samedi 5 janvier 2013

Sergio Esteban VÉLEZ/ Entre inmortales


Entre inmortales 
Por Sergio Esteban VÉLEZ 
29 de Diciembre de 2012

Desde 1955, Fernando Arrabal reside en Francia. Allí, ha formado parte de los más encumbrados grupos intelectuales del mundo y ha entablado amistad con muchos de los principales personajes de la cultura del siglo XX. 

- Usted, con Samuel Beckett, Eugène Ionesco y Jean Genet, entre otros, es considerado como uno de los mayores maestros del Teatro del Absurdo.  ¿Qué puede ser absurdo para Fernando Arrabal?
“Me parece que esa es una palabra menor, que va a tener el mismo éxito que la palabra vanguardia. Nuestro teatro ha atravesado las fronteras porque se le ha dado el calificativo de ´absurdo´. Y uno se pregunta por qué.

El primer día que veo la palabra ‘absurdo’ estoy con Samuel Beckett. Como de costumbre, estamos jugando al ajedrez, cuando su mujer, Suzanne, trae un paquete, lo abre y es un libro. Y estamos en portada Beckett, Ionesco, Adamov y yo.  Entonces, Beckett coge el libro, lo mira, y lee: ´Teatro del absurdo´. Me mira, y dice: ´¡Qué absurdo!´”.

- ¿Cómo lo influenció el cine de Man Ray?
“¿Se dice ´influenciar´? ¿No se dice ´influir´? Creo que ´influenciar´ * es una palabra que no se puede decir.  Por eso me choca... Pero usted sabe más que yo. A ver, dígame lo de ‘influir’...”

- Hablábamos del cine de Man Ray...
“Es que yo lo he visto recientemente, y he visto muy poco. Man Ray me interesaba mucho. Pero más su mujer, la última. No conocí a la anterior. En todos ellos, me interesaban mucho más sus mujeres que ellos. La mujer de Beckett me gustaba mucho; la de Ionesco, también. Incluso las mujeres que estaban con Andy Warhol eran más interesantes que él. Y entre Picasso y su mujer, Jacqueline, hay una diferencia abismal.  Ella era una mujer inteligente, que fingía ser tan tonta como él. ¡Y era muy difícil ser tan tonto como él!”

- Usted, durante tres años, integró el grupo de los Surrealistas. ¿Cómo era trabajar con el archifamoso líder de ese colectivo, André Breton?
“Era imposible, porque yo nunca he trabajado y él tampoco. Simplemente, Breton tenía un grupo de personas que nos veíamos todos los días, de seis a siete y media”.

- ¿Cuál fue la causa por la cual usted dejó el Surrealismo de Breton y fundó, con Topor y con su eterno amigo Jodorowsky el anti-movimiento Pánico?
“Estábamos muy felices en el grupo Surrealista. Pero allí la confusión no estaba presente. Y había un aspecto que no soportaba Breton, aunque Dalí sí (que había sido expulsado), y era la ciencia, que a nosotros nos entusiasmaba mucho”.

- Ha tocado usted un tema fundamental, el de la confusión, que es reconocida como el gran  vector de sus producciones...
“Nosotros consideramos la confusión como una presencia.  Es como la muerte. Entonces, nos aclimatamos a ella.

Querríamos conocer las leyes de la confusión.  Por eso, nos ha interesado uno de los últimos avatares de las matemáticas, que es la Teoría de Motivos. Nosotros somos enamorados de la ciencia y de las matemáticas y lamentamos no poder encontrar las leyes de la confusión y del azar.

En España y en América Latina, se habla mucho de ‘tertulia’ y se inventan frases de Tertuliano, que era uno de los hombres más cultos de su época. Cuando Tertuliano se hace cristiano, él tiene que definir la redención. Y eso se le hace muy difícil. Entonces, dice: ´Creo en la redención, porque es absurdo´. Es una frase luminosa y bastante clara. Y yo, siguiendo la traza de Tertuliano, digo: ´Creo porque es confuso´.  No puedo imaginar nada, si no es confuso”.

