samedi 29 septembre 2012

Patricia SOMOZA/ Historias insólitas


Literatura argentina
Historias insólitas
Por Patricia Somoza 

Dos nuevas ficciones permiten redescubrir el arte de Angélica Gorodischer como narradora de atento oído y escritura tan exacta como libre

Angélica Gorodischer no para de escribir, lo hace contra viento y marea, contra modas y enfermedades. Con 84 años, una treintena de títulos publicados y unas ganas de vivir que meten miedo, en lo que va del año ya dio a conocer dos libros: Cruce de caminos y Las señoras de la calle Brenner.

En el primero, una novela corta escrita para una colección que propone mirar la historia desde la ficción, Gorodischer se sube a la huella de Trafalgar -su libro de relatos del 79- y nos instala en el mismo bar en que el comerciante rosarino contaba sus desopilantes viajes a otros mundos. Es que el Burgundy, con su madera lustrada, las tazas y azucareras de loza blanca y el silencio amigable de los mozos, es el lugar ideal para que los caminos y los tiempos se crucen. Allí están esta vez Marco Polo y Kublai Khan, llegados del siglo XIII al XXI, conversando sobre cómo ha cambiado el mundo, reflexionando sobre sus hazañas, las mujeres, la violencia y el desquiciado siglo XX. Allí los encuentra de casualidad la narradora, una rosarina curiosa y amante de los bares, que se parapeta en una mesa para escuchar y contarnos lo que escucha. Lo hace en una lengua amable, en la que la erudición se pone ropa de calle y la Biblia se junta con el calefón. Si a veces se detiene en explicaciones, es porque tiene miedo de que no sepamos nada de Mongolia o del Khan que arrasó toda Asia y llegó hasta el Danubio, y que se hizo famoso por su sabiduría al nombrar como secretario y asesor al veneciano Marco Polo. Y el lector, transportado al Burgundy, se deleita al escuchar a esos antiguos varones hablar en criollo para hacernos conocer el siglo XIII con los ojos de este siglo.

El segundo libro, Las señoras en la calle Brenner es, por el contrario, una novela de mujeres que han sobrevivido a un desastre. Todo comienza después de la catástrofe, en una ciudad en ruinas en la que una niña hambreada y sin recuerdos encuentra una mujer muda a la que adopta como madre. Busca así la manera de vivir y progresar echando mano a lo que sea: la ayuda social, el mercado negro o la prostitución. Esta historia se alterna con otra, simétrica y paralela, que es casi su inversión: la de una madre y una hija instruida, amante de la pintura, que gracias a su trabajo en el museo consigue mudarse a la calle Brenner y realizar el sueño de vivir con su madre en un departamento cómodo y amplio. De una historia a otra se conquista la voz.

Mientras que la pérdida y el desamparo se cuentan en tercera persona, en la historia de las mujeres bien posicionadas es la hija la que narra. Un tercer relato alterna con estos dos: la biografía de Félix Ziem, pintor francés del siglo XIX. Gorodischer tiende todos los hilos para que el lector vaya recomponiendo la trama y rastreando los vínculos entre las tres historias. Entre ellos, el de un cuadro que cuelga en un departamento vecino y que inquieta a la museóloga. Quien busque allí un giro policial se sentirá defraudado: no hay delito ni culpable en esta novela de mujeres decididas y fuertes en la que las posibilidades de reconstrucción y crecimiento se dan a través de asociaciones voluntarias, en la que el arte -su contemplación, su posesión- ocupa un lugar central y en la que ningún camino es impoluto.

A Gorodischer, feminista de la primera hora, en las novelas como en la vida le importan las asociaciones elegidas, no las impuestas. En la vida, elige presentarse con el apellido de su marido y no con el de su padre. "Si tengo que elegir entre dos apellidos de hombre, opto por el de mi marido: porque me gusta más, porque soy libre para elegir y porque he pasado más tiempo con él que con mi papá." En las novelas, propone una madre y una hija que no lo son pero que se adoptan mutuamente, y la voluntaria e insólita asociación de un veneciano y un mongol. Sólo así el mundo será nuestro, parece decir.

LAS SEÑORAS DE LA CALLE BRENNER
Angélica Gorodischer 
Emecé
170 páginas
$ 79

CRUCE DE CAMINOS
Angélica Gorodischer 
Atlántida
88 páginas
$ 48.

Articulo: http://www.lanacion.com.ar 28/09/2012

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