Paloma Polo
“El artista es un 'instrumento' dentro de
una política cultural”
Por Bea ESPEJO
No ha cumplido los 30 y ya es uno de los
referentes del arte joven español que más proyección internacional cosecha.
Instalada en Ámsterdam, la madrileña
Paloma Polo tiene la mirada puesta en explorar el modo en que contamos
historias, en recuperar relatos paralelos para tomar conciencia de las
diferentes dimensiones que la realidad adquiere. La última de sus
investigaciones le ha llevado a una Posición aparente que el próximo
miércoles se instala en el programa Fisuras del Museo Reina Sofía. Una
expedición científica datada en 1919 que habla de verdad, falsedades y
relatividad.
Es exigente, rigurosa y tenaz. También
algo insatisfecha con el resultado de sus trabajos, pese a ser esa
insatisfacción lo que la incentiva a ser más eficaz y eficiente. Le interesa la
filosofía de la historia, la eficacia simbología que las representaciones
generan y cómo la política proporciona infraestructuras para la creación de
conocimiento. Cómo se crea la Historia, cómo se transmite y qué aprendemos del
modo en que se cuenta.
Para cada proyecto, Paloma Polo (Madrid,
1983) trabaja en un completo campo de estudio: rastrea bibliotecas y lecturas,
se rodea de expertos y asocia áreas de conocimiento en las ciencias sociales
para conseguir la visión más amplia. Confiesa que es lenta trabajando, aunque
el tiempo ha jugado a su favor situándola como una de las artistas españolas
con más futuro. La conocimos en 2007 en la Muestra de Artes Plásticas
Injuve, en Madrid. Luego en Circuitos yGeneraciones
2011. También, en exposiciones como Antes que
todo y Estación experimental, en el CA2M de la Comunidad de
Madrid.
El próximo miércoles ocupará el Espacio
Uno del Museo Reina Sofía con Posición aparente. En el proyecto lleva
trabajando más de dos años. El punto de partida es un hecho histórico, la
expedición del astrónomo Arthur Eddington en 1919 a la isla de Príncipe,
situada en el golfo de Guinea, con el propósito de verificar la teoría de la
relatividad de Einstein, sólo demostrable durante un eclipse solar. El
resultado es una película, un proyecto fotográfico que reúne 14 placas de
vidrio realizadas con la misma técnica que se emplearía en 1919 y una publicación
sobre lo poliédrica que puede llegar a ser cualquier historia. Paloma Polo
recrea la de esta isla, territorio colonial portugués, una de las productoras
mundiales de cacao y una de las que más controversia internacional tuvieron
debido al uso de mano de obra esclava. La artista pronto comprobó que las
circunstancias políticas quedaron en un segundo plano ante la relevancia que
tuvo el exitoso experimento científico de Eddington. Aunque el éxito fuese,
también, relativo.
Expedición con nubes
El 29 de mayo de 1919 tuvo lugar el
eclipse, con un cielo repleto de nubes. Poco ayudaron a Eddigton y los
resultados fueron pobres. “No existe documentación fotográfica sobre la
expedición y apenas sobre la isla en general”, explica la artista. “Las placas
fotográficas que se tomaron del eclipse se perdieron en los años 70. No queda
rastro de una imagen o prueba material. En este sentido, para reflexionar sobre
la expedición sólo podemos remitirnos a los discursos, estudios, ensayos y
diálogos controvertidos que existen del tema”.
Partiendo de la ausencia de imágenes,
Paloma Polo trabaja con todo este material documental para recrearlas. El
proyecto funciona como testimonio de una ausencia que hace reflexionar sobre
cómo se maneja la información. “Mis investigaciones me llevaron a encontrar el
lugar exacto en la isla donde se produjo la observación. En agosto de 2011
propuse a la comunidad local colaborar conmigo. La relación que establecí con
ellos hizo posible una intervención en la plantación Roca Sundy, elegida por
Eddington para realizar las observaciones. El trabajo consistió en
trasladar un monumento conmemorativo de la expedición que existe desde 1989 en
la plantación al lugar específico en el que se produjo la observación. Esta
acción constituye el motivo de la película”, dice.
En ella, vemos a los habitantes de
Príncipe arrancando del suelo el monumento para desplazarlo al lugar exacto
donde Eddington hizo su hallazgo, a 700 metros de distancia. “Este monumento ha
cobrado un nuevo sentido para la población local pero no cambia ni altera la
historia de lo sucedido en 1919” ,
añade. “Este trabajo insiste en lo físico, lo espacial, en localizaciones
específicas, en llevar a cabo un ejercicio visual para tratar de establecer un
‘aquí y ahora' histórico. En este sentido, ésta es mi respuesta al curso
de los acontecimientos históricos que he estudiado: Eddington tuvo que valerse
de resultados pobres para determinar cuál era la posición aparente de las
estrellas que se encontraban próximas al Sol, lo que exigió un enorme esfuerzo.
Las mediciones que realizó se basaron en imágenes que no reunían la precisión
necesaria. Hoy en día este hecho sigue siendo controvertido. A pesar
de ello, la Sociedad Real de Astronomía Británica emitió un comunicado el 6 de
noviembre de 1919 corroborando la tesis de Einstein.
