dimanche 6 mai 2012

Marcela MAZZEI/ Gabriel ROLÓN: “Un buen amor es el arte de acordar”


IDEAS - Psicología
Gabriel Rolón: “Un buen amor es el arte de acordar”
Por Marcela MAZZEI

El psicoanalista pasó por la feria para presentar “Encuentros (el lado B del amor)”, un libro que busca deconstruir las ideas erróneas acerca del enamoramiento, los celos y el deseo, la infidelidad: temas tan viejos como la humanidad que, por ingratos, quedan a la sombra del Amor, con mayúsculas.

Después de debutar en la feria pasada con su primera novela, Los padecientes, que generó mucho interés en Europa, el psicoanalista argentino volvió a la no ficción con Encuentros (el lado B del amor) (Planeta), un libro que recoge inquietudes alrededor del amor que nacieron de un exitoso ciclo de encuentros con lectores y que utiliza los conceptos del psicoanálisis como herramientas para mostrar esa cara del amor tan poco feliz como inexorable, lo que el autor llama el lado B del amor. 

“Es como con los viejos discos de vinilo, que todo el mundo escuchaba el lado A y el lado B no lo conocía nadie, y me gustó la idea de hablar de esta parte del disco del amor y contrarrestar así algunas creencias, o por lo menos poner a disposición de la gente material para que piense si es como ella cree, que no que lo dé por hecho”, explicó Rolón en su paso por el stand de Ñ en la feria. 

Mientras el micrófono y la cámara se alistaban, contó que su novela –que acaba de salir en España, y este año será publicada en Alemania, Italia, Francia, Bulgaria–; tiene además guión para cine. “Estamos ante la posibilidad de cerrar la película”, revela Rolón. 

Fue en un ciclo de charlas, los sábados por la mañana en el café Clásica y Moderna, que en principio iba a durar unas pocas semanas, se extendió a tres años y luego se extendió a conferencias por todo el país… hasta la temporada teatral de Mar del Plata, donde nació la idea de hablar del amor. “A partir de esos encuentros tomé nota de ciertas ideas que circulan alrededor del tema, prejuicios y axiomas que la gente da por válidos y que mi experiencia profesional y humana me decía que no era de esa manera".  

¿Y por qué hay una parte b del amor que no se difunde? 
Porque no es grato. Por lo mismo que hay cosas que uno quiere hacer en privado: cuando alguien te pasa a buscar y todavía no estás arreglada pedís que te esperen porque querés que te vean linda. Con el amor pasa algo parecido: querés verlo luminoso, deseante, movilizador, erótico, y por ahí todavía es el momento en que se está peinando, o hay amores que no hay manera de peinarlos. Siempre es más grato alguien que dice “el amor es maravilloso” que “el amor puede ser muy peligroso”; alguien que dice que ama condicionalmente que alguien que dice “ojo que la incondicionalidad es algo enfermo”. No hay que amar incondicionalmente y no es cierto que el amor todo lo puede, con el amor no hacemos nada: estás cosas no son gratas. Siempre es más lindo verlo maquillado, pero en est elibro me tomé el trabajo de ver la parte sin maquillaje... Escuchar también el lado A pero sin negar el lado B.

¿Desde el lugar del analista es donde se pueden ver las consecuencias de concebir al amor como algo bueno de por sí? 
Cuando la gente cree ciegamente en eso, después es muy común que termine en un análisis, porque se lleva por delante la frustración, la imposibilidad, la desilusión y, en ese llevarse por delante todo, se angustia. Y allí es donde nosotros encontramos como analistas un lugar posible para ayudar a que una persona tramite parte de esa angustia. Porque evidentemente, si alguien cree que el amor todo lo puede y porque se enamoró su vida va a ser un lecho de rosas, más tarde o más temprano se va a pegar contra la pared. Y supongamos que es un buen amor, porque también hay malos amores: si vos te enamorás de un hombre que te golpea, la verdad no es un amor grato… Y estarás muy enamorada pero a veces lo más sano es bajarse de un amor con amor y todo. Hay amores que no sirven para nada, sólo para lastimar. Pero aún cuando estuviéramos hablando de un buen amor, no basta con eso solo para que toda tu vida sea maravillosa, porque sos más que esa mujer enamorada y pedirle al amor que llene todos los huecos que un ser humano puede tener, es pedirle demasiado. 

