samedi 7 janvier 2012

Alberto MANZANO/ Ilustrísimo Sr. COHEN


'Ilustrísimo Sr. Cohen'
Por Alberto Manzano

Elisa Arguilé
Arnal Ballester
Carlos Cubeiro
Imapla
Pep Montserrat
Elena Odriozola
Sonia Pulido
Sesé
451 EDITORES

Ilustrísimo Sr. Cohen es un retrato íntimo del cantante y poeta canadiense. Considerado uno de los artistas más influyentes de nuestro tiempo, sus poemas han sondeado con profundidad y belleza las grandes cuestiones del ser humano. 

Alberto Manzano, traductor de la poesía y uno de los mayores especialistas en Leonrad Cohen, presenta una particular mirada a la obra del artista canadiense.

Manzano selecciona las mejores canciones rastreando su génesis con información precisa, sin obviar las anécdotas y curiosidades.

Las 24 canciones están iluminadas por un elenco de los mejores ilustradores del momento: Elisa Arguilé, Arnal Ballester, Carlos Cubeiro, Imapla, Pep Montserrat, Elena Odriozola, Sonia Pulido, Sesé.

La cubierta reproduce el dibujo de un autorretrato del propio Cohen. Además cuenta con un prólogo de Eduardo Aute.

Finaliza con una detallada cronología, discografía y bibliografía de Cohen. 

Un homenaje al gran poeta de la música, premio Príncipe de Asturias de las Letras 2011.  

24 canciones de Leonard Cohen:
Bird on the Wire, A Thousand Kisses Deep, Born in Chains, A Singer Must Die,
First We Take Manhattan, The Future, The Guests, The Traitor, Anthem, Sisters
of Mercy, Dance Me to the End of Love, Tower of Song, Diamonds in the Mine,
Field Commander Cohen, On That Day, By the Rivers Dark, Hallelujah, Undertow, Famous Blue Raincoat, Death of a Ladies' Man, Memories, Suzanne,
Story of Isaac, Darkness. Incluye: Cronología, Discografía, Bibliografía. 

***
Todo comenzó un fin de semana en un pequeño pueblo del pirineo catalán. Fue ahí donde conocí a Alberto y, cómo no, acabamos hablando toda la noche de Cohen, su música, sus letras y su vida. Poder conversar y escuchar a alguien que conoce muy bien a Cohen es una oportunidad que no se presenta cada día.

Recuerdo que en uno de los siguientes encuentros, ya en Barcelona, Alberto me preguntó: ¿Qué libro harías tú sobre Cohen? Yo haría algo nuevo y diferente; un libro ilustrado que combine la letra y la historia de cada canción con una ilustración donde se unan el mundo poético de Cohen con el mundo metafórico de los ilustradores. Esa fue mi respuesta, y ahí quedó hasta que…

Después de unas semanas, Alberto recibió un correo electrónico que le proponía la realización de un proyecto sobre Cohen. Un proyecto que consistía en un libro ilustrado. Era de Carlos Cubeiro. No dudamos ni un momento en reunirnos los tres.

Suerte, azar, casualidad o destino…, no lo sé. Quizás es que teníamos que preparar conjuntamente el libro. ¿Por qué no? Por qué no sumar las aportaciones de cada uno de nosotros y plasmar todas esas ideas e imágenes en un libro. Por intentarlo no perdíamos nada. En ese momento fuimos conscientes de que el libro acababa de nacer y se convertiría en una realidad.

Decidimos empezar a desarrollarlo: seleccionar las canciones, elegir a los ilustradores, el formato y diseño del libro…, un sinfín de detalles. Discutimos (como discuten los amigos) por cualquier pequeño aspecto o detalle hasta llegar a un acuerdo. Lentamente el libro avanzaba y crecía, y cada ilustración, texto o noticia nueva que recibíamos se convertía en  un motivo que nos animaba a continuar, a seguir ilusionados y a estar cada día más unidos. El resultado final es este libro que tienes en tus manos.

Esperamos que disfrutes con él tanto como nosotros hemos disfrutado dándole vida. 

***
Decidí dibujar en serio y me apunté a una academia de dibujo. De las paredes de la academia colgaban trozos de cuerpo. Orejas, pies, manos de escayola. Eso es lo que recuerdo.
Luz de fluorescente y una estatua descuartizada. También recuerdo a un tipo con el que compartí un espacio de incomunicación. En eso consistió nuestra amistad. Me resultaba inquietante imaginar lo que guardaba para dentro y la distancia entre los dos se fue llenando de especulaciones. En algún momento llegué a pensar si, simplemente, dentro, no guardaba nada. Como los cajones de una habitación de hotel. Los abres con la ilusión de encontrar un rastro de vida y solo contienen el horario del desayuno. Todo fue más fácil cuando decidió hablarme a través de otro. De Leonard Cohen. Una cinta grabada. La carátula rotulada a mano: Songs of Love and Hate.  n  Escucho ahora a Cohen.