Es fundamental la relación que se
establece entre unos hechos, sus pruebas fácticas y las diferentes
representaciones que éstos proyectan en campos de estudio filosóficos,
sociales, políticos o económicos”, explica. Como en otros de sus
trabajos, Posición aparente habla de lo maleables que son las
construcciones culturales, de lo mediática que es la producción de
cualquier representación, de metodologías de poder. Teoría de la
relatividad
No es gratuito que Paloma Polo rescate esta historia colateral a la teoría de la relatividad de Einstein. ¿Existe una sóla idea de verdad? “El historiador Carlo Ginzburg explica en El Juez y el Historiador cómo el término ‘representación' ha adquirido una exagerada importancia, devaluando en este proceso el valor que se le da a las nociones de prueba y verdad, conceptos pasados de moda. Me interesan los mecanismos que legitiman una idea de verdad, las necesidades históricas, políticas y sociales que establencen consensos a ese respecto. Ahora bien, refugiarse en el relativismo para abordar estas cuestiones me parece una postura demasiado cómoda y falsa,desde este posicionamiento uno no puede enfrentarse adecuadamente al resto del estudio de la historia y de la sociedad general. En eso estoy completamente de acuerdo con Ginzburg, para quien este posicionamiento es importante”.
No es gratuito que Paloma Polo rescate esta historia colateral a la teoría de la relatividad de Einstein. ¿Existe una sóla idea de verdad? “El historiador Carlo Ginzburg explica en El Juez y el Historiador cómo el término ‘representación' ha adquirido una exagerada importancia, devaluando en este proceso el valor que se le da a las nociones de prueba y verdad, conceptos pasados de moda. Me interesan los mecanismos que legitiman una idea de verdad, las necesidades históricas, políticas y sociales que establencen consensos a ese respecto. Ahora bien, refugiarse en el relativismo para abordar estas cuestiones me parece una postura demasiado cómoda y falsa,desde este posicionamiento uno no puede enfrentarse adecuadamente al resto del estudio de la historia y de la sociedad general. En eso estoy completamente de acuerdo con Ginzburg, para quien este posicionamiento es importante”.
Tampoco es gratuita su alusión a los
astros y a los eclipses. Precisamente, su primera muestra individual, en el
Centro de Arte Joven de Madrid, contuvo uno de ellos, El eclipse, un
vídeo de 2008 inspirado en un libro del astrónomo Camille Flammarion, un
diálogo entre un rayo de luz, Lumen, y su interrogador, Quarens, en un plató de
televisión donde discuten sobre el valor, la verosimilitud y el poder de las
representaciones. También el amplio proyecto Path of Totality es una
investigación en torno a la historia de la Astronomía durante el siglo XIX y
principios del XX. Fue uno de los protagonistas en la última feria Frieze, en
Londres de la mano de su galería Maisterravalbuena.
Ciencia y mercado
-¿Por qué ese campo de estudio y no otro?
-Trabajo sobre la historia de las
expediciones para observar eclipses y la relación que existe entre estas
empresas científicas y la expansión de los mercados y economías
occidentales. La experiencia de realizar observaciones en un momento de
total oscuridad es semejante a cómo un investigador comienza su tarea,
tanteando a oscuras. Sin embargo, estos instantes de oscuridad pueden
‘arrojar luz' sobre incógnitas que a posteriori contribuirán a la
producción de conocimiento. Posición aparente propone este momento de
oscuridad, como metáfora para analizar las tensiones implícitas en la
voluntad de definir una experiencia, como acontecimiento y como experimento
científico.
Paloma Polo dice aproximarse al arte desde
el escepticismo, la incertidumbre, el deseo. Le interesa la comunicación
no verbal, el discurso como herramienta que asigna valor a las cosas, el
lenguaje. El suyo tiende a ser deliberadamente cinematográfico, pese a que “no
pretendo confundir al espectador ni inducirle a creer que se enfrenta a una
ficción. Son mis herramientas expresivas. A través de ellas trato de crear
sentido y eso es lo más próximo a la verosimilitud que puedo alcanzar”,
advierte. El director inglés Peter Watkins, precursor del falso documental, es
uno de sus referentes: “Como a él, me interesa retratar conflictos y
problemáticas reales permitiéndome todas las libertades que la imaginación y el
lenguaje audiovisual proporcionan”, dice.
Con el cine en el horizonte
Confiesa que en futuro le gustaría
realizar un largometraje dentro de lo puramente cinematográfico, pese a
encontrar la industria del cine demasiado rígida y estructurada. Como artista,
tiene claro su papel: “Uno tiene que ser consciente de que es un ‘instrumento'
dentro de una política cultural. Las razones por las que un artista gana
visibilidad no son casuales, y no siempre tienen que ver con la calidad de
su trabajo. Tengo la impresión de que el arte está entrando a formar parte de
la industria del entretenimiento”, añade. Las convocatorias para artistas
jóvenes “proporcionan visibilidad y, desde luego, ayudan. Pero no creo que sean
condición suficiente para validar a un artista. No creo que hoy en día un
artista jóven lo tenga tan difícil. La condición del artista puede ser precaria
y siempre incierta. Hay muchos profesionales, sobre todo ahora en España, que
trabajan en unas condiciones laborales extremadamente precarias. Aún así
es más productivo trabajar que quejarse. El artista debe tener una postura más
activa en la sociedad”, añade.
Lo dice desde la distancia que le da
llevar seis años viviendo fuera de España. Ámsterdam se ha convertido en su
casa tras su paso por De Ateliers, una de las residencias para artistas de
referencia en Holanda, y Gasworks, en Londres. De Madrid recuerda “una
educación muy pobre, pese al apoyo incondicional de algunos profesores. Durante
esa época fui totalmente autodidacta. Me frustraba que ninguno de mis
compañeros tuviera un especial interés en dedicarse a la práctica artística. No
tenía un contexto crítico desde el que poder trabajar y establecer diálogos”,
explica. “En España existen muchos menos artistas jóvenes profesionales
que en otros países de Europa. Hace falta mucho más que dinero para que se
creen contextos de trabajo productivos e interesantes”.
Articulo : http://www.elcultural.es 20/01/2012
