samedi 7 avril 2012

Millôr FERNANDES/ La Biblia del caos


Artículos
La Biblia del caos
Por Millôr Fernandes

Millôr Fernandes, filósofo, humorista y dramaturgo brasilero, murió el pasado 28 de marzo a los 88 años. En su memoria, recordamos algunos de sus aforismos publicados en El Malpensante en abril de 2005.

• La apertura política es indiscutible. Ya estamos viendo las tropas y los tanques al final del túnel.
• Algo a favor del alcoholismo: nunca vi a cien mil borrachos de un país que quisieran acabar con cien mil borrachos de otro país.
• “Aborigen” es la manera peyorativa con que los conquistadores se refieren al dueño de la propiedad.
• Academicismo: ¿por qué el baile no es hablado?
• Morir, por ejemplo, es una cosa que siempre se debe dejar para después.
• Adulterio: ruptura de contrato vitalicio, civil y religioso, con sustitución del socio sin aviso previo (Eufemismos).
• Afinidad: Cuando dos personas odian a la misma persona, tienen la impresión de que se estiman.
• Todos nos dan tremendo apoyo moral, cuando lo que necesitamos justamente es una pequeña ayuda canalla.
• Toda alegría es así: ya viene envuelta en el fino papel de una tristecita.
• Hablan del alma dañada. Pero ¿no está siempre el alma dañada?
• Es indiscutible que a los veinte años todos somos tremendos idiotas. Como también es indiscutible que, con el paso del tiempo, nos transformaremos en idiotas mucho más viejos.
• Es fácil para la gente conformarse con lo que tiene. Lo difícil es conformarse con lo que no tiene.
• Si Dios me da fuerza y salud, pienso probar que no existe.
• Eterno en el amor tiene el mismo sentido que permanente en el pelo.
• Pues sí, nací con talento melódico en una época en que el personal sólo se interesaba por la percusión.
• Analista es un sujeto que partiendo de premisas falsas consigue llegar a conclusiones perfectamente equivocadas.
• Anatomía es esa cosa que los hombres también tienen, pero que en las mujeres queda mucho mejor.
• Impresionante cómo esos grandes escritores del pasado ya citaban a tantos escritores modernos.
• La Gloria no queda, no eleva, no honra, ni consuela.
• El mayor anticonceptivo es el mal aliento.
• A la hora del hambre todo revolucionario acaba aceptando una buena sopa reaccionaria.
• La ingenuidad del antimilitarista es no comprender que se puede matar sin odio.
• Lo importante no es pensar; es tener expresión de pensador.
• La muerte siempre está más o menos lejos, pero nadie sabe a qué velocidad ni en qué vehículo viaja.
• Conozco personas que pensaban tener el activismo del Che y la filosofía de Marx y tenían apenas el asma del Che y los furúnculos de Marx.
• Aire: materia en que la naturaleza fue extraordinariamente generosa para evitar que los pobres murieran por falta de.
• Hay personas que tienen una manera en extremo desagradable de no decir las cosas.
• El pie de atleta es una enfermedad fácilmente curable. El cerebro de atleta no tiene cura.
• En política, lo que te dicen nunca es tan importante como lo que oíste sin querer.
• Cada vez que ella, en la intimidad de su baño, quedaba desnuda, se moría de la risa de sus admiradores.
• Quien vive de esperanzas muere muy flaco.
• “Buenos días”, dice la autocrítica, “vine a presentarte a ti mismo contigo mismo”.
• ¿Por qué nunca ningún país erigió un monumento autocrítico, el Arco de la Derrota?
• Jamás soportaría como amigo a un tipo que me dijera el 10% de lo que me digo a mí mismo en ciertas madrugadas de insomnio.
• Soy la plaga que ayudó a destruir el árbol genealógico de la familia.
• Quien no tiene buena apariencia encuentra que las apariencias engañan.
• El hecho de que una persona sea una gran autoridad no elimina la posibilidad de que acierte de vez en cuando.
• Autoritario es el sujeto que te da la respuesta sin que le hayas hecho la pregunta.
• “Por favor, no evalúen mi honestidad con el listón mediocre de su salario mínimo” (frase debidamente apócrifa que puede ser dicha por varios ministros de Economía).
• Hacía como el avestruz: para no tener conocimiento de la realidad metía la cabeza en el televisor.
• De repente, leyendo sobre la vida de los primeros colonos en América, quienes morían en torno a los cuarenta años, me doy cuenta de que el abuelazgo es una invención muy reciente.
• Cuando sean comunes los viajes interplanetarios lo difícil será descubrir a qué planeta fueron a parar nuestras maletas.
• Cuando se habla de bancos y robos, pregunto de inmediato: ¿de afuera para adentro o de adentro para fuera?
