samedi 26 janvier 2013

Rubén ROMERO/ Entrevista a Quentin TARANTINO


ROLLING STONE
Quentin Tarantino
Por Rubén ROMERO

Entrevista a Quentin Tarantino. Tras conseguir el mayor éxito de taquilla de su carrera con  Malditos bastardos, Tarantino rueda su primer western con Django desencadenado. Artículo de Rubén Romero publicado en Rolling Stone.

"He intentado hacer los mismo que  La lista de Schindler: contar el esclavismo con crudeza, sin edulcorantes".

Tras conseguir el mayor éxito de taquilla de su carrera con Malditos bastardos, Tarantino rueda su primer western con Django desencadenado.

Nos tiramos a lapiscina sin mirar si hay agua o si hay socorrista: con la salvedad de Jackie Brown (1997), basada en la novela de Elmore Leonard, todas y cada una de las películas de Quentin Tarantino (Knoxville, 1963) pueden considerarse spaghetti western: por su sentido teatral de la violencia, por su amor por el subgénero, por esos primerísimos primeros planos que él denomina “Leones” en honor al gran Sergio… Por eso, era extraño que Tarantino todavía no hubiera hecho una incursión en el salvaje Oeste.

Asignatura superada: Django desencadenado es su aportación, una batidora de referencias como sólo este cinéfago de la serie B es capaz de hacernos deglutir. Sergio Leone, Sergio Corbucci, Kunta Kinte o Johnny Cash son el grupo salvaje de esta historia que se antoja inmortal: la de Django (Jaime Foxx), un esclavo que, tras conseguir la libertad, emprende el camino para recuperar a su mujer (Kerry Washington) y vengar a los que abusaron de ella (Leonardo di Caprio y Don Johnson). Frente a un vodka con Red Bull, bebida oficial de Quentin, el hombre que más palabras suelta por segundo, a la vez que manotea como si sufriera el ataque de centenares de avispas, pone a Rolling Stone los dientes largos.

Dices que la idea de ‘Django desencadenado’ se te ocurrió hace dos años. Estando tan influido por el spaghetti western, ¿por qué has tardado tanto en atreverte con este género?
Siempre quise hacer un western y siempre supe que la historia tendría un toque de salsa de spaghetti. Pero no acababa de encontrar el personaje y, de repente, ¡bingo!, apareció Django: un exesclavo que se gana la vida como cazarrecompensas. Si convertía a Django en un hombre libre de color, según  las leyes de la época, podía matar a hombres blancos. ¡Era una idea apasionante! La base de Django es la similitud que existía en el Oeste entre las leyes por las que se regía el oficio de cazarrecompensas y las leyes por las que se regía la esclavitud: ambas se basaban en “dinero por carne”, con una diferencia: en el mundo de la esclavitud, la carne debe estar viva, en el de los cazarrecompesas, preferiblemente muerta.

La esclavitud no suele representarse en las películas del Oeste…
Hay mucha gente que dice que ya no quedan historias por contar, pero en EE UU no es así. La serie de televisión Raíces, con su Kunta Kinte, fue un acontecimiento en su época, pero si la vuelves a ver, te darás cuenta de que todo suena falso. Es la manera hipócrita que los estadounidenses hemos tenido de retratar los años de esclavismo. Quería que mi película fuera realista. He visto millones de películas sobre el Holocausto, pero ninguna como La lista de Schindler. He intentado hacer lo mismo: contar la historia con toda su crudeza, sin edulcorarla.

¿Crees que ‘Django’ contribuirá a que el cine haga justicia con los afroamericanos?
Tenemos un presidente de color y nos sentimos bien por ello… ¡Qué demonios, nos sentimos tremendamente orgullosos de él! Obama nos ha alejado de nuestro pasado más vergonzoso. Pero todavía queda mucho por hacer.

En ‘Malditos bastardos’ contabas con una estrella de relumbrón como Brad Pitt. En ‘Django’ tienes a Leonardo DiCaprio…
…Y no te imaginas lo satisfecho que estoy con él. No sólo es un cachondo en el rodaje, sino que su retrato de Calvin Candie es feroz. Nunca lo habéis visto en pantalla como lo vais a ver en Django: es un cabronazo de primera. Su entrega al papel ha sido brutal. Hasta se quedó afónico de tanto esforzarse en impostar la voz.

Repites con el actor austríaco Christoph Waltz.
Una bestia de la interpretación. Para mí es algo así como mi tío. Ya somos familia.

¿Sientes presión tras el éxito de taquilla de ‘Malditos bastardos’?
¿Presión? ¡Cuanta más, mejor! Quiero que la gente espere ansiosa mis películas, quiero que después disfruten de ellas, que las recuerden, que las vean más de una vez…

¿Tienes dudas?
No tengo ninguna con respecto al guión. He pasado demasiado tiempo escribiéndolo como para que no me guste.

¿Te aburre que te pregunten por la violencia?
La violencia es horrorosa pero, por otra parte, nos atrae. Como director de cine, no se me ocurre nada más cinematográfico que la violencia.

¿Qué importancia tiene la música en tu trabajo?
Cuando escribo un guión, estoy constantemente escuchando música. Una melodía, un ritmo, un verso se convierten en una escena. Sin música no existiría como cineasta.

Articulo : http://www.elboomeran.com 24/01/2013

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