- En ese París que le tocó vivir, donde vibraba la más alta intelectualidad del mundo, ¿le tocó conocer a Cocteau, ese genio inefable que, igual que usted, logró sobresalir como novelista, dramaturgo, pintor y cineasta?
“No. Y, sin embargo, me gusta mucho Cocteau. Él, un hombre muy inteligente, que fue difamado y odiado en el grupo de los Surrealistas, dijo algo que, cuando lo leí, me dije: ¡Cómo es que yo no lo había pensado! Y es que se refiere a Picasso  como ´el divino cretino´. Y lo importante ahí es la palabra ´divino´. Aunque cretino sí, porque no era muy inteligente, no era un hombre con el cual se pudiera tener una conversación.

Piense usted que él a los sesenta años se hace estalinista, ¡cuando ya ha pasado lo mejor de su vida sin caer en semejante trampa! Pero era algo divino. ¿Cómo es posible? ¡Hay que ver la fe que tenía en sus cuadros! Era una cosa casi mágica.  Había que decirle algo de cada cuadro. Y eso que ella, su esposa, que le ayudaba, te podía mostrar, en nombre de él, cien cuadros por hora. Lo único sensato es que ‘le jodió’ que yo hiciera ‘Viva la muerte’. Y eso me parece muy bien. Y eso que él nunca vio mi película. De la misma manera que, cuando Breton publicó mi teatro, la gente me decía: ´A Breton le encantó su teatro´. Pero lo cierto es que Breton se metía a la cama a las siete. ¡Le gustó el texto, pero nunca vio mi teatro!  Con Picasso ocurrió lo mismo: cuando él supo que yo hice ‘Viva la muerte’, estaba ofendido”.

- ¿Qué es lo que más recuerda de su amigo el célebre dadaísta Tzara?
-“Yo he tenido muy malas condiciones con gente como Tzara o Picasso. A los dos los conocí cuando ya estaban muy viejos y cuando eran estalinistas. Y era muy penosa la presencia de un estalinista.

En el caso de Tzara, le quedaban cosas grandiosas del pasado, como ser jugador de ajedrez, cosa que ni siquiera tenía Picasso, que era, sencillamente, un soldado del imperialismo estalinista, con la misma fe con la que, durante la Guerra Civil, rechazó venir a España para dirigir el Museo del Prado, como le fue ofrecido. Luego, cuando le dieron el millón, en cinco días, según él, hizo ´Guernica´, si es que la hizo, si es que esta obra está dedicada a Guernica y no a la electricidad. Pero esas cosas ni usted ni yo las conocemos suficientemente. Picasso inspiraba respeto por el genio de su obra, pero, sobre todo, por la mujer que tenía”.

- Ya que menciona el talento de Tzara como ajedrecista, hablemos de sus libros sobre ajedrez...
“Son libros muy confidenciales, en todos los países. Menos en Francia que en España, porque en Francia hay 8.000 personas que leen diagramas de ajedrez, mientras que en España hay solo 3.000.  De modo que esta clase de libros son completamente confidenciales.

Lo más asombroso es que yo haya ganado el único premio serio de novela española con ´La torre herida por el rayo´, que es un libro que es insoportable por el hecho de que cada página tiene un diagrama de ajedrez, y el ajedrez parece la cosa más aburrida del mundo”.

- El Nadal es el premio literario más antiguo de España. Pero, ¿por qué cree que es el único premio serio de ese país?
“Yo creo que todos los premios lo que hacen es una cosa folclórica, de panderetas. Eso es obvio”.

