¿Quién se anima a filmar la prosa de Bolaño?
Por Cecilia BOULLOSA
La joven directora chilena Alicia Scherson acaba de terminar la
filmación de El futuro. Así se llama la película basada en Una
novelita lumpen, el último libro que Roberto Bolaño publicó en vida y el
primero que llega el cine. “La novelita es pequeña y precisa, como una
aceituna”, asegura en esta entrevista.
Cuando Roberto Bolaño escribió Una novelita
lumpen faltaba menos de un año para su muerte y algunos más para que su
nombre y sus libros se convirtieran en el fenómeno de ventas que es hoy, lo que
muchos denominan “la bolañomanía”. También faltaban cuatro para que la
directora Alicia Scherson (Play,Turistas)
viajara a Barcelona para hacerse de los derechos de esta obra que algunos
consideran menor –surgió por encargo de la editorial Random Mondadari para su
colección “Año cero”- pero que Scherson se obsesionó con trasladar en imágenes
apenas leyó.
La locación de la novelita es una Roma casi apocalíptica, donde
las noches son incandescentes “tan luminosas como el día” y habitan personajes
sórdidos. Hay huérfanos adolescentes y vírgenes que miran películas porno y
hablan sobre el futuro, físico-culturistas adeptos a la limpieza y a los
crucigramas y un viejo actor de películas de romanos, que en El
futuro interpreta Rutger Hauer, el holandés que ganó popularidad como el
replicante albino de Blade Runner.
Mientras trabaja en el montaje de su tercera película (el
estreno será antes de mitad de año), Scherson dialogó con Ñ desde Santiago de
Chile.
-¿Cuánto del texto, de la prosa de Bolaño, quedó en el guión?
-La trama, “el plot” está conservado completo. Y la voz de
Bianca que narra desde el futuro, es la voz del libro. En los diálogos en
cambio hay más juego, fui desarrollando los modos de hablar de cada personaje a
partir de las pistas que iba encontrando. El proceso de adaptación tuvo mucho
de eso, con la búsqueda de pistas, muchas falsas, pero que sirven igual que las
otras.
-Maciste, ese hombre "enorme y blanco y parecido a un
frigorífico estropeado" como lo describe Bolaño, es uno de los personajes
más atractivos, ¿cómo llegaste al actor Rutger Hauer para que lo interpretara?
-Fue una iluminación de Bettati (mi productor), estábamos
lanzando ideas sin filtro, buscando en nuestra memoria un actor que tuviera el
peso –real y simbólico– como para armar tamaño personaje. Necesitábamos una
edad y un físico particular pero sobre todo una “presencia”, en el sentido más
esotérico del término. Y cuando se dijo ese nombre, fue una revelación.
Simplemente perfecto. Claro que lo del refrigerador no se lo contamos a su
agente.
-Muchos dicen que es una novela menor de Bolaño, ¿esto lo
viste como un impedimento para filmarla o todo lo contrario?
-La novelita es pequeña y precisa, como una aceituna. El hecho
que haya sido un encargo está tan asumido y reciclado dentro de la propia
novela, desde el título en adelante, que deja se ser un “pero” para pasar a ser
su naturaleza y su gracia. Y es ese carácter popular, de folletín, lo que la
hace perfecta para el cine, un arte más modesto, aunque a veces parezca lo contrario.
-¿Sentiste una presión extra al filmar El futuro en
medio de la bolañomanía y por el hecho de que este sea su primer libro
trasladado al cine?
-Intento no pensar en eso. Comparar el libro con la película es
una de esas cosas que todos dicen que no debe hacerse y todos hacen igual. Es
una mentira mundial, como cuando decimos que no debe juzgarse la manera de
vivir de los demás o que hay que tener respaldado el computador.
-¿Qué significa el futuro para estos personajes?
-Todo. Están en un presente espantoso, que es la muerte y la
pobreza, así que siempre están pensando en el futuro. Bianca dice “pensaba
tanto en el futuro que el presente había llegado a convertirse en una parte del
futuro, en la parte más extraña del futuro”. Pero eso no quiere decir que estén
soñando, ni menos ilusionados, porque conviven a cada segundo con la certeza de
que se está yendo todo aun más a la mierda y a una velocidad feroz.
-¿Qué conexiones ves entre esta película y Play (2005) y
Turistas (2009), más allá de que los personajes principales sean mujeres?
-Cada vez más. Al principio pensé que era algo muy distinto,
como si el no venir originalmente de mi cabeza la convirtiera en un animal de
otra especie. A medida que avanzo, sobretodo ahora en montaje, veo que los
puentes se crean solos, que uno se apropia de todo, descaradamente y también
inocentemente.
-¿Cuál es el estado de situación del cine chileno hoy? ¿Se
puede hablar de un estilo chileno de hacer cine?
-Sí y no. Uno se siente a veces muy local y a veces muy marciano.
Es más fácil responder eso si eres extranjero. Una vez en Rotterdam, después de
mostrar Turistas me preguntaron si todos los chilenos éramos tan
contradictorios porque siempre les parecían así en las películas. El estado de
situación es: cada vez más cineastas, más películas buenas, el mismo público,
menos salas y un financiamiento público, digamos, inestable.
FICHA
El futuro es una coproducción de cuatro países (Alemania,
Italia, Chile y España) y se rodó en Santiago, Colonia y los míticos estudios Cinecittà
en Roma. Los personajes de los hermanos los interpretan la chilena Manuela
Martelli (B-happy, Machuca) y el italiano Luigi Ciardo. El holandés Rutger
Hauer le pone el cuerpo a Maciste
Articulo : http://www.revistaenie.clarin.com
10/02/2012