• Sólo en el baño tenemos paz y tiempo suficientes para la autocrítica y la desnudez necesaria para el frustrante sentimiento de que nuestros cuerpos no fueron hechos según la ambición de nuestras almas.
• Hay personas que sólo beben en circunstancias muy especiales. Pero consideran especiales todas las circunstancias en que beben.
• La belleza es la inteligencia a flor de piel.
• Black out= Los negros no entran (Traducciones televisivas).
• El amanecer es el precio que paga el bohemio por vivir en el sistema solar.
• El camello es un animal que, después de permanecer varios días sin comer ni beber, consigue pasar por el ojo de una aguja y entrar fácilmente en el reino de los cielos (Falsa cultura).
• Es como decía el calvo, ¡la peluca es una cosa que nunca me pasó por la cabeza!
• La felicidad conyugal sólo es posible entre tres.
• A los trece años, con un par de senos nuevos, ella comprendió que su cuerpo ya no cabía en la moral de sus padres.
• Cuando un baterista muere debe hacerse un minuto de ruido.
• La tontería del comediante se ve cuando quien ríe de último está sentado en la primera fila.
• Los hombres son moralmente peores que las mujeres. Hay hombres que no asisten al nacimiento de sus hijos. No conozco una mujer que tuviese ese deplorable comportamiento.
• Antiguamente el sexo era más sucio, pero en compensación el aire era más limpio.
• Un gobernante que se rodea de asesores más competentes que él es más competente que ellos.
• Acepto con ternura las vacilaciones de los que nunca abdicarán.
• El gobierno afirma que no hay miseria en Brasil; ése es un complot de las imágenes de la televisión amangualadas con los editoriales de los periódicos y con unos cincuenta millones de personas hambrientas y agresivas que vagabundean por las calles.
• No entiendo por qué persiguen a los comunistas. ¿Acaso la Constitución no permite la libertad de cultos?
• Confesión es aquello que el criminal hace espontáneamente después de unas horas de paliza.
• No, no soy popular. Mi casa vive llena de gente que viene a visitar mi whisky.
• Jamás tilde de imbécil a un amigo. Es preferible pedirle dinero prestado y no pagar.
• La belleza no sirve la mesa. Y desarregla la cama.
• Consuélate, amigo: el sol da todo ese espectáculo al comenzar el día y la mayor parte de la planeta continúa durmiendo.
• Estás borracho cuando empiezas a sentir solidaridad y no consigues pronunciar esa palabra.
• Constitución brasileña: Todo ser humano tiene derecho a la muerte, la prisión y la búsqueda de la infelicidad.
• Consummatum est= La consumición está incluida (Traducciones televisivas).
• Amor con amor se pega.
• Mucho científico social considera que es facilísimo convencer a los demás con dos o tres patadas ideológicas.
• La cosa que más separa a un hombre y a una mujer es vivir juntos.
• Es como la patricia romana que le decía a la hija que llegaba de madrugada: “Muy bien, hasta las tres estuviste en la bacanal. ¿Y después qué? ¡No me digas que te metiste de nuevo en una reunión cristiana!”.
• La prueba de la absoluta credulidad humana es que cada vez que anuncian “la mejor película de todos los tiempos” la gente se lo cree un poquito.
• Ciertos crepúsculos, se nota con facilidad, quieren ingresar a la Academia de Bellas Artes.
• No es que el crimen no pague. Es que, cuando paga, cambia de nombre.
• Es como decía el hijo de la bella actriz: “Nací en 1964, dos años después que mi madre”.
• El delator se gana el pan con el sudor de su dedo.
• El verdadero milagro brasileño: una democracia completamente exenta de demócratas.
• La democracia es la creencia en que una multitud de idiotas juntos puede resolver problemas mejor que un cretino solo.
• La democracia comienza a la hora de votar. Y termina a la hora de contar.
• Si el radio hubiera sido inventado después del televisor, nos parecería genial un aparato que no nos obliga a ver la cara de los locutores.
• El dedo del destino no deja huellas dactilares.
• El que nace para ahogado nunca llega a nadador.
• Un político: “Con verdadera indignación y no menos alboroto vi que la prensa publicó exactamente lo que yo había dicho”.
• Hay tipos que dejan instrucciones detalladas sobre cómo debe ser su entierro. Yo no; quiero que mis amigos me den una sorpresa.
• Dios existe. Pero no trabaja full time.
• ¿Por qué se empeñan los autores teatrales en escribir diálogos naturales si en la vida es rarísimo que una persona hable con naturalidad?
• La diferencia entre el hombre y la mujer es ínfima, pe­ro aumenta cuando los dos se aproximan.
• La diferencia entre el ladrido de un perro y su mordida está en que esta última es personalizada.
