CRÍTICA: LIBROS - POESÍA
El cielo miope de Armenia
Por Marta REBÓN
Poesía. Con grandes expectativas, que se
revelarán justificadas, Mandelstam visita tierras armenias en 1930, satisfecho
por cumplir un "anhelado viaje con el que no dejaba de soñar".
Dispuesto a palpar sus ciudades con el ojo, "ese órgano que posee acústica",
e impregnarse de los sonidos de su habla, estudia a conciencia el abecedario
del Cáucaso, su arquitectura, su historia y la lengua armenia, esa lengua
"siniestra", "inasequible al desgaste, como unas botas de
piedra", ávido, como está, de cambiar "los polvorientos zapatos
urbanos, duros como pezuñas, por el ligero calzado de piel de los
musulmanes". Lejos de imaginar que ocho años después perecerá en ruta al
Gulag como mártir político tras escribir su famoso epigrama contra Stalin, su
peregrinación a la república euroasiática constituye un renacimiento que lo
cura de una prolongada mudez. En Armenia, para el poeta siempre sediento de
cultura universal, el contacto con las raíces de su tradición, bíblica,
mediterránea, cristiana y grecolatina, supone, como indica su mujer Nadezhda,
"la vuelta al seno materno: al lugar donde todo había empezado, a la
tierra de los padres, a las fuentes". Y significa una eclosión de versos y
prosa íntimamente relacionados entre sí, preñados de complejas imágenes, presagios
y alusiones, detrás de cuyas palabras "se esconde una concepción
histórico-filosófica concreta", como señala Gueorgui Kubatián en una buena
introducción. El resultado es un libro que escapa a todo encasillamiento. No es
ensayo, no es cuaderno de viajes, no es memoria, si bien presenta elementos de
todos los géneros mencionados. Hay una prosa que tiende hacia la poesía y un
verso que se inclina a la prosa, nos hace ver Helena Vidal, que firma esta
magnífica traducción anotada rigurosamente. Con los sentidos saturados,
Mandelstam teje un texto opulento, cargado de sabiduría, guiado por un sexto
sentido, el "araratiano", y por el deseo de "vivir en el
participio imperativo de futuro", dejando que los "prados
aterciopelados de Armenia se posen sobre los párpados, cosquilleando".
Armenia en prosa y en verso
Ósip Mandelstam
Prefacio de Gueorgui Kubatián Traducción y
notas de Helena Vidal
Acantilado. Madrid, 2011
144 páginas. 16 euros
Articulo : http://www.elpais.com
07/01/2012
