samedi 24 novembre 2012

Vicente HUIDOBRO contra GARCIA LORCA, NERUDA & BUÑUEL


PUBLICADO EN ESPAÑA|Nuevo libro sobre el poeta
Vicente HUIDOBRO contra GARCIA LORCA, NERUDA & BUÑUEL
Por El mundo

Poesía y creación rescata una entrevista de 1939 en la que el chileno desprecio la literatura española posterior al Siglo de Oro. A la presentación del libro en Madrid asistieron el presidente del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha; el Premio Cervantes y embajador de Chile en Paris, Jorge Edwards; el secretario de la RAE, Darío Villanueva, y el autor de la antología, Gabriele Morelli.

Un Vicente Huidobro (Santiago de Chile, 1883-Cartagena, 1948) esencial y desconocido protagoniza el ultimo volumen de la Colección Obra Fundamental que la Fundación Banco Santander acaba de presentar en el Instituto Cervantes. Bajo el titulo Poesía y creación, el hispanista italiano Gabriele Morelli recupera la figura y la obra del poeta chileno a través de sus poemarios, manifiestos y una nutrida correspondencia a personajes como Buñuel, García Lorca, Juan Gris o Larrea, entre otros. “He elegido un criterio que ponga en evidencia, a partir de su primeros libros, la presencia de la imagen creativa a la que mira toda la estética de Huidobro”, señala Morelli.

En palabras del académico, Huidobro era un “polemista irreductible”, al que su amigo Juan Larrea reconvenía diciéndole: “¿No podrás nunca, Vicente, anular con la comprensión ese aspecto de tu temperamento que te pone a merced de malquiera que te desafía?”.

La soberbia y el fuerte carácter del autor de Altazor quedan patentes en una jugosa entrevista rescatada en el libro, que Huidobro concedió al diario la Nación el 28 de mayo de 1939 (reproducida acá). En ella se despacha con buena parte de los poetas del momento, incluyendo a Pablo Neruda.

De este, Morelli señala que eclipso en parte la genialidad de Huidobro. Como confidencia personal, y reflejando su fascinación y conocimiento de Huidobro, Morelli cuenta que “a mi me resulta mas simpático Huidobro (a quien no conocí) que Neruda (que conocí en Milán, siendo yo muy joven, con quien he comido un par de veces y que además admiro mucho como poeta). Recuerdo que cuando Pablo vino a Milán (1972) a presentar su último libro Fin del mundo, los periodistas italianos le preguntaron que podía decir sobre la caída del estalinismo, tras la denuncia del último congreso. Él respondió (yo presente): “Yo siempre estaré al lado de los pobres”. Sin duda, eso no lo habría dicho Huidobro”.

Otra de las confesiones de Morelli, acerca del carácter del poeta, es la siguiente: “Huidobro fue un hombre rebelde y generoso, a veces capaz de superar sus sentimientos personales de rivalidad a favor de una causa común. Cuando en la Guerra Civil Española la Asociación Internacional de Écrivains pour la Défense de la Culture, en que Neruda y Huidobro militaban, preocupada por el perjuicio que podía causar la controversia entre los dos poetas, los invito a desistir de su polémica, quien acepta es Huidobro (tenemos su carta a Larrea que le comunica su aceptación). Neruda, en cambio, no contestara a la invitación”.

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ENTREVISTA A HUIDOBRO, LA NACION, SANTIAGO, 28 DE MAYO DE 1939
“La poesía contemporánea empieza en mi”

-¿Cual es su concepto del a poesía?
-Pienso que la poesía es la síntesis de todas las potencias creadoras del hombre. La poesía es la suprema construcción del espíritu humano y algo así como el símbolo de todas sus facultades, de todos sus anhelos y de todas sus energías. Solo por medio de la poesía el hombre resuelve sus desequilibrios, creando un equilibrio mágico o tal vez un mayor desequilibrio. Aplastado por el cosmos, el hombre se yergue y lo desafía, el poeta desafía el universo. Por la poesía se iguala o supera al cosmos. Hace muchos años yo respondí en otra entrevista ante una pregunta semejante a esta: la poesía es la conquista del universo. Dar definiciones de la poesía es muy fácil y muy difícil; se pueden dar cientos y todas en el fondo son insuficientes. La poesía es revelación, es vida en esencia, es el universo que se pone de pie. En realidad, la poesía nos hace ver todo como nuevo, como recién nacido, porque ella es descubrimiento, iluminación del mundo. Cuando sentimos que nos salen alas en la garganta y que todo nuestro cuerpo tiembla, estamos en presencia de la poesía. La poesía da vida a la muerte y más vida a la vida.

La poesía es la vida de la vida, por eso podemos decir que es el juego de la vida y de la muerte. Pero, en verdad, todas las definiciones son insuficientes y acaso una de las mejores seria decir que la poesía es aquello que queda fuera del alcance de toda definición. Lo que es evidente es que la poesía no es una entretención inofensiva como creen muchos, ni es tampoco un compuesto de relaciones irracionales como han dicho otros. Lo que hay es que la poesía tiene razones que la razón no conoce, tiene derecho a entrar en campos vedados, a construir su mundo con una lógica suya propia que no es la lógica habitual. Así su irracionalidad no es sino aparente. Ella es profundamente racional dentro de su razón de ser, de su intima realidad. Si la verdadera poesía contiene siempre en su esencia un sentido de rebelión es porque ella es protesta contra los límites impuestos al hombre por el hombre mismo, y por la naturaleza. La poesía es la desesperación de nuestras limitaciones, la poesía tiene hambre de infinito, de absoluto, de eternidad. A un el poema que os parece como mas sereno o mas risueño, esta lleno de ansias contenidas. No os fiéis de él, en cualquier momento pueden estallar sus dinamitas disimuladas y haceros mil pedazos. La poesía siente mas que nada el destino del hombre, y cuando creéis que esta cantando, ella esta llorando la libertad que es el paraíso perdido o, mejor dicho, el paraíso nunca hallado del ser humano. Por otra parte, debo declararle que pensar en la poesía como una catástrofe de la razón no me asusta, ni asusta tampoco a la poesía.

