dimanche 13 janvier 2013

Jordi FLAMARICH/“Los smartphones nos permiten volver a hacer periodismo en la calle”


Jordi Flamarich:
“Los smartphones nos permiten volver a hacer periodismo en la calle”

Jordi Flamarich es periodista y consultor en comunicación digital especializado en nuevas formas de narrativa. Ha desarrollado toda su carrera profesional en el ámbito de las nuevas tecnologías. Ahora, es el coordinador del curso Periodismo Móvil que organiza la Escuela Revista de Letras. Hablamos con él sobre los retos del oficio en plena revolución digital, y cómo adaptarse, de manera sencilla, a una nueva manera de hacer lo de siempre: contar historias.

Cada día más el periodismo y la tecnología tienen una relación de dependencia ¿Qué se aprenderá en el curso que coordinas?
Sin tecnología no existiría el periodismo, y cuando hablo de tecnología no me refiero tan sólo a un ordenador, internet o un teléfono móvil, sino también al telégrafo, la imprenta o la linotipia. Cada época tiene sus propios canales de comunicación, sus tecnologías de la información, pero con la llegada de internet todo saltó por los aires: emisores, receptores, canales, mensajes… todos juntos y revueltos en un mismo sitio. La clásica teoría de la información ya no ha vuelto a ser la misma desde entonces.
En el curso “Periodismo móvil” estudiaremos el papel que juegan smartphones y tabletas como nuevo canal de comunicación, y qué oportunidades ofrecen para el periodismo. A nivel práctico, también veremos cómo estos dispositivos nos pueden ayudar en el ejercicio de la profesión, tanto para facilitarnos la vida como para aportar valor añadido a nuestro trabajo.

Existe tanto la tecnofilia como la tecnofobia. ¿Hay que ser un experto informático para adaptarse a los nuevos medios?
No se trata de ser un experto informático, sino de no quedarnos atrás en el camino y perdernos lo que está por venir. Creo que el periodista, por definición, tiene la obligación de estar al día de la increíble revolución que estamos viviendo en el sector de la comunicación.

Lo que sí que hay que hacer es perder el miedo al cambio y tener una actitud abierta, dispuesta a aprender nuevas cosas cada día. Éste es un sector en constante evolución, que cada vez va más rápido y que a veces nos puede llegar a desconcertar, pero también es un mundo lleno de oportunidades para quienes se acercan a él sin prejuicios.
Lo que sí que parece importante es entender que no se trata tan sólo de nuevos gadgets, sino de de un nuevo lenguaje…

La gente no consume la información de la misma manera leyendo el periódico un domingo por la mañana que en su smartphone o tableta. La relación con el soporte -y por extensión, con el contenido- son del todo diferentes. El público ya no se conforma con consumir noticias: ahora quieren verlas, tocarlas, participar en ellas, comentarlas, compartirlas.
Necesariamente, estos nuevos canales tienen que tener un lenguaje propio, diferenciado del resto, y que permita esta relación más estrecha con la audiencia.  En el curso “Periodismo móvil” veremos algunos ejemplos de cómo ya se está haciendo.

Sin embargo, con algunas de las aplicaciones que enseñas en el curso se recupera la idea de “reporterismo”, el salir a la calle a por la noticia.
Si lo pensamos bien, al ser ordenadores en miniatura estos dispositivos nos permiten salir de la redacción y volver a la calle sin quedar “desconectados” del flujo informativo de la red.
Pero además, nos permiten una relación más ágil y directa con la gente, menos imponente que una cámara de televisión o el micrófono de la radio. Con los dispositivos móviles podemos volver a poner el foco en las pequeñas grandes historias que hay por todos lados, y que el gran ojo de los medios de comunicación a menudo no sabe ver.

Parece que el periodista que podrá trabajar después de la crisis será aquél que sepa escribir bien pero también editar vídeo y fotografía correctamente ¿Es posible hacerlo con conocimientos básicos y tan sólo con un smartphone convencional?
Es verdad que al periodista se le exige cada vez más, y ahora se le pide que sea multimedia, pero como decía antes, el cambio en la manera de consumir contenidos nos obliga a adaptarnos, a buscar nuevas maneras de contar historias.

Un teléfono nunca reemplazará a un cámara profesional -y por supuesto el objetivo de este curso no es hacer innecesarios a estos  profesionales-, pero bien utilizado sí puede ayudarnos a informar mejor y más rápido.
Ante cualquier suceso o evento, cada vez es más habitual ver a ciudadanos anónimos tomando fotografías y vídeos con sus teléfonos, imágenes que muchas veces vemos después en los medios. Es decir, esto ya está pasando, y es imparable. Lo que aprenderemos en el curso es a hacerlo bien, con criterio, con las técnicas de nuestro oficio.
Además de crear contenidos, el periodista debería saber escuchar a la audiencia.

Internet y los nuevos medios (blogs, foros, redes sociales…) han creado multitud de nuevos canales en los que el intercambio de ideas y movimientos fluye a gran velocidad. Saber conectar con estos ríos de información y sacar partido de ellos es una habilidad profesional cada vez más demandada, que creo deberían ofrecer los periodistas.

Eres optimista. ¿Crees que el miedo entre algunos profesionales desaparecerá cuando descubran que es fácil y eficaz utilizar nuevas herramientas para que su trabajo llegue a más lectores?
Estoy seguro de que el miedo inicial muy pronto se convertirá en fascinación cuando vean lo sencillo que resulta incorporar un smartphone como herramienta de trabajo. Y una vez dado el paso, les aseguro que ya no querrán volver atrás.

Articulo: http://www.revistadeletras.net 10/01/2013