Aunque en un momento de la relación de pareja pareciera que sí puede llenar todo en la vida de alguien… 
Sí, claro, en el comienzo. El enamoramiento es el periodo en que uno está eclipsado por el amor. En realidad todavía no es un amor, es un período inicial, de pasión, que por ende lo hace con mucho entusiasmo, cuando nos encargamos de vernos todo el tiempo lindos, somos más tolerantes de lo que vamos a ser dentro de un año y medio, tenemos más paciencia, somos más correctos, nos esforzamos mucho porque queremos conservar eso... Y después empezamos a mostrarnos un poco más como somos. Y no es que seamos malas personas…

Claro, en el libro está muy claro que es una etapa natural, que no es normal que alguien se angustie por eso. 
No, pero a veces la genera. Es esperable que se dé, es sano. Alguien que esté toda una vida eclipsado con un otro es peligroso, porque es un momento en que no puede pensar en otra cosa.  Pero no podés suspender tu vida; en algún momento vas a entender que esa persona no va a llenar tus huecos, que tenés que dedicarte a otras cosas aparte de a la persona que amás, que va a tener cosas que no te gustan, que se va a tener que bancar cosas de vos que no le gustan, que empieza ese territorio complejo del acuerdo… Porque una relación es, antes que nada, acordar. Un buen amor es el arte de acordar. De ahí el título de Erich From, El arte de amar, porque construir un amor sano es todo un arte. Para eso hay que ser un artista y hay que entrenarse. 

Para llegar acá, el libro recurre a muchos conceptos del Psicoanálisis, en un camino que va desde la divulgación a la complejidad. ¿A qué se debe esa elección?
A mí no me gusta ser taxativo, y cuando alguien viene y me tira una norma, un axioma o me dice: “sos una energía pura que irradia luz”, le digo “no me digas esto, explicame por qué, de dónde viene, porque sino no te creo”.  Como no quiero caer en eso, no quiero decirle a alguien "la sexualidad humana es perversa", no tiene que aceptarlo. Entonces, voy a explicarle desde los conceptos del Psicoanálisis cómo surge la sexualidad, qué caminos toma, qué objetos puede encontrar en su recorrido, la diferencia entre la pulsión y el instinto. Comprendí que si quiero hablar del amor, y sobre todo de este lado B del amor que es el menos simpático, y hacerlo de un modo que ayudara a pensar, tenía que ofrecer algunas herramientas para comprender que lo que estaba diciendo no es un capricho mío sino que tiene una justificación teórica que lo avala. 

También están los que creen que el encuentro entre dos personas es algo natural, casi biológico…   
Estoy totalmente en desacuerdo con eso. No hay nada de natural en el encuentro. Hablo de la importancia de la historia de cada uno de los enamorados para que ese encuentro se produzca. Cuando alguien le dice a otra persona: “¿por qué te quedás al lado de este tipo si te hace mal?”. Bueno, no es que se quede ahí porque es tonta, sino porque no puede elegir otro en este momento, porque su historia, sus conflictos, sus traumas la obligan a elegir eso. Y justamente hay que ayudarla a pensar, a analizar y a resolver lo que ha ocurrido para que pueda elegir de otra manera. Lejos de ser un encuentro casual, natural, para que dos personas se junten hay un intrincado devenir de infancia, historia, miedos y sueños… muy difícil combinar. 

Siendo tan importante el contexto para que se dé el encuentro, pareciera que el libro hablara de un promedio de paciente argentino, donde no se ven marcas sociales, de educación, de oportunidades en la vida, etc. ¿Por qué la construcción de este modelo? 
Traté todo el tiempo de escapar a la tentación de hacer pie en lo social, porque es una temática donde fácilmente se abre el camino para pensarlo así, y yo soy psicoanalista. Justamente para hablar de persona a persona, el sujeto único e irrepetible en esa condición, y no caer en esto de que los hombres, las mujeres, los argentinos. Son cuestiones que tienen su valor cuando alguien tiene herramientas sociológicas para analizar. Y cuando hablo con las personas escucho otras cosas…

Articulo : http://www.revistaenie.clarin.com 02/05/2012

Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ∕Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules

Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules Por Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ 2017 marca el centenario de la cantautora de “Gracias a la vida” y ta...