• En la oscuridad de la plaza encontré a Diógenes buscando a un hombre. Una linterna en una mano, una Magnum en la otra (Diógenes 1981).
• Responda de prisa: ¿por qué, bajo una dictadura, sólo acontecen cosas impublicables?
• Algunas cosas que hacen envejecer prematuramente: el exceso de trago, el exceso de comida, los excesos sexuales, el exceso de trabajo —y la ausencia de cualquier exceso.
• La diferencia fundamental entre derecha e izquierda es que la derecha cree ciegamente en todo lo que le enseñaron, y la izquierda cree ciegamente en todo lo que enseña.
• “La belleza es superficial”. La feúra no.
• Dolce far niente= No hay postre (Traducciones televisivas).
• Una de esas reuniones artísticas donde la gente encontraba hombres y mujeres de todos los sexos.
• Conducir borracho, advierten las autoridades, es en extremo peligroso. ¿Y atravesar sobrio las calles?
• ¿Por qué será que cuando marcamos mal un número nunca está ocupado?
• Mi epitafio: “No cuenten más conmigo”.
• Nuestros corruptos son tan incompetentes que sólo consiguen robarle al gobierno. Si fueran ladrones de iniciativa privada se morirían de hambre.
• ¿Eutanasia? Es la última cosa que haría en la vida.
• Podré no ser un buen ejemplo, pero soy un buen aviso.
• “Soy su mayor admiradora”, como me decía la jovencita de uno cincuenta de estatura.
• La felicidad hace a la persona generosa. La generosidad la hace infeliz.
• Ser pobre no es un crimen, pero ayuda a llegar hasta allí.
• Estás realmente viejo el día en que la despampanante vecina abre la puerta, te ve solo frente al televisor y dice: “¿Qué, no hay nadie en la casa?”.
• Está probado: no existe intestino respetable.
• La fobia es un miedo con Ph.D.
• Toda fotografía antigua es una puñalada.
• Misterios económicos: ¿cómo es que un padre, pobre, cansado, mal instruido, consigue mantener a cuatro o cinco hijos, y cuatro o cinco hijos, una vez criados y educados, no consiguen mantener a un padre?
• Ya escuché mil historias de gente sacando genios de las botellas. Nunca oí una de gente obligándolos a entrar de nuevo.
• El primer requisito para ser un gran hombre es estar muerto.
• El colmo de la hipocondría es sufrir de epidemia y neurosis colectiva.
• Los icebergs son montañas de hielo que viven en el Polo Norte y salen de noche para atacar trasatlánticos de lujo.
• Inflación: donde comían dos no come ni uno.
• Todos los días, por la mañana, abro la ventana, miro al mundo con supremo desdén y comienzo a contar: “10-9-8-7-6-5-4-3-2...”. Un día acertaré.
• El corrupto, cuando cambian al ministro, no por eso necesita cambiar su porcentaje.
• Basta mirar alrededor para advertir que la honestidad no es una cosa natural. Todas las personas honestas tienen un aire extremadamente resentido.
• La humildad es una especie de orgullo que le apuesta al perdedor.
• El actor en decadencia me decía que, a estas alturas de la vida, acepta hasta un papel higiénico.
• ¿Por qué será que vine al mundo para sentarme en la última fila detrás de esta columna?
• ¿Cortejar mujeres? Después de cierta edad el caballero puede apenas cortejar el ridículo.
• El día en que descubrió que era un brasileño puro tuvo un ataque de nervios.
• En el Nordeste una familia que come dos veces al día ya es considerada pequeñoburguesa.
• Las ideologías son insaciables: cada vez exigen más sacrificios humanos.
• Dicen que cuando un idiota muere en un accidente, toda una telenovela pasa delante de sus ojos.
• Cuando te sientes un perfecto idiota estás dejando de serlo.
• Si no fuese por la ignorancia, ¿qué sería de los diccionarios?
• Lo peor no es morir. Es no poder espantar a las moscas.
• Como decía mi abuelo, que no creía en la santidad: “¿Cómo se impide que un misionero, camino del cielo, sea devorado por un antropófago, camino del infierno?”.
• Y pensar que fueron necesarios millones de años de evolución de la especie para hacer un animador de televisión.
• Tábula rasa= mesa bajita (Traducciones televisivas).
• De indignidad en indignidad uno acaba de alto dignatario.
• Soy del tiempo en que el sexo era hecho a mano.
• Cuando alguien a tu lado comience a hablar de integridad intelectual, principios morales inatacables y conducta ejemplar, cuidado con la billetera.
• Las esposas que leen con demasiado interés detalles de crímenes pasionales corren el serio riesgo de quedar viudas.
