ziegler Musikschule. En 2012 lanzará un disco y hará una gira.

ESTEBAN ESPINOZA (1980)
Alumno de Guillermo Nur, quien dice que "es un gran artista internacional y brillante como académico de la PUCV". Ha participado en siete concursos, y el año pasado obtuvo dos primeros lugares, el "Miguel Llobet" y el "Josefina Robledo"; además de tres segundos puestos, en el "Andrés Segovia" (2007 y 2011) y en el "Alhambra" (2008). Acaba de asumir la dirección del festival Guit-Art Valparaíso 2012.

JAVIER CONTRERAS (1983)
Becado por la fundación Roberto Bravo, estudió siete años en el conservatorio de la Universidad Mayor con José Antonio Escobar. "Es un guitarrista-compositor muy talentoso. Sus piezas ya se tocan en todo el mundo", dice Diego Castro. Y Escobar, con quien integra el Dúo Sudamericano, agrega que "es quizás el músico más virtuoso y brillante que he conocido".

DANILO CABALUZ (1983)
Fue alumno de Orlandini y está terminando un posgrado en el Mozarteum de Salzburgo con Eliot Fisk. Ganó el "Liliana Pérez Corey" en 2007 y ha sido finalista en Colombia y España. Tiene ya agendados varios conciertos en Salzburgo y sus alrededores para 2012.

La generación dorada de los años 90

CARLOS PÉREZ (1976)
"Un guitarrista magistral con verdadera categoría de estrella", declaró la revista inglesa Classical Guitar Magazine cuando lo puso de portada, en 2007. "Es muy reconocido internacionalmente", dice Orellana. "Una persona extremadamente talentosa con una buena dosis de ambición, profesionalismo y autogestión", agrega Escobar. Fue alumno de Quezada, y ganó los primeros lugares de "Alirio Díaz" (Venezuela, 1996); "Rene Bartoli" (Francia, 1997), "Printemps de la Guitare" (Bélgica, 1998), "Forum Gitarre" (Austria, 2000), "Fundación Guerrero" y "Joaquín Rodrigo" (ambos en España, 2006). Ha actuado en más de 30 países. Estudió con Quezada en la Universidad de Chile. Tiene gran fama en Estados Unidos, donde va tres veces al año para varios conciertos. Ha publicado once CD y dos DVD. Tiene una cátedra ad honorem en la Universidad de Chile. "Tal vez es el único guitarrista que no necesita dar clases para vivir", asegura Diego Castro.

JOSÉ ANTONIO ESCOBAR (1973)
Alumno de Quezada, ganó trece premios internacionales, entre ellos, seis primeros lugares en el "Heitor Villa-Lobos" (1997), el "Alirio Díaz" (1998), el "Francisco Tárrega" (2000), el Stotsenberg de Malibú (2001), y el "Julián Arcas" (2005) y "Norba Caesarina" de España (2005). "Es un gran músico, un guitarrista muy fino y estudioso. Sus discos son excelentes", dice Orellana. Docente en la U. Mayor, ha recorrido Europa, América y Medio Oriente dando conciertos. Diego Castro lo destaca como "un intérprete muy completo, multiestilístico y de gran cultura musical. Es el único guitarrista chileno que ha grabado para el sello Naxos". Ese disco, "Guitar Music of Chile", fue un éxito de ventas. "Es un guitarrista de un nivel internacional indiscutible", dice Carlos Pérez.

ROMILIO ORELLANA (1970)
Estudió con Quezada. Ganó, entre otros, los primeros premios del Concurso "Alirio Díaz" (Caracas, 1994) y "Liliana Pérez Corey" (1996), además de la Mejor Interpretación de la obra de Francisco Tárrega en 2000. Combina los conciertos con la docencia; y es profesor en la U. de Chile y en la U. Mayor. "Tiene varios premios internacionales y es un intérprete muy musical e intuitivo. Además, es profesor de varios jóvenes que comienzan a destacar", dice Escobar.

WLADIMIR CARRASCO (1972)
Es docente de la Universidad Austral y está estudiando música antigua en España. Escobar confiesa que "posee unas manos perfectas para la guitarra, quizás es una pena que haya dejado la guitarra por el laúd".

LUIS CASTRO (1969)
Respetadísimo como guitarrista de cámara, fue alumno de Ohlsen y es docente UC. Toca en el Trío Giuliani y en dúo con la flautista Carmen Troncoso.

JAVIER FARÍAS (1973)
Alumno de Eugenia Rodríguez, fundó el Ensamble de Guitarras de Chile, del que Ohlsen asegura que "aunó a los guitarristas de las diferentes escuelas que en algún momento se sentían rivales: la Chile, la Escuela Moderna y la Católica. Como compositor, ganó el primer premio "Michele Pittaluga" (Alessandria, 2004) y el "Andrés Segovia" (2005). Sus obras han sido incluidas en doce discos.

EUGENIO GONZÁLEZ (1972)
Alumno de Eugenia Rodríguez en la Escuela Moderna de Música, donde hace clases. Ha ganado una decena de premios internacionales. Cabaluz destaca "su difusión de un repertorio latinoamericano y chileno de alto nivel".

Dos jóvenes prometedores

GONZALO ARIAS (1989)
Es alumno de Orellana, quien destaca su "gran musicalidad e inteligencia". Lo becaron en la Universidad de Pepperdine en California y en la Universidad Johns Hopkins en Baltimore. Ha ganado diez premios. "Estoy tratando de conseguir un pasaje aéreo para concursar en el 'Miguel Llobet' de 2012", dice él.

LUIS GUEVARA (1987)
Es alumno de Quezada. Hace tres semanas, fue galardonado como el guitarrista más joven que llega a la semifinal del "Andrés Segovia". "Tiene un futuro prometedor", asegura Pérez. Ganó el primer premio en La Paz (2010), y este año obtuvo el cuarto lugar en el "Julián Arcas" de España".

Articulo : http://diario.elmercurio.com 18/12/2011

Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ∕Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules

Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules Por Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ 2017 marca el centenario de la cantautora de “Gracias a la vida” y ta...