- Ya hemos escuchado sus opiniones sobre Picasso. Cuéntanos ahora sobre su gran amistad con Salvador Dalí...
“Dalí era un hombre demasiado culto, mucho más culto que original. Al final de su vida, cuando nos veíamos, lo hacíamos a través de una puerta, porque él no quería mostrarse como era: su pelo y su barba ya eran blancos, se le había caído el bigote y tenía tubos para mejorar la respiración”.

- ¿Qué le inspiraba Gala?
“Era una mujer extraordinaria, fantástica. De eso no cabe duda. Fue una mujer que me maltrató, como una manera de maltratar también a Dalí, puesto que era su marido el que me impulsaba tantas situaciones...”

- ¿Y María Kodama, la fuerte esposa de Borges, ese gran inspirador de su trabajo cinematográfico?
“A ella la he conocido muy mal. Porque, Borges viajaba sin ella. Rara vez los vi juntos. A Europa, venía. Nuestras grandes conversaciones fueron sin ella.  Luego, ya nos hemos visto en Japón y en algunas otras coincidencias. No puedo decirle nada extraordinario sobre ella, porque no la conozco bien”.

- Su frecuente contertulio Milan Kundera dice que la obra de Fernando Arrabal merece permanecer en el tiempo. ¿Piensa que el cedazo del tiempo será clemente con sus producciones?
“Yo diría que Kundera, como es tan buen amigo, lo mismo que Ionesco o Beckett, que tanto dijeron que me querían,  habrían querido que el porvenir se apiadara de mí. Pero nunca podemos saber qué va a pasar. Probablemente, mañana se va a olvidar completamente quién es Fernando Arrabal”.

* El verbo influenciar aparece en el diccionario de la Real Academia Española.


Arrabal

“Eran los años de la dictadura del general Franco. Arrabal tuvo la ocurrencia de ir a España, su país de origen, y así lo hizo.

Firmó dedicatorias en sus libros. Una de ellas fue injuriosa para con el general Franco, o juzgada como tal. Lo cierto es que éste le mandó encarcelar. Fue desde la cárcel, creo, desde donde Arrabal me escribió. A mi esposa se le ocurrió preparar una petición firmada por escritores importantes con miras a la liberación de Arrabal.

Como es lógico, desechamos la idea de presentar ese documento a Sartre o a otros escritores de izquierda. Entonces, mi esposa recurrió a Anouilh, a François Mauriac (porque era católico) y a algunos otros. Enviamos la carta a España. Y fue gracias a esta carta, firmada por hombres considerados de derecha, que Arrabal pudo ser puesto en libertad.

(...) Espero poder decir alguna vez por qué me gusta Arrabal, por qué me encanta su estilo, por qué amo su espíritu barroco, por qué amo su cultura tan extensa, su barroquismo y su persona misma”.

Eugène Ionesco.


Hablando de actualidad

- ¿Cree que su anarquismo ha sido superado por la actual situación española?
“No creo que yo haya sido nunca anarquista. En realidad, esta es una pregunta muy pertinente, porque, en mi caso, uno no puede referirse a España, ya que he declarado a menudo que soy de Destierrolandia”.

- ¿Qué piensa del cine “gótico” de “Blancanieves”, (el fenómeno cinematográfico del momento, en España. Obra candidata por ese país a los Óscares)?
“No sé ni a qué se refiere”.

- ¿Acabó la sociedad de consumo con la imaginación?
“Sobre esas palabras que usted emplea, no puedo decirle nada.  No les encuentro significado. Si ya tengo problemas para saber qué es Dios, cuando usted me habla de sociedad de consumo, no puedo saber a qué corresponde ese título”.

- El poeta colombiano Rubén Vélez me dice que le pregunte qué piensa de la obra del célebre escritor español Javier Marías (ganador de algunos de los principales premios de la lengua española). ¿Demasiado británica para su gusto?
“Me habla usted de dos nombres que no conozco. Rindo homenaje a estos nombres que usted me cita, pero no los conozco”.