Su voz me alivia como el rastro de vida que encuentro en el cajón de una habitación de hotel de dos estrellas, con el suelo enmoquetado y con una ventana que no da a ninguna parte. Lo escucho mientras dibujo. Me gusta escuchar música mientras dibujo. Es una manera de cerrar la puerta. Me meto dentro y sé que ahí nadie me molesta. Dentro de la música. A Thousand Kisses Deep. La música me envuelve y mientras, la línea de lápiz envuelve las formas. Pero no creáis que es fácil. Mi trabajo es ilustrar libros y me parece complicado abarcar con una línea de lápiz la dimensión de las palabras.  

Nací en Zaragoza en 1972. Empecé a dibujar en la academia del pintor Alejandro Cañada. Estudié Bellas Artes en Madrid, en el taller de grabado, y fue allí donde, por una revelación, quizá por el olor de los ácidos, decidí ser ilustradora. En 1999 ilustré mi primer libro. Desde entonces he trabajado con editoriales como Anaya, Kalandraka, Laberinto de las Artes, Xordica, Contraseña o Thule. Mis libros cobran vida propia cuando salen de mis manos. A veces no me gusta lo que dicen. Pero no puedo reprocharles nada. Han viajado más que yo e incluso han ganado algún premio importante.  

***
PAGINAS DEL LIBRO

Bird on the Wire > Pájaro en el alambre  

Como un pájaro en un cable,
como un borracho en un coro de medianoche,
he intentado a mi manera ser libre.

ANDRÉ DE BRUYN: ¿Qué significa para ti la libertad?
LEONARD COHEN: ¿Y para ti?

AB: Para mí, la libertad es la posibilidad de elección, pero esas posibilidades están mutiladas.
LC: Para mí es algo más. ¿Puedes verte libre del viento? ¿Del mar? ¿Del ocaso? La libertad es el sentimiento de un pájaro en un cable, de un borracho en un coro de medianoche. Es un momento de pura experiencia personal.
Entrevista de André de Bruyn para la revista belga Tliedboek (1976).

«Empiezo siempre con esta canción. Es como si me remitiera a mis obligaciones. La empecé en Grecia y la terminé en un motel de Hollywood en 1969. Cambié algunas líneas en Oregón. No me parecía perfecta. Kris Kristofferson me informó que había robado parte de la melodía a otro compositor de Nashville. También me dijo que iba a poner las tres primeras líneas en su lápida como epitafio, y me herirá si no lo hace».

El compositor country de Nashville es Lefty Frizzell (1928-1975) y su canción supuestamente «inspiradora» lleva por título «Mom & Dad's Waltz», tema que apareció como cara B del single Always Late y alcanzó el número 2 en el Top Ten en septiembre de 1951 -ese mismo año, con 17 veranos a los hombros, Cohen formó un trío de country & western llamado Buckskin Boys-. Frizzell grabaría una nueva versión de «Mom & Dad's Waltz» para su álbumSing Me Back Home, publicado en 1968, fecha que coincide con la época en que Cohen estaba escribiendo «Bird on the Wire» en Nashville, lo cual podría otorgar cierta veracidad a la opinión de Kris Kristofferson.

De cualquier modo, los primeros apuntes de esta canción surgieron de la habitación de Cohen en la isla griega de Hydra: «No dejaba de observar el cable de electricidad que había frente a mi ventana [cuando el poeta llegó a la isla, en 1960, no había electricidad ni teléfono], pensando que al final la civilización me había cogido y no iba a poder escapar. Con todos aquellos avances, me sentía incapaz de vivir la vida del siglo xi que creía haber encontrado. Pero entonces llegaron los pájaros y se posaron en los cables. En cierto modo me sentí curado de aquel insulto. El segundo verso de la canción se refiere a todas las noches que he subido a casa dando tumbos por las empinadas calles de Hydra, agarrado a los hombros de otros tíos, cantando a medianoche: "Como un niño nacido muerto / como un animal con sus cuernos / desgarré a todos los que quisieron tocarme"».

En 1994 se publicó el disco Cohen Live in Concert como botón de muestra de las giras realizadas en 1988 y 1993. Se incluía una versión de «Bird on the Wire», grabada en el O'Keefe Center de Toronto, Canadá, donde el cantante había sustituido la última estrofa de la versión original, que rezaba: «Vi a un mendigo apoyado en su muleta de madera, / me dijo "No debes pedir demasiado", / y a una hermosa mujer apoyada en su oscura puerta, / me dijo "Oye, ¿por qué no pides más?"», por: «No llores más / no llores más / no llores más / se ha acabado / y ha sido doloroso. / No llores más».

