México, el gran cliente del libro español
Por Yanet Aguilar Sosa
En 2010 España facturó en el país 57 mdd
en libros; 80% de las obras que circulan son materiales de texto
La paradoja es singular: México es el
primer importador de libro español de América Latina y ocupa el tercer lugar a
nivel mundial, sólo por debajo de Francia y Gran Bretaña, pero es un país de no
lectores, pues según la Encuesta Nacional de Lectura (única en su tipo)
realizada en 2005 por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, los
mexicanos leemos en promedio 2.9 libros al año; ante esos datos la pregunta es
¿somos o no lectores?
Hace un par de meses, Juan Casamayor,
fundador de la editorial Páginas de Espuma, declaró que “América será la
salvación del editor español, hasta que aquí nos recuperemos” y citó lo dicho
hace algunos años por un colega: “¡Qué curioso que hace años Carlos Barral
dijera que América era el cementerio de los editores españoles. ¡Y resulta que
ahora es un factor imprescindible de nuestra resurrección!”.
Sin embargo, Antonio María Ávila, director
ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores Españoles (FGEE) niega que
México, y América en su conjunto, sean una tabla de salvación de la industria
editorial de España. “Eso es imposible porque muchos más de nuestros libros van
a Europa y no a América; la mitad de nuestros libros van a Alemania, Reino
Unido, Francia, Italia y Portugal, que son grandes compradores”.
En entrevista telefónica desde Madrid, el
editor dijo que “la salvación es que funciona muy bien la exportación con carácter
general, no porque funciona un país; si sólo funciona un país, pues estamos
perdidos”.
Sin embargo los datos hablan. Durante
2010, España mandó a México el 28% de sus exportaciones que representaron una
facturación de 57 millones de dólares en libros, cifras en nada comparables con
las exportaciones de México que durante 2010 fueron de 15 millones 400 mil
ejemplares de ejemplares con un valor de venta de 75 millones 100 mil dólares,
pero a todo el mundo.
Que México adquiere muchos libros de la
producción editorial de España no es un dato nuevo, más bien se trata de un
comportamiento habitual de la industria editorial mexicana que para Victórico
Albores, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana,
continuará “a menos que en Latinamérica la industria editorial se vaya
fortaleciendo pero yo lo veo difícil”.
Y cita el caso concreto de México, donde,
dice, “seguimos con una producción editorial muy baja en la industria privada,
debido a que el gobierno tiene casi el 60% de la producción del libro de texto
y ese es uno de los problemas que tenemos”.
Visto así, México es fundamental para
España como lo son otros países que han comenzado a fortalecer su industria:
Brasil, Colombia, Argentina, Chile y por supuesto Estados Unidos, que desde
hace años se ha convertido en una región fundamental para el libro en español
por el gran número de hispanohablantes.
Salvadores de la industria española
El informe de Comercio Exterior del Libro
2010 emitido por la FGEE demuestra que Latinoamérica ocupa un lugar muy
importante en las exportaciones y que desde el inicio de la crisis económica en
España las exportaciones a los países de esa región, en términos generales, han
registrado un comportamiento más bien estable.
Antonio María Ávila reconoce que América
es importante y que dentro del continente Estados Unidos se ha vuelto muy
atractivo, lo mismo que Colombia que “siempre ha funcionado muy bien”, Perú que
“ha dado un salto”, Brasil que “también ha crecido mucho” y por supuesto México
que “es el país con mayor producción de hispanoparlantes por tanto que para
México se va una parte muy importante pero no es el principal país, puede ser
el primer país de América pero no el primer país del mundo”.
El editor afirma que lo que ha crecido en
los últimos años en cuanto a exportaciones está muy vinculado a la instalación
del español como segundo idioma en prácticamente todos los países europeos.
“Por eso hablar de salvación salvación, es
una exageración; pero sí es verdad que al final y en conjunto la mitad va a
Europa; en el continente americano funcionó muy bien Perú y Colombia, Perú está
en un momento de expansión interesante y son unos cuantos millones no como los
mexicanos; en Brasil estamos notando un ascenso importante. No dejamos de ir a
las ferias, de trabajar, de hacer relaciones comerciales, por eso tanto como
que México nos salve pues no, además no sería bueno que ni México, ni Estados
Unidos ni Francia nos salve, no es bueno tener un salvador, mejor es tener
varios salvavidas”, señala Antonio María Ávila.
Su par en la industria editorial mexicana,
el editor Victórico Albores, dice que no hay duda de que para España el mercado
latinoamericano es uno de los más importantes desde hace muchos años.
“Nuestro informe de 2010 dice que entre
los cinco países de los que México importó está España (44%), en segundo lugar
Estados Unidos (con 22%) y Argentina (6%).
¿Qué temas le interesan a México?
El investigador de El Colegio de México y
autor del libro A la sombra de los libros. Lectura, mercado y vida pública en
México, Fernando Gonzalbo Escalante afirma que “en términos de dinero, de
volumen contable, la inmensa mayoría de lo que se importa son libros de texto,
libros para universidades y libros técnicos. En términos de dinero ésa es la
mayor parte de lo que se importa”.
En entrevista con EL UNIVERSAL el
investigador dice que cinco o seis grupos devoran a las editoriales y dejan
devastado el panorama editorial en México “son ellos los que deciden su
política editorial, lo qué editan en México y lo qué traen de España, una
situación que los deja en una posición monopólica pues hay cuatro editoriales
que deciden qué producen en el país y qué se trae de fuera.
Y agrega: “Si su posición es prácticamente
monopólica en el caso de los libros de circulación normal, es directamente
monopólica en el caso de los libros de texto, tres editoriales dan cuenta del
90% de los libros de texto de las secundarias y preparatorias de este país,
muchos de esos libros se traen de España o los hacen aquí empresas españolas”.
Y es que las temáticas que más interesan a
los mexicanos -lo muestran los informes de editores de México y de España- son
libros religiosos, científico-técnicos, infantil-juvenil y literatura, en ese
orden, que juntos suman más del 60%.
Ávila dice que además de tratados de
teología se mandan a México millones de biblias. “Biblias bien hechas, bien
traducidas y actualizadas, como la Biblia Jerusalem”. Respecto al libro con
tema infantil y juvenil, el editor dice que tiene mucho que ver con la alfabetización.
Al respecto, Escalante Gonzalbo dice que
según los cálculos que ha hecho a partir de la información de la Caniem, el 80%
de los libros que circulan en México son libros de texto. “Yo digo que hay
muchos estudiantes y hay tres editoriales que controlan el mercado de los
libros de texto, eso explica qué es lo que sucede y cómo sucede; no es que haya
muchos lectores en México es que hay muchos estudiantes y que hay empresas en
posición monopólica”.
El investigador de El Colegio de México
agrega: “No estamos importando novelas sofisticadas, estamos importando libros
de texto y además es importante, lo tiene la Caniem en sus cifras, también está
la reexportación, México funciona como centro distribuidor, traemos de España
los libros de texto y los reexportamos a Guatemala, a Costa Rica, Centro
América y el mundo andino”.
La pregunta que responde Antonio María
Ávila es concluyente. “¿Son muchos los libros que mandamos a México? Yo lo veo
de otra manera, a mí me parece muy poco para un país de 112 millones de
habitantes”.