- Hablemos de su defensa de Israel...
“Eso es algo obvio. Pero, ¡vaya pregunta! Es la primera vez que se me mide sobre política internacional. ¿Llevo el uniforme, para responder esta pregunta?”

***
Fernando Arrabal: “Soy una instalación” 
Por Sergio Esteban VÉLEZ
29 de Diciembre de 2012

El hispano-francés Fernando Arrabal, uno de los más consagrados escritores y cineastas de Europa, está cumpliendo 80 años de edad. En medio de los homenajes correspondientes, le alcanzó el tiempo para conversar con EL MUNDO. 

- Ahora, cuando se celebran sus 80 años de edad, ¿siente dolor por no poder volver a vivir tantos momentos gratificantes de su vida o es de los que piensan: “a mí ya no me quitan lo bailado”?
“Yo aquí estoy de paso y pienso que lo mejor está por venir”.

- ¿Cree que usted puede ser una suerte de encarnación del arte contemporáneo?
“Yo creo que yo soy no la encarnación del arte contemporáneo, sino una instalación. Y es como si la historia hiciera lo posible para que esa instalación fuera cada vez más rica. Por eso, soy el único que ha estado en los cuatro avatares de la Modernidad, cuando este es un honor que ha debido tener cualquier otro, antes que yo. Y, por ejemplo, todo lo de mi infancia es como si alguien hubiera dicho: ´Vamos a ponerle a este hombre todo para ser la instalación literaria, artística y filosófica del tercer milenio”.

- ¿Qué opina del concepto de P. Bruckberger, en Le Monde, de que usted “es al cine lo que Rimbaud a la poesía”?
“Es algo muy parecido a lo que escribió el director del periódico Le Figaro, que dijo: ´En un siglo de moralidad artística, no se debe permitir el teatro de Arrabal´. Son cosas excesivas, de un lado y de otro”.

- ¿Qué se le vino a la mente cuando fue condenado a doce años de cárcel por haber escrito en la dedicatoria de un libro: “Me cago en Dios, en la patria y en todo lo demás”?
“¿Cómo es posible que yo, que soy el menos político de los escritores españoles, tenga la ´Legión de Honor´, prestigiosísima y completamente inmerecida, de ser el único que irá a la cárcel? ¿Y cómo es posible que a la muerte del general Franco, toda la obra de su colega colombiano (García Márquez) esté publicada en España, mientras que la mía está totalmente prohibida? ¿Por qué tanto homenaje a mí? ¿Por qué un año después de la muerte de Franco, hay cinco españoles que tienen prohibido volver a España? Y cuatro de ellos merecían: La Pasionaria, Carrillo, Líster y El Campesino. Líderes magníficos en su terreno.

¿Pero yo qué pinto ahí? Es como si España y el mundo hubieran deseado que conmigo hubiera algo especial. ¿Usted puede creer que, al comienzo de la Guerra Civil, el primer condenado a muerte sea mi padre, en la ciudad de Melilla?

¡Qué cosas tan misteriosas y tan honoríficas!”

- Un año después de la muerte de Franco, La Pasionaria, Líster, Carrillo, Alberti (que era el sexto miembro de la lista de los que no podían regresar) y tantos otros líderes en el exilio regresaron al país.  ¿Usted por qué no se radicó de nuevo en España?
“Esto le dije hace unas semanas a (Milan) Kundera: ´tú no eres checo, ni eres francés. De la misma manera que Vives no era español ni francés, y que Spinoza no era español, ni portugués, ni holandés. Nosotros todos hemos entrado en el arte, en la literatura y en la filosofía como quien entra en una religión.  Y no somos ni españoles, ni franceses, ni checos: somos de Destierrolandia´”.

- ¿Esa sed suya de transgredir se debe a la represión franquista?
“Son cosas que se han inventado. Yo no me explico por qué se dice eso. Si usted va ahora a España, ya sí se pueden conseguir libros míos. Y hay editores que publican obras mías que fueron escritas antes de la muerte de Franco y, por lo tanto, fueron prohibidas por él.  Entonces, los editores ponen, por ejemplo ´Celebrando la ceremonia de la confusión´, de Fernando Arrabal, y, abajo: ´obra totalmente prohibida por el antiguo régimen´.