«Después de la gira de 1993 estaba roto. Completamente roto. Y la canción nunca había sido tan verdad para mí. La historia de la canción era, y siempre ha sido, la historia de mi vida, pero nunca había sido tan verdad para mí. Quizá cuando la grabé, en Nashville, también lo fuera, sé que la canté de verdad, y que probablemente nunca la haya cantado de verdad después del disco. Quiero decir que, de alguna manera, la canción y yo habíamos hecho un camino de ida y vuelta. Por eso, poco después, me retiré al monasterio budista de Mount Baldy». 

***
Confinados al sexo, nos apretamos contra
los límites del mar.
Entonces vi que no quedaban océanos
para carroñeros como yo.
Alcancé la cubierta de proa
y bendije al resto de la flota,
consintiendo naufragar
a mil besos de profundidad.

A Thousand Kisses Deep > A mil besos de profundidad

Una canción de largo proceso creativo. Se salió de cuentas y se resistía a nacer con todas las bendiciones. Encontramos un primer esbozo de esta obra maestra en la canción «Way Down Deep», interpretada por la cantante norteamericana y fiel corista de Cohen, Jennifer Warnes, en su álbum The Hunter (1992): «No importa que el camino sea largo, / no importa que sea escarpado, / no importa que la luna haya desaparecido / y la oscuridad sea completa. / No importa que perdamos el camino, / sé que nos encontraremos, / te tengo en un lugar glorioso, / te llevo en lo más profundo».

En 1996, la realizadora de cine parisina Armelle Brusq filmó a Cohen –en el documental Spring 96– en su pequeña cabaña en el monasterio zen de Mount Baldy mientras interpretaba esta canción con su sintetizador Technics KN 3000. Nada había cambiado sustancialmente con respecto a la versión de Jennifer Warnes, salvo el estribillo: «No importa que perdamos el camino, / sé que nos encontraremos / a mil besos de profundidad». La canción había llegado a su conclusión.

Cohen la incluiría en su álbum Ten New Songs (2001), la primera obra discográfica tras ocho años de silencio del cantante-poeta recluido en aquel monasterio. A finales del milenio más largo de la historia de la humanidad, el monje volvía a Boogie Street. Sin duda era el disco más austero de toda su producción musical, con el único acompañamiento de la voz de Sharon Robinson y unos maravillosos arreglos de cuerda de David Campbell: «Y emplazado a enfrentarte ahora / con tu invencible derrota, / vives tu vida como si fuera real / a mil besos de profundidad».

En su último poemario, El libro del anhelo (2006), Cohen nos presentaba un gran despliegue de versos inéditos de la canción, una serie de estrofas en las que había estado trabajando hasta encontrar la más pura destilación de la verdadera obra maestra «A mil besos de profundidad»: «Viniste a verme esta mañana / y me trataste como si fuera carne. / Hay que ser un hombre para saber / lo bueno y dulce que es eso. / Mi doble en el espejo, mi pariente más cercano, / te conocería hasta durmiendo. / ¿Y quién sino tú podría llevarme / a mil besos de profundidad?».

En 2006, el cantante norteamericano Jackson Browne, en el homenaje discográfico que se rindió a Cohen en España, Acordes con Leonard Cohen (Discmedi), demostraría cómo una buena canción puede conocer la gloria con una producción exquisita y una voz lírica, serena y profunda: «Y a veces cuando la noche es lenta, / los miserables y los mansos / recogemos nuestros corazones y vamos / a mil besos de profundidad».

La canción había sido dedicada a Sandy Merriman (1945-1998), una extraordinaria pintora norteamericana y amiga de Cohen. Se suicidaría tras un doloroso proceso cancerígeno. Esto fue algo de lo que dejó escrito: «Leonard tenía el talento de escribir una música que busca el alma y la consuela. Su voz envolvía mi corazón y me ayudó cuando yo ya no quería ser». En el funeral, celebrado el 23 de diciembre de 1998, se leyó este poema de Cohen, perteneciente al libro La caja de especias de la tierra: «Canta al pez, abraza a la bestia, / pero no salgas de la charca / con medio cuerpo de caballo / ni alas en la espalda. / Duerme como un hombre junto a los lobos dormidos / sin anhelo por un cielo especial / que oscurezca y cubra de pelo tus manos. / Animales, no matéis por el corazón humano / pues bajo pechos de escamas o carne llorará. / Oh golondrina, sé un corazón en el alto pecho del viento, / y con tu sangre cantarina haz un río de los miembros del cielo. / Los muertos están empezando a respirar: / Veo a mi padre salpicando luz como una joya / en el negro lodo del pantano».

Articulo : http://www.elboomeran.com  07/01/2012 

Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ∕Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules

Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules Por Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ 2017 marca el centenario de la cantautora de “Gracias a la vida” y ta...