• La informática creó una cosa realmente maravillosa: errores cada vez más grandes cometidos en lapsos cada vez más breves.
• Con una docena de comunistas se hacen diez buenos socialistas, y todavía sobra material para dos tremendos reaccionarios.
• Todo el mundo me dice que la vida es cada vez más insoportable. Pero yo quiero ver quién salta primero.
• Ya lo intenté todo, pero todo nunca quiso nada conmigo.
• Finalmente se descubrió para qué sirve un intelectual: para conferir respetabilidad a los culos en las revistas para hombres.
• Cuando un intelectual para de hablar, parece desempleado.
• Antiguamente un padre tenía por lo menos diez hijos. Hoy un hijo tiene por lo menos seis padres.
• Tristemente me doy cuenta de que soy el hijo pródigo que no huyó de casa.
• Tengo realmente la más sincera admiración por las personas que saben perder. Sobre todo cuando estoy del lado opuesto.
• Al final quien gana es el agente funerario.
• ¿Qué es más erróneo: juzgar a una persona por lo que no es o exactamente por lo que sí es?
• Cuando acabemos de comernos el queso vamos a darle al pueblo todos los huecos.
• Lo importante es escandalizar a la juventud, tan conservadora.
• Dicen que Judas, además de traidor, eran tan mezquino que, al final de la Última Cena, pidió su cuenta por separado (y ya tenía los treinta denarios en el bolsillo).
• Una cosa que lamento de mi educación es no haber estado nunca en una facultad. ¡Adoraría haber sido expulsado de una!
• El poder ejecutivo supone que una ley vale por la rapidez con que es aprobada.
• Nuestra libertad comienza donde podemos impedir la del otro.
• Están usando la lengua como siempre. Pero cada vez usan menos el idioma.
• Primero es necesario combatir a nuestro propio lado.
• Cuando alguien, maliciosamente, te pregunte si te gustan las mujeres, responde: ¿comparadas con qué?
• Marxismo actualizado: “Ya que no podemos hacer nada por los miserables, necesitamos, por lo menos, disminuir la gritería de los contentos”.
• ¿Qué es peor: la falta de asistencia médica o su exceso?
• El camino más corto entre dos bares es el zigzag.
• Cuando el médico te diga que no tienes más de tres meses de vida, dile que no tienes con qué pagar la cuenta. Te dará más de tres meses.
• Responda de prisa: ¿cuando un médico muere, la tasa de mortalidad del país aumenta o disminuye?
• La puntualidad es una larga soledad.
• El fuego de la pasión, como cualquier otro fuego, no vive sin oxígeno. Ahora díganme qué significa el oxígeno en esta parábola que acabo de inventar.
• Noé fue el primero en creer en las predicciones meteorológicas y el último en no decepcionarse con ellas.
• El meteorólogo es un tipo que siembra vientos y recoge días bellísimos.
• Inaugurado en Moscú el primer Marx Donald.
• Loado sea Dios que media hora después da una erección de nuevo.
• No llega a ser una crisis ministerial; apenas un cambio de cómplices.
• Las modas van y vienen, cambian siempre; el ridículo es permanente.
• Se llama monogamia a la capacidad de ser infiel a la misma persona toda la vida.
• Los monumentos sólo son para celebrar las victorias. En las derrotas se queman los archivos.
• Moral o inmoral, ambos acaban cometiendo las mismas inmoralidades. La diferencia es que el moralista no se divierte.
• Los que están contra la desobediencia civil están naturalmente a favor de la obediencia militar.
• El mal de la vida es que todo el mundo tiene dónde caer muerto.
• Multinacional es la patria de los que no tienen ninguna.
• Esa caída de la manzana en la cabeza de Newton fue muy fructífera (Falsa cultura).
• Desde los portugueses, siempre fue así: llamar al Cabo de las Tormentas Cabo de Buena Esperanza y asunto arreglado.
• Y, al final, el decapitado se casa con la mocha: una historia sin pies ni cabeza.
• La telenovela era tan mala que la estrellita joven le preguntó a la vieja: “Marcia, por favor, ¿a quién se lo tengo que dar para salir de esta mierda?”.
• ¿Y después de todo eso que hacen en público también se van para la cama?
• El ajedrez es un juego que desarrolla la inteligencia... para jugar ajedrez.
• La piedra, que sobre el papel es incapaz de dibujar una línea recta, en el agua dibuja círculos perfectos.
• ¿Qué es más difícil: aceptar al más fuerte, soportar al más rico o reconocer al más bonito?
• Tan incompetente como el ángel de la guarda de los Kennedy.
• Para distinguir a un mentiroso de un cojo basta, naturalmente, con salir corriendo detrás de los dos.

Articulo: http://www.elmalpensante.com 02/2012

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