La transgresión está ahí, porque, entonces, hay gente que compra el libro lamiéndose los labios de gusto. Y hay una gran decepción, porque no se comprende por qué no podía ser leído, ya que no hay nada dentro de él que implique que sea transgresor hasta el punto de que tenga el honor de ser prohibido, honor que no va a tener ´Cien años de soledad´. Y no sé por qué me estoy refiriendo tanto a este amigo (García Márquez). Fíjese usted que la última conversación que tuvimos fue en presencia de Octavio Paz y del presidente de México, que nos invitó... ¡que me invitó a mí!”

- Hablemos de la catarsis que usted logró a través de su famosa película cuasiautobiográfica “Viva la muerte”
“Catarsis, la han sentido, cuando se estrenó una obra mía, los países que vivieron el Gulag, como Rusia y Rumanía. Esa es la palabra que se ha empleado en esos países.

Tengo una obra que habla de las cárceles franquistas, que se llama ´Y pondrán esposas a las flores´. Y esa obra, que nunca se ha hecho en España (como si tuvieran miedo a que hubiera una catarsis), se ha montado en muchos países excomunistas y, donde yo he hecho cárceles franquistas, ellos han puesto cárceles comunistas, y se ha convertido en el acontecimiento en Moscú, en Bucarest, en Sofía...  Entonces, sí ha habido una catarsis ahí, pero una falsa catarsis, porque yo  escribí la obra fue para denunciar las cárceles en las que yo había estado sin merecérmelo y donde había visto cosas que me parecían asombrosas, que las conté tal y cómo.

Pero, cuando la obra se vio en París y en Nueva York, donde yo la dirigí, la gente sí la vio como lo que era: un testimonio sobre las cárceles franquistas. Lo curioso es que tenga más catarsis y sea recibida con más tensión en Moscú, cuando yo estoy hablando es de otra cosa”.

- Hablemos del delirio en su cinematografía....
“¿Se ha dicho delirio? Yo no le he encontrado delirio nunca. La realidad que estaba plasmando o aquella que creía haber vivido me parecía muchísimo más delirante”.

- Hablemos de sus “poemas cinematográficos”...
“Hay mucha gente que me elogia y dice que yo hago poemas cinematográficos. Pero yo creo que, en realidad, la literatura siempre es poema, ya sea dramático, épico, lírico o cinematográfico.

Lo que es cierto es que yo rechazo totalmente toda esa poesía que no es puramente ´hacedora´. Si yo describo, por ejemplo, la felación, el mejor elogio es el que me hacen, más o menos con las mismas palabras, Kundera y Houellebecq, quizás, actualmente, el mejor novelista del mundo. Los dos dijeron que el poema ´Mi idolatrada felatriz´, que escribo a la gloria de los amores de Peggy Guggenheim con Beckett, era muy hermoso, pero, sobre todo, muy preciso.  ¿Ha leído ese poema? »

- Ya lo leí, por supuesto.
“¿Ah, sí? Pero, como usted creía que yo era un provocador, entonces no tiene sentido. Usted tiene que leérselo sabiendo que yo no soy un provocador”.

- ¡Este poema ha sido traducido a más de cincuenta lenguas!
“¡Es muy curioso! Yo creo que soy el ´poeta sin ser reconocido como poeta´ más traducido del mundo. ¡Y traducido por qué clase de poetas! Por gentes del valor de Milán Kundera”. 

- ¿Y cómo se coordinan tantas traducciones?
“Yo no sé.  Eso es como cuando vienen y me dicen: ´Sus obras las están montando en este momento en 37 países. ¿Tiene usted la fórmula?´ Pues la fórmula, en mi caso, es un misterio”.