-¿Cuáles son, para usted, los valores mas altos que usted admira en esas escuelas pasadas?
-Baudelaire, Rimbaud, Lautrémont, Mallarmé, Jarry, Apollinaire. Pero si le he de decir la verdad, prefiero los poetas de mi tiempo a casi todos los pasados. Para mí, la poesía que mas me interesa comienza en mi generación y, para hablar claro, le diré que empieza en mí. Esto no quiere decir que no admire a las grandes figuras de otros tiempos, les admiro y respecto mucho, pero prefiero a los míos, a los que están mas cerca de mi pecho.

-¿Qué piensa de García Lorca?
-Que es un poeta muy mediocre. Para mi no tiene ningún interés. En general, los poetas españoles carecen de imaginación y de inteligencia poética. La literatura española esta aplastada por la retórica, esa terrible retórica del Mediterráneo, que mantiene ahogados bajo su lapida a todos los escritores de España, de Italia y muchos de Francia. Bueno, en realidad, Italia no tiene escritores sino escribanos, como el imbécil de Pitigrilli, el tonto furibundo de Marinetti y el tonto estético de D’Annunzio, con su cortejo de frases con miriñaques y crinolinas. Es increíble en el país del Dante, de ese genio cósmico, asombroso, que cada día me parece más admirable. Lo mismo sucede en España. ¿Cómo es posible que el magnifico impulso dado por los grandes poetas del Siglo de Oro no haya tenido continuidad? ¿Qué se hizo del genio español? Esto ha sido siempre, para mí, un motivo de misterio y de miles de conjeturas. Seguramente el descubrimiento de América desvío la imaginación española hacia la aventura vital de los exploradores y conquistadores, y la alejo de toda aventura intelectual; el español puso su acento en otra clase de conquistas que las espirituales. Y luego la retórica, la terrible retórica mediterránea, es como un casco apretando los sesos; una verdadera armadura de hierro. Fíjese usted que todos los españoles de hoy escriben con un tono engolado, que parece salido de otros siglos, en un estilo tieso, rígido, con carrasperas de fantasmas y frío de catedrales o humedad de cementerios. Escribir bien, para un español, es escribir como se escribía antes. Por eso la literatura española tiene tan poca vida. No han producido nada en una cantidad de ramas y subramas de las letras. No tienen un solo gran dramaturgo, ni un novelista de primer plano, ni un sicólogo, ni un gran pensador. No hay en España un Dostoievski, ni un Gogol, ni un Tolstoi, ni un Stendhal, ni siquiera un Proust, ni un Meredith, ni un Goethe, ni un Hölderlin, ni un Nietzsche, para no nombrar sino autores de todos conocidos. Lo mejor que ha tenido la literatura españolas en los últimos tiempos es acaso Valle-Inclán, a pensar de su voz engolada. No hubo en España un Víctor Hugo, un Musset, un Baudelaire, un Rimbaud, un Lautrémont, un Mallarmé, ni nada comparable. Mientras Inglaterra poseía un Byron, un Shelley, un Blake, España no tenia sino un Zorrilla, un Espronceda, un Núñez de Arce o novelistas como el señor Pereda, que todavía se atreven a editar los editores hispanos. Frente a esas montanas, unos tres o cuatro melones huecos. Desde el Siglo de Oro, las letras españolas son un desierto intelectual hasta Rubén Darío. Esta es la verdad, la muy triste verdad.

-¿Qué piensa de Pablo Neruda?
-¿Con qué intención me hace usted esta pregunta? ¿Es forzoso bajar de plano y hablar de cosas mediocres? Usted sabe que no me agrada lo calugoso, lo gelatinoso. Yo no tengo alma de sobrina de jefe de estación. Estoy a tantas leguas de todo eso.

-¿Cree usted que esa poesía que usted llama gelatinosa puede hacer escuela en América?
- Es posible, pero solo entre los mediocres. Es una poesía fácil, bobalicona, al alcance de cualquier plumífero. Es, como dice un amigo mío, la poesía especial para todas las tontas de América.

-¿Cuáles son los poetas jóvenes que mas le agradan?
-Desde luego, casi todos los que han colaborado en mi revista Total y algunos otros poquísimos, que no son muy conocidos. Me interesan altamente Teófilo Cid, Braulio Arenas, Enrique Gómez, Adrián Jiménez, Eduardo Anguita, Jorge Cáceres, Carlos de Rokha. Hay otros de los cuales he leído muy poco, y que parecen poseer un evidente talento poético, pero seria aventurado juzgarlos sobre la base de unas cuantas páginas.

-¿Qué piensa de la obra de Pablo de Rokha, la Mistral, Ángel Cruchaga, Max Jara y Pablo Neruda?
-De esos que usted me nombra, el que mas me interesa es Pablo de Rokha; Max Jara es un hombre inteligente, le aprecio mucho como amigo, pero en lo que respecta a la poesía no nos hemos podido entender jamás. Nos rechazamos como dos antiimanes, lo que no nos impide ser viejos amigos. Pero se olvida usted de Winétt de Rokha y Rosamel del Valle, que son dos verdaderos poetas, sin dulzainas gelatinosas ni barro verde.

POESIA Y CREACION
Gabriele Morelli
(antologador)
Fundación Banco Santander, 2012
335 paginas, €20

Articulo: http://www.mer.cl 18/11/2012