dimanche 2 septembre 2012

Alexandra ALTER/ Tu E-Book te esta leyendo



TENDENCIAS|Un fenómeno que se masifica:
Tu E-Book te esta leyendo
Por Alexandra Alter

Un lector promedio solo se demora siete horas en leer el ultimo libro de la trilogía de Suzanne Collin, “Los juegos del hambre”, en el Kobo e-reader. Cerca de 18.000 lectores de Kindle han subrayado la misma línea en el segundo libro de la serie: “Porque a veces a la gente le pasan cosas con las cuales no saben como lidiar”.

En el pasado, los editores y autores no tenían como saber qué sucedía cuando un lector estaba leyendo un libro. ¿El lector abandona el libro después de leer tres páginas o lo lee de un tirón? ¿La mayoría de los lectores se saltan la introducción o la leen atentamente, subrayando pasajes y escribiendo nota al margen? Actualmente, los e-books permiten ver lo que sucede detrás de las cifras de ventas, revelando no solo cuantas personas compran un determinado libro, sino con qué intensidad lo leen.

Durante siglos, la lectura ha sido esencialmente un acto solitario y privado, un intercambio intimo entre le lector y las palabras en la pagina. Pero el auge de los libros digitales ha provocado un cambio profundo en el modo en que leemos, transformando la actividad en algo medible y casi publico.

Los nuevos actores en la publicación de libros electrónicos – principalmente Amazon, Apple y Google – pueden rastrear fácilmente hasta donde han avanzado los lectores en la lectura de un libro, cuanto tiempo pasan leyendo y los términos de búsqueda que utilizan para encontrar libros. Aplicaciones de libros (books apps) para tablets como el iPad, Kindle Fire y Nook registran cuantas veces el lector abre la aplicación y cuanto tiempo dedica a la lectura. Los minoristas y algunas editoriales están comenzando a analizar los datos, obteniendo una información sin precedentes sobre como la gente se involucra con los libros.

Las editoriales se han quedado muy atrás con respecto a la industria de la entretención en lo que se refiere a medir los gustos y hábitos del consumidor. Los productores de televisión prueban incesantemente nuevos programas a través de focus Group, los estudios cinematográficos testean sus películas y las ajustan basándose en las reacciones de los espectadores. Pero en el ámbito de las publicaciones, la satisfacción del lector se ha medido principalmente en base a las ventas y las criticas, que ofrecen una medición post mortem, pero que no pueden dar forma o predecir un éxito. Eso esta comenzando a cambiar a medida que las editoriales y los libreros van contando con nuevos datos, y un mayor numero de empresas tecnológicas se esta interesando en el negocio editorial.

Barnes & Noble, que representa entre el 25 y 30 % del mercado de e-book a través de su e-reader Nook, ha comenzado a estudiar el comportamiento lector de sus clientes digitales. Los datos obtenidos de los Nook revelan, por ejemplo, asto donde una persona lee en un determinado libro, a qué velocidad lo hace y como se involucran lectores de un determinado género con los libros. Jim Hilt, vicepresidente de e-books de Barnes & Noble, señala que están comenzando a compartir su información con las editoriales para ayudarlas a crear libros que capten mejor la atención del publico. Hay mucho en juego para la empresa ya que desea obtener una mayor participación en este mercado. Las ventas de los dispositivos Nook aumentaron 45 % el año pasado, y las de e-books para el Nook aumentaron 119 %. En total, ambos generaron US$ 1,3 mil millones, comparado con los US$ 300 millones por una participación de 17,6 % en el Nook.

Hilt afirma que la empresa esta aun en “las primeras etapas de un análisis a fondo” y tienen “mas datos que los que podemos usar”. Pero estos – enfocados en grupos de lectores, y no individuos – ya han proporcionado información muy útil sobre como la gente lee ciertos géneros en particular. Algunos de los hallazgos confirman lo que los minoristas ya conocen al revisar las listas de best Sellers. Por ejemplo, los usuraos de Nook que compran el primer libro de una serie como “Cincuenta sombras de Grey” leen, por lo general, rápidamente todos los otros libros de la saga, casi como si estuvieran leyendo una sola novela.

