dimanche 21 avril 2013

Daniel FERMÍN/Juan Carlos MÉNDEZ GUÉDEZ: "La literatura es un espejo falso"


ENTREVISTA JUAN CARLOS MÉNDEZ GUÉDEZ, ESCRITOR
"La literatura es un espejo falso"
Por Daniel FERMÍN

Juan Carlos Méndez Guédez (Barquisimeto, 1967) volvió a tocar el exilio en su escritura. El autor venezolano, que lleva años residenciado en Madrid, publicó la novela Arena negra (editorial Lugar Común), una obra que aborda el tema desde un ángulo diferente al trabajado en sus otros libros: un español que deja a su familia al emigrar a Venezuela.

La nueva publicación del narrador es una novela sobre la distancia, lo que está lejos. La condición de migrante del larense se manifiesta de forma inconsciente en su literatura. "Es difícil saber por qué uno vuelve sobre ciertos temas. No tengo respuesta racional. Cada tanto, cuando se me atraviesan esas historias, me emociono particularmente. Y eso produce la escritura. Si no me emociono cuando escribo, no siento que esté haciendo algo que me interese (...). Creo que regreso porque me emociona la realidad de las personas que se quieren pero no pueden estar juntas, que están separadas por un océano", dijo el autor, que presentará el libro en mayo en España.

Arena negra es una historia sobre las ausencias que permanecen, que mezcla tres perspectivas narrativas en torno a una figura que ya no está: una hija que recuerda a su padre, una madre que espera un regreso, un escritor que podría ser el desdoblamiento del autor. Todo contado con trazos líricos, con una estructura fragmentaria en el que cada capítulo juega a ser una letra del alfabeto. Letras que se repiten, que faltan. Como los personajes. 

Hay quienes dicen que no se escribe para llenar vacíos; sino para marcar las pérdidas. Arena negra es una obra que trata de mostrar las claves que expliquen un abandono. "La narrativa casi siempre está escrita en pretérito porque tratar de evocar ausencias, elementos que se han alejado en el tiempo y en el espacio. Se escribe para señalar la ausencia, que tenga un valor mayor, un nuevo sentido", indicó el también cuentista, que escribió su libro en presente para acentuar la sensación de que la historia es una obra que se gesta en el momento, una ficción antes de ser ficción.

Méndez Guédez escribe para reconstruir la memoria. Ve la narrativa como una forma de volver a contar el pasado. "Y de inventarlo también. La maravilla de la ficción es que hace que esa memoria se reinvente, crezca, se eleve, tenga un espesor mayor que el que tuvo originalmente. Cuando escribes, comienzas a tener memorias que son propias. Esta novela me ha procurado la memoria de una mujer española un poco mayor que yo, que biográficamente no me corresponde pero que he adquirido".

Ya se ha hablado antes de la literatura como una oportunidad para vivir varias vidas. Una frase de Arena negra se refiere a la escritura como la corrección inútil de los libros leídos, de las vidas vividas. Méndez Guédez lo confirma. "Escribirmos porque no estamos conformes con lo que vivimos. La escritura es una forma de corregir la propia existencia, de hacerla más profunda", indicó el narrador, que cree que vale perder la vida en los libros: "Es que no concibo la vida sin la literatura como intermediario frente a la realidad. Lo que sería la vida normal sin los libros que se leen, que se escriben, me interesa muy poco. La vida permeada a través de ellos me parece más vida".

Uno de los personajes de la novela dice que los espejos son el engaño de la repetición. Y los libros, asegura el autor, nos reflejan a nosotros mismos. "La literatura es un espejo falso que finge copiar la figura que está al frente para distorsionarla, agregarle detalles, incorporarle colores, texturas. Es un espejo que trasforma, no que refleja", cerró Méndez Guédez. Su literatura también modifica aquello que no está.

Articulo: http://www.eluniversal.com 20/04/2013