- Pero lo cierto es que es interminable la lista de montajes de sus obras... ¿Qué se siente ser uno de los dramaturgos vivos más representados del mundo, al lado de Darío Fo?
“Es que yo me pregunto si eso es cierto. ¿De dónde sacan esto? ¿Hay, acaso, una estadística fiable? Creo que, en efecto, se me hace en muchos lugares, muy diversos, y, si esto fuera cierto, creo que sería a causa de Francia. Francia tiene, culturalmente, un prestigio increíble, asombroso, mayor que el de cualquier otro país.

Un día Cioran, poco antes de morir, me dice: ´¡Qué suerte tiene usted, Arrabal!´. ´¿Por qué?´, contesto yo. ´Porque usted es español y es casi francés. Y si es español o francés, es algo.  Mientras que yo... yo soy rumano: ¡es como si no fuera nada!´”.

- Tanto Cioran, como Kundera, como usted, aunque no aprendieron el francés en la primera infancia, se convirtieron en grandes escritores de la lengua francesa.  ¿Se siente igual de cómodo escribiendo largos y complejos textos en un idioma que no es su lengua materna?
“Lo curioso es que, en los sueños, la comodidad es la misma.  Y hay una cosa muy misteriosa, que alguna vez le pregunté a Cioran: ´Usted, así como yo sueño en español y en francés, sueña, a veces, en rumano y a veces en francés. ¿Ha logrado saber por qué?´.

Yo tengo una mujer que fue catedrática en La Sorbona, y, a ella, que, siendo francesa, habla el español mejor que yo, a veces le hablo en francés, y otras, en español. Mientras, por ejemplo, en el caso de Kundera, en su casa solo se habla en checo, porque su mujer, Vera, también es checa y habla, como él, el francés con un relativo acento.  El día que Kundera me traduce, me dice: ‘Hace 25 años que no escribo en esta mierda de lengua, y, por eso, en mi máquina de escribir no tengo los acentos. Por favor, busque a alguien que me los ponga’. Tuve, entonces, que ir donde un traductor en Bruselas, para ponerle los acentos. Todo esto es misterioso”.

Arrabal en Cifras

- Ha publicado catorce novelas.
- Un centenar de obras de teatro llevan su firma.
- Ha elaborado el libreto de cinco óperas.
- Creador de casi dos mil libros de poesía (la mayoría de ellos, de solo un folio), ilustrados por pintores de la talla de Dalí, Magritte y Tapies.
- Ha escrito media docena de libros técnicos sobre ajedrez.
- Ha redactado más de quince libros de ensayo y cartas-libro (dirigidas a dictadores y líderes diversos).
- Autor de centenares de artículos publicados en los más prestigiosos periódicos de Europa.
- Ha presentado más de una docena de exposiciones de sus dibujos y fotografías.
- Ha dirigido siete largometrajes y tres cortometrajes (todos con guion suyo).
- Seis de sus obras narrativas han sido llevadas al cine por otros directores.
- Ha actuado en ocho películas.
- Otros autores han publicado más de treinta libros y veinte suplementos monográficos sobre Fernando Arrabal y su obra.
- En numerosos países del mundo han sido realizadas más de sesenta tesis de pregrado, maestría y doctorado acerca de Fernando Arrabal.
- Su obra ha sido traducida a más de cincuenta lenguas.
- Ha recibido, en más de diez países, más de sesenta premios, doctorados honoris causa y condecoraciones importantes (incluyendo la Legión de Honor y la Orden de las Artes y las Letras -del gobierno de Francia-, el Premio Nadal, el Nabokov,  el Wittgenstein, el Espasa, el Mariano de Cavia, el Passolini -de cine- y el Gran Premio de Teatro de la Academia Francesa. Ha sido finalista en el Cervantes y en el Nobel).

Articulo: http://www.elmundo.com 29/12/2012