Barnes & Noble también ha determinado que los libros de no ficción se leen generalmente de a ratos y son dejados de lado antes, mientras que las novelas se leen de un viaje. Los fanáticos de la ciencia ficción, de novelas románticas y de detectives leen, a menudo, más velozmente que los lectores de novelas literarias y terminan la mayoría de los libros que empiezan. Los lectores de novelas literarias las abandonan más a menudo y saltan de un libro a otro.

¿Para los que se aburren?

Esta información ya esta conformando el tipo de libros que Barnes & Noble vende en Nooks. Hilt señala que cuando los datos mostraron que los lectores dejaban de lado los libros de no ficción largos, ellos comenzaron a buscar un modo de atraerlos. Decidieron lanzar “Nook Snaps”, obras cortas sobre temas que van desde la pérdida de peso y religión al movimiento “Occupy Wall Street”. El ejecutivo de Barnes & Noble también señala que precisar el momento en el cual los lectores empiezan aburrirse podría ayudar a crear ediciones digitales mas vistosas, agregando un video, un enlace web u otras funciones multimedia. Las editoriales también podrían determinar cuando esta flaqueando el interés en una serie de ficción si los lectores que compraron y terminaron los dos primeros libros rápidamente disminuyen repentinamente su interés o dejan de leer los siguientes libros de la serie. “La tendencia que estamos intentando descubrir es en donde se produce este abandono en ciertos tipos de libros y qué podemos hacer con las editoriales para impedirlo”, dice Hilt. “Si podemos ayudar a los autores a crear libros aun mejores que los que están escribiendo, todos salimos ganando”.

A algunos escritores les agrada la perspectiva. El novelista Scott Turow, presidente de la Authors Guild, ha dicho que durante mucho tiempo se sintió frustrado por la incapacidad de la industria de estudiar a su base de clientes. “En una ocasión discutí con uno de mis editores cuando le dije “Llevo publicando libros con ustedes por largo tiempo y todavía no saben quiénes compran mis libros” y él me respondió, “Bueno, ninguna editorial lo sabe”, cuenta. “Si ustedes se dan cuenta de que un libro es demasiado largo y tienen que ser mas rigurosos en los cortes, a mi personalmente me encantaría saberlo”.

Fin del riesgo creativo

A otros autores les preocupa que el enfoque basado en los datos obtenidos impida el riesgo creativo que produce la literatura de valor. “El asunto sobre los libros es que estos pueden ser excéntricos o del largo que sea, y eso es algo en lo que el lector no debería inmiscuirse”, observa Jonathan Galassi, presidente y editor de Farrar, Straus & Giroux. “No vamos a acortar La guerra y la paz porque alguien no pudo terminar de leerlo”.

Les editoriales recién están comenzando a pensar en los potenciales usos que proporcionan los datos de los e-books sobre la lectura. Muchos dudan de que el análisis pueda ser de ayuda en la constante batalla que libra la industria por atraer consumidores que se distraen cada día mas con los juegos y los medios sociales. Pero en un momento en el que las editoriales tradicionales están perdiendo terreno frente a gigantes tecnológicos como Amazon y Apple, un análisis mas acabado ofrece tentadoras posibilidades.

Amazon, en particular, tiene una ventaja en este campo, pues es tanto minorista como editorial, lo que lo coloca en una posición de privilegio para utilizar los datos que recopila sobre los hábitos de lectura de sus clientes. No es ningún secreto que este y otros sitios web de venta de libros rastrean y almacenan la información sobre lo que compran y leen sus clientes.

Los usuarios de Kindle firman un contrato que autoriza a la empresa a guardar información del dispositivo en sus servidores, incluyendo la ultima pagina que han leído, los pasajes favoritos, los que se han subrayado y las anotaciones. Amazon puede identificar qué pasajes de los libros digitales son populares entre los lectores, y comparte públicamente algunos de estos datos en su sitio web en, por ejemplo, su lista de “pasajes mas destacados”.

