dimanche 7 octobre 2012

Antonio V. PECCI/ Un fascinante viaje literario hacia las raíces de nuestra identidad


Un fascinante viaje literario hacia las raíces de nuestra identidad
Por Antonio V. PECCI

En "Roa y Paraguay. Fabulación y utopía", Eduardo Aznar y Gloria Giménez plantean una apasionante travesía por el universo roabastiano y sus cruces con el Paraguay histórico y cultural.

La conversación con Gloria Giménez Guanes y Eduardo Aznar, autores del libro Roa y Paraguay. Fabulación y utopía, transcurre en varios sitios de la ciudad: un restaurante, la casa de ellos en Los Laureles y por mail para los detalles. Entrañables amigos de Augusto Roa Bastos, han querido ir más allá y ofrecer una visión de los cruces que se dan entre la obra del autor de Hijo de hombre y la historia, la cultura, las lenguas en Paraguay, entre otras dimensiones. Una apuesta difícil y arriesgada para evitar caer en lo arbitrario, lo antojadizo, y encontrar realmente la contraseña que guíe los pasos del ávido observador hacia territorios no explorados, no explicados suficientemente. Y que luego de tres años de labor da lugar a este volumen de casi 400 páginas, como un manual de claves para entender.

"En primer lugar, nuestra relación con Roa, durante muchos años", señala Eduardo. "Aparte, la actividad política desarrollada por Gloria, además las charlas, tertulias, hablando un poco de las obras que están publicadas. En segundo lugar, nuestros amigos paraguayos.

Y luego un fenómeno extraño, y es la fascinación que produce el país en los extranjeros. Dice uno de los personajes de Augusto, en El Fiscal concretamente; el protagonista dice que de alguna manera la visión de los extranjeros les ayuda a comprender mejor lo que ocurre en el país.

Creo que esto tiene que ver con esta especie de ombliguismo que padece el país, esto de mirar para adentro, lo que decía Roa de 'un país rodeado de tierra y de silencio'. Y que a lo largo de la historia se sigue produciendo. Hoy mismo vivimos unos acontecimientos en que las actitudes de los responsables políticos van a contrapié de la historia y del entorno geopolítico del país.

Y esto parece que es una constante y de alguna manera una maldición. Bueno, de algún modo, esta fue una de las motivaciones".

Eduardo aclara que él se ha encargado en esa división del trabajo de lo relativo a la obra de Roa y su relación con la historia del Paraguay, en tanto que Gloria ha hecho más la parte biográfica.

"Hemos tenido que volver a releer toda su obra desde esta perspectiva. Roa sigue siendo un maestro, y no solo de la novela, sino también del ensayo, del pensamiento; su opinión sobre muy diversos temas como el medio ambiente, la juventud, la política, la justicia. Son aspectos de sus obras, las que da gusto volver a leerlas, pues siguen teniendo plena vigencia".

--Ese relacionar obra e historia demandó la lectura de mucho material historiográfico, antropológico.
EA: --La idea era contar la historia del Paraguay a través de la obra y de la vida de Roa Bastos. Él se había ocupado de las culturas indígenas, del bilingüismo. Básicamente, lo que hacemos es la compilación de los textos de Roa situando en el contexto aquello de lo que está hablando. Es su voz, fundamentalmente. Tratamos de dar unas claves para entender mejor los textos de Roa. Que la gente que no conoce la historia del Paraguay sepa a qué se está refiriendo. Es un libro que puede tener interés para quien no conoce la historia del Paraguay. Pero también para los paraguayos. Pues ya sabemos que la historia se hace y se rehace continuamente, porque hay nuevas visiones y perspectivas.

--Roa, a través de su obra, cuestiona mucho la historia oficial, para dar paso a una visión diferente sobre indígenas, bilingüismo, la historia misma hecha de violencia, revoluciones...
EA: --Sin duda es el maestro del matiz, huye de las visiones maniqueas. Da una visión calidoscópica de la realidad, que siempre es más compleja que un análisis simplista, que suele ser la versión oficial, basada en el engrandecimiento de héroes, fechas y gestos grandilocuentes. Él, a ese respecto, dice que los historiadores y los creadores de ficción son complementarios, que ambos trabajan de forma asimétrica sobre la ficción. Porque, por mucho que se pretenda darle un cariz científico al análisis histórico, siempre está sujeto a una visión particular sobre un determinado periodo o momento. Vargas Llosa habla también de eso en su texto La verdad de las mentiras, donde viene a decir cómo la ficción desvela una realidad mucho más rica y compleja, que simplemente unos datos, unos hechos, un relato cronológico al uso de los historiadores oficiales o las tesis doctorales.

La ficción penetra más en el alma de un pueblo en un momento dado. Por eso Roa estima que ambos son complementarios. Que una cosa enriquece a la otra. Por eso lo denominamos Fabulación y utopía. Porque Paraguay también ha sido paradero de múltiples utopías.

Normalmente abortadas o frustradas. Desde la "tierra sin mal" de los Guaraníes hasta la utopía de los Jesuitas, hasta todas las utopías de los dictadores, desde Gaspar Rodríguez de Francia hasta Stroessner, y los intermedios, que a veces vienen disfrazados de otra cosa.

Obra abierta

--El libro recoge también los escritos periodísticos de Roa, sobre todo en España...
GG: --En los 6 capítulos que me corresponden a mí, lo que queremos es que cuando llegue al lector sea para un ojo extraño, que no conoce Paraguay. Y también para aquellos que no han leído la obra de Roa. Augusto decía: "Mi obra es la más renombrada y la menos leída". Todo el mundo habla de Yo el Supremo, pero estoy segura de que mucha gente no ha leído esa obra. Queremos con este trabajo que un chileno, un argentino, un francés, una española o un neozelandés encuentren esa referencia a Paraguay, país que Roa supo fabular. También, luego de tantas conversaciones y encuentros, dijimos que había que hacer conocer a ese 'otro' Roa, no solo al Roa que se podía sentar a escribir un libro durante meses, sino también a ese Roa íntimo a quien nosotros conocimos a lo largo de nuestros encuentros durante tantos años. Quisimos reflejar también la parte humana, aspecto que no tuvo la respuesta adecuada cuando él volvió al país... Nuestros encuentros frustrados aquí, por los hechos de todos sabidos, en que no nos recibían, que no pudimos estar más cerca de él como hubiésemos querido. Él decía que le gustaría ser recordado como el hombre que siempre quiso estar muy cerca del Paraguay. La pasión que él sentía por el Paraguay era algo casi in entendible. Un país que lo humilló, lo exilió, lo manipuló... Sin embargo, por el contrario, para él lo importante eran el país y la gente. No tuvo resentimientos. Nosotros podríamos decir: "A este país le falta esto o aquello"; Augusto no. Siempre tuvo esa generosidad. Quisimos reflejar esa parte humana en el libro. "Yo, si no hubiera ido al exilio, no hubiera escrito toda mi obra". Ese reconocimiento que recibe, hasta el Premio Cervantes, "eso se lo debo al Paraguay". Y reiteraba: "Tenemos que estar cerca del exilio interior, que es el más difícil".

Articulo: http://www.ultimahora.com 06/10/2012

Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ∕Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules

Violeta PARRA: cabeza de pájaros azules Por Juan ÍÑIGO IBÁÑEZ 2017 marca el centenario de la cantautora de “Gracias a la vida” y ta...