Los lectores “destacan” su selección usando un botón del Kindle; también pueden ver las líneas que destacan otros lectores. Amazon suma estas selecciones para ver cuales son los pasajes que mas se destacan. Encabezando la lista esta la línea de la trilogía de “Los juegos del hambre”, seguida por la frase inicial de “Orgullo y prejuicio”. “Consideramos esto como la inteligencia colectiva de toda la gente que lee a través de Kindle”, señala la vocera de Amazon, Kinley Pearsall.

¿Violación de la privacidad?

Algunos “perros guardianes” de la privacidad alegan que los usuarios de e-books deberían estar protegidos contra este tipo de registro. “Hay un ideal social de que no es asunto de nadie saber lo que uno esta leyendo”, dice Cindy Cohn, directora legal de Electronic Frontier Foundation (EFF), un grupo sin fines de lucro que aboga por los derechos del consumidor y su privacidad. “En este momento no existe una manera de decirle a Amazon que uno quiere comprar sus libros, pero que no desea que hagan un seguimiento de lo que uno esta leyendo”.

Amazon no quiso hacer comentarios sobre el modo en el que analiza y usa los datos de Kindle.

EFF ha presionado para que se promulguen leyes que impidan que los vendedores de libros digitales entreguen como prueba a la policía información sobre los hábitos de lectura de sus clientes, sin la aprobación de un tribunal. A comienzos de este año, California instituyo la “ley de privacidad del lector”, que hace mas difícil a las fuerzas del orden tener acceso a los registros de lectura digital de los consumidores. Bajo esta nueva ley, los organismos de gobierno deben obtener una orden judicial para poder pedirles a las librerías digitales que entreguen información sobre los libros que sus clientes han revisado, comprado, leído y subrayado. La American Civil Liberties Unión y la EFF, junto a Google y otras organizaciones, están tratando de promulgar leyes similares en otros estados de EE.UU.

De acuerdo con analistas del Forrester Research, existen alrededor de 40 millones de lectores de libros digitales y 65 millones de tablets en uso en los EE. UU. En el primer trimestre de 2012, los e-books generaron ventas por US$ 282 millones, comparados con los US$ 230 millones por ventas de libros de tapa dura, de acuerdo con la Association of American Pusblishers.
Mientras tanto, el cambio a libros de tapa dura, de acuerdo con la Association of American Publishers.
Mientras tanto, el cambio a libros digitales ha exacerbado una carrera “armamentista” entre nuevos sitios que buscan sacar provecho de la enorme fuente de datos recogidos por los dispositivos y aplicaciones de lectura digital. Nuevos servicios de lectura, que le permiten al lector comprar y almacenar libros en una biblioteca digital y leerlos en diferentes dispositivos, tienen algunos de los sofwares de rastreo más sofisticados. La plataforma de lectura digital Copia, que tiene 50.000 suscriptores, recopila datos demográficos y de lectura detallados, como la edad, género y colegio de personas que han comprado algún libro en particular, o cuantas veces se han descargado, abierto y leído los libros. Además, suma los datos para que no se puedan identificar los usuarios individuales y comparte dicha información con las editoriales que lo soliciten.

Kobo, una empresa que produce dispositivos de lectura digital y opera un servicio que almacena 2,5 millones de libros, ha comenzado a estudiar como los lectores en su conjunto se involucran con determinados libros y géneros literarios. La compañía, que tiene más de ocho millones de usuarios, rastrea cuantas horas les dedican los lectores a determinados libros y hasta qué parte llegan. Recientemente descubrió, por ejemplo, que la mayoría de los lectores que empezaban a leer “Danza de dragones”, de George R. R.Martin, lo terminaba. Leían un promedio de 20 horas, algo rápido para una novela de 1.040 paginas.

Algunas editoriales ya están empezando a sondear, ya están empezando a sondear, digitalmente, el mercado antes de lanzar una edición impresa. A comienzos de 2012, Sourcebooks, que publica 250 títulos al año, empezó a experimentar con un nuevo modelo en línea de publicación en serie. Lanzaron primeras ediciones en media docena de títulos, que van desde el romance a novelas para jóvenes adultos y libros de no ficción, pidiendo preguntas y sugerencias de sus lectores. Con el tiempo, la retroalimentación de los lectores se incorpora a la versión impresa.

Articulo: http://www.emol.com/ 26/08/2012